
Joan Dobón no entendió nada. De pequeño, no notó el calor de unos padres, ni el guiño cercano de unos abuelos. Y al llegar la adolescencia, siguió sin entender nada.
Lo único que sabía el barcelonés Dobón, es que hacía mucho frío en invierno y demasiado calor en el estío. Le costaba hacer amistades, y en cuanto se acercaba a los otros, éstos se iban casi a las primeras de cambio. ¿Qué sería aquello de la amistad? ...
Joan Dobón conoció a los veinticinco años, a Inga, una guri irlandesa con la...