lunes, 6 de febrero de 2012

- HUÍR DE UNO MISMO -



Estar cansado y enfadado. Culpar a los demás de las desgracias propias. No tener buen olvido para lo que ya pasó. Vendetta larvada. Tiempo de desesperación.
Tirar por la calle de en medio, inventarse un personaje irreal al azar con la idea de esquivarse a uno mismo, caminar sin resuello en busca de una nada redentora, y darle un trago de vino a un tóxico imaginado o real.
Huír de uno mism@ y en dirección a ninguna parte. Dando tumbos y vueltas a la manzana, en un sinsentido irrefrenable, ido y errado. Creerse alguien demasiado importante, ponerse unas gafas con aroma a telescopio, en lugar de adquirir unas para ver el suelo de nosotros de cerca y bien visto.
Ambición desmedida , el rey del mambo ha llegado y nadie sabe cómo ha sido. El pistolero de su verdad, sale por el medio de la calle como los vaqueros del cine del oeste, y esgrime una mirada demasiado soberbia e inadecuadamente marcada por un orgullo temerario y avieso. Disparo.
Huír. Huír mal. Huír como defensa desesperada, y nunca como viaje de placer hacia un ocio lógico y verdaderamente comprensible. Escapar, como lo hacen los ladrones de sí mismos y con sus conciencias manchadas por la culpa impasable de su subconsciente. Cobardía que presenta el rey leso y con los pies descalzos y llenos de llagas. Falsedad propia. Deberes por hacer.
Marchar. Marcharse de sí. Reclamar cual tirano la presencia de los siervos, los cuales nunca satisfarán su líbido de exceso. Pero el desesperado sigue llamándole, a pesar del no continuado e imposible. Sí. Llama a la mentira por si suena la flauta, embauca al ser de buen corazón o incauto que siente humana y hasta errada compasión. Nunca satisfagas al desvarío de un egoísta que solo piensa en sí mismo. Evítale y olvídale. Esfuerzos saludables.
Lanzarse al mar sin barca, y tratar a continuación de tener la osadía de querer pescar peces sin red. Coherencias al margen. Pensar como peine de estética, filosofía de salón en medio de un desierto extraño, palmeras que dan piedras y no dátiles, banqueros mendigos en la cola del paro social. Mundo al revés. Arana.
Prepotencia y ceguera. Uno, es mil. Todopoderoso de Dios     y      de    los      humanos.  Incompatibilidad y desvarío. Lava con insultos por doquier, que lanza el cacique a quien un día con valentía le para los pies. La ley y lo legal. Las normas y el consenso. Verdades y mentiras.
Sin pensar, sin repasar, sin recabarse a uno mismo, cruzar la calzada sin mirar y con la idea de que no vendrán más coches que puedan hacerte daño. Autolesión y consecuencias incalculadas. Imperio de la insensatez, que se trufa con la libertad individual y comerenciera.
Sí. Huír. Escapar de la jaula por uno mismo inventada. La libertad real y nunca vanidosa. El aire y el sol, que surgen sin condicionantes de nadie. No intentes parar lo que no se puede hacer. Inevitable. Grave error.
Y el de la calle de en medio se cae finalmente en el suelo, y el bobo solicita torticeramente, ayuda. Pocos le hacen caso, merece su indiferencia el lobo tramposo vestido con piel de cordero. Todo un lar de acogida es lo que solicita el avaro de sí mismo. Lujo,   piscinas  ;  urbanizaciones de mil plantas todas para su disfrute. Enfados absurdos, que surgen de la debilidad y de la extraña en ocasiones, condición humana.
-INEXACTOS REQUERIMIENTOS-

0 comentarios:

Publicar un comentario