domingo, 6 de octubre de 2013

- LAMPEDUSA COMO SÍNTOMA DE UNA VERGÜENZA -



Lampedusa. La isla bonita. La más cercana esperanza. El sueño del progreso. Un lugar de blancos casi al alcance de la mano. Con un barquito y un poco de paciencia, un africano se planta en Italia, en Europa, en el desarrollo, en donde está el dinero, y en donde está el pasaporte para atisbar una miaja de sonrisa casi imperceptible.
Pateras. Pateras de la muerte y del éxtasis. Pateras de África rebeldes e inconformistas. Pateras de sangre y hasta de Darwin. Osadía, decisión, audacia, temeridad, necesidad, locura, orgasmo y realidad.
¡Oh, Europa! En las aguas de Lampedusa hay centenares de muertos. Todo un cementerio de valientes, empujados por el capitalismo de la exclusión al abismo de la nada.
¡Oh, Lampedusa! ¿Quién le pone barreras al hambre y a la esperanza?, ¿quién le dice a un hombre pobre que ha sido determinado para pasar todo el resto de su vida en una pena de miseria?, ¿quién se atreve a no ayudar a los demás?, ¿qué es esa hipocresía acémila que hace que los blanquitos pensemos que no existe África ni los africanos?, ¿qué mundo tan pueril e inconsistente hemos construído? ...
Hay una lógica impepinable que atenaza a los Estados proteccionistas. La lógica de los pobres y de su infinita demografía. Llega un momento en el que ya no le da miedo nada. Le dan risa las barreras de todo tipo, incluídos las naturales. Las del mar. Que le engañe el mafioso de la patera, ¡pero que lo saque de allí de una vez! ...
Los problemas del mundo de los europeos y americanos-, incluyendo los esclavismos del Mercado en el que estamos sumidos haciendo inexistente nuestra libertad y nuestra vida democrática-, son una risa para los africanos y para todos los pobres.
Porque los africanos, no tienen nada. Absolutamente, nada. Y nuestras dificultades siempre son y serán para ellos una minucia y una excusa. El blanco representa el poder, el placer y la felicidad. Donde están los blancos, es el paraíso para estar gente tan vilmente olvidado.
Terrible palabra: "olvidados". Sí. África es un Continente olvidado y robado. Zaherido y hurtado. Sin colegios, y con guerras en las que que detrás siempre está una fábrica de armas de los blancos. El problema no estriba tanto en la complejidad de distribuír mejor el dinero y orientar y ayudar a esta gente pobre. No. El verdadero quid de la cuestión, es la inexistente voluntad política para resolver o paliar las problemas. ¡No hacemos nada!
Tenemos la patología y xenófoba manía de llamarles enemigos y hasta terroristas. Embrollamos el discurso y salen islamistas, racismos, prejuicios, pretendidas menoridades, y hasta el enemigo actual y hasta potencial. Y nos aprovechamos de esas pérfidas inconcreciones y selvas de liantes.
No tenemos ni idea de qué es África o la pobreza en el mundo. Consideramos que nosotros somos mejores y más listos, superiores, más guapos, más inteligentes y muchísimo más buenos. Nos han metido en la cabeza aquello que nos seda y nos gusta oír.
¡Lampedusa! La otra puerta. La puerta del cielo y del infierno. La puerta de la libertad y de la muerte. El síntoma de un desequilibrio abismal entre los seres humanos. La crónica de un gran fracaso planetario. No sabemos ni qué demonios queremos hacer con nosotros mismos. La conciencia de que las cosas están muy mal y de que otra guisa de mundo es posible, sigue estando sedada y dormida. El Papa dice que esto de Lampedusa es una vergüenza.
-LO COMPARTO-

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