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lunes, 6 de abril de 2026

- CINE: DEN SIDSTE VIKING. "EL ÚLTIMO VIKINGO". -

 




Emociones. Todas las emociones. Toda la tribu social. Todas las tribus que nos movemos en el mundo. Violencia y verdad, la imperfección será la bandera de la realidad.

El caos es la locura. Pero la locura son muchas cosas vivas, las cuales le dan acción y ritmo al periplo vital. A la vida, en una dimensión global, conjunta y tremendamente humana ...

Un guión menor no opaca a una película extraordinaria. Ha habido un robo, a alguien le encarcelan, va a desenterrar el botín, su hermano no sabe en dónde está dicho botín porque ha perdido la razón... Uno de los hermanos es una bestia implacable de violencia para quien no existe el dolor de todos los demás, una terapia aparente de idos que dirige otro que también está loco. Es un peliculón en donde casi todos están "locos" ...

El padre les ha maltratado en la infancia, y ha sembrado la muerte, y ha fastidiado el buen crecer de sus hijos. Los malos tratos.

Y cuando hablo de un padre, puede ser el padre de un saga, el jefe de una tribu, quien manda en el Sistema, todo Poder enorme, y hasta me viene la idea de un creador. ¡Coño! ¡Del Creador! Del Creador por excelencia. El gran poderoso es Dios. Y se ha hecho la vida y con la vida. Y hay muertes, tarados, gente que se creen otros, personas con varias personalidades, cambios en el modo de pensar, el aparente psiquiatra loco, el que como de espectador acabas teniendo que reírte a carcajadas de tanta violencia y de tanto despropósito mental.

La identidad. Se nos insinúa o dice claramente, que seamos lo que nos dé la gana. Y en "El último vikingo" cuesta ver un fingimiento o un a propósito. La cosa más loca parece encajar y tener sentido. Y entonces tengo que pensar en que también existe una libertad inmensa que nos trae y lleva.

La muerte del padre suena a Freud. Como la atracción sexual que se percibe pronto. La belleza, el deporte, los bosques cerrados y maravillosos que tienden a opacar o clausurar los crímenes, percances o misterios. El fuego del impacto. El árbol que sepulta. El tiempo frío, gris y lluvioso. Pero todo es belleza. La belleza golpea con sus puños el saco en ejercicio. Y la belleza no será solo playa, chicas en bikini, solazo, temperatura calurosa, o alta mar azul y brillante de donde apareció la vida. Puedes apreciar que falta sol. O te crees que falta sol ...

El ritmo de este film lo marcan unos locos inocentes en busca y en creación de autoidentidades de supervivencia, su música loca, los mamporros, las moraduras, los golpes que hinchan las caras y cierran los ojos, y el imperio latente de los cuernos y de las tradiciones vikingas, reales e imaginadas.

En esta película llena de emociones, cabe absolutamente de todo. Somos juguetes que podemos hacer ruido en cualquier momento.

Al final, la voz en off nos dice que el hacha acaba con orden hasta que sucumbe el último gran jefe del Poder. Y que entonces, en ese momento, parece reinar de un modo maravilloso la esperanza y la serenidad.

Es como si se nos dijera que cuando nos hayamos matado entre todos y hasta con obediencia impecable, entonces ya no seremos evidentemente ni tan importantes ni tan protagonistas. Y entonces no habrá terminado ni la vida ni el mundo.

Y así las cosas, este mundo será de una puta vez sosiego y paz, alegría y serenidad. Porque el mundo con o sin nosotros, debería ser eso mismo.

-MÁS QUE EMOTIVO FILM.-

lunes, 24 de febrero de 2025

- CINE DE ESTRENO: "AÚN ESTOY AQUÍ". -


 

Brasil. La dictadura de los 70. Muere un diputado. Lo han desaparecido. Su mujer. Su mujer y su familia no saben nada del paradero del ausente. Enorme actriz la brasileña Fernanda Torres encarnando a la viuda: "Eunice".

La memoria en el tiempo. Los desaparecidos. El dolor digno. Una película sensacional. La retendré mucho tiempo en la memoria. porque es un dolor digno y una pérdida tremendamente interior. Un duelo práctico, pero genial e inteligente. Una bofetada a los canallas que pretenden negarte las raíces del adiós del tuyo y del amor. Un homenaje extremadamente humano, frente a la perversidad anónima y cobarde. Un toque de músculo y de atención. Un brutal y brillantísimo pulso entre el intenso dolor y el seguir hacia adelante. La frialdad aparente que esconde un desgarro y una amputación evidentes, pero también la decisión por un futuro siempre erguido por la esperanza.

La viuda del diputado asesinado, decide dar un tremendo carpetazo a las cosas. Y cuando intuye que la mente se ha impuesto, entonces ella se muda de su ciudad y busca unos objetivos. Se pone a estudiar y especializarse. A una edad que parece que ya no toca. Pero tiene en sus manos la flor del orgullo y de la dignidad. De la convicción y de la determinación. Del loto del no rendirse jamás. De luchar y de discrepar de un tiempo desalmado, violento, canalla y absurdo. Inédito y más doloroso que un picotazo de escorpión, pero pensando que uno debe rehacerse.

Es un seguir y revivir sin alharacas, sin  estrépitos, sin afán lacrimógeno o de escandalera, siendo solo una mujer, una familia y un pueblo, que sufre los azares terroríficos de la falta de humanidad.

"Eunice", la viuda a quien da vida la enorme actriz Fernanda Torres, seguirá y seguirá. Porque todo seguirá estando aún ahí, porque renunciar a la memoria histórica es de canallas y de acémilas, y porque el aire fresco siempre es imparable, necesario y vital.

La expresión dura y sufridamente contenida de Fernanda Torres, se impone. Y si el guión es espléndido, su interpretación de los sentimientos de las personas rebeldes y valientes, deja al espectador desconcertadamente entre angustiado, conmovido y removiendo su verdad interior. No puedo hacer otra cosa que recomendaros más de dos horas y media de verdad.

Brasil 70, no solo era Pelé o Rivelino. No solo Ipanema con su chica mágica, o Caetano Veloso, o las melodías mágicas de la bossa nova. El "Continente" Brasil era sufrimiento y dolor. Y no dejo de pensar en Lula da Silva y en las necesidades de la justa democracia.

Sentado, clavado e imantado en la butaca del cine, admiro la expresión genial de Fernanda Torres, de creerme lo que veo porque nunca es rebuscado. Porque Brasil también fue Franco, Videla o Pinochet, o todos los dictadores más terribles que menos recuerda la memoria.

Brasil no solo es pasión y talento carioca y de luces mágicas de carnaval. Brasil y su sociedad es en el fondo un enigma, que nos desvela un guión deliciosamente suculento y la dirección de Walter Salles. Brasil puede no ser el mito que siempre sea icono de mulata de esculpir. Brasil debe estar más que orgulloso de esta película, y Hollywood con las orejas expectantes ante esta roca maravillosa y sin concesiones que es el film.

Sonríe hasta en los peores infiernos, sigue y persigue, déjate llevar, vive intensamente lo que se nos cuenta en este film. Que también hay mar de descanso que es la vida, e itinerancia, y juventud y vejez contadas, y que la practicidad y la sucesividad forman parte del éxito y del talento.

Eso es lo que se puede ver en esta película. Talento y realidad a rebosar. Y te quedas tocado, y sorprendido, y maravillado, y descubres que el dolor es una trampa sincera que has de superar. Y que el duelo se airea desde las buenas ideas y los rectos hechos.

Y las tierras ilegales dejan paso a la denuncia de la verdad. Y el imperio de la nueva ley se impondrá a los cuervos de la violencia. Y la humanidad romperá todos los corsés. Y te limpiarás el estómago aunque lo notarás raro al principio.

Cuando llego a mi casa, un poco más y pulso el timbre esperando que mi madre que ya no está, me abra la puerta. Y a continuación tomo las llaves y abro la puerta yo finalmente. Porque he pensado por unos momentos en mi raíz y nostalgia, pero se impone mi realidad.

¡¡ PELÍCULA FORMIDABLE !!

miércoles, 18 de diciembre de 2024

- CINE ESPAÑOL: "EL 47". -



 

En esta vuelta en retrospectiva a los años primmos de la inmigración camino del donde sea de las grandes ciudades de la esperanza y de la supervivencia, se ve el orgullo, la resistencia, y todo presidido por esa lucha constante que plantea la dignidad y la idea humana de la mejora.

Para ello, para emigrar sin fracaso, es bueno pensar en la injusticia de los que se vieron en la tesitura de tenerse que ir de donde nacieron. Pensé bastante mientras veía la película "el 47", en el Mediterráneo y en su desesperación letal. 

Buen talante el tranquilo dentro de la inquietud, el adaptarse sin perder de vista a la raíz, el ser astuto ante la nada de la adversidad y el desdén; el aguzar el ingenio y acordarse de que la nueva tierra no se consigue sin amarla y trabajando denodadamente.

Manuel Vital,-personaje que existió y que encarna magistralmente Eduard Fernández-, comanda con su mesura de líder consensuado, la ilusión y el continuar de una gente que se  ha propuesto dejar de pasar hambre, aunque sea a golpes reales, a castigos, a renuncias, a decepciones o a nuevos disgustos.

El franquismo. Su contexto. Hay que tener bemoles y miedo a un tiempo, para adentrarse en el clima de la represión y decidir plantarle cara al día a día. ¡Todas las ganas de seguir ahí y de crecer! De hacerse fuertes donde no hay nada, de hacer de la tierra la suerte de los pies de su definitiva decisión. Y de seguir porfiando, y de techar sus chabolas en donde la gran ciudad se pierde y se desdibuja; en donde nadie puede creer en el heroísmo y en la audacia que no sean aquellos que no tienen nada que llevarse a la boca.

Falta de todo. Va faltando de todo, las fuerzas se ponen a prueba, bullen las tensiones entre compañeros de unos mismos objetivos, y acaba haciéndose absolutamente precisa la idea de la organización y de la disciplina. Darse por vencidos es una idea errada que no entrará nunca en la cabeza de estos valientes inmigrantes.

Sigue la vida. Y las dificultades. Y en el extrarradio, todo suena a efímero y hasta a selvático y huérfano. Pero la dignidad del líder obrero Vital, de un pueblo de Extremadura, nunca olvida las canciones de Joselito o de Antonio Molina. Y se puede a veces beber y progresar, y desahogarse, y abordar las fuerzas contrarias con empaque y toda la fría sangre contenida.

Sigue. Sigue toda la supervivencia. Manuel Vital ha logrado ser un consolidado conductor de autobuses urbanos, y todos le admiran y respetan. Pero los poderosos de la ciudad y las leyes de la nueva tierra autóctona, no les contemplan y les engañan y ningunean. En el fondo es la historia del movimiento y del progreso migratorio.

A Manuel Vital, se le ocurre el efecto audaz de una prueba que tiene dos caras y que apunta a cruz. Y por eso, antes de hacer nada, sigue pensando y canturreando el cante jondo de Antonio Molina o el sonido inigualable y fino de Valderrama.

Y Vital toma un autobús y hace un alarde. Logran subir por la montaña escarpada a bordo de su nave urbana, y sus compañeros de lo social y valientes, le ponen maderas a los agujeros que pueden romperle las ruedas de su hazaña social. Y con su decisión, demuestra a todos que hay cosas que pueden tener emoción positiva, entusiasmo, y siempre el mismo nivel de orgullo, convicción y dignidad. Y surge el discurso improvisado que es fruto de la alegría del triunfo del modesto frente al Goliath imbatible. ¡Barcelona! ...

Tras los castigos a Vital y a los suyos, el hito y el mito abren paulatinamente las conciencias. Y la Torre Baró tendrá su línea urbana de autobús, y atrás quedarán los sobreesfuerzos para llegar a la casa a las personas y a las mercancías. Y a través del trabajo crecerá la gran ciudad, y se hará más grande y más rica, y se demostrará del todo que sin coraje nunca podrá haber paraíso.

-EMOTIVO FILM.-


miércoles, 21 de febrero de 2024

- CINE: ¡LA SOCIEDAD DE LA NIEVE! -



Decisión. Palazo. Maravillosa dirección de Juan Antonio Bayona. El hombre y la supervivencia. La moralidad y la realidad. Ha habido mala suerte. La aeronave se ha hecho hierros entre la nieve andina. Han muerto muchas personas. Todo es grito, shock, dolor, sangre, desgarro y consecuencias. Y un frío de mil pares de negatividades, y todo se convierte en aciaga contingencia. Todo se ha puesto crudo. Parece que tener esperanzas, es soñar ...

Cercanía. El director muestra primeros planos, mucho dolor cercanísimo, mucha gente a la vez intentando asimilar la tragedia que les invade. Miradas a los ojos, cámara sobre las manos, los rictus o las palabras. Nada más humano.

Sobrevivir. ¿Qué coño es eso de sobrevivir cuando se tiene mucho, incluida la sana vida, la juventud, el deporte, la fortaleza y el horizonte vital? ¿Qué puede pasar cuando todo se tambalea, cuando todo está al revés, cuando no hay más bemoles que llorar juntos, que decidir juntos, que urdir juntos, que hacer sociedad, que respetarse el pánico, que poner orden, y todos los etcéteras que tienen lugar en el medio de un espanto? ...

Cuando todo parece que fenece, la razón busca y busca. Y lo considera todo. Se abraza y encomienda al Dios, e incluso piensa en comer ... ¿Comer? ¿Qué comer cuando no hay nada más que vivos, heridos y muertos en medio de las cumbres nevadas con un frío glacial? ...

Impactos. Golpes. Más golpes. Aludes. Más gente atrapada. Jóvenes muchachos de un equipo de rugby aplastados por los aludes de las tormentas y la nieve. Hasta que una locura maravillosa logra hacer que un superviviente se líe a golpes y alcance a abrir un hueco en la trampa de la nieve. ¡Carajo! ¡De nuevo la luz! ...

Viendo este gran documento fílmico, puede entenderse por qué esta película no ha sido finalmente nominada para el Óscar a la mejor película extranjera. Sí. Es, porque nuestro mundo no aguanta mucho la realidad de la angustia, se tapa el ojo, y decide que el cine solo habrán de ser comedias o películas con bastantes sonrisas y las menos angustias posibles. Lo de menos es que la peli esté más que bien hecha. El asunto, es si el espectador estará hecho a la propuesta. En esta sociedad, no será la mayoría.

La muerte, aprieta. Aprieta, hasta que no haya otra que alimentarse de los cuerpos de la gente fallecida. Comer o morir. Nadie va a ir a su encuentro. Les tienen por muertos. No les han visto y han desistido de la idea de rescatarles. No es posible que transcurridos muchísimos días, haya alguien vivo ahí. No han visto los restos de la aeronave, porque son pequeños y están desperdigados y tapados. Un buen trozo, hace a los supervivientes de voluntarioso escudo para el infernal clima exterior que es muerte.

Decisiones. De nuevo la supervivencia. Quedarse quietos sin hacer nada, no es sino un suicidio. La única forma de soñar es el reto físico y dinámico del enorme esfuerzo del largarse de ahí en busca de vida y ayuda. Hacia donde sea. Les ayuda el ser jóvenes y amantes del duro rugby. Atletas. Pero eso no es garantía suficiente. 

La única garantía es la decisión y el inconformismo. La protesta corporal. No les da la gana el morir. Y una pequeña expedición, se agota subiendo y bajando la cordillera andina, desorientados por completo y a merced de las tormentas y el dolor.

¡Vamos! ¡¡Vamos!! ... Es la idea salvadora, la idea genial, la idea que puede darle un corte de mangas brutal a la muerte definitiva que parece jugar a burlarse y a relamerse entre los desafortunados.

Pero, ¡sobreviven! ... Mientras caminan y se coordinan, están esquivando la muerte direccionando hacia la diosa Vida. Y casi de repente, los expedicionarios de la avanzadilla perciben que la nieve cede, que aparece la hierba verde, y la roca desnuda. Y parece que poco cambia, que no se sabe por donde avanzar, y que todo sigue idéntico destino.

Mas esta vez, aparece un hombre. Un lugareño subido a un caballo. ¡El encuentro! ¡La muerte ha de joderse! No ha podido con todos. El contraataque humano de su inconformismo ha tenido un espléndido final. Son rescatados de la montaña terrible, los vivos, los heridos y los muertos. Todos.

Se desata la emoción en la sala del cine en donde todos lloramos como humanos todas las últimas escenas del film. La fuerza emocional es imparable. La tragedia que pasó a la Historia, se ha rememorado con todo el acierto.

¡POTENTÍSIMO! 



 

viernes, 8 de diciembre de 2023

- CINE DE ESTRENO= "ANATOMIE D´UNE CHUTE". -



Más que intensa y extraordinaria película de la directora francesa Justine Triet. Potente, y pensada para los sentimientos y lucha de intensidades.

Alguien fallece, y tres mecanismos de Poder se ponen a funcionar. El Institucional, que marcan las leyes y las disposiciones. El teórico, que trata de resolver desde el método psicológico al uso y sin dudas. Y finalmente, las verdades y los universos internos de los protagonistas del luptuoso suceso.

La actriz alemana Sandra Hüller, interpreta magistralmente a "Sandra", esposa del fallecido. Y borda el papel. Es todo un torrente de sentimientos que acaban produciendo más claridad y efectividad que las pesquisas policiales o las iniciales sensaciones judiciales. Que, todo ...

"Sandra", está arrebatadoramente exuberante de pensares encontrados, humanistas, expectantes, durezas y humanidades. No quiere hacer daño a nadie, ama con locura a su hijo invidente, necesita el sexo como necesidad natural, cree en la amistad y también en la realidad. Es culta y experienciada, siempre vital incluso en los momentos de desasosiego o de congojas y pensamientos tan encontrados como reales. 

El amor. El cariño. Un perro gigantón y buenazo. Los demonios humanos. Las debilidades, los tabúes transitados, la muerte, el frío y la vida. La huída y la dignidad, la entrega equívoca, la disputa, la posesión psicológica, la rivalidad, la discusión, los malos tratos, el intelecto, la inmediatez, el refugio, la nieve a veces terrorífica, las dificultades de adaptación, la mirada y la mímica, la perspectiva desde lo alto, las lágrimas, la casa de la montaña, el peligro del escritor al que la salud le está fallando y le impide crear como quisiera y no aceptar sugerencias de ayuda laboral. Cuando se va cayendo ...

Me gusta el niño que no ve. Porque lo compensa, vivenciando. La vida y la muerte no pueden ser stándarts individualizados sino densos y complejos. Sentimientos a procesar. Pulsiones individuales que mutan a menudo para construir y destruir secuencias y conclusiones que nunca serán inamovibles.

"Sandra", ¿culpable o inocente a la vista de los demás? También hay y habrá una culpa interior, en la cual los jueces no podrán penetrar. El psiquiatra se valdrá de experiencias clínicas, de medicamentos frente a la locura, de sospechas de culpabilidades, de la fuerza de la rutina y de lo cotidiano.

Más allá de los veredictos, estará la paz interior. El suicida decide en primera y última instancia. Y a veces le sobran pastillas y le falta amor. Pero, ¿cómo dar ese amor razonado en las dosis más necesarias? ...

A veces, la confrontación parece inevitable y como un Damocles, en las relaciones afectivas. La recepción del auténtico amor se ve en ocasiones taponada por elementos subjetivos, fofos y de extraña dignidad. El desahogo de la agresión y de la violencia no puede resolver nada en ocasiones. Ni el método psiquiátrico acabar con las negras nubes. ¡Malditos demonios de fatalidad! ...

"Sandra", hace ante la Justicia y el exterior, un desnudo total de los poros de la piel de sus sentimientos. Su voz es acompañada por una integridad que va desmoronando sambenitos y prejuicios. El Abogado General, -interpretado por Antoine Reinartz-, trata de acorralarla para que confiese un crimen, pero toda su energía y profesionalidad se tornará baldía y finalmente ineficaz.

Ya en libertad victoriosa, "Sandra" celebra la vida con todavía más pasión y dedicación. Porque en realidad lo único que aquí vale es la libertad de la conciencia honesta de sentirse bien con un@ mismo@.

Colosal trabajo de Sandra Hüller, la cual solo merece loas y méritos. Dos horas y media de intensidad emocional, de humanidad, de incertidumbres, de bella frialdad ambiental, de decisión y coraje, de talento y de excelencia.

- MÁS QUE RECOMENDABLE FILM. -


 

viernes, 10 de noviembre de 2023

- CINE DE ESTRENO= "SABEN AQUELL ..." -



Bien hace el director David Trueba en no ir a las tripas del morbo de un personaje popular que nos hizo reír y mucho. Salía en la tele y en los casettes fumándose un cigarro. Y nos contaba chistes con una seriedad extraña. Y todo el mundo se reía con sus cosas.

¡Eugenio! Interpretado magistralmente por David Verdaguer, y "Conchita" su mujer, de cuyo papel se encarga espléndidamente Carolina Yuste.

Eugenio. Un tipo raro y llano. Alto, delgado y con aquellas gafas peculiares y de su época. Trueba nos cuenta desde la literalidad la época de Eugenio. Su sociedad, su contexto, aquel otro mundo en donde éramos jóvenes y esperábamos cosas.

Una España tradicional, post franquista, extraña, usual, que quería reírse de una vez de algo diferente y distinto. España pugnaba por ser nueva, pero nunca es nada fácil moverse de ahí y cambiar cosas.

La mujer de Eugenio, catalana y de origen andaluz. La chica que aspiraba a ser artista y que fue mujer. Mujer enamorada de un hombre especial. Capaz de sacrificarse a la antigua usanza, de renunciar a muchas cosas, y de nunca perder el humor ni la compostura. Conchita es fuerte, cuida a sus hijos, recibe el palazo del cáncer con resignación cristiana, y siempre saca fuerzas de flaqueza con su voz y su guitarra aunque no tenga la genialidad ni la pegada de un crack.

¡Eugenio! Falleció a los cincuenta y nueve años. Parecía un niño grande y poco valorado. En aquella época había muy pocas posibilidades para salir del blanco y negro de lo conocido, y lanzarse al color y a la bendita locura.

A Eugenio parece que no le gustaba contar los miles de chistes que se sabía, y que acaparaba en sus repertorios y actuaciones. Eugenio era un tipo triste, extraño, práctico, no mostrando su miedo escénico y tragándose sus miedos y su visión particular de las cosas.

Eugenio tenía tal autodestructividad, que no le daba importancia ni fe a sus éxitos evidentes. Eugenio, triunfó como humorista, pero como ser humano buscaba un triunfo imposible que no fuera el amor de su Conchita morena de su corazón.

Catalán, Eugenio. A mucha honra y naturalidad. Y comenzando sus chistes por aquel suyo "Saben aquell que diu ..." Quería ser natural, sin alharacas, ganar pasta y ser respetado.

Lo que pasa es que sus ojos con gafas serían mucho más ambiciosos de lo que aparentaría. Eugenio se hubiera ido por ahí con su amor, por el mundo, a disfrutar, a que no le dieran la matraca con los autógrafos o con la popularidad. Parece que la figura paterna le marcó para mal y no supo reaccionar cuando se le fue su Conchita.

La falta de amor propio no fue óbice para que extrajera una gracia para el chiste, realmente soberbia para un tiempo suyo que en el fondo deseaba salir ya del franquismo, coger el coche todos los domingos con la familia y largarse por ahí.

Es una buena reflexión sobre la cara negra y fou del chiste y de su pregonero. El chiste trata de sorprender en la medida que deseamos la risa sin necesidad de impostarla. No. Los chistes de Eugenio te hacían sacar la novedad de quien quiere disfrutar de la vida y no sabe cómo hacerlo. Eugenio nos empujó hacia la utopía del humor sin hacernos levantar de nuestra silla de casa.

Eugenio no era de tele ni de grabación. Aunque saliera mucho ahí. Eugenio era de sala de fiestas, de sus ojos tímidos velados por sus gafas estratégicas, de dejarlo estar y disfrutar sin querer con la magia de sus ocurrencias.

David Trueba nos describe a un Eugenio literal, descrito, humanote, padrazo de todos y de nadie, caradura y niño, temeroso y amoroso, y haciendo juegos con las palabras y las situaciones, y siendo barcelonés hasta las trancas, y vulnerable, y presa de mil millones de tentaciones negadas que pudieron con su resistencia.

-BONITA PELÍCULA. -
 

sábado, 19 de agosto de 2023

- CINE DE ESTRENO: ¡OPPENHEIMER! -



¿Nuclear? ¡No, gracias! ... Avanza la Ciencia. La física se va alzando en su poder de sofisticación. Las cosas son más posibles. El científico está preparado para avanzar. Oppenheimer atisba a crear un impacto potente y prodigioso llamado bomba. Bomba, superbomba, explosividad y magnificencia.

En esta película de Christhoper Nolan, aparece la responsabilidad del científico, y más en un mundo enfrentado por la puta guerra. El monstruo explosivo va a generar en un creador y hacedor de ideas el dilema de la justicia.

¡Guerra! ¡Guerras! No se trata tanto de hacer un artilugio explosivo demoledor y hasta patriótico, como de su posición en donde la Ciencia se tiene que convertir en combate armado.

"Oppenheimer", interpretado por Cillian Murphy, será siempre controlado. Siempre habrá a su lado, poderes que interferirán en su labor de investigación. La Ciencia del nacionalismo o de los buenos, contra un enemigo que sería interior o exterior, el cual mediatizará siempre su espléndida labor del saber y del conocimiento.

Ese malo de afuera. Y entre los malos interiores, estará el Jefe Nuclear de los EEUU. Los sentimientos de "Lewis Strauss", maravillosamente interpretado por Robert Downey, serán de celos y de envidia del eco de la fama y del éxito de Oppenheimer. Le grabará cada paso, la Guerra fría le hará cómplice de los comunistas, y toda una estrategia de profundas emociones negativas y humanas, destinadas a mantenerse siempre en lo más alto del podio del Poder.

El Poder tiene muchas aristas. La victoria sobre los enemigos, y los héroes de la guerra. ¿Héroes en una guerra?, ¿héroes en el veneno nuclear?, ¿éxitos se llama a todo eso inicial? ¡Lucha por la patente y por la cima! El amigo puede ser igual de cabrón que el enemigo. Está McCarthy con su caza de brujas, está la obediencia, la honestidad, la coherencia o aprender de los propios errores.

Oppenheimer no va a ser un alma libre tras lo de Hiroshima y Nagasaki. El genio brillante y vital de los ojos claros y azules, acabará siendo el juguete de las reglas del juego. Y el gran maestro de la Física, será derribado hacia un sitio anecdótico e invisible cuando expresa en voz alta su humana verdad.

Oppenheimer podrá pasar de ser un genio, a mierda cósmica en bien pocos meses. Siente que es la muerte. Un destructor de mundos. Lo va intuyendo todo mientras investiga, y finalmente topa con el mundo del Poder real que le va a decir ciertas cosas.

Héroe y villano. Ganador y despreciado. Día y noche. Amarillo, rojo, azul, negro ... Dolor interior. Impotencia. Puede ser castigado. Es la sospecha total en su país si no se vuelve un borrego obediente. La Ciencia es un arma de desaprensivos mientras no haya consenso mundial. La Ciencia, como destructora del mundo. ¿Cuántos japoneses sucumbieron a la idea de lanzar bombas? ¡Un espanto! ¡El fin no justificaba los medios!

Pero el Poder es quien decide. El físico y el científico recibe un  fenomenal y terrorífico sopapo en su libertad. Abre unos caminos. Pero otros guían esos caminos y errados hacia su propia conveniencia.

-EXCELENTE FILM DE NOLAN. -


 

domingo, 31 de octubre de 2021

- CINE DE ESTRENO= "EL BUEN PATRÓN". -



Fernando León de Aranoa,-el director de la inolvidable "Los lunes al sol", vuelve a darle la mano y el protagonismo absoluto de "El buen patrón" a Javier Bardem. Es una comedia de humor satírico, pero que en su interior no faltan los retratos cercanos, la terca realidad, la ideología y la visión social.

El personaje de Javier Bardem es aquí el puto amo. El puto jefe. El puto poder. Cínico, con una sangre fría parece que exagerada pero que nos toca, y cuyo personaje principal lo hemos padecido en mayor o menor medida a lo largo de nuestra vida.

Los ojos de Bardem por encima de sus gafas y con una mezcla de ironía y mando, hacen parecer a veces que no es el actor. Soberbia interpretación. Aquellos que dicen que lo de Bardem es un tema ideológico, bluf, o de subvención, no podrán evitar estar silenciosos si quieren reconocer su extraordinario trabajo en esta estrenada película.

Te hacen reír las situaciones que suceden cuando todo el poder parece asentado y decidido. Cuando lo sentenciado que marca la lava del neoliberalismo, se deshace y bifurca a través de la magia del humor.

Subido a una grúa y en el medio de la planta industrial, el jefe de la fábrica "Básculas Blanco", habla a sus directivos y demás obreros y trabajadores en clave familiar. Son una "familia", él sufrirá con ellos sus tristezas y reirá con fuerza y euforia sus enormes alegrías. El gran patrón deberá según el discurso del jefe, alguien como lo es un padre, y todo se arreglará con buen propósito y hasta diálogo. Pero naturalmente, la gran impostura será vacía. Nadie cree en nadie. El Poder está individualizado y seccionado. Ahí solo manda "Julio", el patrón de la empresa "Básculas Blanco". Es decir, que el jefe será solo un cínico casi psiquiatra, que lo único que buscará será mantener el lujo y el poder delante de todos. De, absolutamente todas y todos. Es un pequeño pueblo, pero nada cambia. Es cualquier pueblo, cualquier ciudad, cualquier planta de producción, cualquier lar de trabajo obrero, todo siempre similar y estandarizado. Aranoa se acerca a través del humor y de Bardem, a ese mundo que apenas tiene voz y que sin embargo, existe.

El superjefe de "Básculas Blanco", quiere notoriedad. Se va a otorgar un premio regional en el que cabe que sea su empresa, y desde ese momento el personaje de Javier Bardem y la película se ponen en acción.

Un tal "Miralles" se irá a la puta calle. Lo ha tirado el jefe. Y "Miralles" sacará su conciencia de clase, y se negará a ser comprado. Y le monta un pollo y se asienta en la misma entrada a la planta industrial, con el fin de que se le readmita. Sigue ahí el orgullo del obrero bien arriba, a pesar de la mirada embustera y siempre rezumando poder del jefe "Julio Blanco". El amo, no renuncia al galardón que se ha convocado así como así. Lo demás, es para verlo riéndose.

Su relación con su mujer es de pura rutina en la convivencia y de pérfida complicidad. Se está bien al lado de un triunfador millonetis y socialmente todo aparenta impecabilidad.

Todo, mentira. En cuanto el jefe ve a una joven alta y nueva que está de becaria y probaturas en la fábrica, el jefe de "Básculas Blanco" se decide a buscar su cama y su seducción. Porque la jovencita,-que interpreta la actriz revelación Almudena Amor-, es una chica que sabe más que le han enseñado a pesar de su precocidad, y por esa bragueta machista se le pueden ir muchas cosas de las manos.

Pero el puto amo de "Básculas Blanco", lo espera siempre todo como jefe estereotipo que ya nunca cree en nada especial. Engaña, convence a matones locos, folla con quien le apetece, despacha a los trabajadores cuando le parece oportuno, y casi nunca se baja de su coche fálico, el cual evidentemente representa su idea de Poder.

"El buen patrón" nunca se baja de su plana ambición y afán de fardar, y a partir de ahí, toda su familia de empleados y trabajadores, deberá al menos formalmente seguir su credo comediado. La idea de León de Aranoa se define graciosamente con el principio de que todo esto del capitalismo y de la empresa como referencia es una filfa mentirosa que solo causa la nada y hasta una fuerte hilaridad.

¡SOBERBIO BARDEM!

 

domingo, 17 de octubre de 2021

- LA NUEVA PELI DE ALMODÓVAR= "MADRES PARALELAS". -



Parir. El personaje "Janis" de Penélope Cruz, grita y grita dolor y vida. Está pariendo. Y en ese momento de fulgor, dolor y creatividad, hay un misterio femenino que siempre será sentido. Una madre, las madres, quien da la vida, quien se dispone para dar a luz; la creadora de algo que está por llegar y llega.

El cine de Pedro Almodóvar siempre es diferente. No es esta su mejor película, pero su sello, está. Ese mundo femenino que se rebela y sorprende, que descubre; que se mueve en una suerte de curvas directas y efectivas.

La sexualidad, los tabúes, la belleza, la trasgresión, la ruptura cinéfila de las barreras; ese universo de las nuevas mujeres que se enfrentan a todos los retos y obstáculos. Esas obsesiones del director manchego que itera y presenta expectación. Chicas jóvenes de todas las edades. La bisexualidad de una "Janis", que borda Penélope. La Cruz está madura, delgada, juvenil, fresca, con labios eternos de adolescente y preciosos ojos.

No hay demasiadas mentiras aquí. Se toman decisiones impulsivas por sucederes humanos y extraordinariamente reales. Hay voces quedas que no encubren el machismo sino que lo trasladan con su propio ritmo camino de la conclusión definitiva.

En "Madres paralelas" hay ironía, hay cosas que suceden en la realidad, hay complicidades de estigma y estereotipo, reivindicaciones que caben con calzador, justicia política de un tiempo dormido y contumaz, anhelos de huídas para escapar de errores cometidos, y una suma de elementos a veces deslavazados o desencajados. 

Hay criadas, mujeres poderosas, machos implacables y fértiles, estudiosos y educados, desestructuras, la esencia básica del cocinar en el hogar, guiños a mujeres de ayer y de siempre, inconsciencia y pasión.

Este film está lleno de sentimientos y de reacciones humanas y de hoy, teléfonos móviles que marcan nuestro tiempo, condicionamientos y corsés, bellezones que posan para una cámara de fotos, vitalidad, modernidad, y abuelos antiguos que tendrán toda la razón.

Son los grandes tics de un Almodóvar que se sigue definiendo son mayores escrúpulos. "Janis" se lanza al amor total con la joven que le gusta y que parió en su misma habitación, y no renuncia a su amigo que desentierra enigmas y que por el camino hace cama, fecundidad y placer con la hermosa "Janis".

Penélope está espléndida en un guión intimista que no renuncia a las aperturas y a los exteriores. Es una comedia que no te sorprende porque de Almodóvar puedes esperarte hasta cualquier casticismo.

Sí. Parir, amar, dar a luz, ser paralela en la cercanía y en el sexo, diferenciarse aunque no del todo de las oponentes o de las distintas. Aquí hay mucha libertad para la mujer su look social cambiante y estético.

Fenomenal Milena Smit en el papel de la joven más que amiga de "Janis", así como Aitana S. Gijón en el papel de la madre del personaje de Milena, sobria y oportuna Rosy de Palma, esta vez con poco juego de protagonismo en el guión.

Es la vida la que se menea imparable, y se asume con riesgos y con heterodoxia y exceso, con valentía y verdad, con besos de lengua y recepción clara de la atracción; con un universo personal y propio.

Insisto en esa idea del parir. De la necesidad de que todo salga del cuerpo y también del alma. De que no hay concesiones entre el pasto de los sentires, y de que la película puede ser más pero ha salido, has ido y la has aceptado.

El sentir almodovariano no se acerca en esta ocasión a una espectacularidad que no sea la magia actuativa de Penélope. Pero a pesar de las menoridades, la curiosidad está ahí y se llama clave mujer. Y los hombres pueden hasta ser personajes recurrentes y hasta secundarios, y las chicas llevan la película, y la femineidad diversa se hace con poderío y verdad, y la cosa se pone original y distinta.

"Madres paralelas" es darle cancha a la mujer inconformista que va a su inteligente bola y que nada tiene que envidiar al varón. Y es nuestra mujer, nuestra amante, nuestra madre, nuestra paralela, nuestra magia y nuestra verdad.

-TODO ALMODOVARIANO- 


 

jueves, 30 de septiembre de 2021

- CINE POLÍTICO= "MAIXABEL". -



A Icíar Bollaín, la directora de la película, hay que felicitarla por su valentía al tocar este tema tan sensible y delicado como es el de la ETA, e intentando profundizar en abismos personales y grupales.

ETA surgió desde la desesperación. Desde el querer apartarse de todo lo que representaba en Euzkadi la España de Franco. Fue un movimiento pasional, inconformista, de raíz, de lucha y de una tremenda violencia. Aquellos años de plomo, aquella tensión, aquellas bombas, aquellos gudaris, aquella sangre, aquel contraataque del GAL, etcétera. Un tiempo para desechar y mandarlo al carajo.

En "Maixabel" hay una realidad evidente que pasó. ETA no miraba el DNI de quien mataba, sino que buscaba el cargo y el símbolo, la espectacularidad o el comando.

Puede verse en esos pueblos hermosos y singulares de calles estrechas y hermosas, en ese paisaje privilegiado que es el monte del País Vasco, y en mil millones de lugares, en los que la cercanía y la familiaridad eran un buen ardid para cometer aciertos y errores.

Mucha gente se sigue preguntando el porqué de la autodisolución de ETA. Y evidentemente esto se debió a muchísimos factores. Y uno, fue el cansancio. La gente se cansó de dolor, e incluso tras asesinar a Miguel Ángel Blanco, los abertzales comenzaron a sentirse vulnerables.

¿Qué pasaba con los arrepentidos? La cárcel es una pistola y una carencia de oxígeno para el ser humano. El tiempo estaba cambiando. La Democracia post Transición, avanzaba. La sociedad, dudaba y se repartía. Hubo en ETA disputas internas, y el entusiasta gudari descubría en sus superiores cosas que no les convencían.

En cambio, a otros que actualmente siguen en las cárceles, la propuesta de la valiente Icíar Bollaín, no les ha gustado y no han querido ver el film.

La propuesta es psicológicamente, durísima. Perdonar. Admitir los errores cometidos irremediablemente, y cosas de ese calado, es un anhelo tan maravilloso como más que difícil.

La mujer del asesinado Juan María Jáuregui, siente el amor, el perdón y la bondad. Es como sacarse el demonio o el odio del cuerpo. Ha de ser una experiencia brutal. Ponerse al frente de una Asociación de Víctimas del terrorismo, e intentar hablar con los asesinos para tratar de entender hacia dónde bajan los infiernos del odio.

Aquí aparecen ex etarras desilusionados consigo mismo. Tras ser capturados se sienten solos, y hasta engañados por sus dirigentes. Admiten secta, y que no opinaban. Había que matar y se mataba. Sentían que era la forma de plantar cara a aquella España tan cercenadora de su dignidad y raíces.

Vencen los silencios en los diálogos. ¿Qué decir cuando apenas hay respuestas? Evidentemente, no hay nada más difícil que enfrentarse a uno mismo y con compañía redentora de buen propósito.

Aquí prima la humanidad y el buen deseo. Hace años que ETA se acabó. Y hay que partir de ahí hacia el futuro. Eso nunca será fácil para nadie. Ni para euzkaldunes ni para españolistas. Pero es un reto a abordar, como hace la directora de la peli.

A mí me hubiera gustado igualmente poder ver a algún arrepentido del GAL, y eso lo eché en falta al ver la película. Pero el mundo avanza, debe avanzar, hay que ser positivos y luchar porque los enconos vayan cediendo. Euzkadi y España deberán encontrarse en algún punto, como ahora hace el Partido Nacionalista Vasco. La Democracia también son sentimientos. Y los sentimientos son personas.

Es una película amarga y maravillosa, que mete los dedos en donde aparentemente no se debe. Es una película correctamente desobediente, pero en la medida que la reflexión se imponga al odio, se convierte en un film conveniente y necesario.

¡BIEN, ICÍAR!
 

martes, 20 de abril de 2021

- CINE SIN TIEMPO= "DOS HOMBRES Y UN DESTINO". -



Cowboy. Renovación y a la vez fidelidad al bello mito trepidante. Lo planteó el director George Roy Hill que se llevó cuatro Óscars allá por 1969.

Sus chicos bellísimos Redford y Newman, acompañaron a una fantástica Katharine Ross por los parajes libertarios y maravillosos de aquel Far West evidente, creativo y apasionante.

Eso fue bastante. "Dos hombres y un destino". Dieron paso a los setenta, como ya hicieron con la inolvidable "El golpe". Vaqueros espectaculares, alegales, libres y libertinos como los seres que adoran la dureza y tienen a la supervivencia como ley. El director, Roy Hill, acabó con un tiempo. Le dio al vaquero una nueva perspectiva  sobre la que caían diez mil cosas nuevas que se abrían a unos espectadores de generaciones venideras y distintas. Conectó y copuló con dicho tiempo. Por una parte respetó las esencias del mito, y por otra parte adoptó mil nuevas facetas y creaciones a lo indómito y genuino del Cowboy.

Solo veo atractivo, talento, actividad enloquecedora, caballos corriendo y huyendo hacia la libertad de la aventura y la velocidad del vértigo. Son escenas que te llenan y te atrapan. Y que aunque el guión está bien, ahora se valoran igualmente otras perspectivas de modernización. El western se movió para bien. Para excelsitud. Para dejarnos con la boca abierta. Y eso que pasa el tiempo. Y el mundo es otro. Pero el talento es similar. Idéntico, con todos los matices que se quieran, pero toda la valía y la brillantez. Se palpa hoy esa magia. Como en aquel momento en donde se parió "Dos hombres y un destino". La misma cosa ...

Y ya me centro de una deseosa vez en la película. En sus trazos y trozos. Belleza y velocidad. Talento y estrépito del brillante. Inolvidables la estampa y la fotografía del film que os sugiero que volváis a ver. Caballos subiendo y bajando por las montañas con sus jeffs cowboys dirigiendo los esfuerzos. Y entre los dos iconos masculinos, otro guiño de libertad que interpreta siempre Katharine Ross. Todo embriaga. Hace atractivo y versátil el interés. Veo tanta libertad, que se puede escoger el cacho que quieras.

En "Dos hombres y un destino" hay muchos homenajes sin decirlo, y unos años setenta que van a hacer contínuum con el cine grandioso del Hollywood dorado. Una continuidad y un impulso creativo magistral.

Y la batuta de la música del gran Burt Bacharach, que hace magia explosiva y éxito en la escena armónica y salvaje de la bicicleta en el Oeste que empieza a aparecer y que disfrutan Newman y Ross, la chica.

Sí. A pesar de los amagos de otro tiempo que llega, nunca se aja la raíz del western. Jamás. Los protagonistas serán asilvestrados, salvajes, dispararán como soldados de la vida que son, se rodearán de mujeres oprimidas para los cuidados del yacer, apostarán por el dinero, y serán fuertemente perseguidos y hasta castigados. Pero los vaqueros también castigarán, y bien. Y hasta meterán humor más de ahora que de antes, y optarán por sorprender, y añadirán a su fortaleza la idea de niños grandes e irreductibles, y desde ellos ya no habrán apaches o sioux, pero sí bolivianos porque la geoestrategia se va movilizando y desplazando.

¡Dios qué parajes! ¡Qué estampas y qué dinámicas! Empezó a ser otro cine. Otro mundo sin salir de aquel, un humor más contemporáneo; unos finales y unas conclusiones abiertas y ganadas por la brutal majestuosidad estética. La escena gana a la trama. Y el espectador volverá al cine.

¡INOLVIDABLE FILM!


 

miércoles, 7 de abril de 2021

- CINE SOCIAL U.S.A. = "NOMADLAND". -



Desde la dirección magistral de Chloé Zhao, Frances McDormand con su personaje "Fern" realizando una más de sus ya habituales exhibiciones de talento.

El dolor. Caminando sobre ese drama real. Todo auténtico. Nada al azar. El Sistema se ha puesto crítico. Muchísima gente se cae y todo se destruye. Y entonces "Fern" decide caminar. Convivir y coser inevitablemente la tristeza con la dinámica, y siempre apartarse de los interiores. Al revés. "Fern", exterioriza. Con su cara feúcha y sin concesiones. Con su mirada llena de tristeza, dolor, y también resolución.

A veces te pasa que cuando estás jodido votas a Trump y te pones a correr. O coges la moto y creas el ruido que disimula tu dolor interior, o te pones una sudadera y corres, y corres más, y avanzas en el drama, y sigues caminando, y decides tragarte aparentemente los vacíos y las neuras, y entonces tomas tu caravana y tu tradición del western, y asocias la libertad a la curva de la carretera, a la piedra o al paraje rocoso, nevado y abrupto.

"Fern" ha de ser piedra. Y piedra noble, de raíz, y hermosura y deseo, y nieve a cachos inevitables, y sangre de acero y humanidad. Pero "Fern" no es como otras y otros. Es un ser que se mueve bien en la enorme dureza y en la situación desesperada. Y su zen le lleva a suavizar sus facciones y escuchar a quienes pasan por su parecida situación. Y se une a las caravanas de la miseria y de la precariedad.

Fascina la acción, y agorafóbico se muestra el interior de las casas de los otros o el recuerdo del duro pasado. Lo mejor parece que es salir ahí afuera y dejarse probar por el fuerte viento individual, personal y especial. Es como si ese frío en la sangre se calentara o paliase camino de algún sitio. Itinerante. De un sitio para otro. Infatigable e irreductible "Fern".

El silencio y la quietud pueden ser demoledores. Nada de nostalgias ni leches anhelando el pasado. Terrible pasado varado. Durísimas perspectivas. La caravana solitaria es el refugio vital y atávico del mito cowboy.

El mito de "Fern" llevado a la práctica y a nuestros días. Cuando la sonrisa de Frances se torna tan desnuda como amable con los putos infiernos. Es dulce finalmente ante su destino. Y en cuanto puede, ya no espera más. No irá al grupo más que lo cortés, y con ganas de sobrevivir y de aprender. Y es educada "Fern", y está un tiempo con sus excluidos por el dinero y las cosas inhumanas e irremediables del Poder.

"Fern" siempre será rara y caminará sola con su convicción. Quienes la conocen ya saben que nunca va a cambiar. "Fern" es eterna mujer de acción. Vuelve una y otra vez a dicha acción huyendo de abrirse al llanto. Es valiente como una pantera silvestre, inteligente, vivida, y que sabe resignarse a hacer lo que mejor le va a tocar. No perderá el tiempo en discusiones fatuas. ¿Para qué? ...

No es que "Fern" no crea en el amor, y más cuando se le fue su marido y parece que ya no habrá más hombres. Pero es torbellino e instinto de movilidad que la lleva.

Y claro que "Fern" es humana. Como todas y todos. Y nunca se rinde. Y después de un sitio vendrá el otro, pero siempre lugares exigentes y abiertos. Al aire libre de su corazón leso. Herida y fuerte como una Tyson, hermética y habilidosa. Siempre muro de supervivencia.

Porque "Fern" nunca desfallecerá. No se rinde aunque camine y huela la derrota y el desalojo social. Tiene su propia convicción. Le atrae y le complace la adversidad. Se crió en ella. Nunca hizo demasiado caso a las referencias. Y así sigue "Fern". Hasta todos los momentos vitales. Siempre ha de poderse aunque no se pueda. Nunca se sentirá perdedora pues eso es indigno. Y este personaje pétreo y a la vez tierno, abarca todo el film y todo lo que viene y está por venir. Quiere ser ejemplo de ella misma. Guste o deje de gustar.

¡ESPLÉNDIDO FILM!


 

sábado, 2 de enero de 2021

- CINE DE ESTRENO= "THE FATHER". -



Por unos segundos me pregunto que qué gano viendo esta potente película de Florian Zeller. Pero en seguida, me doy cuenta de que gano mucho. Porque el colocarse en el lugar de la realidad, es absolutamente imprescindible. Necesario.

Asistir a la vida y a su verdad. Y la vida tiene sus tiempos y avatares. La vida es apasionante. Tiene sorpresas, guión, altos y bajos. Pero no hay nada que no sea extremadamente real en este duro film.

Te haces mayor. Pero te cuesta asumirlo. Y, no quieres. O, no te das cuenta. Y entonces entra el lazo afectivo y social que nos da sentido y dignifica. El cariño.

El anciano es astuto. Se defiende con todos los clavos ardiendo de los que es capaz, de dependencias exteriores o de fracasos íntimos. Tiene mucho orgullo y astucia "Anthony", personaje que encarna Anthony Hopkins. Alto, fornido, inteligente, pero mayor.

Nadie está libre de la demencia. La demencia es algo molesto y bobo, canalla, escurridizo, absurdo y dolorosísimo. Y crece y crece, y entonces el anciano ve cómo se le escapa el caballo. No. No puede ser. No puede estar pasando eso de la vejez, la dependencia y la locura. Siente lógico miedo. Todos sus esquemas se van, se resquebrajan, se ajan, se esfuman .. Todo su vigor y su sentido se van alejando traicioneramente.

Pasillos estrechos, oscuridad, puertas y más puertas de laberinto que se abren y yerran su contenido. Portazos y relojes escondidos en el terror de la pérdida. Más pasillos equívocos, más puertas, confusiones, rostros que no son los que son, desmemorias, trampas, más oscuridad, defensa coyuntural de la lucidez, triunfo de la desgracia inevitable. No son los que son. No encaja nada.

La hija de "Anthony", "Anne",-interpretada espléndidamente por Olivia Colman-, está desesperada y asustada. Impotente y agotada. Su padre lo rechaza todo. Ni mujeres que le cuiden, ni críticas adversas, ni nada de nada.  Alguien, molesto, se defiende insultándole su actitud contumaz. Pero el anciano solo pretende jugar sus últimas bazas de lucidez. Solo se defiende. Y finalmente, va perdiendo ubicaciones y conciencia. La memoria le va diciendo adiós, ve cosas que solo pueden existir en su imaginación desviada y lesa, y el mundo se le vuelve un difícil laberinto del que es durísimo escapar o evadirse. 

El director de la película nos mete con valentía en el mundo penoso del anciano enfermo. Y nos cuenta su desnuda intimidad. ¿Era necesario llegar a estos extremos osados?

La respuesta es afirmativa. Porque lo único que hace el escritor y director francés Zeller, es ser descriptivo. Solo nos cuenta la realidad, por muy durísima e insoportable que pueda parecernos.

Sí. La vejez extrema y enferma puede ser un infierno. Pero la película se defiende con su potente sensibilidad y humanismo. Le llamaremos cruel e hijoputesco a lo que sucede, pero a veces los vacíos no tienen límites. Y la violencia se detiene con la vuelta final de "Anthony" hacia la necesaria vulnerabilidad de la infancia y al lloro que busca la protección.

No. Aceptar la decrepitud no es precisamente fácil, sino todo lo contrario. Estar y formar parte del dolor y de la impotencia es un estado que se da, que aparece, que se comprende, que estalla, que se vive, que la vida sigue hasta cuando le da la gana, y que hay un orden vital y una jerarquía situacional que puede estar por encima de cualquier expectativa.

La vida, siempre sigue. La vida manda sobre todo lo demás. Incluso sobre la enfermedad y la muerte. "Anthony" está ahora en un Centro con profesionales que saben hacer su trabajo. La familia ya no puede ser la protección y los cuidados. Hay que tomar decisiones, se quiera o no. La vida es el placer y el desgarro, pero por encima de todo domina los paradigmas y la verdad. Y a partir de ahí, podemos ponerle todos los adjetivos calificativos que nos dé la gana.

Espléndidos actores. Anthony Hopkins una vez más, con su mirada inquietante y su corpachón fornido. Olivia Colman realizando una excelente interpretación. Como todos los demás componentes de esta película.

"The Father" es una película aguda y en extremo valiente. Nunca para ir con palomitas a echar unas superficiales risas, sino previamente informándose de lo que van a ir a ver. Puede parecer una película amarga o de muy difícil digestión, y hay que situarse bien. Saber que todo lo que le sucede al protagonista es algo muchísimo más cotidiano de lo que estamos dispuestos socialmente a aceptar.

-EXCELENTE FILM-
 

miércoles, 16 de diciembre de 2020

- CINE= "NIEVA EN BENIDORM", DE I. COIXET. -

 



Vivir no ha de estar ligado al placer. La decepción, empero, no debe ser una flecha que indique que tu dolor todo lo ha de finalizar. Siempre el cine raro de Isabel Coixet puede y es creativo.

Y yo noto a la directora catalana, enfadada y con ganas de tomarse una pausa. Y ese oasis de la nada y del reality, puede ser ese Nueva York de rascacielos que hay en la Costa Blanca y que se llama Benidorm. Fetén lugar para estudios de sociología. Enclave de evasión.

Meteorología. Sin rayos ni truenos. Sin amenidad destacada en la previsión. Siempre es sol. Y a veces esto es un coñazo. Y a la vez, el motor para un gran evento turístico.

"Nieva en Benidorm" es el deseo de que hasta el imposible nevar, pueda tener magia o gancho. Coixet carga contra la banca y la aética, contra el horterismo y la importancia de llenar el tiempo caducado de la vida. ¡Oh, ese misterio que es Cronos! ...

Le cuesta a "Peter",-personaje interpretado por Timoty Spall-, comprobar que no es su hermano quien creía. No se veían hacía diez o doce años, y eso parece románticamente normal y excesivo. Le tiran del trabajo por mayor, y decide aventurear. Llega a Benidorm, pero allí tampoco está su hermano. Ha desaparecido. Pero la autoridad no parece ser lo que fue, y nadie se sorprende de la abulia o el escepticismo. Ahí, Coixet lanza el dardo a la atomización, al cinismo, y a la falta social del compromiso.

"Daniel", hermano de "Peter", no está. Se ha largado. Y "Peter" está pensativo, asombrado por el descubrimiento del nuevo mundo alicantino, y con peculiaridad y flema también descubre igualmente que ese sol tan bonito que domina su terraza le es tan molesto como insoportable. O, como sus molestias estomacales...

Benidorm es un gran enigma. Un recurrente de gente que decide emprender su ocaso como si nada grave sucediera. Benidorm es un hoyo de guiris y de fiestas locas y excesivas. Y un mundo o planeta,  en donde el dinero y la ambición generan tensas disputas. El sexo y el dinero.

A veces parece que  Isabel Coixet se detiene en Almodóvar, pero ella es también de hincarle el diente a los sentimientos mágicos aparentemente previsibles.

Siempre hay alguien intrigante, bello y desesperado. ¿Quién es "Alex"?,-papel que interpreta Sarita Choudhury-, ... ¿Quien regenta un negocio de diversión para turistas?, ¿Belleza?, ¿fracaso?, ¿desamor?, ¿desencantada y sin sonrisa?, ¿dura tipa de negocios? ...

Ve y pregúntale a "Alex". Cometerás un error. La vida no es tanto el preguntar como el decidir. El destino benidormí junta a "Peter" y a "Alex". Pero sin preguntas.

Ella le dice a él que no intente saber nada de ella. Ni del hermano de él, ni de casi de sí mismo. Porque a veces hay cosas que nunca se van a comprender ...

La directora de la peli explota la belleza de la madura y la del extraño y solitario protagonista. Y le da misterio a la mujer de la limpieza, la cual lanza el polvo a la bolsa del desecho. Limpiar apriorismos. Encontrar lugares nuevos. Internarse en un lugar masificado, para destacar el silencio y lo no concurrido y quieto.

En última instancia, Isabel Coixet huye del fatalismo. Y substituye el drama final de la muerte, por la sorpresa del tradicional y bonito the end. Se pone clásica. Y hasta soñadora. Y aparece el amor y el estar juntos. Y la apuesta por la expectativa natural del día a día y hasta el final.

En última instancia aparece lo bonito de la vida cabrona, y la paz y el relax. Las ilusiones responsables que se vivirán y concretarán en el futuro al menos ideado.

No es "La Librería", ni el mejor film de Coixet. Pero su sello y sus entrañas creativas la permiten de nuevo ser diferente y hasta jugar con los infiernos de la tristeza. 

-SIEMPRE EVITABLE TRISTEZA-

martes, 29 de septiembre de 2020

¡CINE ESPAÑOL DE AHORA MISMO! : "LAS NIÑAS", DE PILAR PALOMERO.



La directora zaragozana Pilar Palomero, nos presenta una excelente película acerca de ese difícil y necesario camino que va desde la niñez a la adolescencia en las niñas, las cuales ya se empiezan a mover en diferentes paradigmas.

Aquellos colegios de monjas y aquellas verdades que ahora suenan a anacrónicas, y que en tiempos fueron desgraciadamente lo oculto y la autenticidad aplastada por credos y tradiciones.

Y las niñas decidieron mirar al mundo de otra manera. Porque era irremediable. Lo mejor de la película nunca son los discursos, porque no son posibles. Por eso, dichos discursos se concentran y abarcan las miradas de las nuevas niñas, las cuales observan entre burlonas, doloridas y sonrientes, las nuevas ópticas y verdades que van logrando descubrir por sí mismas.

Hay una escena que parece definirlo todo. La adolescente se va de paquete con la moto de un muchacho por una gran recta de una carretera. Eso es la libertad irremediable e imparable. Los tiempos han tomado tanta velocidad, que los dogmas y los asertos quedan envejecidos hacia otro tiempo.

La sexualidad de las adolescentes en los momentos de los cambios y de las hipocresías de la Transición. La dificultad para todos de decrecer lo inevitable. La caída paulatina y en cascada de los tabúes. La niña de entonces es la madre y la abuela de hoy. De 2020.

Las mujeres también juguetean como los varones al episodio de la maduración y del crecer. ¿Por qué no iba a tener que ser así?... Y esa valiente y hermosa decisión fílmica, crea una excelente hora y media de compromiso, rigor, audacia y verdad.

Las niñas adolescentes comienzan a poner en jaque lo que no está claro. Y la autoridad la marca el hecho, y no los cuentos de los mayores. Sí. Aquellas niñas van a romper a desarrollarse, y a descubrir su naturalidad femenina, y a adentrarse en la coquetería, y a querer estar guapas, y sobre todo a querer que predomine su naturalidad y su realidad.

La mujer se ha incorporado al trabajo, y la adolescente tomará sus propias sensaciones y hasta decisiones. Y se juntarán, y fumarán, y se pintarán los labios, y cuestionarán la moral al uso, y hurgarán las cosas si no les convencen, y habrá toda una aplastante naturalidad que parirá todos los cambios y las conciencias actitudinales.

Todo saltará por los aires y en silencio de aparente risita nerviosa inane. Y resultará un verdadero impulso de avance generacional. No harán falta tantas gafas, pero sí comedias y estrategias.

Choque generacional a todo nivel, pero con una ternura que desarma. Es un grito a lo adolescente en femenino. De otra manera y más que eficaz.

Excelente trabajo de Andrea Fandós en el papel de "Celia", la cual no pudo conocer a su padre porque no hay noticias positivas de él, y llega un momento en el que cuestiona que su progenitor falleciera como la dijeron. Y descubrirá intuyendo, que su padre no está muerto o que su madre no es una "guarra" necesariamente. Un potentísimo juego de miradas entre la madre y la hija, definirá una nueva verdad. Inevitablemente. Porque la niña no admite mentiras, y porque observa compungida y esquiva a su madre. Una nueva visión.

Esta es la idea. La tremenda fuerza de la realidad. De la reformada y adaptada realidad de un nuevo tiempo. Todo corre. Como la moto y la carretera. Y el sonido potente de la música o del tubo de escape. La vida también tiene su impactante tubo de escape. Y frente a eso no se pueden cerrar las carreteras.

Ternura y agudeza, además de brillo y oportunidad en la mujer de la dirección de este bello film. Intimismo, detalles, gestos, algún condón; cuando el verbo deja la censura y se va equiparando al varón. Cuando las chicas reivindican una nueva verdad y oxígeno de su tiempo. Cuando todo va cambiando. Cuando ya gustan los sostenes o los tops, cuando la piel del cuerpo adquiere expectación y demanda, cuando empezar a lucirse ya no será de "cochinas". Y cuando las pioneras de la visión actual femenina,-con aciertos y errores-, eclosionan y se ubican casi definitivamente.

-Y VA APARECIENDO UN NUEVO HOY-
 

miércoles, 1 de julio de 2020

- CINE ÉTNICO= "CARMEN Y LOLA". -




Frescura, simpatía y realidad. Una incursión en el mundo gitano, desde la dirección y guión de Arantxa Echevarría.
Hermosa y potente la libertad en los lugares cerrados y casi imposibles. Actores no profesionales complementando la gran idea siempre tierna de la libertad.
Zaira Romero borda su papel de Lola. Es suave y pétrea a un tiempo. Irreductible entre la seña derrotada y de dirección contraria. Machismo. Todas las etnias y el mundo es machista. En el pueblo gitano impera el orden y lo establecido. Y se agrupan y unen en torno a su raíz y a sus señas identitarias. Son. Somos ...
Ahí, en el seno de la realidad y de lo posible, en todas partes, la realidad de los deseos será imposible. Porque Lola es especial. Bonita, lógica, consciente de los terrenos que el azar la hace pisar, y también de su verdad.
Y cuando ve a "Carmen", que interpreta Rosy Rodríguez, la cosa se vuelve sí. Le gusta demasiado para no abordarla y decirle la verdad. Carmen siente sorpresa ante el dulce desparpajo de Lola, pero poco a poco se acerca a su mundo osado de seducción. Y entonces todo se reinventa y nace un sol nuevo y a vivir. Aparece la verdad en forma de cadenas desatadas e imparables. Porque el amor del deseo siempre es así.
Carmen está pedida y va a casarse. La directora refleja con atractivo ese peculiar mundo calé en donde las cosas no se modifican. Y podemos entrar en sus ambientes naturales, festivos, en sus cantos religiosos evangelistas, en su cuna y en su bellísimo misterio.
Lo que pasa es que Lola sigue viendo a Carmen. Y Carmen tiene un cuerpazo admirable, un vestir especial, y un algo que la imanta. Y Lola, a su ritmo, sabe que la vida es lo que hay, y hace todas las aventuras posibles para una Carmen cada vez más cómoda aún manteniendo inevitable todas las precauciones.
La fuerza del amor no se combate con ancestros ni con dogmas. El amor es algo libre, independiente, gozoso y general. No conoce de colores de piel, ni de banderas, ni de prejuicios. La ley del amor y del deseo, de la belleza y de la evidencia, no tienen contestación.
¡Peligro! Alguien descubre lo que sucede. Y el padre de Lola siente que le llegan todas las desgracias y todo el dolor. Se rumorea por todas partes lo que sucede, y el hombre debe hacer algo o caerá en desgracia definitiva. Así son las cosas.
Una mujer sensible, ayuda y arropa a Lola. La aleja de allí. Y la invita a la posibilidad de la libertad. Y allí, donde nos parió la playa, en el seno del agua del mar, frente a dos bikinis deseosos que desaparecerán en intimidad durante muchas horas, se desata el gran viento de la verdad.
Esta peli es una valiente incursión en un mundo cerrado y atávico. Pero una cosa son las normas, y otra es la delicia de la suavidad de Lola y de la alegría de Carmen. Y ahí, en el interior de los sentimientos potentes y desaforados, aparece un mundo delicioso, lógico y evidente.
Y tras la playa, los hierros de rompen, y las imposiciones se oxidan, y buscarse la vida está bien, y unir los labios y el cuerpo es un queso, y una caricia y un terremoto. Y una audacia, y un proceso, y un canto bien salvaje de libertad, de respeto y de naturalidad.
¡EXCELENTE!

jueves, 20 de febrero de 2020

- CINE= ¡JOKER! -




Impacto. Carisma. El payaso loco y peligroso. Acción. Tiros y sangre. Y una música potente ensalzando las peripecias del aspirante a la nada.
Salí de casa a ver la película de Todd Phillips, entre otras cosas porque me habían hablado muy bien del  hombre Óscar de este año, Joaquin Phoenix. Pero lo que vi no fue para tanto. Desde luego que no. Mas me sirvió para observar el termómetro social.
Al mundo, le suelen afligir estos asuntos. Por eso me sorprendió la larga cola del cine de reestreno al que acudí. Y así pude ver mi sociedad. Que se parece cada vez más a la estadounidense, porque esto de la globalización y de la americanización de España ya lo contaba en sus libros el sociólogo Alberto Moncada. Os recomiendo que le leáis.
Sí. Simpatizamos mucho con el cine americano, y buscamos sus mismos afectos de evasión y hasta de pose y afirmación social. La gente, buscaba piña y consenso, más que cine bueno y de calidad. Se aburren si les das otra cosa. Y se toman esto como una aventura que lleve carisma,moda, que no me pierdo lo que ven los otros, que me siento cómodo entre la masa, y que las cosas del cine no hay que tomárselas a la tremenda porque el mundo no es para tanto.
Nos expresamos, seducidos, al modo de Todd Phillips y a las muecas sonoras y patéticamente originales y extrañas de Phoenix.
Nos gusta lo extraño que parte del comic. Muchos, tratan de arrancar desde esa placa base de la ciencia ficción, y tiran hacia adelante para que sigan pasando cosas. Extrañas o menos extrañas, pero que seduzcan y que empaticen que sea fugazmente con ellos para poderse reír, y charlar, y comentar con los amigos al lado de unas birras, pizzas o infusiones.
Vi entre el público a muchas parejas ya convencidas de antemano de que su Joker es mágico e intocable. De los suyos. Pero también va a ser Joker, profesorado, y otra mucha gente de diversa edad y condición.
¡Oigo que "solo" es cine! Y además, "Arthur", el Joker que interpreta Phoenix, es un artista que baila y todo el pobrecito, y que tiene una madre a la que cuidar, y además los de la Sanidad le retiran toda su ayuda incluídas las pastillas. Y un amigo le "regala" un arma de fuego.
Y, no. No hay derecho a que se rían de locos como Joker. Porque además, este Joker es simpático, delgado, joven, con buen físico y mirada intrigante y cautivadora. Es nuestro Joker el de la cuna, y con él moriremos entre adultos y veteranos. Es reivindicación y empatía social. Sí. La sociedad en la que vivo. La de las pizzas y el burguer, la de los simplismos y las profundas contradicciones y hasta hipocresías.
Pero los locos que no son Joker o a los pobres y excluídos que no salen en un plató, consciente o inconscientemente nos importan un sano pito. Y además estropean la estética de la ciudad en su glamour.
Acabada la película, mucha gente aplaudió. Pero fueron aplausos moderados, domados, educados, de los de hoy; de los que toca hacer. Y yo,-que por supuesto no aplaudí esta película-, me quedé reflexionando acerca de dichos aplausos.
¡Esto es América! Y Badman, y Supermán, e It, y lo que haga falta mientras proceda de Estados Unidos. Porque este país representa para mi sociedad el gran cine creíble y de la NBA. El que manda y decide, el icónico y seductor, el dinámico, el que no concede pausas; el que dicha pausa ha de ser una rémora de tortuga.
Por eso mi sociedad sigue las series de Netflix o demás plataformas. Porque también en el cine necesita soltar su adrenalina contenida en medio de su tediosa cotidianeidad. Y yo, mientras, observaba a mis paisanos, comprendía mucho mejor el exceso de las fiestas de los botellones o eso de darlo todo hasta las tantas.
Su simpatía hacia su visión de este Joker, era en el fondo, su reflejo. Se veían perdidos como él, e igual jóvenes que vulnerables, sin un sitio o una respuesta clara, pero con la convicción profunda de que vivir ha de ser hambre de acción.
-AUNQUE SE DESCONOZCAN LAS DIRECCIONES-