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lunes, 5 de julio de 2010

- BLOGNOVELA = "INGA". Capítulo 14. -

Hay mucha algarabía en la Agencia de modelos en la que trabaja Inga. Aquello no es normal. ¡Anda, si está hasta la policía! ¿Qué habrá sucedido?, piensa nuestra modelo protagonista. La chica ve a Daniel y se apresura a inquirir datos. INGA: ¿Qué ha pasado, Daniel?... DANIEL: ¡Nos han robado, Inga! Me cago en diez... INGA: ¿Se sabe quién ha podido ser, Dani?... DANIEL: Afortunadamente, dentro del robo, podía haber sido peor... INGA: ¿ Y ahora qué hacemos, Daniel?... DANIEL: Esperar a que la policía haga su trabajo y ate cabos. Confiemos en su eficacia, Inga... INGA: Claro. ¿Le han hecho daño físico los cacos a alguien, Dani?... DANIEL: No. Mira, por lo que me soplan, aquí debe de haber gato encerrado. Es como si alguien de aquí adentro supiera cosas,¿sabes,Inga?... INGA: Que...,¿ha sido alguien de aquí dices,Dani?... DANIEL: Apunta a éso,Inga. Pero es todo muy reciente, y no dejan de ser especulaciones por ahora... INGA: Ya... DANIEL: Te dejo,Inga. Me reclama el jefe de la poli, y... INGA: Ve, ve, Daniel... ¿Será Inga intuitiva, o malpensada?... Lo cierto es que le acaba de pasar una ráfaga por la cabeza...,¿y si fuera Vanessa la persona que ha colaborado con los ladrones para sacar el beneficio económico en dinero y trapitos? Claro que, piensa Inga, para éso necesita datos y no conjeturas. ¿Será Vanessa una choriza además de una guarra? Exacto. O mal pensada, o maniática, piensa para sí Inga. Lo que pasa, es que las mujeres tienen un extraño sexto sentido para las cosas. En fin. Todo parece llevar a especulaciones sin salida y absurdas. Ya se verá... Precisamente a Vanessa tiene delante Inga en estos momentos. A pesar de que no se hablan , Inga escruta a su joven más que rival, y decide dirigirse a élla. Vanessa, lógicamente, se extraña. INGA: Hola,Vanessa... VANESSA: ¿Ya quieres ser otra vez amiga, Inga, a pesar de que me dijiste hace nada todo lo contrario?... INGA: Bueno, no hay que ser eternamente rencorosa,¿no crees, Vanessa? VANESSA: Te juro que no te entiendo, Inga... INGA: ¡Qué susto lo del robo!,¿eh,Vanessa?... VANESSA: ¡Y yo qué sé!... INGA: Ya,mujer. Me refería a si sabes algo, o si le has preguntado a alguien cómo fué la cosa, Vanessa... VANESSA: No tengo ni repajolera idea de cómo lo han hecho, Inga... INGA: ¿Han robado de noche?... VANESSA: Sí. De modo, Inga. O por lo menos, éso he oído... INGA: Ajá. De noche, mmm... VANESSA: Los ladrones actúan de noche... No veo por qué haces ese gesto raro,Inga... INGA: No me hagas caso, Vanessa... VANESSA: Es que dices unas cosas, Inga... ¿Me has perdonado lo del incidente del tanga en el bolsillo de tu chico?, ¿ o no?... INGA: ¡Guarrona! VANESSA: ¡Eh, eh! Retira eso de guarrona...,¿vale?, ¡eh!... Los tonos, suben. Inga no cede, y Vanessa, tampoco. Daniel las observa a las dos chicas un tanto sorprendido, y todo lo achaca a los nervios del robo perpetrado. Todos andan nerviosos. Un sargento de policía mira fíjamente a Vanessa. ¿Será acto de servicio o se estará poniendo las botas? La duda, siempre ofende... Finalmente, Vanessa entra en su despacho, y toma su móvil. Al otro lado del teléfono, está su sonriente y coladito José Alberto. INGA: ¿Oye?... JOSÉ ALBERTO: Hola, cielo... INGA: ¡Nos han robado, José Alberto!... J.ALBERTO: ¿A quién y en dónde, Inga?... INGA: En la Agencia de modelos, bobo... J.ALBERTO: ¡Coño!...¿Estabas tú en el momento del robo? INGA: No. Dicen que fue de noche y... J.ALBERTO: ¿Estás tú bien,Inga?... INGA: ¡Perfectamente! Pero, este sitio es un caos. Está la poli con eso de las huellas y tal... J.ALBERTO: Comprendo. Tú tranquila, Inga, ¿vale? INGA: Sí. J.ALBERTO: Oye,¿sabes que yo también soy un ladrón? Je,je,je... INGA: ¡Vete a la mierda! J.ALBERTO: Te has dejado tu foulard rosa en mi cama... INGA: ¡Vaya! Qué despistada soy, José Alberto... J.ALBERTO: ¿Por qué no vienes a recogerlo, Inga? Je,je,je... INGA: Vete a paseo, José Alberto. ¡Ciao! - Fin del Capítulo 14. -

lunes, 28 de junio de 2010

- BLOGNOVELA= "INGA". Capítulo 13. -

La primera vez. En la casa de José Alberto, hace ya siglos que ha acabado la cena que ha preparado Inga. La pareja está sentada muy juntita en un gran sofá. Inga y José Alberto se miran como corderillos felices, y se cogen finalmente de las manos. Y siguen mirándose plenamente enamorados.
JOSÉ ALBERTO: ¿Sabes que te quiero como nunca he querido a nadie?...
INGA: Yo también te quiero, José Alberto...
El amor les invade. Inga está un tanto asustada, aunque tratar de disimular tal nerviosidad. La mujer se llena de contrastes emocionales, pero siente mucho...¿será deseo?
José Alberto no quiere por nada del mundo que su Inga abandone aquella casa esta noche. Pero debe tener tacto. Todo el tacto del mundo. Desea a Inga.
J.ALBERTO: Inga...
INGA: ¿Qué?...
J.ALBERTO: Quédate esta noche aquí, ¿quieres, Inga?
INGA: Pero, ¡José Alberto!...
J.ALBERTO: ¿No te apetece,Inga?...
INGA: ¿Crees que soy una chica fácil y una fresca, o qué?...
J.ALBERTO: Inga...
INGA: Ni Inga, ni nada, José Alberto...
J.ALBERTO: Ya...
Hasta que finalmente, Inga sonríe. Le sonríe a su José Alberto y le tranquiliza con su mirada. Y le coge las manos, y los brazos, y le besa al principio con estudiada y femenina timidez. Y luego le mete un beso que deja a su amor, descolocado por su audacia. El hombre intenta decirle algo a Inga, pero ella no le deja. Le pone las manos en los labios y las piernas sobre él. Le abre camino y le guía. Se entrega a él.
José Alberto la mira tembloroso y feliz, y de repente la abraza del todo y la aprieta fuerte hacia sí. Inga, disimula por unos segundos.
INGA: ¡Animal! No me cojas así, que me vas a hacer daño, José Alberto... Je,je,je...
J.ALBERTO: ¡Amor mío!...
INGA: Shhhh. Je,je,je...
Las risitas dejan paso a la pasión. La pasión de los enamorados no conoce el límite. Las ropas se aligeran, las pieles excitadas brotan en la noche deseada. Hasta que, finalmente, Inga y José Alberto son un solo cuerpo ya en la cama. Inga musita algo a la oreja de José Alberto.
INGA: No me hagas daño. Hace tiempo que no lo hago, y...
J.ALBERTO: No temas, cielo... ¡Tranquila!
INGA: Je,je,je... Vale.
Y ya no hay más palabras, sino acción y vitalidad de pasión sexual. Ahora hay sexo entre la pareja, y diversidad imaginativa, y belleza, e intensidad, y el amor se sella en la comunicación corporal. Placer, gemidos, intimidad, cosas imposibles y a la vez, naturales. Y el reloj, sencillamente, no existe. No puede existir. Son cosas del amor. De ese amor que crece, madura y pide paso. Es amor de fuego y descripción. Es sexo y amor enamorados.
Cuando al día siguiente José Alberto despierta, su cama está sola. Inga no está. Se ha ido. Y no parece que haya partido de inmediato. Parece claro que Inga se ha ido sin hacer ruído, y a toda prisa. Un pañuelo o foulard de color rosa, todavía permanece extraviado encima de la cama compartida...
Y, en efecto, nuestra Inga hace alguna hora que ha salido escopetada hacia su casa propia. La primera vez, es la primera vez. La primera vez, totalmente segura de estar totalmente enamorada. Sí. Inga está nerviosa, pero también tremendamente feliz. Su José Alberto es un excelente amante. Ya dentro de la ducha, Inga pasa la película de su noche apasionada de amor. Ha crecido como mujer, y está más enamorada que nunca. ¡Oh, amor!...
En cambio, y en casa de Vanessa, no hay amor ni proyecto de pareja. Solo hay ruído, fuerza, y deseo por deseo. Pierre y Vanessa han hecho locuras en la intimidad. Y ahora están fumándose a medias un cigarrillo.
VANESSA: Pierre...
PIERRE: Dime, amor...
VANESSA: Quiero que sepas que yo solo me voy a la cama con quien me gusta,¿sabes?...
PIERRE: Claro, Vanessa...
VANESSA: Pareces agotado,¿no,Pierre?...
PIERRE: Je,je,je. Llevamos horas dale que te pego. Je,je,je...
VANESSA: Que sepas que eres un amante excelente. Me has hecho daño y todo.Pero no importa. En el amor y en la guerra vale todo...
PIERRE: ¿Te he hecho daño, Vanessa? ¡No me digas!...
VANESSA: Tengo el pompis rojo de la de palmadas que me has dado, canalla...
PIERRE: Ja,ja,ja,ja. ¡Qué cosas tienes, Vanessa!...
VANESSA: Pierre,¿puedo quedarme con tus gayumbos?...
PIERRE: Ja,ja,ja,ja. ¿Lo dices en serio?...
- FIN DEL CAPÍTULO 13. -

domingo, 20 de junio de 2010

- BLOGNOVELA: "INGA". Capítulo 12. -

A toda prisa hace salir Inga del restaurante Botanic´s a su José Alberto. La presencia de Vanessa en aquel mismo lugar se le antoja insoportable a nuestra modelo, que da título a la Blognovela. JOSÉ ALBERTO: ¿Y ese moreno quién era,Inga?... INGA: No te lo creerás. Pero dice que es mi admirador número uno. Je,je,je... J.ALBERTO: ¿Os conocéis?... INGA: Un día me abordó, y me pidió un autógrafo. Es todo,José Alberto... J.ALBERTO: Entiendo... INGA: Ajá. Bien. ¿Y en dónde cenar ahora?,¿buscar al azar o a toda prisa un nuevo restaurante vegetariano o de todo tipo de comidas? Piensa Inga, que rotos los planes, cualquier cosa de comidas? Piensa Inga, que rotos los planes, cualquier cosa substitutiva puede valer. J.ALBERTO: ¿Y por qué nos cenamos en mi casa, Inga? INGA: ¡Ni hablar!... J.ALBERTO: Bueno. Era una opción... INGA: ¿Sabes cocinar, José Alberto?... J.ALBERTO: Me defiendo como gato panza arriba,Inga. Ja,ja,ja... INGA: Vamos, que ni repajolera idea,¿verdad?... J.ALBERTO: Si quieres ser simple y llamado así, Inga. Ja,ja,ja... INGA: De acuerdo. ¡Vamos a tu casa, José Alberto! Yo te cocinaré... J.ALBERTO: Pero,Inga... En fin... INGA: Pero si no quieres, dilo... J.ALBERTO: Yo no he dicho eso... INGA: ¡Pues vámonos a tu casa! J.ALBERTO: Perfecto,Inga... Oh, la primera vez. Si Inga ha estado en casa de José Alberto, ha sido o bien por un día de fuerte tormenta a pedirle un paraguas, o bien esperándole en el zaguán a que bajara para ir a pasear por ahí. Pero,oh, la primera vez. Nunca ha estado ni penetrado más allá de la puerta donde mora su José Alberto. ¿Cómo será tal casa?,piensa nuestra Inga con una malévola sonrisa interior. Es una casa nueva y funcional. Un tercer piso. Todo parece pulcro y distinguido. Hasta pelín hortera, de moderno que es todo. Seguro, se malicia Inga, que la casa de José Alberto estará como la de todos los hombres, totalmente desordenada. El ascensor les lleva al tercer piso de la calle de Lepanto, y José Alberto mete su llave en la cerradura de la puerta 12. Y se hace a un lado, para que pase su Inga. Algo de razón tiene la mujer. Aquello podía estar más ordenadita. ¡Hombressss!... JOSÉ ALBERTO: Ahí tienes la nevera, Inga. Toda tuya... INGA: ¿A ver?... J.ALBERTO: Abre,abre... INGA: No está mal. Voy a hacer algo con carne. Me apetece,¿sabes, José Alberto?... J.ALBERTO: ¿Carne?... Perfecto,Inga... Pero, espera, que voy a enseñarte el resto de la casa con tu permiso... INGA: Vale. ¿A ver?... El hombre le enseña todas las estancias del lar, y deja estratégicamente de postre, el visionado de su habitación. JOSÉ ALBERTO: Y esta es mi habitación, el armario, la cama,¿ves?... INGA: Sí. Lo veo todo... J.ALBERTO: Bien. Pues, ya está...¿Te ha gustado,Inga?... INGA: Sí. Tienes buen gusto. Tu casa es bonita. Y ahora, con tu permiso, voy a hacer de cocinillas,¿ok,José Alberto?... J.ALBERTO: ¡Estás en tu casa, Inga!... INGA: No,José Alberto. Estoy en la tuya... J.ALBERTO: ¡Eso! Ja,ja,ja... INGA: ¿Dónde tienes la sal?... J.ALBERTO: Debe de estar por ahí,Inga... INGA: Ya la veo, José Alberto. Gracias. J.ALBERTO: No me las dés... Mientras tanto, en el restaurante Botanic´s , Vanessa y Pierre se lo están pasando pero que muy bien. La cena está, fetén. Y además, los descalzos adrede pies de la jovencita, golpetean una y otra vez las piernas del moreno cubano, el cual la mira embobado y con alguna dificultad para tragar el alimento. VANESSA: ¿De modo que también eres modelo, Pierre? Chico, pues no me extraña. Ya me comprendes... PIERRE: Eres un cielo excitante, Vanessa... VANESSA: Caribeño tenías que ser. Meloso, dulce, y adulador... PIERRE: Me gusta tu naturalidad y espontaneidad, Vanessa... VANESSA: A tí lo que te gusta es que te dé pataditas por debajo de la mesa con mis pies descalzos, morenazo... PIERRE: Je,je,je. Oh,Vanessa... VANESSA: Pero si quieres,paro,¿eh?... PIERRE: Ni se te ocurra,Vanessa, je,je. Aunque si sigues, voy a tener que dejar de cenar o me atraganto, ji,ji... VANESSA: Lo que tú prefieras que haga, Pierre... PIERRE: ¿Te vienes conmigo esta noche, Vanessa?... VANESSA: Voy a irme contigo al fin del mundo tras la cena, porque lo estás deseando,Pierre... PIERRE: Eres una maravillosa maga. Lo adivinas todo, Vanessa... - Fin del Capítulo 12. -

domingo, 13 de junio de 2010

- BLOGNOVELA= "INGA". Capítulo 11. -

Y, resuelta, Inga se dirige presta y velozmente a abordar a la traidora Vanessa. ¡Se va a acordar de lo que vale un peine! Esa petarda de Vanessa, piensa Inga, está llevando las cosas demasiado lejos. ¡Más que petarda! ...
La citada Vanessa hace como que no ve a Inga, y sigue posando para los fotógrafos de la moda, con una graciosa carga sexy, y mostrando una elasticidad corporal envidiable. Pero la intensidad laboral de Vanessa parece importarle un comino a Inga.
INGA: Vanessa, tú y yo tenemos que hablar...
VANESSA: Ya ves que ahora no puedo, Inga...
INGA: ¿No has de poder? ¡Chicos, dejad las fotos! Tengo que hablar con Vanessa sobre un tema de salud,¿ok?...
Daniel, el representante de la Agencia de modelos, ordena ipso facto una pausa a los fotógrafos, y les dice que ya les dirá él cuando debe seguir la sesión de fotos de lencería.
DANIEL: ¿Es grave el tema de salud, Inga?...
INGA: ¡Déjanos solas, Daniel! Luego te cuento,¿vale?
DANIEL: Si solo yo quería saber si...
INGA: ¡Que luego ya te cuento, Dani!...
DANIEL: Como quieras, Inga. Como quieras.
Mientras tanto, Vanessa se desprende de su ropa de lencería de lujo y se envuelve en una toalla. Y a continuación, se da la vuelta en dirección a su camerino. Inga, la sigue hacia la estancia. Una vez allí, las dos mujeres se miran a los ojos. Inga toma la palabra, y dice a la sexy y benjamina Vanessa, lo que sigue.
INGA: Te ruego encarecidamente, Vanessa, que dejes a mi chico en paz. ¿Me oyes? Mi chico no existe. Apártalo de tu agenda, listilla...
VANESSA: Perdona, Inga. Pero eso de listilla está de más. ¿Acaso estás celosa?...
INGA: Sí, listilla. Estoy celosísima, y sobre todo, muy divertida. Ayer encontré un microscópico tanga tuyo en el bolsillo de José Alberto. ¿Algún argumento aunque sea inexistente,Vanessa?...
VANESSA: Veo que defiendes a tu chico a muerte, Inga. He de reconocer que Jose me gusta, y que ese día de la brasileira, tuve una fuerte urgencia, y fui demasiado audaz...
INGA: Exacto, Vanessa. No era un tanga, sino más micro todavía... Por lo menos, reconoces que lo hiciste. ¿Es que no sabías que somos pareja?... Pues que sepas, que ya nunca tendrás mi amistad, listilla...
VANESSA: Insisto. Tuve un calentón, Inga. Te pido disculpas. Nunca más sucederá. Por cierto,¿me devuelves mi brasileira bordada con mi nombre, Inga?...
INGA: ¿Devolvértela? Ja,ja,ja. La quemé ayer, listilla. De tu brasileira no queda ya ni el éter, ja, ja. Pero como tendrás muchas prendas como esa,¿no,Vanessa? Ja,ja,ja,¿eh,listilla?...
VANESSA: ¿Vas a vapulearme más, Inga?...
INGA: ¡No se te ocurra acercarte más a mi chico!...
VANESSA: Je,je,je...
INGA: ¿Y esa risa, petarda?...
VANESSA: Vale de insultos, Inga. Te prometo que no me acercaré más a Jose,¿vale?...
INGA: ¡A mi José Alberto! ¿Ok, Vanessa?...
VANESSA: Y ahora, me perdonas,Inga. Daniel me está pidiendo que reanudemos los pases de lencería. Adiós.
INGA: ¡Vete al infierno!...
Y esta vez, Vanessa decide no responder. Ve a Inga demasiado alterada. ¿Le ha quemado el tanga brasileño?,¿tendrá valor?,¿será capaz de hacer éso por un tío? Debe estar hasta las trancas con Jose, sin duda, sigue pensando la joven y sexy Vanessa. Pero no le ha hecho ninguna gracia que le llame, ni listilla varias veces, ni petarda. Ella es muy joven, pero nunca una petarda. Tiene suficiente clase. Y está claro, que su ex amiga Inga ha perdido totalmente los papeles. ¡Que le den!, piensa orgullosa Vanessa... Pero no se da por vencida. Decide llamar a José Alberto.
VANESSA: ¿ José Alberto?...
JOSÉ ALBERTO: Estoy muy enfadado contigo, Vanessa...
VANESSA: Te llamo para pedirte todas mis disculpas, Jose...
J.ALBERTO: Me debías haber advertido que metías tu tanga en mi bolsillo, Vanessa. Insisto. Estoy muy enfadado contigo. Sincera y abiertamente te lo digo...
VANESSA: Es cierto que me pasé un pueblo, Jose... Por cierto,¿me puedes devolver el tanga?...
J.ALBERTO: No quiero hablar más del tema, Vanessa...
VANESSA: ¿Lo ha quemado tu Inga, Jose?...
J.ALBERTO: Je,je...,¿quemado? ¡Qué cosas tienes, Vanessa! Je,je,je...
VANESSA: Entonces, ¿mi brasileira sigue viva, Jose?...
J. ALBERTO: Tengo mucho trabajo. He de dejarte, Vanessa. Adiós.
VANESSA: Como quieras...
Preciosa tarde. Inga y José Alberto se han tomado de las manos, y están a punto de llegarse al vegetariano y coqueto restaurante Botanic´s. Su restaurante romántico. Sin duda que parece que el temporal Vanessa ya les ha cedido. Porque sus miradas son más enamoradas y adolescentes eternas que nunca.
Se ríen, se sonríen, se dan palmetazos traviesos en lugares personales, se hablan confidencialmente al oído, y se besan de contínuo. La felicidad les acompaña. Es indudable.
Pero al entrar ya en el interior del restaurante, José Alberto ve a alguien conocido en la mesa del fondo. Y le dice a Inga:
JOSÉ ALBERTO: Mira quien está allí, Vanessa...
INGA:¡Maldita sea! La zorra de Vanessa. Y está con Pierre...
J.ALBERTO: ¿Ese moreno se llama Pierre, Inga?, ¿y tú cómo lo sabes?...
INGA: Luego te lo explico, José Alberto. Pero ahora,¡márchemonos de aquí!...
J.ALBERTO: A mí no me importa, Inga...
INGA: ¡Pero a mí, sí! ¡Vámonos!
- Fin del Capítulo 11. -

domingo, 6 de junio de 2010

- BLOGNOVELA = "INGA". Capítulo 10. -

Inga y José Alberto pasean su amor por la gran ciudad y cogidos de la mano. Se les ve muy felices. Parece que Inga va perdiendo las reticencias, y se va entregando a su realidad inevitable. José Alberto se siente feliz y orgulloso de su Inga. La pareja feliz y triunfadora. JOSÉ ALBERTO: Dame un beso aquí en la calle, Inga... INGA: Si te empeñas, José Alberto... Je,je,je... De repente, y tras el beso prolongado y deseado, parece nublarse. Unas amenazadoras nubes negras, parece que presagian una tormenta inevitable. Empiezan a escucharse los primeros truenos. Inga y su José Alberto se refugian en un coqueto bar, en espera de que las cosas se aclaren. Una vez en el interior del bar, Inga no puede contener un estornudo. José Alberto, solícito,le pasa su pañuelo, y no sospecha una extraña y poco pacífica sorpresa. Inga coge el pañuelo que le ofrece José Alberto, y al terminar de sonarse, se percata de que al lado del pañuelo hay una prenda íntima y brevísima de mujer. Y lo jodido, piensa Inga, es que parecen bien claras las cosas. Hay un bordado estratégico, en el que puede leerse con total claridad el nombre de: ¡¡Vanessa!... JOSÉ ALBERTO: ¿Qué sucede, Inga?... INGA: ¡Cabrón!... J.ALBERTO: ¿Eh?... INGA: ¡Esto es un tanga de la zorra de tu amiguita Vanessa! ¡Canalla!... J.ALBERTO: Pero, por Dios, Inga... ¿Crees que colecciono tangas de chica?... INGA: ¡Esto es de Vanessa, guarro! ¿Cuándo fue la sesión de sexo brutal con ella?... Y no me mientas,José Alberto. Prefiero conocer la dura verdad a que me engañes,¿vale?... J.ALBERTO: Mira,Inga. Creo que tenías razón. Vanessa es una zorra. El otro día visitó mi despacho, y se ve que en un momento determinado, me clavó un tanga suyo. ¡La muy puta!... INGA: ¡Anda, ya!... J.ALBERTO: ¡Puta, puta y puta! Menudas artimañas se gasta la niña esta de Vanessa...¡Me cago en diez!... INGA: ¿Seguro que no me mientes, José Alberto? J.ALBERTO: Sabes que no, Inga. Si la veo, le voy a decir dos palabritas. ¡Se ha querido cargar nuestra relación, Inga!... INGA: Y el caso es que pareces sincero... ¡Atchísss! Y esta vez, José Alberto no le pasa a su Inga ningún pañuelo, porque teme más sorpresas traicioneras por parte de la benjamina y a la vez explosiva Vanessa. J.ALBERTO: Mira,Inga. Me siento tan mal por adentro, que deseo irme a casa ahora. Lo siento... INGA: Pero si está lloviendo la monumental, José Alberto... J.ALBERTO: ¡Me la sopla!... INGA: ¡Maleducado! Cuida tu lenguaje, José Alberto. ¡Atchísss! J.ALBERTO: ¡Salud,Inga! Nos vemos... INGA: Pero,José Alberto. Tampoco es el fin del mundo... J.ALBERTO: ¡Adiós! Ni la cuenta paga, el bobo de José Alberto. La cuenta ha de pagarla la buena de Inga. Mil sentimientos ahora la acompañan. La ira de José Alberto parece real, piensa con una sonrisa pícara nuestra Inga. Y también, que Vanessa es ambiciosa. Y que va a por todas con su chico. Es una guarra. Ha querido dejarle sin José Alberto a las primeras de cambio. Ays, cómo son los hombres de despistados, ji,ji,ji...¡Mira que sacar el tanga de Vanessa su José Alberto sin darse cuenta!... Definitivamente, los hombres, sigue pensando Inga, es que son tontos y del capirote. ¡Anda! Si José Alberto va hecho una sopa y corriendo por las calles. Si José Alberto va hecho una sopa y corriendo por las calles. Parece que no encuentra taxi. ¡Ahora ha pillado uno el muy tonto! Ja,ja,ja,ja... En la Agencia de modelos, en ese mismo momento, Vanessa está posando más sexy que nunca.La rival de Inga, está alegre y feliz. Daniel, el agente de Inga, la mira con atención. Vanessa está posando soberbia y arrebatadora. ¡Mmm! ¡Qué sexy!... Vanessa, piensa pícaramente en lo que ha hecho a José Alberto. Le metió su tanga sexy en el bolsillo al hombre, con la única intención de solo este lo descubriera y captara el mensaje. Le encantaría hacerlo con el chico de Inga. La chiflan los hombres más mayores. Lo que no sabe Vanessa, es que también Inga conoce lo que ha hecho... Y es precisamente Inga, la que llega ahora a la Agencia de modelos. Se encuentra con Daniel, y que le saluda con gran cordialidad. DANIEL: Hola,Inga. ¡Qué guapa vienes!... INGA: Gracias,Dani... DANIEL: Están llamando de Barcelona. Quiero a ver si cierro un tema para unos desfiles en la capital de Cataluña,¿sabes,Inga?... INGA: Eso es una buena noticia,Daniel. ¿Está Vanessa?... DANIEL: Mira. Probándose la lencería está. Pero esta vez tú también vas a venir. En tu camerino está la ropa... INGA: Ya. ¿Dónde dices que está Vanessa?... DANIEL: ¿La ves al fondo con los de las fotos?... INGA: ¡¡ La veo !! ... - Fin del Capítulo 10. -

martes, 1 de junio de 2010

- BLOGNOVELA= "INGA". Capítulo 9. -

INGA: ¿José Alberto?...
JOSÉ ALBERTO: Ya estaba durmiendo. Es muy tarde, Inga...
INGA: ¿Sabes que he pillado a Vanessa en plena faena y haciendo sexo con un hombre negro en mi despacho, José Alberto?...
J.ALBERTO: Je,je,je. ¿Y para éso me llamas? Ji,ji,ji...
INGA: No le veo la gracia, José Alberto...
J.ALBERTO: ¿Te refieres a la chica joven ésa,Inga?...
INGA: No voy a referirme a Vanessa Redgrave,¡leñe!...
J.ALBERTO: Vaya,Vanessa... Estas cosas del sexo no tienen enmienda, Inga. Je,je,je...
INGA: ¿Te la tiraste tú también aquel día de la parrillada en el chalet de tus amigos de Valencia , José Alberto?...
J.ALBERTO: ¿Yo?... Ja,ja,ja. ¡Qué cosas se te ocurren!...
INGA: Esa niña es una guarra. Adiós.
J.ALBERTO: ¿Ya estás en la cama,Inga? ,¿hmm?...
INGA: ¡Adiós, salido!
Inga acaba durmiéndose finalmente, y con una sonrisa enigmática en los labios. Solo quería ponerle en antecedentes a José Alberto, y decirle que si le pillaba con Vanessa,se acabó. Y quizás ande ella un poco celosa. Estas niñas de hoy en día, son terribles. Y sobre todo, si tienen el cuerpo de la petarda de Vanessa. Por cierto,¿y Pierre?,¿no afirmaba el negro caribeño y cubano, que era su admirador número uno, e insistió en que le firmara un autógrafo? ¡Hombresss!... Y, menudo ejemplar, je,je, piensa Inga, antes de que el sueño acaba venciéndola. Dulcísimos sueños... Cuando Inga, al día siguiente sale del trabajo en la Agencia de modelos, se topa de frente precisamente con Pierre. El moreno hace un inicial gesto de no haberla visto, pero Inga sabe cómo debe ponerse una mujer para que un hombre deje de fingir y sea hombre de verdad. Casi tropiezan. Pierre, lleva gafas negras. Pero Inga, no... PIERRE: ¡Señorita Inga! No la había visto,¿sabe? Y como estoy sumamente avergonzado, quería lo primero pedirle todas las disculpas por lo sucedido y... INGA: Aceptadas las disculpas,Pierre. ¿Qué sucedió?... PIERRE: ¿Mande, señorita Inga?... INGA: ¿Cómo os dió por hacerlo en mi despacho,Pierre?... Ah, y no me hables de usted,¿vale?... PIERRE: Sí, Inga. Sucedió que hubo un mutuo calentón, y cuando Vanessa y yo reparamos, ya estábamos en la fuerte realidad del sexo,Inga... INGA: ¿De qué la conoces, Pierre? PIERRE: Eso es lo curioso, Inga. Que no nos conocíamos. Pero nuestros cuerpos se deslumbraron y ya vió usted todo lo demás. Digo tú, perdón... INGA: ¿Te sedujo para conseguirte, Pierre? Dime la verdad... PIERRE: Yo soy un caballero,Inga. Ya me comprendes... INGA: No solo te comprendo sino que te perdono, Pierre... PIERRE: Gracias,Inga. Ahora me siento mejor. Y que sepas que sigo pensando en que eres la mejor modelo,¿ok?... INGA: Deja eso, Pierre. ¡Ciao! PIERRE: Adiós,Inga. Que tengas buen día. Por lo menos, es educado el moreno Pierre, piensa convencida y satisfecha Inga. Los hombres siguen siendo unos tontos que caen ante las primeras tetas erguidas que ven, o ante unas piernas largas de chica joven. Siempre están pensando en lo mismo. Pero lo que está sucediendo en estos mismos momentos, es en lo único que pensaría la ahora confiada Inga. Porque José Alberto no está solo en su despacho. Y además, la jornada laboral hace mucho que concluyó. No hay nadie en la Agencia de Noticias donde labora el hombre, si exceptuamos al personal de seguridad de la puerta, y a una mujer: ¡¡Vanessa!!... JOSÉ ALBERTO: ¿Y cómo te ha dado por presentarte aquí,Vanessa?... VANESSA: A veces no pienso las cosas,¿sabes? Aún soy muy joven, y reconozco que tengo cosas impulsivas,¿me perdonas,Jose?... J.ALBERTO: Nada que perdonar,chiquita. ¿Y esa belleza te viene de familia,Vanessa? VANESSA: No exageres, Jose. Mis padres son muy normales, y yo me considero una chica alta y éso, pero sin grandes exageraciones... J.ALBERTO: Y veo que te encanta la lencería,¿eh,coqueta?... VANESSA: Je,je,je. ¿Lo dices por estas medias? ¡Claro! Soy mujer. La verdad es que me gusta lucir las piernas. Lo confieso, je,je,je... J.ALBERTO: No se lo digas a nadie, chiquita. Pero, estás buenísima... VANESSA: Je,je,je. Pero tú ya tienes a Inga,¿no?... J.ALBERTO: Sí. Claro... VANESSA: ¿Sabes, Jose? Eres un hombre un poco mayor para mí. ¡Pero muy atractivo! ¿Tienes algo para beber aquí, Jose?... J.ALBERTO: ¡Ejem! ¿De beber, Vanessa?... VANESSA: Déjalo. Oye,¿hace calor,verdad? J.ALBERTO: Muchísimo, Vanessa... VANESSA: ¿Me dejas ponerme más cómoda, Jose?... J.ALBERTO: Es que ya debo ir saliendo...¿No te importa que nos juntemos en otro momento, cielo?... VANESSA: ¡Cuando tú quieras, bombón! Je,je... J.ALBERTO: Muy pronto, guapísima Vanessa... - Fin del Capítulo 9. -

martes, 18 de mayo de 2010

- BLOGNOVELA : "INGA". Capítulo 7. -

Inga y José Alberto parecen como reconciliados,y es como si algo llamado amor les estuviera atacando a pesar de todos los pesares. Caprichoso y azaroso sentimiento. Son tan distintos los dos. ¿O quizás no tanto? Todo es tan enigmático e imposible de hurgar en ese azar... Lo puro e importante del amor es amarse,y lo demás es menoridad.
El teléfono de Inga suena una y otra vez. Pero la modelo no se afana en cogerlo. Ese teléfono que pone ahí, no le suena absolutamente de nada. Finalmente, retira su cabello femenino de su oreja y decide contestar a la llamada.
INGA: ¿Si?...
ALGUIEN: ¿La señorita Inga?...
INGA: Puede...¿y usted quién es?...
ALGUIEN: Mi nombre es Pierre. Soy un admirador suyo y...
INGA: Es que tengo trabajo,¿sabe?...
PIERRE: Señorita,¿podría usted firmarme una foto suya?
INGA: ¿Y usted cómo sabe mi teléfono,Pierre?
PIERRE: Verá,señorita Inga. Yo soy un modelo caribeño, y conozco a gente de la agencia en la que usted trabaja. Insistí, y un tal Daniel...
INGA: Ya. Con que,¿Daniel?...Ya...¿Y le agradan a usted las señoras,Pierre?
PIERRE: Y algunas más que otras, señorita Inga. ¿Me firmará usted el autógrafo?...
INGA: Ja,ja,ja. Pero, Pierre...
PIERRE: Será sencillo. Estoy en la cafetería que hay enfrente de su agencia de modelos,¿sabe?
INGA: Ja,ja,ja,ja... Debo dejarte. Me siento halagada, Pierre. Quizás un día de éstos, ¿vale? Me llamas, y te firmo y eso ,¿ok?
PIERRE: ¡Ok,señorita Inga! ¡Mil gracias!...
INGA: A ti. Adiós.
PIERRE: Ciao,señorita Inga...
Cómo son los hombres,piensa Inga. Como niños, maniáticos, audaces, nada románticos, siempre caprichosos,y por supuesto que a toda hora pensando en lo mismo. Lo que no sabe Pierre es que ella ya tiene a José Alberto. Solo por verle la cara, habrá valido una cita o una firmada del autógrafo. ¡Hombresss!...
¿Ha dicho que es caribeño y modelo? Sí. Inga sabe que lo ha dicho. Lo que pasa es que hoy en día todo el mundo suele decir que lo es. Dos días más tarde, el esotérico Pierre la llama de nuevo.
PIERRE: ¿Señorita Inga? Soy Pierre,¿me recuerda?...
INGA: No conozco a ningún Pierre. Mmm..¿a ver? Espera. ¿Tú me llamaste hace poco?
PIERRE: ¡El mismo, Inga! Yo soy su admirador caribeño y cubano,¿sabe?
INGA: Ah, ja,ja,ja... A las cinco puedo firmarte la foto. Pero dispongo, y ya lo sabes, de muy poco tiempo,¿ok,Pierre?
PIERRE: No se apure,señorita Inga. No faltaré.
INGA: Ciao. Y no me hables de usted,Pierre...
PIERRE: Como desees, Inga. Gracias.
Inga cuelga el teléfono con velocidad. Hombresss. Pesados y a la vez, halagadores. ¿Quién será Pierre?, ¿del Caribe y modelo, dice? Oh, ja,ja,ja...¡Qué cosas!,piensa nuestra modelo.
A la hora taurina de las cinco de la tarde, Inga sale de su agencia de modelos y se dirige a la cafetería de enfrente. Alguien, negro y muy alto está en la puerta de la cafetería y con la mano llama su atención.
PIERRE: ¡Señorita Inga! Yo soy Pierre...
INGA: Hola. Encantada, Pierre...
Y después Inga decide guardar silencio. ¡Joderr! Menudo ejemplar masculino. Qué brazos, qué cuerpazo, qué elegante,qué apuesto ,qué joven, y qué ojos verdes y claros tiene los cuales contrastan con su morena piel. ¡Coñe! Ahora toca disimular, piensa desconcertada Inga. Menudo hombre. Tremendo.
PIERRE: Si quiere, tomamos una cosica,y me firma una foto suya que me he atrevido a traer... ¿Le parece bien, señorita Inga? Por cierto, que está usted más radiante que en las fotos...
INGA: ¡Adulador! Sí,entremos. Entremos,y te firmo el autógrafo, Pierre...
PIERRE: Permítame que le franquee la puerta. Adelante...
Qué ojos tiene el moreno. Y sus labios son gruesos y sensuales. Este chico, sabe Inga, que más de veinticinco años no tiene. Menudo bombón. Seguro que no es modelo, sino modelazo. Caramba, caramba. Qué guapo y alto es ...
PIERRE: ¿Qué desea tomar,señorita Inga?...
INGA: Lo que sea, Pierre. Pero, ¿ya no recuerdas que te dije el otro día que no me hablases de usted,Pierre...
PIERRE: Muy cierto,Inga. Perdone..., digo perdona...
INGA: Ja,ja. ¿Estás nervioso,Pierre?...
PIERRE: Es que tú eres mi modelo favorita,y nunca te tuve tan cerca. Entra en la lógica,¿verdad?...
INGA: Sí. Oye, ¿sabes que tú eres un hombre muy atractivo, Pierre?...
PIERRE: No exageres,Inga. Por cierto, que quiero que me firmes esta foto en bañador, ¿ te importa?
INGA: ¡En absoluto!
Y en ese momento suena el móvil. Es José Alberto. Oportuno que es el niño, piensa Inga.
JOSÉ ALBERTO: ¿Inga?...
INGA: Estoy ocupada y con mucho trabajo, José Alberto...
JOSÉ ALBERTO: Ok, luego te llamo, Inga.
INGA: Ciao.
- Fin del Capítulo 7. -

sábado, 8 de mayo de 2010

- BLOGNOVELA: "INGA". Capítulo 6. -

Inga acaba de terminar su desfile de modelos en Nueva York, la gran ciudad de los rascacielos. Pero su mirada está seria. No esperaba la, para ella, "traición" de Vanessa. ¿Qué habrían estado haciendo su José Alberto y la joven promesa de la pasarela, bien juntos y llenos de carne de asado, parrillada y vino peleón en casa de unos amigotes?... Lo curioso es que allí, en la misma terminal del aeropuerto de Barajas, la está esperando a Inga José Alberto. ¡Será posible! ¡Tendrá cara!... JOSÉ ALBERTO: ¡Enhorabuena,Inga! Me ha dicho tu agente Daniel, que has estado majestuosa en Nueva York y... INGA: ¿Era preciso que vinieras a recibirme,José Alberto? J.ALBERTO: Sabes que lo he hecho con sumo gusto,Inga... INGA: ¿Has venido solo o con Vanessa?... J.ALBERTO: Ja,ja. ¡Qué cosas se te ocurren! Vanessa es una chiquilla... INGA: ¿Hubo sexo después de la parrillada de Valencia, José Alberto? ¡Y dime la verdad!... J.ALBERTO: ¿Sexo,Inga? Pero, qué cosas dices, je,je,je... INGA: No le veo la gracia,José Alberto. Y te he hecho una pregunta que no contestas,¿sabes?... J.ALBERTO: ¿De verdad me crees capaz de ponerte los cuernos, Inga?... INGA: ¡De tí ya lo espero todo! Y ahora, me voy. Ciao. J.ALBERTO: Pero, déjame ayudarte con las maletas, mujer. Además he traído mi coche y todo para que... INGA: ¡Para lavar tu mala conciencia! Adiós. J.ALBERTO: Pero,Inga... Ni Inga, ni gaitas. Ella es mujer. Y lo huele todo. Seguro que esa zorrilla de piernas interminables ha pasado por la cama de José Alberto. Pero ella asimismo reconoce que es una boba. ¿Y qué más da? Que se dediquen al porno si es preciso. Inga no esperaba a Vanessa cuando llamó al teléfono de José Alberto. Y no va a tolerar substituciones. Que les den a los dos... Pasaron cuatro días. Sin noticias de José Alberto. ¡Qué raro!, reconoce Inga. ¿Encima se habrá ofendido y la culpa será de ella? Pues el niño bonito se equivoca de medio a medio. Inga sabe que si chasquea un dedo, bloqueará de glamour y de chicos toda la santa Gran Vía de Madrid. ¿Séis días sin noticias de José Alberto?, ¿estará enfermo y por eso no la llama? Esto no es normal. Dicho y hecho: Inga llama al lugar en el que trabaja José Alberto, y haciéndose pasar por otra mujer, sonsaca que José Alberto se ha caído y que está recuperándose de un leve traumatismo en un pie. A tal hospital decide acudir Inga. Le habrá dado vergüenza al hombre o quizás mala conciencia y por eso no la ha dicho nada. O pretenderse hacerse el chuleta, para que ella no sepa que no es Dios y que no es inmune a los golpes y al deterioro. Pero, cuando se dispone a entrar en la habitación del hospital, sus ojos andan como platos. ¡Esa es Vanessa con gafas de sol! Sí. La que está saliendo de la habitación es ella... VANESSA: Hola,Inga. No te preocupes. José Alberto está bien. Acabo de estar con él... INGA: ¡Ajá!... VANESSA: ¿Te ha llamado él, imagino,no?... INGA: ¡Claro!... VANESSA: Pues yo ya me voy. Enhorabuena por tu éxito en nueva York. He de dejarte, que me acaba de llamar Daniel y... INGA: Adiós. VANESSA: Adiós,Inga. Hasta luego. Ganas le dan a Inga de decir mil cosas. Pero ella es madura emocionalmente y siempre lo será, y ha decidido morderse la lengua. ¿Y si no entra y se va a casa, que es lo que ella debería de hacer?... ¡Ayss, generosa que una es! Por eso Inga avanza hacia la puerta de la habitación, la franquea y... INGA: ¡Pero cabronazo! Si estás desnudo... J.ALBERTO: No,Inga. Solo en calzoncillos. Aquí hace un calor brutal y... INGA: Ponte la ropa o me voy,José Alberto... J.ALBERTO: Vale. Sal y llama en un minuto. Inga abandona el lugar. Pero a los setenta y cinco segundos ya está la mujer de nuevo adentro de la estancia hospitalaria. INGA: ¿Tienes el pie escayolado,José Alberto? J.ALBERTO: Sí. Ha sido una pequeña intervención en este dedo del pie. Pero todo ha ido de perlas afortunadamente,Inga... INGA: ¿Cómo te lo hiciste?... J.ALBERTO: Fue al acabar la parrillada de Valencia. Tropecé con una puñetera piedra y... INGA: ¿A qué hora fue éso, José Alberto?... J.ALBERTO: Francamente tarde,Inga. Había un ambientazo, y creo que nos pasamos con la bebida,¿sabes?... INGA: Por lo menos has sido sincero,¡borracho!... J.ALBERTO: Oye,Inga. Haz el favor de no faltar y tal... INGA: Ja,ja,ja. Es que te lo mereces, por tonto... J.ALBERTO: ¿Sabes que has venido bellísima de Nueva York,Inga?... INGA: Eres un rematado pelota,José Alberto. ¡Inmaduro! Je,je,je... - Fin del capítulo 6. -

domingo, 2 de mayo de 2010

- BLOGNOVELA : "INGA". Capítulo 5 -

El representante que lleva a Inga, Daniel, tiene excelentes noticias para Inga. En la agencia de modelos en la que trabaja la mujer, hay vida, bullicio, actividad; absolutamente de todo.
INGA: Hola,Daniel...
DANIEL: ¡Inga!...
INGA: ¿Por qué me hablas fuerte, Dani?
DANIEL: ¡Vamos a Nueva York! ¡Y tú te vienes!...
INGA: ¡¡ No me digas, Daniel !!...
DANIEL: Como lo oyes,Inga. Y prepárate, que hoy es miércoles, y el sábado ya hemos de estar en América. Haces los pases el domingo...
INGA: ¡Caramba,Dani!, ¡qué prisas y premuras!...
DANIEL: Inga,estamos en crisis mundial. Hay que estar a la que salta. Cuando don dinero llama, don dinero manda...
INGA: Pues me has dado una gran alegría,Dani. La verdad es que llevaba un tiempo un tanto baja y...
DANIEL: Nena, he de dejarte. Toma esto, que es lo que vas a lucir en la ciudad de los rascacielos, y ve haciendo las maletas que salimos pronto... ¡Qué estrés,Dios!...
INGA: Ok,Dani. Allá voy...
Pero no es lencería, piensa Inga, lo que va a tener que lucir en Nueva York. Oh, qué ropa tan típica y recatada. Es moda que mezcla el flamenco con lo fashion, sí. Pero predomina la poca audacia. ¿Que no la habrán convocado porque la parte más sexy de su cuerpo no estará para exhibiciones?, piensa siempre desconfiadísima Inga. Pero no pasa nada, la ropa es muy bella. Siempre lo es. Y a Inga su profesión la chifla.
JOSÉ ALBERTO: ¿Inga?...
INGA: Dime. Espera. Es que me has pillado probámdome ropa, y no sabía en dónde había puesto el móvil...
J.ALBERTO: Tengo una sorpresa para ti...
INGA: ¿Te has vuelto gay acaso, José Alberto? Ja,ja,ja...
J.ALBERTO: Mira. Unos conocidos míos, me han propuesto un tema de un asado para el domingo en el mejor chalet de Valencia,¿sabes?...
INGA: ¿ Y ?...
J.ALBERTO: Que quiero que vayamos. Estoy un poco harto de la comida vegetariana,Inga. Y tú, por un día que comas fuerte no te va a pasar nada...
INGA: Claro. Afortunadamente lo mío es genético. No sé engordar, José Alberto...
J.ALBERTO: Entonces,¿vienes a la fritanga el domingo, Inga?...
INGA: Lo siento de veras, José Alberto. Pero el sábado partimos para Nueva York. No puede ser y...
J.ALBERTO: Ya...
INGA: Has de respetar los avatares de mi profesión, José Alberto. No habrás pensado que por una fritanga de amigos iba a dejar mi trabajo, ¿hmm?...
J.ALBERTO: Ya...
INGA: ¿Otra vez, José Alberto?...
J.ALBERTO: No, que claro, que bien y éso...
INGA: ¿Sabes, José Alberto? Pienso volver y todo, je,je,je...
J.ALBERTO: Ya. Claro. Es lógico.
INGA: Lo que no puedes, es plantear mi trabajo según tus fritangas, José Alberto,¿ok?
J.ALBERTO: Ok,Inga. He de dejarte. Me llaman y...
INGA: ¡Un fuerte abrazo, José Alberto!
J.ALBERTO: ¡Otro! Adiós.
Ja,ja,ja. Se ha enfadado el muy tonto. Está loquito por ella, piensa pícara Inga. Que sufra, y que valore las ausencias. Estos retos le curtirán y le harán madurar. Que demuestre que tiene ya treinta y dos años y no cuatro. El muy inmaduro. Je,je,je, sigue sonriendo maliciosamente la modelo rutilante. Nuestra Inga.
Parece haber algo raro. Algo que no encaja. ¿Por qué no va la joven Vanessa a Nueva York?.... Cuando Inga desconoce una cosa, es mejor el preguntar. Llama a su agente...
INGA: Daniel,¿por qué no va Vanessa a Nueva York?...
DANIEL: ¿Vanessa?... Ah, sí. Por dos razones. Parece que no encaja con esta moda que nos demandan los americanos, y...
INGA: ¿Y,Daniel?...
DANIEL: Y porque anda un tanto constipada, y es mejor que descanse...
INGA: Ajá, Dani. Era eso. Gracias...
DANIEL: Ciao, Inga.
Inga ya está en Nueva York. ¡Menuda ciudad! Maravillosa. Todo lo americano es tán mágico... Inga, si pudiera, cogería y se iría a vivir allí para poder patearse o en taxi sus míticas Avenidas. Pero esto del trabajo, es tan estresante que no da tiempo para nada. En fin... Lo segundo o tercero que hace Inga tras llegar al hotel y ducharse, es llamar a España. Naturalmente, a José Alberto.
INGA: ¡José Alberto, ya llegamos! Sin novedad afortunadamente. Esto es espectacular y...
ALGUIEN: ¿Quién es?...
INGA: ¿Me he equivocado?,¿no es el teléfono de José Alberto?...
VANESSA: Sí. No te has equivocado. Soy Vanessa. José Alberto me ha invitado a un asado... ¿Quieres que se ponga?...
INGA: ¡¡ No !! ¡Y no le digas que he llamado! Adiós.
- Fin del capítulo 5 -

miércoles, 21 de abril de 2010

- BLOGNOVELA = "INGA". Capítulo 4. -

Esto del amor es un azar, piensa Inga. Nunca te sabes las cosas. No puedes planificar nada. Es mejor dejarse llevar. Y no preguntarse demasiado, ni comerse la cabeza. Inga siente que ha aceptado la invitación de José Alberto para cenar esta noche en el coqueto restaurante Botanic´s, y que su amigo no merecería que ella hubiera aceptado. Es rematadamente tonto, pero ella,¿por qué es que acepta y no declina sus invitaciones? Inga piensa y sabe de misterios, pero como éste, ninguno. Por éso se ha puesto bien guapa y se prepara bien preparada para gustarse a sí misma, y si se tercia, a José Alberto. Pero primero siempre es ella,será ella, y siempre ella, y si a José Alberto le gusta cómo es y va vestida,bien, y si no, también. Que ella, tiene mucha personalidad. Y lo que es evidente, es evidente. Quizás Inga se haya puesto un modelito un tanto audaz. En la puerta del Botanic´s, le aguarda un sonriente y apuesto José Alberto. JOSÉ ALBERTO: Estás radiante, Inga... INGA: Oh,gracias,José Alberto. Exageras... J.ALBERTO: No exagero, no... Joerr, qué buena que... INGA: ¡Shhhh! , ¿quieres parar ya? J.ALBERTO: ¿Entramos,belleza? INGA: Entremos. Pero mi nombre es Inga... Entraron. La luz tenue y romántica, iluminaba sugestivamente el local. José Alberto había pedido comida vegetariana y suave, conocedor de que esto sería del agrado de Inga. Ella, se lo agradeció sin apenas decir nada. Pero hay miradas que efectivamente todo lo dicen. Al acabar la cena , desapareció el silencio... J.ALBERTO: ¿Te ha gustado la cena,Inga?... INGA: Sabes que sí. De lo contrario no me la hubiese comido. Estaba todo delicioso,José Alberto... J.ALBERTO: ¿Sabes Inga? INGA: Dime... J.ALBERTO: Cuando al verte me has parecido maravillosa, no te estaba dando coba. Estás exultante,¿sabes?... INGA: Gracias. J.ALBERTO: No has de dármelas,Inga. Has acertado con ese vestido tan sugestivo que llevas. Pero, eres tú misma. Bella e imparable en este sitio tan tranquilo y calmo... INGA: No seas tonto, je,je... J.ALBERTO: Déjate llevar por el silencio de nuestras miradas naturales y apasionadas. Me siento muy bien aquí contigo,Inga... INGA: No se está mal ,José Alberto... J.ALBERTO: Sí,Inga,sí. Son tus ojos, tu mirada, el óvalo de tu cara, tus labios rojo carmín. No sé.. INGA: Yo, sí lo sé... J.ALBERTO: ¿El qué sabes, bella Inga? INGA: Sé que estás hablando como un aspirante a cursi, José Alberto, ja,ja,ja,ja... J.ALBERTO: Dime lo que quieras,Inga. Esta noche que nos mira, estoy dispuesto a escucharte todo lo que me digas. Y tus labios... Casi estoy por... INGA: Oye,José Alberto,¿todo eso forma parte del guión de una novela que pronto escribirás? Ja,ja,ja,ja... J.ALBERTO: Creo que nunca te comprenderé,Inga. Ahora mismo te tomaba entre mis manos y te daba un beso de consecuencias mágicas e inimaginables y... INGA: Ja,ja,ja.Sí. Es un guión, ja,ja,ja,ja. Definitivamente eres un hortera inevitable,José Alberto... ¿Qué hora es? J.ALBERTO: Ni idea... INGA: Pues mira el reloj, tonto... J.ALBERTO: Tengo otros lugares más importantes a los que mirar en este momento,Inga... INGA: ¡Stop! Yo, me voy ya. Mañana me espera una dura jornada y vasta de trabajo, José Alberto. Gracias por la velada, pero... J.ALBERTO: Te llevo yo a casa,Inga. INGA: Como quieras, José Alberto. Gracias. Inga descendió del coche de José Alberto, y se despidió de él. Caramba. Las dos de la mañana. Tardísimo. Subió a su piso sin mirar hacia atrás. No,y no, pensó Inga. De amores, nada. Al menos, por ahora. No es el momento. Nunca le dirá a José Alberto que le gusta, porque ahora no es el momento de amores locos. Todavía es joven... ¿Otra vez el móvil?... INGA: ¿Quién es a estas horas?... JOSÉ ALBERTO: ¿De verdad que te has divertido,Inga?... INGA: Sí. Gracias. Buenas noches. Adiós. Ciao. Es mejor así. Inga conoce bien a José Alberto. Si le da la mano, se cogerá el brazo; si le da el brazo se cogerá la cintura, y así todo. ¡Hombressss! Es importante marcar por ahora las distancias. Inga no quiere ser chica fácil. Si José Alberto quiere más, tendrá que tener paciencia y esperar. Que sea hombre y sepa comprender, madure, y se ponga en el lugar de ella. Que la deje dudar y que no la atosigue. ¿A qué ha venido la última llamada telefónica?... ¡El muy inmaduro! Ayss... Sí. Inga se siente cansada a pesar de sus treinta años y de su enorme vitalidad. Lo que pasa es que es un cansancio tranquilo y satisfecho. Hay algo de felicidad en su corazón. Negárselo a sí misma es mentira. Pero debe ser ahora todo, secreto. Por cierto,-piensa Inga-, que es un coñazo quitarse las ligas y soltarlas del portaligas, y tenerse que quitar las medias de rejilla. Y que el tanga que se ha puesto es realmente audaz. Su José Alberto nunca jamás sospechará que llevaba mucha guerra femenina debajo de su falda sexy. Ja,ja,ja... Bien merecido lo tiene, por tonto. Pero a lo mejor es una lástima que no esté ahora el hombre con ella allí en la habitación: ¡ Noooo! , ¡ ni hablar !... - Fin del capítulo 4 -.

sábado, 10 de abril de 2010

- BLOGNOVELA = "INGA". Capítulo 3 -

Nuestra Inga sigue pelín disgustada. Por eso habla con Daniel, que como sabéis es quien la lleva en la agencia de modelos en la que la chica trabaja. Aún no ha superado lo de Milán. El teléfono está vivo. INGA: ¿Ya habéis regresado de Milán,Daniel?... DANIEL: Sí,Inga. Acabamos de regresar. Ha sido un enorme éxito la colección de lencería. Vanessa ha triunfado,¿sabes? Creo que la van a subir al Top-Ten ese y... INGA: ¿Vanessa?... Ah, ya caigo..., es la morena alta ..., ya... DANIEL: Pero si eráis amigas,Inga. Parece mentira que... INGA: ¿Y dices que Vanessa ha estado bien,Dani?... DANIEL: ¡Fastuosa,Inga! Excelsa, mágica, sexy, todo... INGA: He de dejarte,Daniel. Ya me llamas para la próxima cita. Ahora he de dejarte,adiós. DANIEL: Adiós. No y no. Con que Vanessa,¿eh? No podía ser otra, que Vanessa. Esa niña de 20 años, consentida, alta, y capaz tan de todo que más de una vez ha tenido que corregir hacia ella misma la mirada de José Alberto. No obstante, Inga decide que va a hablar con Vanessa. Solo para quedar bien y tal... INGA: ¿Vanessa? VANESSA: ¿Eres Inga? Siento que... INGA: Oh, no te preocupes. Enhorabuena, que sé que has arrasado en Milán... VANESSA: Gracias. ¿Sabes,Inga? Yo no sé cómo es la gente. Diseñan cada prenda... Casi me he sentido toda desnuda en la pasarela. Tenías que haber visto los tangas... INGA: Ya imagino... VANESSA: Pues imagina más,¿sabes? Y ahora he de colgar. No sabes lo moscones que son estos italianos. Tengo a mi chico lleno de histéricos celos, y es mejor que le dé mimitos. Ya me entiendes, Inga... INGA: Dale un pellizco en el culo de mi parte,niña... VANESSA: Ok,je,je. Se lo daré. Y más de uno. Ciao. Qué pija insoportable esta Vanessa,piensa atribulada Inga. Pero sobre todo, piensa en que esta bigarda aniñatada le está quitando el estrellato. Solo faltaría que José Alberto tuviese el teléfono de Vanessa. Y ante la duda, se pregunta y se aclaran las cosas. INGA: Hola,José Alberto... JOSÉ ALBERTO: Te iba a llamar,Inga... INGA: Oye,¿sabes que Vanessa se ha salido en Milán? J.ALBERTO: ¿Quién?... INGA: La peque. La chica más joven. La morena,José Alberto. ¿Ya no la recuerdas? J.ALBERTO: ¡Ahhh! Ahora caigo... INGA: ¿ Y ? ... J.ALBERTO: ¿Y qué,Inga?... INGA: Supongo que te alegrarás de que haya triunfado,¿no? J.ALBERTO: ¡Claro! Espera, que estoy viendo un diario digital y está tu amiga Vanessa. A ver... INGA: ¿Te gusta mucho, eh?... J.ALBERTO: ¿Quién?... INGA: ¡Baboso! Esa del tanga inexistente en cuyo trasero tienes clavados los ojos,José Alberto... J.ALBERTO: Eso no,Inga. Yo soy un hombre y me gusta la belleza. Pero esa chica podría casi ser mi sobrina y... INGA: Conque tu sobrina, ¿eh?... J.ALBERTO: Ya he minimizado la web,Inga. ¿Ya has hablado con tu agente para ver cuándo te toca a ti desfilar?... INGA: Sí.Pero no desvíes.Por cierto,¿tú no tendrás el teléfono de esa chica,verdad,José Alberto? J.ALBERTO: Pues mira,Inga. Te vas a sorprender. Lo tengo... INGA: ¿Qué?...,¿hablas en serio,José Alberto?... J.ALBERTO: Totalmente. Ya sabes que yo a ti nunca te miento. Verás: esa chica vino un día por aquí porque buscaba consejo y proyección audiovisual y mediática. y con una audacia tremenda me dió su teléfono y su book de fotos . Y mira que le dije que no podía hacer nada por ella. Pero ya sabes cómo son de imposibles las niñas caprichosas de hoy. Y va y ahora que la veo en imágenes, he recordado que la Vanessa de la tarjeta es la que dices que ha triunfado en Milán y ... INGA: ¿No habías minimizado el ordenador,José Alberto?... J.ALBERTO: Pero he maximizado porque tenía dudas. Pero sí que es, sí... INGA: ¿Por el culo la has conocido?... J.ALBERTO: ¡Inga,por Dios!... INGA: Tengo muchas cosas que hacer. ¡Ciao! Colgazo al teléfono. Seguro que el muy perillán de josé Alberto ya tiene cosas que hacer durante largo tiempo. Perseguir con sus lascivos ojos las curvas de la niña Vanessa. Inga, además de pensar en lo anterior, entra en la web a ver. Sí. Ahí está la niñata triunfadora de Vanessa. Joerr, pero si eso no es un tanga, si eso es literalmente el culo al aire... ¡Anda, si va sin sujetador! Y mira cómo se mueve, cómo mueve el culo la la descarada. Y cómo anda, la ridícula. Ya quisiera tener calidad de modelo. Mucho contoneo y ninguna clase. Nuevamente, el teléfono revive... INGA: ¿Sigues en la web, José Alberto?... J.ALBERTO: Pues te equivocas. ¿A que no sabes quién me acaba de llamar para agradecerme que la escuchara cuando empezaba? Pues, ¡Vanessa!... INGA: ¡Cacho cabronazo!... JOSÉ ALBERTO: ¡Pídeme perdón, pero ya!... -Fin del capítulo 3 -

miércoles, 31 de marzo de 2010

- BLOGNOVELA = " INGA ". Capítulo 2 -

En el capítulo anterior, os presenté a Inga y a su amigo José Alberto. Jóvenes y actuales. Orgullosos de ser vanguardistas y modernos. Inga es absolutamente independiente. Ella transita por los últimos metros de su carrera de rutilante modelo, y su amigo José Alberto ha empezado muy fuerte en temas de comunicación. Ya han cenado en el restaurante Botanic´s , y el hombre, caballeroso, se ofrece a llevarla a casa. JOSÉ ALBERTO: Sube,Inga. Te llevo... INGA: ¿A dónde quieres llevarme, José Alberto? J.ALBERTO: Si quieres, te acerco a tu casa, Inga... INGA: Te lo agradezco, pero no. Te tendrías que desviar mucho y ya es muy tarde. Gracias,pero no... J.ALBERTO: ¿Y vas a dejar que me vaya solo con el coche,Inga?... INGA: ¡¡ Taxi !! Ciao,J.Alberto... ¡Ah,no! Ella es muy independiente y ni desea ser una carga para nadie, ni un caramelo a placer para el tonto de José Alberto. Inga toma el taxi y se dirige a su casa. Sube, se desnuda, se ducha, se acuesta, y sigue pensando en José Alberto. Será el licor. Inga se dice a sí misma que quizás no haya hecho bien al no subir a su coche. Pero tiene que marcar las distancias, y la realidad se impone. Solo es su amigo. De repente suena su móvil. Es José Alberto: "Inga,¿ya te he pillado dormida?"... INGA: Sí. ¡Buenas noches! J.ALBERTO: Buenas noches,Inga. Al día siguiente, el agente de las modelos que lleva a Inga no lleva buena cara ni buenas noticias. Es homosexual, encantador y como un amigo más. INGA: ¿Qué te pasa ,Daniel?... DANIEL: Que no quieren que vayas a Milán,Inga. La he cagado. La culpa es mía. Se me ha escapado que tienes 30 años, a pesar de que sabes que eres de la élite de mi grupo de chicas. Y el tarado ese de Italia, se ha empeñado en que el límite lo ponía en 27 años y... INGA: Vamos, que no voy a Milán... DANIEL: Lo siento,Inga... INGA: ¿Temen que tenga celulitis o las tetas caídas, Daniel? DANIEL: Son maniáticos, y no pueden entender la realidad... INGA: ¿De qué iba el desfile,Daniel? DANIEL: De lencería, Inga. Y tú sabes que ahí eres un cañón. Ellos se lo pierden... INGA: Vaya,lencería..., ¿y ahora cuándo me toca desfilar,Daniel? DANIEL: No te preocupes, que cuando vengamos de Milán ya te aviso,Inga. Lo siento de verás. INGA: No lo sientas. Adiós. Inga sale de la agencia de modelos con cara de circunstancias. Le hacía mucha ilusión Milán. Pero ahora lo que necesita imperiosamente es ir a casa y verse en el espejo. Necesita verse las carnes y tomar decisiones. Ya en su casa, Inga se desnuda fieramente lanzando los zapatos de largo tacón por los aires. A continuación y con rabia sin disimular, se lanza sobre el armario y se calza la lencería más sexy. Y empieza a posar delante de su espejo. Una hora más tarde, sigue su personal desfile. Decididamente, los de Milán se han equivocado. Inga está totalmente segura, y decide sonreír como pocas saben. INGA: José Alberto,¿sabes que no voy a Milán?... J.ALBERTO: Es que estoy trabajando ahora y..., ejem,¿que no vas a Milán?,¿cómo es eso,Inga?... INGA: Supongo que culpa del agente, que no hace las cosas bien y... J.ALBERTO: Je,je,je,¿alguna lorza de más,Inga?... INGA: ¿Insinúas algo,cabrito? J.ALBERTO: No te enfades,mujer. ¿Es que te has hecho tan vieja que ya no aceptas las bromas, Inga? Je,je,je... INGA: ¿Qué no has dormido hoy bien que no paras de hilvanar sandeces,José Alberto?... J.ALBERTO: Te veo contrariada,Inga. Y esa no eres tú. Tú me has enseñado siempre la entereza frente a la adversidad... INGA: No estoy apenada,José Alberto. Lo único que te he dicho es que no voy a Milán. Es todo... J.ALBERTO: ¿Te gustó nuestra cena en el Botanic´s ,Inga? INGA: No estuvo mal,¿por?... J.ALBERTO: Otro día hemos de repetir,¿vale,guapa? INGA: ¿Y eso de guapa?,¿qué confianzas son esas, José Alberto? Solo somos amigos,¿vale? J.ALBERTO: Me he limitado a describirte, Inga... INGA: Ciao, José Alberto. Tras colgar, Inga piensa reflexionar sobre su proyecto de poner una tienda de ropa y abandonar las pasarelas. Los años no pasan en balde y la vida, sigue. De nada sirve lamentarse. Además no tiene que haber dudas sobre su belleza. Si no quieren su cuerpo los modistos, allá ellos. Nunca podrán imaginar lo que se pierden esos pedantes. Por cierto, que Inga piensa en José Alberto. Solo hay una palabra que le define bien: es un poco tonto...

sábado, 20 de marzo de 2010

- BLOGNOVELA = "INGA" , Capítulo 1 -

Eran jóvenes. Son jóvenes. Aparentemente, no saben del romanticismo. Pero a veces el amor llega inevitable, y los ojillos se ponen como corderillos tiernos. Todos los que estamos bajo la inevitable presión del amor, lo sabemos.
Ella es una chica de hoy. Se llama, Inga. Tiene treinta años y pertenece a una familia acomodada. Su presunto amor y que lo diga ella misma, se llama José Alberto. Pero , ya sabéis. Ambos dicen que solo son amigos y que la convivencia les aterra. Quizás haya algo más. Es muy posible.
Inga trabaja de modelo. A pesar de que ya no está en la edad, hay una magia juvenil en ella que la envuelve hasta la raíz. Es hermosa de los pies a la cabeza. Mucho.
¿Qué decir de José Alberto? Que a sus treinta y dos años posee un físico igualmente destacado, que nutre de noticias de actualidad a muchos servidores de la información, y que las mujeres saben que eso es un partido, y que lo demás es negarse a ellas solitas la realidad.
A Inga que no le digan lo que ha de hacer en la vida, ¿ok? A Inga la chifla la libertad, y el amor la atenaza a veces en la duda. Inga, siempre será Inga. Y si alguien decide quién sabe algún día optar a su amor, deberá tener claro que ella es como las águilas salvajes de la montaña. Libertad absoluta. Quizás ponga pronto una tienda de moda.
José Alberto e Inga, se conocieron en una fiesta. Como suele pasar. Chica guapa se fija en chico guapo, y viceversa. Es evidente que se gustan, pero tienen poco tiempo y no quieren problemas. ¿No sería hora ya de que sentasen la cabeza? ¡¡ No !! Si no quieren...
INGA: ¿Por qué no me has cogido el teléfono a la primera, José Alberto?...
JOSÉ ALBERTO: Coñe,Inga. Porque ha surgido una noticia, me han pedido velocidad, estaba currando como un cerdo, y no te podía atender,¿ok,Inga?
INGA: Ya veo que andas liado, ya...
JOSÉ ALBERTO: ¿Cenamos juntos esta noche,Inga?
INGA: ¿Esta noche tiene que ser?... Es que he quedado con unas amigas, y eso de tenerlas que decir que ya no puedo ir porque voy a estar contigo,José Alberto...
J.ALBERTO: He de dejarte, niña. A las diez en la puerta del restaurante Botanic´s. Hasta luego, Inga...
INGA: ¡Pero, José Alberto! ... No me...
Sí. Colgada. El teléfono se ha cerrado a la comunicación. Inga se enfada. ¡Qué se ha creído ese tonto! ¿Que por cerrar así de modo precipitado las cosas se va a ganar más fácilmente sus favores y sus tonterías? Pues, va dado. Si ahora son las ocho de la tarde, hasta las diez queda demasiado tiempo. Que le den. Con no ir,-piensaInga-, el tema está resuelto. Pero...,¿es que se ha atrevido a encargar una mesa para dos en el restaurante Botanic´s solo por la jeta, el espabilado José Alberto?... ¡Será posible!...
Pero una hora más tarde el chip de Inga se ha modificado. No encuentra nada que ponerse. Y mira que no es por ropa, sino por ganas de gustarse a sí misma. Va a ir a la cita con José Alberto. Pero que se prepare. Que esta vez le va a decir a la cara cuatro cositas...
La mujer sale a la calle y se apresura a tomar un taxi. Cinco minutos más tarde, la bella Inga ya tiene delante en la misma puerta del restaurante, a su amigo José Alberto.
INGA: Hola.
JOSÉ ALBERTO: No te digo que estás guapísima porque no sería justo. Sencillamente, eres muy guapa...
INGA: Y tú, un jeta...
J.ALBERTO: Pero Inga, si tu sabes que yo lo hago para que...
INGA: Oye,guapín,¿qué te has creído,niño? Primero, casi me secuestras diciéndome que viniera y ya, y sin consultarme nada y al sitio que tú decides y a la hora que te da. Y quiero que sepas que estás muy equivocado, José Alberto...
J.ALBERTO: Creo que cuando tienes razón, es mejor ser humilde y reconocer que es impecable lo que me dices. Pero también lo es, que esta noche pareces una diosa, Inga...
INGA: ¿Vamos a entrar de una vez en el restaurante o me vas a tener toda la noche aquí?,¿qué dan de cenar en este sitio?
J.ALBERTO: Lo que más te gusta a ti. Hay mucho tema vegetariano y...
INGA: Anda y entremos de una vez, caprichoso...
J.ALBERTO: Je,je,je...
Cuando dan de cenar bien, es que dan de cenar bien. Es un lugar romántico, suave, intimista, algo audaz. Tras los postres, las miradas de Inga y José Alberto se juntan. Él le pregunta si le ha gustado la cena, y ella le dice que por qué pregunta tantas tonterías. Pero, se siguen mirando a los ojos sin decir nada. A veces, los silencios son elocuentes. Pero Inga decide entonces hablar. Que le den a José Alberto.
JOSÉ ALBERTO: Pero,Inga, ¿por qué rompes la magia?...
-FIN DEL CAPÍTULO 1 -