viernes, 30 de diciembre de 2022

- UN TROZO DE BRASIL SE VA CON PELÉ. -



Yo no sabía quién era Pelé. Lo que sabía es que yo era un niño y que me gustaba el fútbol. Tampoco sabía muy bien qué era eso de Brasil, su samba y sus mulatas. Lo que sabía era que mi barrio era familiar y valencianoparlante, y que cerca de mi casa estaba el bar "La Pedralvina", que regentaba el padre de Fernandín. Siempre le llamamos Fernandín al hijo del dueño del bar. Era un bar de barrio, modesto, y con el único propósito de trabajar para poder llegar a fin de mes.

Al llegar el verano primero de 1970, yo bajé al bar a ver el Mundial de Méjico. Casi siempre iba con mi padre. Comprábamos las gaseosas y el vino, y luego devolvíamos los envases de cristal. "Los cascos", decíamos por mi Valencia ...

Y estando allí en el bar,-luego se llamó "Casa Fernando"-, la gente mayor hablaba con escepticismo y brevedad, al referirse a Pelé. Ahora sé que era racismo en estado puro. Yo recuerdo, que la figura del negro, tanto en el fútbol como en el boxeo-, siempre ha sido icónica en mi país. Como una suerte de amor/odio. En España triunfaba el cubano Antonio Machín con sus canciones y las mujeres le adoraban. Pero yo creo, que los hombres no tanto.

Yo he visto jugar a Cruyff, a Maradona, a Beckenbauer y a Messi. Pero lo del Pelé televisivo era muy diferente. Yo quería que ganara mi Valencia Club de Fútbol de Claramunt, Sol o Valdez, y después, venía lo demás. Otro de mis ídolos era el madridista José Martínez "Pirri" ...

Ver jugar a Pelé no tiene nada que ver con lo que imagináis. Pelé, desde el verde césped, ha sido el gran padre espiritual de Brasil. Por eso me parece oportuno que la gente le despida el próximo lunes sobre el mismo césped. El campo del mítico Santos de Brasil. El Santos de Pelé. Pelé trascendió el fútbol brasileño. Fue todo en Brasil. La Autoridad.

Yo no me esperaba mucho, lo que pasó en 1970 en Méjico. Pelé ya era un veterano aunque su exquisitez seguía ahí. Era bajito, pero fuerte. Y sobre todo, el rey de las virguerías. He de citar al excéntrico Garrincha, porque fue otro fenómeno. Pero Pelé era más aplicado, siempre concentrado, divirtiéndose con el balón, humilde ante su genialidad, y con una personalidad que llamó la atención.

Viendo jugar a Pelé, te daban ganas de imitarle y salir a la calle luego, a ver si podíamos los niños hacer lo que le habíamos visto crear. ¡Absolutamente imposible! ...

A Pelé,-que es Brasil-, no le dio nunca la gana jugar con la urgencia o con la velocidad que se hacía en Europa. Y le daban unas tremendas patadas, para eliminarlo de los Mundiales. Porque jugar contra Pelé, era mucho jugar. Y además, el mito estaba rodeado de eminencias futbolísticas como Rivelino, Tostao, Gerson, Clodoaldo, Carlos Alberto, etc. Solo viendo jugar a ese jogo bonito que impuso Pelé, se puede entender que el fútbol pudiese ser también un exquisito y feliz divertimento. Mucha más cosa.

Lo de Pelé era pura magia. Sin que nadie le dijera nada, Pelé lo hacía todo. Caños, vaselinas, driblings, controles imposibles y muchísimos goles. Pero no se adornaba para burlarse de sus rivales. ¡En absoluto! Pelé era así. Pelé no se planteaba otro fútbol que no fuera el de la virguería y la brillantez. Si se hubiera planteado otras formas de jugar al fútbol, no hubiera sido Pelé.

En tiempos de estrategias, de planteamientos tácticos, y de todas esas cosas amarrateguis y conservadoras, Pelé era un dios. Un rey. O Rei Pelé. El que levantó tres Copas del Mundo. El que hizo enorme al Santos, el que no se movió de América porque la sociedad era otra, el que anunciaba viagra en la tele, el que fue embajador en organizaciones internacionales, e incluso el que estuvo a punto de optar a la presidencia de Brasil.

Pelé fue una explosión de magia mundial. Un aditivo para el fútbol. Sal, para el competitivo fútbol de Europa. La alternativa al fútbol de escuadra y cartabón. El que desde el verde césped volvió locos a todos. El del gol en la final de Suecia y Méjico, el que dejó en ridículo al portero uruguayo Mazurkiewiz con una genialidad, el mito del niño periodista Julio Maldonado "Maldini", y una figura venerada; un gran papá de esa nación atribulada económica y socialmente que parece más un Continente que un país.

Esperábamos su fallecimiento. Lo que pasa es que hasta que no sucede, no te lo crees. Brasil, llora. Da palo esto. En mi barrio ya no está Fernandín en su bar "Casa Fernando", y ahora hay otros negocios. Pero el espíritu entrañable de aquella gente que dejó mi barrio, sigue conmigo.

-PELÉ, ¡UN INMORTAL!-
 

jueves, 29 de diciembre de 2022

- EL AMOR. -



Tus brazos, tus manos, tu figura, tus ojos, tu mirada decidida. Y siempre mi sorpresa. Y también la tuya. Porque todo en el amor es puro azar. 

Te vi, te hablé, charlamos, quedamos, tomamos unas cervezas, y en algún momento tú sonreíste de verdad. Y yo me sentí realmente a gusto contigo. Y me fui abriendo a ti. Quedamos más veces.

Era un pequeño pub de la calle de San Ramón. Una calle asolada por la especulación urbanística, intimista y oscurota. De atreverse a meterse por ahí. Pero tú fuiste valiente. Y temí lo peor cuando me preguntaste si me gustaba el fútbol, y ante mi sorpresa, me dijiste que también y que eras del Barça.

Yo te dije que era profesor de universidad, y tú que auxiliar de enfermería en el Hospital General, sección Traumatología, consultas externas. Y yo te dije que a mí me tocaba siempre ese mismo Hospital, y tú me miraste, y luego medio reíste como una tonta feliz. Y evitábamos pensar en el presente, y vivíamos al día, y tú a tu trabajo y yo al mío y tal ...

Hasta que un día te propuse ir al cine, y tú me dijiste que creías que te iba a invitar a una entrada para ver jugar al Barça, el cual visitaba al equipo de mi ciudad.

Y después te llamé por teléfono-, me costó mucho tenerlo-, para decirte que ya no quedaban entradas a la venta, y entonces tú me dijiste divertida que si había mirado en internet a los de la reventa, y yo te dije que eso era peligroso, y tú me dijiste que yo era un cagón y que hoy en día no pasa nada y que hay que arriesgar. Y a continuación me colgaste. Y yo te puse un watsap diciéndote ladrona, y tú me contestaste con otro diciéndome que era un caguetas. Y a la media hora, y cuando empezaba a estar pensativo, me mandaste otro mensaje llamándome "noble sacerdote", e incluyendo unos emoticones de risas.

Y al día siguiente me dijiste si era posible que tú asistieras a una clase mía de la Universidad, y yo te dije que bien, que sí, que si querías hacerme pasar un mal rato, o qué era lo que te proponías. Y entonces te pusiste seria.

Y va y me gustó tu seriedad. Porque sé que detrás de esa carita, había sinceridad y atracción de verme. Y te dije que te podías venir a mi clase de las once, y tú respondiste que tú irías a la clase que te diera la gana. Y seguías seria.

Al llegar al Campus, te di una palmada en el culo, y te recuerdo petrificada mientras yo seguía hacia adelante  camino de mi clase de Literatura como si nada hubiera pasado, y con una fina y persistente sonrisa escondida en mis labios. Llovía ...

Fue mi primer contacto físico contigo, y no solo no viniste a la clase, sino que estuve más de tres días sin saber nada de tí, y bloqueado de teléfono y de todo.

El volvernos a ver, tenía el significado de nuestra atracción. Lo de que no te tocara el culo más, de que tú no eras una guarra, o de que yo no era un calentorro, no fue sino algo superficial que nunca enmascarará una realidad. Nos gustábamos. Y mucho.

Y más que mucho. Y bastante más que mucho. Y tú lo sabes igual que yo. Y ya nos besábamos, y te ponía la mano en tu bolsillo del pantalón y tú la tuya en el mío, y dejabas de maquillarte y te ponías feíta, para ver cúal era el efecto en mí. Pero a mí no me trastornaban ni tu culete ni tus tetas, ni tus piernas, ni tus ojos, ni tus minifaldas ni tu modo de vestir. Me gustaba más tu manera de andar y tu espontaneidad cuando estabas a solas conmigo.

Y nos besábamos como locos, y éramos pareja, y tú me diste tu cuerpo y yo a tí el mío, y la cama fue de los dos, y yo te cogí los cabellos. Sí. Me gustaba juguetear con tu pelo, estando vestidos y desnudos. Y en verano, ibas con tanga y suje, hasta que encontrábamos un lugar nada frecuentado, y entonces nos despelotábamos con la empatía de gustarnos y de la plena libertad. Y éramos muy felices dentro del agua muchos minutos.

Yo te dije si regularizábamos nuestra relación auque fuera por el Juzgado. Y tú me contestate burlona y firme, que siempre eras partidaria de la desregularización y que no sentías el más mínimo instinto maternal. Que lo niños era muy majos, pero que en la distancia todavía eran más majos.

Pero esa no fue la razón por la que nos dijimos adiós. La razón la saben los médicos del Hospital General de nuestra ciudad. Un súbito tumor cancerígeno. Un súbito cáncer. Un cáncer en la zona del cráneo. Algo que había aparecido tan de repente que casi lo mejor era no pensar.

Han pasado cuatro años de lo anterior, y todas las chicas no solo tienen exactamente tu cara, sino que no soportan el fútbol, y no te llegan a ti ni a la suela del zapato.

-C´EST LA VIE-
 

martes, 27 de diciembre de 2022

- GOLPE. -



Una imagen destaca por encima de todas. Es la de un ladrón, amenazando con degollar con un enorme cuchillo al subdirector del Subster Bank de Newcastle. Y alrededor de la entidad bancaria, todo parece una película.

Cámaras, coches policiales, sirenas, fuerzas de élite y muy pocos ladrones. La imagen de la televisión, da la vuelta al mundo.

La teniente de policía Farlow, a través de un megáfono, trata de negociar con el ladrón. La mujer policía ha logrado que el atacante se relaje, y han pactado un tiempo de tregua durante el cual, se le entregará al peligroso ladrón,-que lleva tapado el rostro-, algo de comida y de beber. Y tiene que ser la esbelta teniente Farlow, quien hará llegar al caco lo pactado. Sus compañeros, tratan de hacerla desistir:

- "¿Va a hacer caso a ese loco, teniente? ..."

- "¡Sí! ¡Y no quiero ayudas inesperadas! ¿Se ha oído bien? ..."

- "Pero, señora Farlow ..."

- "¿Es que no me oyen? ..."

Rubia como el maíz y delgada como un junco, la teniente Farlow. Treinta y nueve años y un expediente ejemplar. Soltera, hermética, amante de la dureza y de la acción, y enamorada hasta las trancas de su riesgosa profesión.

Y sin ningún tipo de armas, Mariah Farlow entra en el Banco. a continuación, entrega los víveres al ladrón y le dice:

- "Debemos actuar. Yo, le prometo, que no le pasará nada si se entrega de inmediato. Voy a darle un tiempo más para que reflexione ..."

El ladrón, responde en un perfecto inglés sin acento foráneo: - "¿No comprende usted que esto podría acabar mal y ya, señora? Podría matar a este banquero y a usted misma, y de modo inmediato, ¡joder!" ..."

Teniente Farlow: -"¡Y usted sería el tercero! ¡Haga lo que le digo! Reflexione. Y en veinte minutos, quiero y necesito verle salir de aquí. ¡Prométame que lo va a pensar! ..."

- "¡Adiós, señora! ¡¡ Fuera de aquí!! ...!"

Y la mujer sale del Banco. No tiembla. Está concentrada en el deber de lo que tiene que hacer. Que es, esmerarse día tras día en su trabajo. Y vuelve junto con sus expertos compañeros, e intercambian ideas, acciones, opiniones, y sensaciones. Alguien informa a la teniente: 

- "Los de Inteligencia Informática nos dicen algo extraño, teniente ..."

- "¿Y, es?", responde Farlow ...

- "Todas las cajas de dinero están vacías. Lo han robado casi todo. Está ya depositado en un paraíso fiscal recién abierto. Ese sabe de informática. ¡Lo de ahí adentro es una pura comedia, señora Farlow! ..."

A lo que la mujer, informa: - "¡Sí! Sé que el hombre secuestrado es un compinche. Me ha confesado a través de gestos desesperados y sin que le viera el ladrón oficial. Se ha rajado. Y ahora, teme que su cómplice acabe realmente con su vida ..."

- "Qué hacemos pues, teniente? ..."

- ¿"Tienen a los otros seis trabajadores del Banco?, ¿dónde están y qué hacen? ...", contesta la valiente y astuta mujer policía.

- "Están identificados, y retenidos en nuestras unidades policiales, señora. Muy asustados ..."

- "Llévenles a todos a comisaría, pero no hagan mucho movimiento. Lo más probable es que todos ellos sean inocentes, incluido el director. Pero, nuestra obligación es descartar. ¡Vamos! ..."

Transcurrido el tiempo acordado, la teniente se acerca al Banco y entra. Con decisión. Y se dirige al ladrón de la cara tapada:

- "Estoy de nuevo aquí, amigo. ¡Vamos los tres hacia afuera! ¡Venga! ..."

Y en ese mismo momento, el subdirector de la entidad golpea al ladrón oficial haciéndole caer. Y  facilita la labor a Farlow, la cual lo reduce de inmediato. Las cámaras siguen ahí. Están ahí. Demandan estar ahí. Siempre estarán ahí en nuestra sociedad de la imagen.


Ahora, la teniente Farlow, cena con el juez David Storms, que es el designado para llevar este caso y honrar a la justicia con el mayor rigor. El citado juez bromea con la teniente:

- "El ladrón se rindió al ver tus enormes ojos, irresistiblemente atractivos, mi respetada agente Farlow ..."

- "Usted tampoco está nada mal, David. Pero es mejor que hablemos de trabajo, ¿no cree? ..."

- "Este es un acto ilegal, Mariah. Si nos ve la defensa del caso, me quitan de en medio. Y tú lo sabes ..."

- "Lo sé, David ..."

- "Entonces, será mejor que no mezclemos el trabajo con el placer, teniente. ¿Nos vamos a mi casa? ..."

- "No sé qué decir, señor juez. pero es cierto que allí nadie nos vería ..."

-Y LA TENIENTE FARLOW SONRÍE DESLUMBRANTE-
 

domingo, 25 de diciembre de 2022

- ÉBANO Y LAS OSADÍAS. -



Es una coqueta cena de fin de año de uno de los treinta hombres más poderosos e influyentes del planeta. Se trata de una mezcla de cena íntima y de trabajo. Por que así de original es Vens Dessen.

Vens, su mujer Ébano Woods, el hermano de Vens, que se llama Bill, y los dos más altos cargos de la multinacional que preside Vens, completan la mesa. Se trata de Vim Morris y de Liz Fanders. La cena tiene lugar en un lujoso y a la vez discreto y selecto restorán.

Vens Dessen, es en extremo creyente. Católico, votante del partido Republicano de EEEUU, divorciado en dos ocasiones, y casado de nuevo y ahora con la más que bella mujer de color,-veinte años más joven que él-, Ébano Woods.

¿Qué se celebra realmente?, ¿a qué el evento de la cena?, ¿pura tradición?, ¿nuevo capricho del poderoso Vens Dessen?, ¿cena de trabajo?, ¿de amigos? ... Quizá de todo un poco...

Bill Dessen, hermano de Vens, solo es un modesto abogado de Manhattan. Tiene más o menos hecha su cartera de clientes, y carece de la ambición de su hermano. Pero, reconoce, que el poder que otorga el dinero así como el prestigio de una multinacional de éxito, son decididamente envidiables.

Bill está soltero. Es soltero. Quiere ser soltero. Le nace ser soltero aunque tiene muchas amigas. Pero no piensa casarse jamás. Entiende la vida como una aventura, y se siente feliz. Pero desconoce que su hermano Vens, le tiene un odio atroz. Le odia por muchos motivos que confluyen en uno: "¿cómo puede su hermano ser feliz si es un mierda, y él no lo logra a pesar de tenerlo todo o casi todo?..."

Vens Dessen, no se conforma. Desea poner en muchos aprietos a su hermano Bill. Y mientras la cena transcurre, se escucha una acogedora música de fondo, la comida no puede ser más exquisita, se habla de negocios, de sexo y de proyectos empresariales, abundan las carcajadas y los guiños compartidos, y los altos trabajadores de la Compañía parecen cómplices, atractivos y profesionales. Se nota su nivel social y su extraordinario saber estar.

Bill Dessen, hermano del magnate, hace como que sigue todo lo que tiene lugar. Pero en realidad se halla extasiado y abstraído por la descomunal belleza de la joven esposa de su hermano Dessen. En la mesa amplia y confortable, Bill está situado enfrente de la bella Ébano Woods. Y ella no parece en absoluto tímida. Se le ve la ambición a kilómetros, su seducción derrota ajena, y su marido aprovecha para alardear de su majestuosidad.

- "¿Has visto qué pedazo de mujer tengo, Bill? ¡Busca una mejor! Si la encuentras, te doy diez mil dólares ... Ja,ja,ja,ja ..."

Ya van dos veces. Empezando por la primera: Ébano se ha descalzado uno de sus preciosos y carísimos zapatos de fino tacón vertiginoso, y le ha puesto el pie tocando las piernas de Bill bajo la mesa. Y en la segunda osadía de la arrebatadora Ébano Woods, la mujer se ha levantado de nuevo el pie,-que como el resto de su pierna va enfundado en unas medias que solo encontrarás en una tienda de lencería VIP-, y ha subido más y buscado y hasta hallado las partes más sensibles del hermano de su marido.

Si se produce una tercera osadía, Bill Dessen acabará atragantándose. Es aquello toda una excitante tentación, que para saborearla, se precisa la concentración que ahora no ha de poderse tener. Y, acabada la cena, la mujer deposita su número personal en uno de los bolsillos del sorprendido Bill.

"¡No y no!" "Aquello debe ser una trampa!", piensa una y otra vez el hermano del magnate. Y la cena, una puta encerrona. esa mesa, debía estar llena de camaritas y micrófonos por todas partes grabándolo todo. Si él no es nadie, "¿a qué ha venido todo esto?", se pregunta entre perplejo y asustado Bill Dessen.

Tenía razón. ¡Ha picado! ¡Shit! Su hermano el magnate Vens Dessen, le había preparado una trampa. Y dos días después, Bill recibe en su modesto despacho un paquete postal en cuyo interior se puede ver grabado el juego erótico de Ébano, y el momento exacto en el que la mujer introduce su teléfono personal en uno de los bolsillos del hombre. Y suena un teléfono. Es el de Ébano Woods. Y tras Ébano y más que sonriente, está su hermano Vens. Se escuchan a la perfección sus carcajadas de burla...

Bill trata de no perder el tiempo. Toma una avión y busca un sitio seguro. Su hermano ha contratado sicarios que le esperan en el aeropuerto. Mas un ángel parece estar con él. Tiene mucha suerte. Logra subir al avión, y éste despega, se eleva y ya vuela.

¡MUCHA SUERTE, BILL!

sábado, 24 de diciembre de 2022

- EL MENDIGO EDDON. -



Sentado a las puertas de una gran superficie comercial, se encontraba un tal Eddon, un hombre todavía joven. A su lado, muy cerca, había un cartón blanco en el que podía leerse:

"Soy Eddon. Gracias por su ayuda."...

Escueto. Nada de, "estoy en paro", o "tengo hambre", o "debo dar de comer a mis hijos", o "estoy enfermo", o "no tengo dinero", o " me han echado de mi casa", o "soy alcohólico y necesito ayuda", etc, etc... ¡No! Nada de lo anterior. En el anuncio de su cartón blanco, solo había un nombre y un agradecimiento.

Tenía el hombre a su lado, unas ropas demasiado ligeras para el clima de la ciudad, unas mantas ordenadas, y un pequeño perrito silencioso. Nada más.

Pero es mejor describir el físico del tal Eddon. Blanco, afeitado, cerca de un metro y noventa centímetros de estatura, fino, elegante, silencioso, y con una sonrisa educada en los labios. Mirada penetrante y actitud positiva. Parecía un gladiador o un boxeador lozano y en apogeo, al que un mamporrazo súbito le hubiera derribado. Se cuenta, que nunca se ha visto en la escocesa Glasgow, a un mendigo más bello.

A pesar de su posición indigna petitoria, el tal Eddon no podía pasar desapercibido para nadie. Aunque los mendigos asumidos socialmente cual mobiliario urbano no concitan la menor de las atenciones, el caso de este varón bellísimo era el vivo ejemplo que confirma dicha regla de desprecio hacia los desheredados que sobreviven.

Cada sonrisa de Eddon,-que dejaba ver unos dientes blancos y brillantes-, generaba una suerte de imán de compasión y generosidad. Y la gente le echaba monedas y más monedas. Y hasta le daban en mano billetes. Algo totalmente insólito en los tiempos que corren.

Eddon tomaba la onerosa limosna, con elegancia y sumo respeto. Con quietud. Las mujeres jóvenes de cualquier edad, le miraban disimuladamente sin dejar de caminar hacia la caza de sus navideños regalos. Y de vez en cuando, se escuchaba una pregunta, que se hacían las unas a las otras con cierta incredulidad. Y también algunos hombres sin verbalizarlo:

- "Oye, ¿habéis visto a ese hombre que pide en las puerta? ..."

Eddon, al ver su canasto petitorio repleto de libras esterlinas, actuaba con naturalidad, y lo vaciaba en el interior de unas sacas modestas que se veían al lado de sus modestas mantas ordenadas y de su chucho "Orly". El can era un animal de pequeña estatura, blanco, y que mantenía una gran falta de movimientos. Como si estuviera exquisitamente educado.

Y Eddon continuaba mostrando su cartón blanco, y le seguían lloviendo libras. El día estaba muy cerrado, y amenazaba lluvia. El frío era intenso. Mas la sonrisa de Eddon era más atractiva y cálida que una playa caribeña de postal.

Tras llenar casi todas sus sacas, y darse cuenta de que no podría con el peso del dinero, el hombre se levantó y se alejó lentamente de aquel lugar.

Hacia, ¿dónde?... Se desconocerá. Porque unos policías vestidos de paisano, se le echaron encima para capturarle. Y a continuación, dos coches policiales reforzaron la seguridad y acabó el incidente.

El teniente McLennon, se muestra ante las cámaras de la televisión con gesto serio:

- "Hemos capturado a un enfermo mental profundo, y experto en fugas. Había escapado de un penal, y llevábamos un tiempo pisándole los talones y vigilando sus movimientos. Investigaremos la causa por la que este ladrón trastornado, se ha reído de la generosidad de las buenas y caritativas gentes de Glasgow. Pedimos a tod@s, nuestras más sinceras disculpas por lo sucedido. ¡No volverá a ocurrir! Porque si se repite, presentaré mi inmediata dimisión. Gracias, y Felices Fiestas a tod@s ..."

"¿Enfermo mental profundo?", "¿no podía haber dimitido ya el teniente McLennon y no tener que esperar al siguiente error?" ...

Hubo disenso entre las opiniones. La fechoría de Eddon, ¿solo se explicaba a través de su presunta locura? Su elegancia y gran belleza, ¿provenían de una terrible cárcel, o acaso de una educación exquisita y un cómodo lugar? ¿Tendría novia?, ¿de donde habría sacado aquel perro silencioso?, ¿tan escurridizo era Eddon con ese físico absolutamente inolvidable? Y por tanto, toda la mayoritaria negativa femenina y alguna masculina ante las palabras de la autoridad se hicieron patentes. 

-"NOSOTRAS NO CREEMOS A McLENNON"-
 

jueves, 22 de diciembre de 2022

- EL REY BALTASAR. -



El rey mago Baltasar, era mi rey favorito siendo yo niño. Me parecían demasiado parecidos y demasiado reyes convencionales, Gaspar y Melchor. A veces, les confundía.

Siempre he sido un niño explorador de cosa nueva. ¿Un rey negro y mago? Yo nunca veía reyes negros,-ni disfrazados-, y no digamos, magos. Si un negro era un plato de segunda, ¡qué bien que Baltasar tuviera el mismo rango y magia que los reyes blancos! ... Por exotismo y misterio,-quizá solidaridad-, abracé en preferencia a Baltasar.

Lo negros eran esclavos y tenían poco predicamento social. Estaban en África, en Estados Unidos, en Brasil, y en otros países no africanos.

Cuando me dijeron y pude ver que Pelé era el mejor futbolista del mundo, me adentré en la idea aventurera y mágica, de que un negro podía ser hasta mucho mejor deportista que un blanco y en mi deporte favorito. ¡Oh, qué magia la de Edson Arantes do Nascimento! ...

Un día vi una película de Tarzán, y me vino al pensamiento de que ahí había racismo. Tarzán, bueno, alto, fuerte, justo, dominador en tierra extraña, noble, guapo y hasta con novia. ¿Es que no podía existir un negro con similares cualidades que Tarzán, o incluso mejores?, ¿es que no era creíble un negro o un chino con tales virtudes? ...

El primer negro chico de la película que yo vi, fue Sidney Poitier. Ese profesor valiente e inteligente de "Rebelión en las aulas", podía gustar ya a cualquier mujer. ¿Razas?, ¿qué era eso de las razas y de los supremacismos? ¡Absurdo! ...

En otro momento, el cine llegó hacia Denzel Washington. Ahí ya había mucha verdad. Ese hombre ya podía sin duda gustar a las chicas blancas también. Eso es una realidad objetiva. Y Morgan Freeman, y tantos actores y actrices de color. Quizá a alguien pueda no gustarle Beyoncé. A mí me parece una maravillosa reina maga. Como lo fue la cantante Amy Winehouse.

Descubrí finalmente a las protestas del asesinado Martin Luther King, a la magia imparable del enorme Muhammad Alí, a unos tipos bajitos y verdes que eran máquinas tremendas de correr el fondo, como las sucesivas generaciones de etíopes. Y más altos los kenyatas y los súper atletas yankees. Y la alta magia de Magic Johnson, Jordan o Lebron. Entre muchísimos.

Mi mejor rey mago Baltasar de la música fue el niño eterno Michael Jackson, con sus eternas canciones y sus bailes maravillosamente imposibles. Nelson Mandela fue rey Baltasar.

Sí. Gracias a muchos de los personajes antes citados, me seguirá siempre dando fortuna, mi favorito rey mago Baltasar.

Me hizo reflexionar acerca del racismo blanco y los negros. Dicen que huelen diferente, y esas cosas, pero ...

De lo que me di cuenta es de que los negros eran para mí unos grandes desconocidos, que podían regatearse a cinco contrarios como hacía el malinés Salif Keyta, cuando yo iba al Estadio de Mestalla a ver jugar al equipo de mi ciudad. Y aprendo a saber por qué me gusta tanto Brasil y sus gentes. Porque son mi misterio.

Los negros, son lo mismo que los demás blancos. Y por tanto, me llevé una enorme y positiva sorpresa con ellos cuando les vi más de cerca. No eran solo cazadores de leones con taparrabos, o saltimbanquis y rápidos atletas. Lo que ocurría y ocurre es que los blancos nos hemos empeñado en que estén lejos y que no vengan. Que se queden en sus países con sus guerras, calores y hambrunas.

Por eso le doy las gracias al rey Baltasar. Y me dice en su magia, que todavía debo ver mucho más de cerca a la realidad de los negros, que es vergonzosa la fosa de cadáveres que hay en el Nostrum, y que los blancos hemos de ser más magos y menos reyes.

-PARA PODER DARNOS CUENTA- 
 

miércoles, 21 de diciembre de 2022

- LAS MANOS DE ANA. -



Ana es práctica, dulce y vividora. Sana, actual, escéptica y experimentada. De fácil trato y con un genio muy particular. Disimula mucho y se hace la torpe o la desordenada, pero nunca pierde de vista dónde está la vida y su jugo.

Se casó una vez, y ya no lo hará más. Y parece dejarse de hombres, y volcarse de pleno en su trabajo de fisioterapeuta en un ambulatorio público.

Porque Ana cree en lo público, en lo de todos, en la necesidad de repartir juego social, pero no se siente una esclava de los cuidados. Y no es que no le guste su trabajo, sino que el senderismo es una pasión que le permite ver paisajes incomparables, y ejercitar su cuerpo menudo y ágil a un tiempo.

Ana puede ser agradable si te ve sincero, pero también es muy independiente. Y le gusta mandar y llevar los asuntos, pero no quiere demostrarlo y hace como que delega en sus compañeras y compañeros auxiliares.

Hasta que llega, Víctor. Que no parecería un paciente más. Llevan veinticinco sesiones juntos. Víctor se hizo un profundo corte y se afectó algunos tendones de la mano. Y tras ser intervenido, dicha mano deforme y dolorida necesita de la ayuda de un profesional.

Víctor, está contento con la fisio Ana. Pero Ana nunca parece admitir que ella está más contenta que Víctor.

La mujer es juvenil, casi sin edad, coqueta sin querer serlo, y Víctor podría ser su sobrino. El hombre mide un metro y ochenta y tres centímetros, y aparece muy abierto y dulce.

Y en ese tiempo de atención al chico, Ana decide soñar mientras se afana en aplicarle su sabiduría. No son cosas necesariamente compatibles.

Ana, resuelta, imagina que no hay nadie ya en el gimnasio de fisioterapia. Y toma la mano del chicarrón Víctor, y hace como que le evita mirarle a los ojos, y anhela que solo una luz tenue les una en intimidad.

Hay un momento, casi mil instantes, en los que las manos de Ana toman las de Víctor. En el acercamiento previo antes del contacto, Ana imagina un fuego y una copa, una flor y un libertinaje; cuatro manos empatizadas en una bella estampa prolongada ...

Ana nunca abandona la practicidad. Hay más gente esperando, la cual no logra romper el hechizo. Y la fisio toma con decisión la dañada mano de Víctor y acomete las zonas más dolorosas. El hombre no puede sino estremecerse de dolor. Y en ese mismo momento, los ojos tímidos y vivarachos de Ana le miran con fijeza y con una disimulada satisfacción:

-"Te duele mucho, ¿eh? ...

- "Sí ..."

Y entonces Ana baja aún más el tono de su voz, deja que el joven tome oxígeno, y a continuación guía sus dedos de las manos por zonas menos arriesgadas. Cosa que Víctor agradece. Son momentos en los que Ana sonríe, pero no le mira. Y a veces le toma la mano en estática, y le informa de que eso también es un ejercicio aunque pueda parecer un mero detenerse.

Quedan aún diez sesiones. Ana sabe que Víctor partirá. Quizá el médico le dé algunas sesiones más. O, no. Dependerá de cómo el doctor vea la evolución de su mano lesa.

Ana ha disfrutado con la mano de Víctor. Pero, no se obsesiona. El mundo de su trabajo está lleno de gente maja que se hace daño mientras levanta una botella de gas, quedan sus dedos atrapados al cerrar precipitadamente la puerta de su auto, o simplemente un accidente más que desafortunado genera peligro real para unos tendones manuales que van a requerir de sana atención profesional.

Ana, casi no prueba el alcohol. Pero cuando lo hace, parece bajarse de nuevo el telón de la intimidad, con velas y magia. Y, sin público. Y sin pudor. Y con verdad; con toda la verdad en sus manos. Y aparece alguien que se parece más que mucho a Víctor, una llamarada, dos copas de vino, y una madrugada interminable. Y en medio del placer de la vida, suena el puñetero despertador. Toca levantarse y madrugar.

-A ANA LE ESPERA SU TRABAJO-
 

lunes, 19 de diciembre de 2022

- HASTA QUE LEO LEVANTÓ SU COPA DEL MUNDO. -



Leo Messi. Qatar. Diciembre 2022. Deporte, fútbol. Estadio Lusail. Otoño en medio del desierto, y en un Estado autoritario y sin libertades. Lluvias y promociones de petrodólares, y enorme complicidad de los Poderes de todos los sectores. Todos fuimos culpables de que la Copa del Mundo se jugara en Qatar. Quizá, unos más que otros. En la ceremonia de entrega de trofeos final, habían bajado al césped los Presidentes de Francia y Qatar. Macron y compañía habían bajado física y moralmente, a la altura protocolaria y moral de un país detenido y económicamente poderoso.

El fútbol tiene estas cosas. Europa se suele jugar menos que la América futbolística en estos torneos que tienen lugar cada cuatro años. Porque Europa tiene su propia manera de encajar las derrotas y de celebrar las victorias. En Europa todo parece más suave. En otros Continentes se reivindican y desean muchos más anhelos, porque la pobreza es lo habitual, y los alegrones un milagro que hay que festejar con el ruido enfurecido y propio del malestar social. Argentina ya lleva ahora tres mundiales, pero no logra progresar. Por eso las fiestas han de ser bacanales de exceso y desahogo. Todo está mucho más en el aire y en la incertidumbre. Y por eso, seguramente, suelen surgir más talentos futbolísticos.

No contentos con Pelé o Garrincha, surgió de la nada Diego Maradona, y ahora se nos va yendo su sucesor: Lionel Messi.

¡Enorme, Messi! Y para quienes nos gusta el fútbol, ver las cosas de Messi es contemplar que la magia pueda y deba ser posible. ¿Quién no conoce cómo juega y ha jugado Messi, y todo lo que ha ganado? ...

La final Argentina-Francia, tuvo muchas cosas del fútbol y de la sociedad actuales. Porque el deporte también las transmite si uno no se tapa los ojos o los oídos.

Los dos finalistas, lucharon. Fueron veintidós guerreros y algunos relevos, los que se dejaron la piel en el sudor del esfuerzo, y hubo de todo. Derrotas de ánimo, reacciones positivas, la fuerza psicológica del impacto del gol, el no darse nunca por abandonados, el remontar y sufrir muchos goles, tener la cabeza fría y toda la concentración.

El partido plácido para los albicelestes que había sido hasta faltando diez minutos, se tornó otra cosa con un gol. Y se rompió todo, y Messi hizo su gol y sus herejías, y Mbappé imitó a Usain Bolt, y llegó la prórroga, y los cansancios, todavía muchos más goles, y toda la incertidumbre abrió la tanda letal del punto fatídico. 

Leo Messi tenía la conciencia tranquila con un Torneo enorme, y una deuda. No le había dado a su país ningún Mundial. Y ahora, todo iba a depender de la lotto final de los disparos desde el punto de penalty. Un tanto todo cruel ...

Leo, hacía partidos que tenía una cara de concentración, que semejaba a la de su entrenador Scaloni. Es como si intuyera que esta vez tocaba ese sí, que ahora celebra toda la Nación Argentina con su pasión acostumbrada. Y hasta dirán, que ahora sí ha de decirse que Messi ya es mejor que el Diego.

Y, no. Lo que hizo casi fugazmente el "Pelusa", no lo hará nadie. ¡Oh, Napoli! ...Y no es cosa de comparar.

El fútbol está ahora agridulce. Porque se va la última gran estrella de este deporte. El último Jordan, el último Larry Bird, o el último Lebron James. Por ahora ...

En el fondo, el regusto del adiós del astro Leo, es la fuerza de un deporte, el cual seguirá brindándonos a los aficionados emociones y sorpresas. Y saldrán otros dioses sucesores, y ahora, el fútbol de conjunto le dará valores deportivos y exitosos a las plantillas sin estrellas.

Me alegro mucho del homenaje a un Messi que finalmente levantó lo mismo que Pelé, o Maradona, o Beckenbauer, o Torpedo Müller, o Rivelino, o Iniesta, y algunas decenas de elegidos.

A Messi el fútbol le debía un alegrón. ¡Ya lo tiene! Seguro que lo emplea bien. Diego Maradona se derrumbó pronto. Messi no lo hará. Nadie tendrá por qué hacerlo. En realidad el fútbol profesional solo es un maravilloso reallity con dólares.

¡BISHT!

 

jueves, 15 de diciembre de 2022

- MI AMIGO JOSEP. -



Lleva unas melenas largas. Poco usuales. Es como si con este look, mi amigo Josep quisiera reivindicar un tiempo que se fue.

Josep es valenciano, con todo lo que eso supone. Valenciano de pura cepa y habla académica, y tremendamente suave y dulce. Es difícil clasificar a Josep. Porque Josep es cualquier cosa que nunca te imagines, salvo que le hayas tratado y le conozcas bastante. Porque mi heterodoxo amigo nunca sabes por dónde va a salir.

Tiene algunas cosas muy claritas. Y creo que las más importante es que piensa que lo más inteligente que se puede hacer, es no reñir ni discutir con nadie. Que, vale la pena si el otro o la otra se ponen farrucos e intolerantes, guardar silencio, sonreír comprensivo y sin lid, y dejarles hacer y que digan lo que quieran.

A veces no se sabe si Josep habla en serio o si bromea, y siempre se niega a alejar a su niño interior. Dice, que todo el pescado social está vendido hace mucho tiempo, y que no hay que darles vueltas a las cosas. Hay unos que se han llevado el gato al agua, y que otros han de tragar. O, algo parecido asevera Josep.

Mas lo paradójico es, que mi amigo no se siente de ese pretendido bando de los ganadores económicos, sociales y del Poder.

- "Tú, lo que pasa es que eres un idealista y tal ..." Me dice Josep en forma de cariñoso reproche.

Y establece una línea definitiva para tod@s. Serás lo que serás, lo que te pienses que eres, o lo que dejes de pensar, pero mi amigo siempre respeta. Y nunca pierde de vista ni de rumbo a su sonrisa eterna, la cual emerge desde su barba cerrada y de sus bigotes.

Josep es pelo contradictorio, y anda rápido y aparentemente errático. Y no se te ocurra sacarle el dolor interior, porque no lo vas a lograr. Y si te crees que sí, entonces Josep te dará una magistral lección pedagógica. Ve mucho más de lo que crees, y no dice ni la tercera parte de lo que siempre se guardará con celo. Y si alguien osa encresparse, entonces Josep le quita hierro a las cosas y dice algo aparentemente sin sentido, pero que está medido para la risa amable con escuadra y cartabón. 

Josep ha sido profesor de niños y con problemas, y yo creo que eso le ha marcado. Porque para él, los niños son sabios y sagrados. Son su escape. Josep es una escuela de niños, y él no está dispuesto a que le desubiques de ahí.

Sabe, que la alegría natural y la generosidad, son sacras, y vienen procedentes de todo tiempo y lugar. Josep es ilustrado, pero no le llames pesimista. Nunca va a aceptar esa inexactitud. Y te desarmará de nuevo con sus juegos, con su memoria prodigiosa, y con una practicidad que vencerá.

Josep es materia sensible. Detecta con talento las posiciones. No las critica, pero se reserva lo mejor para él. La vida es un mundo de peligros, para que te la amarguen más dando por el saco, ¡che! ...

Y su amistad brota en detalles cariñosos. Te ve o intuye sufrir, y se ofrece a generarte bienestar, y pone su coche a la disposición de tod@s sus amigos, y jamás discriminará a nadie. Siente en las venas Josep, esa presión social hacia la bonhomía, y para que los que estén a su alrededor no se pongan tensos o trascendentes.

Y toma su vehículo engañoso y pequeñín, y te propone alternativas de ocio y amistad. Se da cuenta. Se da cuenta de mucho más de lo que crees. Mas has de tratarle y de conocerle más a fondo. Y si te metes dentro de su auto, es capaz de vestirse cual Mortadelo de monje, y ser Fittipaldi, ponerte una canción de ACDC tras un aria de Rossini, y hacerte descojonar con sus cosas y acelerones de quien ha vivido la vida y el viaje.

Espero que Josep no me lea, porque si lo hace no le gustará ser protagonista de mis cosas. Por eso intentaré que no se sepa quién es Josep aunque corro serio peligro de que me descubra.

¡GRACIES, AMIC!
 

miércoles, 14 de diciembre de 2022

- EL REINO DE SÚPER CATY. -



Es una gata guapísima y poderosa, tranquila y eficaz. Su reino es afortunado y evidente. Se trabaja su triunfo como solo lo hace un felino magnético y castrado.

Si buscas a Caty, no la llames durante el día. No la hallarás. Se ha ubicado en el hábito y en la estrategia de desaparecer. Cuantos más años cumple, está más hermosa y blanca; lozana y llamativa. Y es capaz de disimular que se hizo daño en las vértebras dorsales, y como no te cuenten este sucedido, no lo podrás creer. Porque Caty es atlética y majestuosa, estrella y diva, llevada por el destino favorable hacia donde otros mininos jamás alcanzarán a posicionarse.

¡Súper Caty! Sí. Reinas en el mundo del silencio y te compenetras con tu dueño más que a la perfección. Sois como hermanos en la ternura. Y sabéis defender vuestros campos cerrados.

¡Caty, maúlla con fuerza! Disfruta de tu exhibición de energía y elegancia. No parece haber nadie como tú. Y lo sabes.

Tú me miras y no me comprendes. Nunca aparentas comprenderme, pero yo creo que en el fondo lo sabes todo de mí. Tu olfato es una máquina de medir reacciones, de poner a prueba y de observar. Tú, Caty, eres una gata de laboratorio con lente de aumento. La directora del laboratorio. La que no va a aceptar demasiadas subordinaciones.

La casa en donde reinas, no tiene secretos para ti. La conoces centímetro a centímetro, y la suerte te ha hecho más carismática y más sexy. Si fueras mujer, no brillarías tanto como siendo gata. Y si me permites las comparaciones, tú no serías la sexy estrella del rock que llena Estadios y convoca a miles de fans de todas las locas edades tiernas. ¡No, Caty! Si tu fueras mujer, serías una empresaria y promotora de bandera. Esas que llevan los números, y que calculan en un mundo masculino los superávits y los inconvenientes de venideros proyectos. Los éxitos serenos y los hipotéticos fracasos.

¿Intrusos? El otro día me puse, Caty, a jugar contigo. Pero siempre me vas a ganar y por goleada. Yo solo pasaba unos minutos por tu Reino y por tu poderío, y tú tienes todo el fondo y toda la vitalidad de la noche oscura para ti.

Eres respetuosa, pero firme. Que no jueguen contigo, o lías una tangana más gorda que la del partido del otro día. Sí, Caty. La noche es para ti. Y por favor, no me mires demasiado a los ojos. Tu mirada diferente y especial, me supera. Y entonces bajo la cabeza y tú sabes que disimulo sonriendo. Porque eres insuperable, ganadora, diosa de lo oscuro y del silencio, y coronado tu éxito por muchos años de entrenamiento en tu hábito hasta alcanzar el Olimpo.

Te acurre, Caty, que no ves rivales. Que, me engañas. Porque en el fondo lo que estás deseando es salir de tu Reino y explorar todos los reinos de la gran galaxia exterior. Me lo dice tu determinación y tu sabia capacidad para rivalizar conmigo.

Tú, Caty, eres una soldado de operaciones especiales, de saber estar, de actuar con soñado talento lo que harías si te relacionaras con el mundo y sus infinitas sorpresas. Sobre todo, cuando llega la noche, belleza madura ...

Nunca he sabido bien el significado del verbo reinar. Pero sé que tú, guapa, lo sabes a la perfección. Y también sabes que no aceptarás que nadie juegue a ser gato como tú. Y menos, en tus apabullantes dominios de la noche. Y lanzarías tu maullido orgulloso y dosificado; ganador. E intentarás siempre sorprender y sorprenderme.

-Y SIEMPRE LO LOGRAS, CATY-
 

domingo, 11 de diciembre de 2022

¿PRIMER ÓBITO POR ABURRIMIENTO?



Un grupo de expertos forenses, cambia impresiones. entre sí. Ese estado de ánimo que pareció presentar el finado y orondo Jonathan Drews, no parece decidir nada.

El fatal desenlace tuvo lugar en el londinense aeropuerto de Heathrow. El citado Jonathan Drews debió esperar más de siete horas una cancelación sucesiva de vuelos, uno tras otro. Pero era un hombre tranquilo,-según amigos, familiares y desolada y reciente viuda-, y encajaba con admirable serenidad todas las adversidades y contratiempos que en esta vida surgen inevitablemente.

Jonathan no tenía ninguna prisa por tomar un avión destino París, en donde le aguardaba su esposa, no era requerido por la presión de su trabajo dado que  que tenía su propio gabinete de abogados, y la gente le criticaba ese exceso de serenidad, que se enfrenta frontalmente a los tiempos actuales de la prisa por ansiedad y estrés. Dos de los grandes males de nuestros días, que esquivaba Jonathan de modo soberbio. Pasión de otro tiempo.

-¿Entonces?-, se preguntan los forenses-, ¿qué pudo suceder para que el señor Drews falleciera en su asiento del citado aeropuerto? Conjeturas, imprecisiones, argumentaciones arriesgadas, y especulación valiente y novedosa ...

¿El aburrimiento es un factor que puede ocasionar una muerte física? Nadie se atreve a hacer ese aserto. Otra cosa, es que algún científico un tanto lenguaraz podría no solo pensarlo. Pero si daba esa su impresión, pudiese perder su crédito como científico de nivel y para siempre. A veces no toca ser sincero ...

Sí. Jonathan Drews estaba gordo. Muy obeso. No tenía una complexión atlética ni había hecho deporte jamás. Era sedentario y amante de las series de intriga y de las películas de acción. En su historia médica figuraba, un amago de infarto, tabaquismo, colesterol alto, estreñimiento crónico por deficiente ingesta de fibra, miopía considerable, y una cadera artificial. Ocurrió que Jonathan cayó de un árbol mientras podaba las ramas bajas de uno de sus manzanos, y sus huesos se quebraron. Completaba su historial, la ingesta puntual de cocaína, y unos triglicéridos con valores desordenados a causa de su querencia por el wisky.

- "¡Es suficiente asunto!,"-exclamó Evon Hills, eminente galeno del Hospital de Saint Andrews. Y añadió: - "No debemos detenernos más. Este hombre ha fallecido por un fracaso producido por una afección de su corazón. ¡No sé por qué se me ha convocado aquí! ¡Tengo cosas mucho más importantes que hacer, que involucrarme en esta pantomima pseudocientífica! ¿Es que la Ciencia va a convertirse en puro espectáculo frívolo? ..."

¡Silencio absoluto! Pero no en algunas mentes. Descartados VIH o Covid-19, aquel tipo parecía muy fuerte. Sus valores tensionales eran envidiables. Y los achaques y males figurantes en su historia clínica, no podrían considerarse suficiencia científica que anticipara el rigor mortis actual.

¿Entonces?... Se sabe que el aburrimiento es combatible, pero que si no eres capaz de alejarlo de tu mente, puede llevarte a un dolor y malestar tan individual como indescifrable. Somatizar.

El tiempo que permaneció Jonathan Drews en el aeropuerto, ¿podría haber afectado a su organismo, alterando hasta niveles insólitos sus zonas más delicadas o sus devaneos con substancias dignas de peligro vital? ... Ese lapso amplio del tiempo de espera, ¿había realmente resultado fatídico y decisivo para explicar su repentino óbito? ...

Teorías, hay muchas. Entre ellas, se puede deducir que el aburrimiento vital y constante, unido o sumado a aburrimientos circunstanciales, pudiesen ser realmente destacados para justificar un final fisiológico definitivo. ¡Aunque Drews fuese el primero en la casuística! ...

Al ser interrogada su esposa Michelle, ella respondió sincera:

- "Nuestra relación podía ser mejor. Dormíamos en habitaciones distintas ya hace algunos años. Pero esto debe pertenecer a la más estricta intimidad ...", afirmó la ya viuda y llorosa señora. 

Y los informes finales de los médicos siempre serán íntimos, estrictos, confidenciales y respetuosos.

-LAS MENTES OSADAS NUNCA SERÁN RIGOR-


 

viernes, 9 de diciembre de 2022

- MUCHO PELIGRO. -



Día de perros, de viento, de frío, de semiventisca; de cambio súbito. Demasiado extremo para irse en solitario para hacer senderismo. Isabel Hernández sabe que ha errado su plan y que no debería haber salido de su hotel vacacional, pero no sospecha en absoluto lo que la puede esperar.

¡Refugio! ¡Bien! ¡Un refugio de montaña! ...  Isabel muestra su júbilo. Está aterida tras vagar durante horas desorientada y jugándose la integridad de sus finos tobillos. Y, hambrienta. Lo poco que llevaba en la mochila se ha echado a perder a causa de la penetración súbita de los aguaceros inesperados. Isabel Hernández acierta a decirse a sí misma que no es una buena senderista. Sabe que las proximidades de los Alpes muy cerca del invierno, exigen una dureza y un rigor que ella no ha alcanzado a medir ni por asomo.

Pero, bueno. Parece que de momento todo se ha detenido en medio del extremo peligro, y que hay una esperanza. E Isabel penetra en el interior del refugio. La sequedad del frío exterior que apunta a una nieve cercana, hace que se note un alivio inicial e inmediato en el interior del lugar. Aunque parezca tratarse de un sitio abandonado, quizá dos horas más en el exterior hubieran supuesto la muerte de la senderista.

Isabel Hernández se desprende tímidamente de sus ropas mojadas, y trata de ver en la oscuridad. Aunque no parece haber nadie, la mujer vislumbra sobre una mesa sucia, una botella de agua a medio consumir. Y sin pensarlo dos veces, se lanza hacia la botella con intención de hidratarse. Agarra la botella y trata de comprobar el estado del sabor del agua envasada. Y ante su sorpresa, descubre que la botella es nueva, reciente, de ahora, de hoy; de la que se ha bebido hace poco ... Y decide beber sin miramientos aún a riesgo de atragantarse. Y en ese momento, una luz potente se hace dueña del refugio.

¡Oh, Dios! ¡Es un hombre! Es la linterna de un hombre que la mira sonriente. E Isabel, se dirige a él y le dice:

- "¿Quién eres?, ¿estabas aquí?, ¿te has perdido como yo? ..."

El hombre, guarda silencio. Es muy alto, lleva una poblada barba, y dice una frase con acusado acento alemán. No parece saber una palabra de español. Y quizás sepa inglés, pero Isabel Hernández, en absoluto. Solo un poco de francés, y todo el español ...

Aquel tipo que lleva la potente linterna, la sigue mirando fíjamente. Hasta que rompe a reír:

- "Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja ..."

Es una risa inoportuna que huele a amenaza y a dominio, más que a desdramatización. Y a continuación, el hombre extraño agarra unas ropas secas de mujer, se las tira a Isabel, y a continuación hace un fuego. Sube la temperatura.

Isabel Hernández no ve claro nada de aquello. Aquel oso, ¿es amigo o un peligro? Y uno de los primeros hándicaps, es la falta de entendimiento idiomático. Todo habrá de ser lenguaje gestual y corporal ... Y, ¿por qué se reirá así? ...

El hombre con acento alemán, está preparando una comida caliente. Caldo de pollo, y parece que también dispone de rodajas de carne. Isabel se sigue preguntando qué está sucediendo. Su supervivencia le pide suavidad, obediencia y contención. Hasta que descubre, que el hombre no está dispuesto a que ella comparta la comida que él ingiere ya.

Y ante el negativo asombro de Isabel, cuando el tipo odioso y barbado se vuelve a dirigir a ella con otra carcajada, ahora lo hace con un enorme cuchillo en la mano y con gestos absolutamente claros y más que negativos. Ríe de nuevo:

- "Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja ..."

Isabel Hernández piensa que todo está terminado. Su vida, se va. Ahora, se escuchan truenos. Hay tormenta. E Isabel sigue mirando aterrada y a los ojos, a aquel extraño ser.

El hombre se le acerca, pero de repente parece sorprenderse por algo, y tuerce el gesto. porque ahora, lo que se escucha afuera, no son truenos sino disparos numerosos de zecmes.

Son policías de montaña. Disparan ráfagas sin miramientos en dirección al hombre. Isabel grita desesperada y aterrorizada. Más tarde se le informará, que el tipo es un asesino en serie y fichado, y que la policía suiza le buscaba y ha logrado encontrarlo. El tipo, se ha rendido y entregado a los agentes.

-ISABEL NUNCA OLVIDARÁ ESTE HORROR-
 

miércoles, 7 de diciembre de 2022

- LA SELECCIÓN ESPAÑOLA VUELVE A DECEPCIONAR. -



Dicen que que a veces lo peor no es perder, sino la forma con la que se pierde. Y el fútbol español es, y siempre ha sido, técnico y de listos, corajudo, y hasta que surgieron Iniesta y los suyos, tamizado por una leyenda de perdedores.

El disgusto del palo inesperado, se une y suma a la cabezonería de su prepotente seleccionador Luis Enrique Martínez, al que espero que echen pronto. Nos vendrá a todos más que bien.

Perder con Marruecos solo fue la última gota que colmó el vaso de la desfachatez. ¿Qué se puede hacer contra todos los equipos que se nos cierran atrás y cubren los espacios? Según el repelente entrenador, nada. Seguir con su estilo de juego, insistir, y si las cosas no salen, aceptar la derrota ...

Y ese es un argumento que se cae por su peso. Porque lo que España ha tenido y tendrá siempre, es creatividad. Y, afortunadamente, el relevo generacional destaca a Pedri como ese nuevo gran jugador capaz de hacer fácil lo muy difícil. O al igualmente barcelonista Gavi, que posee a pesar de su juventud una capacidad de lucha y bravura que causan admiración.

Pero Luis Enrique no sabe que hay muchas bastantes más cosas que sus ideas. Y que se puede ser más humilde y versátil, a la hora de encarar los encuentros. ¡Ni idea! ... Por eso se le debe dar puerta y lo más pronto posible.

Luis Enrique es un tipo carismático, llamativo, seductor, y jefe de su propia orquesta y de su propio grupo. Le tiene manía a la prensa porque es rarito, y a la vez sabe ganarse a sus amigos los jugadores, dándoles la sensación de grupete de buen rollo, los cuales nunca osarán contestarle. Quizá, porque saben, que si caes en su lista negra, podrías dejar de entrar en las convocatorias y perder el prestigio que dan los Mundiales o los Europeos.

España no está al nivel de Francia o Brazil. Es evidente. Pero sí que hubiera podido estar más en su juego. En el juego de jugar bien, de profundizar, de crear peligro y brillantez. Y sin pretender compararlo ni por asomo a este equipo, con el Súper que capitaneaba Xavi Hernández y todas las estrellas ganadoras.

El relevo, no va mal. Los chicos que salen siguen teniendo el ADN de toda la vida del fútbol español. Incluso cuando nos despachaban igualmente en octavos o cuartos de final, y con un individualidades excelentes. Eso, ni se ha perdido ni se perderá. Porque son nuestras señas de identidad.

Con pena y mal cuerpo, el avión de regreso a Barajas ya cumplió su tarea. Demasiado pronto para no enfadarse. El "marroquinazo", ha quedado ahí. No hemos metido ni un solo penalty en la suerte final. Y en España se quedaron Yago Aspas, Canales, Borja Iglesias o Sergio Ramos, entre otros ...

Este Mundial de saldo, que parece estar siendo disfrutado en una playa de Brazil por las genialidades de Neymar, Vini y los suyos, semeja tener a los cariocas y franceses como máximos aspirantes, ante la seria y académica mirada de Inglaterra, o de ver cómo serán los últimos minutos de Argentina en un Mundial en donde Messi merece su primer gran premio que será ya el último.

En este Catar de plástico y de ausencia de olor a Mundial de los de verdad, jugado entre otoño e invierno por los petrodólares y rompiendo las Ligas Nacionales, me temo que no pasará demasiado a la historia de la brillantez y del recuerdo vivo.

Porque los Mundiales se nutren del recuerdo, y ahí nació Pelé, o Garrincha, o Beckenbauer, o Maradona, o tantos y tantos dioses. Y un Mundial siempre ha de ser recuerdo y referencia.

Y el recuerdo de España en Catar no podrá ser positivo, sino aquella escuadra que pudo hacer bastante más, y que se topó con un seleccionador que creyó saberlo todo de todo. Y eso precipitó la vuelta y la temprana decepción.

-SE DEBEN SACAR CONCLUSIONES-
 

martes, 6 de diciembre de 2022

- VA LLEGANDO LA ESTACIÓN NAVIDAD. -



A pesar de viajes, puentes, acueductos o evasiones laborales, ya va oliendo a algo común. Porque todos vamos camino de lo mismo que nos metieron en el gen hace cientos de años.

La estrella ilumina un sueño tradicional. Acaba el año, y eso se nota y marca. Cuando acaba un año, acaba algo. Y ese algo, se nutre de muchas cosas que han supuesto sorpresas y decepciones. Pero estas fechas, ya conectan con las últimas del mes que bifurca con el Enero de otro tiempo que llega.

El Belén, el árbol de Navidad, las luces que nos recuerdan el poder de la tradición, las simpatías y los odios. Los niños nuevos y saltarines que ríen y celebran un tiempo de juegos y de ilusión. Papá Noël, los Reyes Magos, o esas cenas con silla vacía que llevan a la angustia, a la impostura y al alcohol estimulante y ayudador. Tristeza dopada.

Las familias se vuelvan sobre sí mismas y se homenajean en cariño y cava en torno a las chuletas de cordero, las gambas, y la pantagruélica comida conjunta consanguínea. El cuñadismo de la Navidad, ha comenzado. Es tiempo de adornos y suavidades, de dulce y miel, de cabronas hipocresías, de tangas finos, y de malditos descerebrados que montan la bronca en nombre de su errada y presunta libertad.

Se come mucho, y se bebe. Es la forma familiar de tolerarse, alrededor de unos platos brillantes y algunos motivos inesperadamente adquiridos. Es tiempo del detalle, del brillo o de la guirnalda, del traje elegante y hermoso, de fingirse una nueva personalidad en forma de respeto, todo un carnaval anual, deseado y odiado a un tiempo. Es, un año más, una vida más, una Navidad más, una tradición más, muchos besos y abrazos más, se completa la convocatoria con la alineación titular del grupo familiar, y al final surge la deseada y pretendida empatía. A veces, la sangre llega al río. Y hay noticias de sucesos, muertos, cuchilladas y malas noticias. El morapio desnuda las poses, y saca los instintos más primarios a la platea de la desnuda realidad.

Y en las carreteras, los pies aprietan con fuerza el acelerador en busca de la escapada y de la inmediatez, del llamar la atención y de las tremendas ganas de gamberrear intentando ser más felices rompiendo la sinrazón y la vida. Son días y noches peligrosas al volante y en donde la Dirección General de Tráfico nos mete vídeos de yuyu, intentando que seamos capaces de reflexionar cuando nuestra cotidianeidad es un corsé a veces amargo.

Ropa. Regalos. Sí. Detalles. Lentejuelas. Escotes y lencería. Ese traje negro o rojo con raja que nunca te dije. Sabes que me pondré sexy para tí y para mí misma. Las tiendas. De tiendas. Ahora, sí. Ahora es la vacación de la responsabilidad y la invasión de las Grandes Superficies comerciales. Banderazo al consumismo. Se ha abierto la veda para casi todas las edades.

La mamá se pondrá unos pantalones rasgados, y el papá una gorra de los Lakers de Los Ángeles, y la abuela contará chistes pícaros, y los jóvenes se cogerán de la mano debajo de la mesa y pactarán las virguerías que harán cuando concluya la ceremonia.

Y a lo mejor, alguien dirá unas palabras, y las chicas guapas reirán las gracias, y el descorche dará paso al despiporre, y un buenazo confesará en un lugar conservador que es del Barça y que vota a Podemos, y si hay paz y consenso todo quedará en naturalidad y en buen rollo.

La Navidad es la estación formal de la buena hipocresía, y la niña se ha puesto unos tacones enormes y finos que no sé cómo no se escoña los tobillos, y las uvas osarán con atragantar las tráqueas obedeciendo a las campanadas. Campana sobre campana.

Pero lo importante, puede serlo todo. Y una mujer liberada, reirá desde la isla antillana de Guadalupe, ajena a los festejos de la tradición y de lo que toca.

-Y SERÁ SU NAVIDAD-
 

domingo, 4 de diciembre de 2022

- LA SUERTE DE ADÁN OLÍN. -



Se dice, se comenta, se rumorea y hasta se asegura, que Adán Olín es millonario. Y eso, que Adán no nació en Buenos Aires sino en las cercanías de la Patagonia. La culpa del sambenito la tiene el vidente televisivo "Farfán", el cual manifestó en prime time que el tal Adán posee la condición de hombre rico.

El tal "Farfán" se acercó a Adán Olín,- que estaba de público en el programa-, y le volvió a iterar la circunstancia de su riqueza. Y Adán no dijo nada ni movió un músculo de la cara. "Farfán" el mago, le continuó diciendo al hombre y delante de millones de personas, que era adinerado y que poseía dieciséis bienes inmuebles.

- "¿Le acierto algo, amigo?", le espetó el vidente de nuevo a Adán.

Pero, Olín siguió sin decir nada. E incluso pareció ruborizarse un tanto. Y eso seguro que podía indicar un acierto pleno de la magia presunta.

De Adán Olín se sabe poco. Se acaba de jubilar. Es físico nuclear, pero sus conocidos solo son aquellos con los que coincide en el bar que frecuenta ahora, para comer y para merendar algo con té. Juega excelentes partidas de ajedrez y damas, y si le preguntas acerca de su estado civil, te dice que es viudo.

Es extremadamente callado y pone cara de estar por encima de casi todas las cosas. No niega que tenga más de una docena de pisos, pero nunca habla de eso. Y si le apuras, suelta con energía que en esta vida el talento demostrado y continuo, acaba dando confortabilidad económica y hasta holguras. Tiene mal genio y es mejor que no le insistas. A veces da puñetazos sobre la mesa del bar que cierran discusiones. Y como mide cerca de dos metros, se le respeta. Y también se rumorea que ni siquiera nació en la Patagonia, y que asesinó a su mujer sin que eso pudiera trascender. Como les pasa a los tipos poderosos e impenetrables ...

Vive solo. Y parece gustarle esta circunstancia. No echa de menos la compañía de nadie. En ocasiones, en el medio de su soledad, semeja aparecerle una enigmática sonrisa. ¿Será una mueca? Es extraño verle en la cara amagos de iluminación. Lo que no le es extraña a Adán Olín, es su afición por las quinielas. Y elige los miércoles para repasarse los resultados.

Tiene ahora Adán delante, a un avanzadísimo ordenador y sobre su mesa, boli en mano, va marcando los aciertos de su quiniela. Y hoy, va bien. A pesar de que se siente en extremo cansado.

Uno, dos, séis, diez, todo aciertos ... Y al llegar a la casilla once, de quince totales, Adán Olín siente un enorme picazón en sus ojos y él sabe que el mejor paliativo ante tal molestia, es dejarlo todo a medias, desvestirse, acostarse y ponerse a dormir. Y es lo que hace.

Al fondo, en la televisión que Adán se dispone ipso facto a apagar, se escucha levemente:

- "Sigue sin conocerse al único acertante de la quiniela deportiva de esta jornada. Crece pues la expectación y la curiosidad. Mas por ahora infructuosamente ..."

Adán Olín apaga la televisión y todas las luces. Quince minutos después, el hombre ya ronca a pierna suelta.

Séis días después, se disparan las alarmas. Adán no hace acto de presencia salvo a través de un hedor insoportable que denuncian sus vecinos de planta. Y poco después, aquello se llena de los agentes de la Autoridad, acompañados de sanitarios y de bomberos. Se certifica un fatal destino. Sí. Adán Olín ha sufrido una parada cardiorespiratoria mientras dormía. Ha fallecido.

Uno de los policías, ve una quiniela encima de la mesa al lado del ordenador, y se la guarda con astucia y sin la menor intención de mostrar su hallazgo ni a sus superiores ni a la Autoridad judicial correspondiente. ¡Nunca! Sus planes, son otros ...

Adán Olín fue enterrado en el Cementerio de Buenos Aires, en el transcurso de una ceremonia bastante concurrida. Pero todos son solo amigos o conocidos del finado. De su familia, nadie asiste ... ¿Tiene familia Olín? ...

Entretanto, el policía Ricardo Arlés,-que así se llama el policía sin escrúpulos que se hizo con el boleto de la quiniela de Adán-, está entrando en el interior de una Administración de Loterías. Le acompañan dos abogados. Y ha contactado con varios bancos a la busca de la mejor cobertura que puedan hacerle de la custodia del dinero. Lo ha planificado todo a la perfección. 

-DESVALIDO Y EN LA OTRA DIMENSIÓN ADÁN OLÍN-