martes, 28 de febrero de 2012

- JORDI HURTADO, Y LA DIGNIDAD DE "SABER Y GANAR" -



Muchos años y muchas tardes. Allá sobre las tres y media de la tarde española, o por ahí. Televisión Española por su segundo canal. "Saber y ganar" se llama y se sigue llamando el programa concurso de carácter cultural, que presenta el catalán Jordi Hurtado.
Irreductible y necesario programa. Casi lo de menos es el que gana. Quien gana, es la cultura y el saber. Ésa, es la apuesta veterana y televisiva que desde Barcelona nos propone la 2. La segunda cadena nacional y pública.
Sí. "Saber y ganar", sigue ahí. Histórico, y hasta de récord. En su franja tranquila y real de la tarde, ese programa de preguntas y respuestas, mantiene la afición y la apuesta sin temores sobre los conocimientos de los concursantes. Cuanto más difícil es la pregunta, mejor ...
Parece un milagro. Es un programa modesto aparentemente, sin efectos especiales, y sin música larga de percusión y de masas específicas. No. "Saber y ganar", más que un programa, es una obligación al atrevernos a verlo. Porque lo más importante de este concurso no es otra cosa, que la idea de ser culto y de que saber mucho puede ser realmente atractivo     y  excitante. Saber, ganar, y crecer como personas. Deportividad.
No hay que ser rata de biblioteca, o tener el codo pegado a una enciclopedia, o ser un eterno funcionario con mil carreras y sin empleo que pugna por dicho estatus de trabajador, o ni siquiera el presumir de ser un sabihondo. No. No es éso.
Lo que propone la natural dignidad del programa del expresivo y entusiasta Jordi Hurtado, es la convicción de que saber es atractivo, digno, y hasta apasionante. Y que, conocer, puede ser un juego de mayores y lleno de naturales sorpresas.
Veréis. La estrella del programa no es otra que la cultura y el saber. Todo lo demás, son  anécdotas con rostro humano y talento destacado. Es la gran lección. Hay un programa en la 2 televisiva española, en el que la vanidad recibe únicamente el nombre de talento.
El alto saber, la fuerte dificultad de la memoria retentiva y deductiva, se asoma majestuoso por encima de concursantes, colores, brillos o zarandajas menores. Sí. El saber culto, sigue fresco y triunfador en la tarde cultural . El tiempo, no aja al talento con mayúsculas. Y el concursante, no lo hace tanto por el dinero,-que es poco si lo comparamos con programas del prime time-, sino porque es un ardid atractivo y que debe gustar. Que, gusta    y       da    satisfacción.
Seriedad y dignidad, son los pilares del programa del gesticulante Jordi Hurtado de los ojos vivarachos, que se mueve como un eterno actor joven y ávido de sorpresas, que nacen desde la naturalidad, y de ganas de seguir teniendo deseos eternos de aprender y de saber.
No. La cultura y el talento, nunca serán un rollo. En absoluto. Las audiencias con ránkings economicistas y mercaderes, deberán esperar. "Saber y ganar" sigue vivo y fuerte, y nos  reconcilia con la televisión de la dignidad y las luces. Los clásicos y añorados programas de la buena tele.
Programas como el de Jordi Hurtado, te devuelven a esa televisión hecha por verdaderos profesionales, que han sabido mantener la distancia entre la verdad y el show. Sí. El tiempo nunca pasa para los buenos programas de la tele. Aunque sea minoritario, previsible, o revisto una y otra vez. Éso, nunca importa. Porque cuando aprendes y sabes, cuando descubres una nueva  luz que te era velada, o cuando hallas el eterno placer de cultivarte el cerebro, una alegría interior te embarga mucho más que el dinero que te llevas.
-HISTÓRICO Y DIVULGATIVO PROGRAMA-

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