lunes, 19 de junio de 2017

- EL VALENCIA HA GANADO LA LIGA DE BASQUET 2017. -



Y eso tiene mucho mérito. Porque es la primera vez que sucede, porque las aspiraciones pasan por derrotar al Madrid, Barça, y a otras opciones con mucho prestigio y tradición, y como soy de Valencia y me encanta el deporte, no puedo ni debo eludir esta merecida loa.
Permitidme que os hable de mi mientras os narro cosas de deporte local. Veréis. En Valencia está todo polarizado y acaparado por el fútbol. En menudas manos está mi Valencia, por cierto y desgracia. El Levante, majestuoso, acaba de retornar a la Primera en tiempo récord, pero ese no se destaca ni valora. En Valencia el foco mediático solo está para los de Mestalla.
En esta mi gran ciudad que ahora es un horno y que hasta en otoño lo será, hay un río seco que atraviesa la ciudad y en cuyo lecho hay un campo de rugby casi sin gradas. El Valencia Rugby Club logró la hazaña, allá por el 83, de ganar la División de Honor.
Asimismo, también en los setenta u ochenta, en balonmano, el Marcol Lanas Aragón de César Argilés, Ortega o Cascallana, ganaron la Liga Nacional de Balonmano. Otra heroicidad, en una ciudad que solo se inclina por el fútbol y por los que ganan. Raramente se fija en otros menesteres.
El Valencia Club de Fútbol ya lo conocéis. El de las Ligas en blanco y negro, y la del año 70 con Pepe Claramunt, Sol o Valdez. Recientemente, con Rafa Benítez se ganaron dos Ligas y se acarició la Champions League. Hoy es una transición ruinosa y solo emotiva y buenista. El club está a la deriva a pesar de su prestigio.
El Valencia de basquet, se llamaba Pamesa. Yo recuerdo que fue una idea de los capos de Mercadona,-un fenómeno social estas superficies de alimentación-, unido a la época de oro de los pelotazos del ladrillo. Los hermanos Roig están en muchos sitios. El extinto Paco en el Valencia lo hizo rematadamente mal, el Villarreal lo dirige con acierto admirable Fernando, y otro hermano, Juan Roig, preside el club de basquet más potente de Valencia.
Sí. Se llamaba, Pamesa. A mi no me gustaba que se llamara el Pamesa. Ahora se llama Valencia que es más propio. Y yo estuve allí, en la calle Hermanos Maristas, en el Pabellón de la Fonteta de Sant Lluìs. La gente no iba mucho porque estaba en Segunda. Hasta que se fichó a un jugador de Liria llamado Rodilla, y con Brad Branson y demás, ganaron una Copa del Rey. Ya eran de la élite hacía años, y precoces y efectivos. Cerebrales y osados.
Les perdí la pista. El club fue cambiando de nombre en función de los patrocinadores y todo éso, y yo nunca más he pisado su cuartel victorioso. No les he seguido en los últimos tiempos.Y a pesar de que el basquet es uno de los deportes más televisivos que hay. Hasta que me fui enterando de que estaban metiéndose este año en lugares de éxito.
Es un equipo que no tiene ninguna estrella. En el deporte de los Gasol en la NBA y de Sergio Lull en España, el Valencia de baloncesto se ha ido metiendo en los play off por la Liga Nacional, y ha logrado derrotar en las finales y con claridad al siempre carismático Real Madrid.
¿Cómo se hace eso? Pues, aprovechando que el Barça anda mal, y compensando su inferioridad técnica con un descomunal trabajo colectivo y de lucha. Defendiendo y con convicción sus acciones solo se puede ganar a Pablo Laso con el citado Llull o Rudi Fernández. Tiene esto un cierto aire y salvando todas las distancias al choque galáctico final entre los Cavaliers y los Spurs. El mito Lebron James no pudo con un bloque sin fisuras y potentísimo.
Todas las enhorabuenas serán pocas para este Valencia campeón nacional de baloncesto. Es un hito en su historia. Tiene mérito medir dos metros, no tener grandes estrellas, y estrenar el palmarés de la competición regular ganando a aquel Madrid que me evoca siempre a Brabender o a Corbalán, ídolos de mi infancia. Es grande lo que han hecho estos chicos y su entrenador. Aunque  este deporte suela pasar bastante desapercibido. O, por ello mismo.
¡ENHORABONA, CAMPIONS!

miércoles, 14 de junio de 2017

- "PINTXO". -



En el Seminario prometía mucho. Iba como un cohete hacia el servicio a Dios. Por aquel entonces no se me conocía como "Pintxo", sino como Gabriel el bueno. O, el bonachón. Según gustos ...
Es curioso pero estoy muy satisfecho del inicio de mi caída libre. Porque digan lo que digan, me enamoré como un Romeo romántico y corderito, de una novicia pícara e imposible. Siempre recuerdo esa paradoja con dulzura. Me pillaron con las bragas de Victoria en la mano e in fraganti, y no me pude negar a que el Superior de aquel templo me dictara sentencia. Adiós a la espiritualidad, y se hará lo posible en tener la piedad suficiente para no comunicar los hechos al cuartel cercano de la Guardia Civil. Supongo que los curas tenían demasiado poder. Nunca más pude pisar una iglesia. Más tarde, se me fue la afición motu propio.
Me hundí con las bragas de Victoria. Bella, enamorada, morbosa, posible y para mi una diosa fatal. No sé por qué me enamoré. Es un misterio que puede ser diabólico. Victoria fue el diablo más maravilloso que exorcicé. Aquello fue mucho amor; demasiado amor antes de nuestro sexo ...
Sí. Me desilusioné. Ahora debería caminar con demasiadas dudas por los terrenos mundanos. Mi familia no quiso saber nada de mi. Acababa de cumplir veinte años y todo me fallaba. El dinero, el prestigio, las miradas de los otros, y aquella presión, había que romperla como buenamente pudiera.
Apreté los dientes cabreado tras una noche fría en un albergue, y al otro lado de mi mirada vi a dos tipos de cerca que no parecían tenerme buenas intenciones. Soy intuitivo. Querían sexo. Uno de ellos, confiado, se desabrochó la bragueta y caminó hacia mí.
No sé qué les hice, pero fui rápido, abrupto, rasgador y escurridizo. Dominaba los cristales, y les herí pero que muy graves a los dos. No quiero saber qué fue de su paradero aunque el Juez me dijo varias veces que uno de los dos tipos ya no conservaba sus constantes vitales cuando llegó la poli.
Demasiados años de cárcel. Veinte y pico de deambular por lugares inhumanos y durísimos. Allí fui bautizado como "Pintxo", pero siempre se asegura que después de mis impulsos enrabietados logro sacar una sonrisa de carisma que deslumbro y que es impropia de un convicto.
El cristal agudo suele ser un amigo. Te haces de temer. En tus diabluras no encuentras el límite, y te conviertes en un salvaje valiente. El menú me fue variando hacia la toma de todo tipo de substancias. Sí. Yo merendaba, desayunaba, comía y cenaba todas las drogas precoces con pan. Era una bestia con huesos fibrosos. Un tipo rápido. Un niño grande y cabrón de cuidado, pero siempre con mi espacio sorprendente para la sonrisa, ¡coño! A veces me pregunto por qué es que sonrío ...
Me escapé varias veces de los penales, y me dieron unas tremendas palizas. Top secret las consecuencias. Hasta que los treinta años de cárcel se redujeron. Lo conseguí. Ya se sabe. Buen comportamiento, me desintoxiqué de las drogas o eso hice ver, mucha cabeza baja de arrepentimiento, y unas enormes ganas de ver en la libertad el cuerpo mágico y vital de mujeres maravillosas.
No me gusta demasiado el mundo de los buenos, ahora que la cárcel ya parece historia del atrás. La cárcel la conozco bien, pero igualmente trae muchos límites y condicionantes. Yo necesito respirar el aire de la playa, y viendo a esos lujos de mujeres que se barnizan al sol, sigo pensando en mi amor fatal Victoria y en que todo lo perdí menos sus bragas. Me empuja la vida y me la gano siendo explotado por unos mafiosos que tienen chiringuitos en la Costa del Sol. Ninguno de sus monumentos rusas puede llegarle a mi Victoria evocada. Ni en sueños.
-VICTORIA SÍ ES DIOS-

domingo, 11 de junio de 2017

¡¡ SUPERSTAR NADAL GANA SU DÉCIMO ROLAND GARROS !!




Arrollador. Dictador sobre la pista. Una bestia sin piedad. Sin rivales. Machacando y talándolo todo ante su camino. El muerto ya es historia. Rafael Nadal nos ha vuelto a dejar a todos con la boca abierta y la ha liado otra vez. ¡¡¡ Impresionante !!! ...
¡Décimo Roland Garros al zurrón! En este inolvidable e histórico triunfo de 2017, Nadal se pareció a Bjorn Borg que fue el hombre que cambió y actualizó el tenis. Sin fisuras, sólido y extremadamente ganador. Desquiciando desde el minuto uno al buen tenista suizo Stefan Wawrinka. Dando la sensación de inabordable, y jugando una de las mejores finales parisinas que se le recuerdan al ya mito, e insigne y portentoso Rafa. ¡Merci, monsieur! ...
Lo hizo en todo el torneo. En su torneo en donde reina la grandeur de su magia. No ha tenido rivales. Ha hecho lo que ha querido con todos ellos, y a pesar de cumplir 31 años el otro día.
Lo completó todo. Lo habéis visto jugar. Ha defendido, ha sacado, ha atacado, ha lanzado bolas increíbles más una de ellas en extremo antológica, rápido; sólido de mente que es su gran granero de éxitos y su enorme talento para analizar los partidos y ponerle sabiamente el termómetro del diagnóstico. ¡Chapeau! ...
Ahora que ya ha vuelto de nuevo y para quedarse el bueno de Rafa, quiero recordar esos momentos en donde no lograba cerrar los partidos, le venían las lesiones, y quizá se dejaba llevar por un exceso de desazón. Quería vorazmente ganar, y es todo lo normal del mundo que al no conseguirlo lo sintiese mucho. Yo tuve dudas, y muchos le daban por finiquitado.
Por eso es que tiene mucho mérito volver ahí arriba a su Olimpo de París, en donde se siente como cuando era un jovenzuelo y ya le ganaba torneos a todos incluído Roger Federer.
El tenis es cabeza amueblada. Serenidad y confianza. Fe en uno mismo cuando vienen los palos, agonía de sufrimiento extra cuando parece que las cosas se ponen claramente difíciles y no se puede, y optimismo de reseteo en el gen. Cabeza dura, un ¡vamos allá! permanente, y una tremenda capacidad de lucha. He descrito a Rafael Nadal.
Con Djokovic en horas bajas,con Murray siempre una incógnita en la arcilla, teniendo a Thiem todavía un poco verde, y a Federer en espera de Wimbledon, las cosas se han puesto fetén para Nadal. Y cuando el manacorí diagnostica este estado de las cosas, entonces lo aprovecha porque sabe que ganar siempre es una gran proeza. Y ganar la décima Copa del Garros, no tiene descripción. O, tiene tantas, que expresarlas a través de un escrito es cojo e inconcluso.
Sentado en su silla y trono, y mientras esperaba que le llamaran para alzar su trofeo, Nadal se metió la toalla en el rostro e hizo enigma y también significado de todas sus humanas emociones inmediatas.
Y en seguida subió al podio de las ceremonias de homenaje y con su tío Toni, y dirigió los agradecimientos de rigor a un público al que había enamorado desde su majestuosa exhibición en la Philippe Chatrier, que es la pista central, principal y la de los grandes, y después ya se puso a ser feliz y sospechando que Rafa con estas verdaderas hazañas hace grande al deporte del tenis.
Se recordará inevitablemente esta final además de por el número 10, que en fútbol siempre lo lleva el mejor del mundo, por el modo sin fisuras y su contundencia de ganarla. Una maravillosa bestia ejemplar, con un tenis genial y cerebral, y con la ambición de un jeun garçon.
¡¡ VIVA RAFA NADAL !!

viernes, 9 de junio de 2017

- 2017, TERROR SUELTO -



Apariencias. En el fondo son apariencias a las que no estamos habituados ni deberíamos estarlo. De repente vas por las calles de las ciudades de los blancos en 2017, y te aparecen unos tipos idos y con un magma de odio dispuestos a la destrucción del todo.
A veces los sosiegos y las apariencias solapan y encubren grandes mentiras. Hay unos odios en acción, imprevisibles, sin miramientos, y que nos producen una gran sorpresa y extrañeza. También, la hipocresía ... Vas por la calle y de repente va un tipo, se pone a dar gritos y te deja seco.
Siempre pensé que había que escuchar a las dos partes, huír de los maniqueísmos y buscar afanosamente por hallar las claves de los conflictos. El 11 de Septiembre nefasto de las Torres Gemelas y días posteriores, observé decepcionado que no había una verdadera voluntad política de hacer reflexiones. Entre ellas, el "¿por qué nos odian tanto?" ...
Lo que vi y veo, fue afán de venganza y de lucha de Cruzada. Ley de Talión. Responder con bombardeos y nunca con pedagogía, o pensando qué leches de caldo de cultivo genera ese odio tan bestia y atroz.
Dos mundos y dos realidades. O, varios mundos que están en este y que caminan cada uno por su camino y a la suya,chocándose y tocándose las narices contínuamente. No es un mundo unido sino un laberinto de asertos y de posiciones y vivencias profundamente encontradas. La gran cuestión es qué se hace para parar ese odio.
Lo que se hace, no debe ser únicamente policial o militar. El mundo no lo van a suavizar o pacificar los policías ni los soldados. El mundo solo puede ser pacificado si cambian muchas de las reglas del juego y que actualmente tenemos por normales o normalizadas.
El odio se combate con buena fe, e intentando que las abismales distancias entre los ricos y los pobres se reduzcan. En otras palabras, empezar a revisar ese capitalismo de amiguetes que marca la agenda de las normalidades, o esa decisión que antepone los intereses económicos a la sensatez y a la justicia noble y necesaria para una verdadera paz y relajación de las posturas. Hay que hablar con ellos.
¿Se ha normalizado que en estas fechas comiencen las muertes por ahogamiento de gente desesperada y procedente de las nefastas y letales pateras? ... ¿Se ha normalizado que nosotros los blancos somos mejores que los árabes, negros o chinos? ...
No hay pedagogía sino adoctrinamiento avaro. Maniqueísmo en estado puro. Exclusión. Marginación. Hay poco terreno de futuro para los niños que ahora empiezan a vivir y a dar sus primeros pasos. No hemos pensado en el futuro de las próximas generaciones. Hemos dado demasiada cancha a los monoteísmos, los cuales se han revelado desde siempre como rémoras para la libertad de los seres humanos.
Nos hemos tumbado en unos sedantes, y navegado entre indiferencias y odios. No hemos querido enfrentar los huecos y las realidades. Y ahora vienen estos lodos salvajes y de simios; estas diferencias potentísimas que definen un planeta profundamente injusto e irregular.
-A VECES SIENTO VERGÜENZA DE SER DE ESTE PLANETA-

domingo, 4 de junio de 2017

- LA CHAMPIONS MÁS TRANQUILA DEL REAL: 4-1 A LA JUVE. -



La Juve pagó la bisoñez. Demasiado blando. Demasiadas dudas y hasta demasiadas expectativas. Porque solo la Vecchia Signora aguantó la reivindicación y la igualdad en la primera parte y tras recuperar en empate un inicial gol del ganador Cristiano, el hombre del grito genialoide de tarzán de área. Decepcionante presencia general en el Estado Nacional de Cardiff. Se esperaba no solo muchísimo más de una squadra y una defensa inicialmente infranqueable, y al final falló prácticamente todo.
La segunda parte de la final de finales, de la Super Bowl del fútbol europeo y mundial, también es gran cacho de los éxitos y de los fracasos. La concentración ha de ser larga e intensa, y el fútbol es grande porque es cruel, majestuoso y excitante.
¡Doce Copas de Europa! El primer equipo que gana dos Champions consecutivas. Un equipo que no debe acomplejarse ante aquella insignia pionera que parió Santiago Bernabéu y que terminaba por Kopa, Rial, Di Stéfano, Puskas y Gento. El Real Madrid de Pérez jugó relajado y con la sensación de seguridad. Con presencia y personalidad. Se vio incluso desde los primeros minutos de empuje juventino y con un fantástico y peleón Isco rompiendo los esquemas estratégicos con su enorme calidad.
El Madrid hacía intuír que no se iba a dejar impresionar por la joven y rutilante chica aspirante de la película. Para ello el alemán Kroose jugaba con frialdad y sin prisa, utilizando el cerebro sobre sus pases y parando ansiedades y anhelos bufos.
Y cuando el Real decidió pasar a campo contrario, subieron sus kíllers y boxeadores. Súper Cristiano les lanzó a la lona con un golpe bombardero de los suyos. Empató luego la Juve, pero no continuó. Entró entre nieblas y dudas, y facilitó mucho las cosas. Un rutilante y artista Marcelo taponó en un duelo brasileiro y espectacular toda la creatividad del potentísimo Dani Alves. Y con esa seguridad letal, la Juve comenzó a perder por k.o. cuando Casemiro soltó un zapatazo que cazó la red, que antecedió a otra acción definitiva de CR7 que dejó groggy al ayer solo aspirante modesto a ganar. El remate del cuarto gol encendió la llama del futuro del joven Marco Asensio.
Frescura y buena estrategia en la mágica mano de su entrenador simpático Zidane. Su flor ya es historia. Ha parado los gritos y los ímpetus,-como en la Liga nacional-, ha seguido infundiendo cloroformo de comprensión a los suyos, y los ases le han entendido sin traductores de ego.
Sobrado y rápido Sergio Ramos, capitán y referencia una vez más, veloz y ambicioso Carvajal en su duelo con Mandzukic, portentoso Marcelo en un partido soberbio que le consagra y le llena de madurez, imprescindible la brega de Casemiro, excelso Bezema,Cristiano aumentando su leyenda, y todos una máquina serena de tumbar y asustar.
El bloque lleno de gorilas del gol no fue la Juve sino el Real Madrid. La segunda parte fue toda una fiesta sobre el césped. Los aficionados del Real tienen ahora muchas cosas que euforizar y que felicitarse. Pueden fardar y presumir, y decir que son los mejores de la historia del fútbol, y todas las cosas que ellos quieran.
Ahora ser del Real es felicidad y relajarse, sonreír y soltar la emoción a carcajadas, y admirar la asombrosa serenidad del domador entrenador francés, y buscar la Cibeles, y volver al Estadio Bernabéu, y mirar con ironía a la preocupación azulgrana de una planificación surrealista y fou.
Esta final madridista y su the end feliz, le recuerda a un blanco vikingo del Real a las sensaciones de África del Sur y del gol de Iniesta, porque ahora no hay rivales y solo endorfinas. Son todos los sueños hechos puntería y realidad. Son los Reyes Magos a los que les ha subido la bolsa del IBEX-35.
¡¡¡ DOCE COPAS DE EUROPA !!! ...

viernes, 2 de junio de 2017

- VINCENZA -



Alta y corpulenta, atractiva y especial. Soltera y de pueblo. De un pueblo que no aguanta, que no soporta, del que trata de huír lo más lejos posible. Intelectual, prepotente, desconfiada y eogísta. Trabajadora e insatisfecha. Profundamente insatisfecha.
Vincenza tiene genio y carácter. Es contradictoria y en extremo mal educada. Es profesora y avocacional en el pueblo más lejano de donde mora su raíz, y cree que solo en otros sitios muy distantes y diferentes puede haber substancia y estímulo. Nunca en el mundo que ha pisado y que cree conocer al dedillo.
Un día vino a mi y me di cuenta de que estaba llena de máscaras. Vincenza nunca se despeinaba ni para estornudar, me regaló unos escritos suyos de cuando era una jovenzuela con complejos y me empezó a recomendar libros y más libros de autores que relativizaban en sus obras los fracasos de la sociedad en la que vivimos.
Me empezó a extrañar que la brillante e intelectual Vincenza estuviese tan rematadamente sola, y más todavía cómo era capaz de sufrir en esa soledad que ella misma se labraba con su actitud.
Pero Vincenza no parece conocer el atrás. No puede estarse quieta y ha hecho de su excesiva libertad, bandera triste de personalidad.
Ella quiere ser moderna, apartarse de todos los convencionalismos, defender casi con tiranía los tiempos y las situaciones, le encanta que la adules y satisfagas desde la impostura elegante, y le toca la nariz que le preguntes cosas directas suyas aunque sea con el noble propósito de romperle el hielo a su extraño esoterismo en el que se envuelve y sobre el que alardea.
Vincenza no solo es que maniobra por detrás, sino que se ufana de ello y se autosatisface la autoridad.
Es mucho más frágil de lo que desea aparentar Vincenza. Sencillamente, porque es un ser humano como los demás, y los seres humanos como los demás tienen altibajos, subidones y días tristes. Pero ella presume de linealidad porque se niega a doblar la rodilla hacia sí misma.
Pantalones largos, tics de ruralota, mirada astuta de labradora universitaria, lectora empedernida, buscadora incesante de historias que nunca admitirá, leedora de mentes, manipuladora y nada complaciente.
Cuando le sacas,-casi atracas-, a Vincenza una sonrisa y hasta un esqueje de risa, es que has tenido un día afortunado. Y entonces la mujer se siente sorprendida en su pose y hasta puede ruborizarse tirando por tierra tabúes y prejuicios. Y cuando bebe algo de vino para relajarse,-raramente lo hace-, entonces su desinhibición la vuelve humana y se le puede escapar algún comentario en donde traduce la carnalidad por el término biología.
La intimidad de Vincenza no se aborda jamás. Nunca. Vincenza es una muralla pétrea que ni siquiera cree en los follamigos y que considera que el amor es una loca y real estupidez.
Hace tiempo que no miro a Vincenza. Ni ella a mi. Pero cuando lo hacía, me daba la impresión de que todo lo que deseaba se lo estaba negando en un acto paradójico con ribetes de insólito.
Vincenza es de ciclos y sin avisar. De manías. Un día se fue a la francesa, sin despedirse, sin argumentar su distancia, sin sentido aparente, sin lógica, sin savoir faire, y por supuesto sin clase.
Huyó a su eterno egoísmo insatisfecho, y ya cierra los oídos y pasa la página sin desear escuchar. Marca estigmas y prejuicios, y liba y chupará la sangre de otros confiados que vean en Vincenza una buena excusa para el relax apresurado a la inane cháchara intelectual. Serán sus amigos hasta que la conozcan un poco más en profundidad.
-CREE QUERERSE A SÍ MISMA-

domingo, 28 de mayo de 2017

- LEO MESSI LE DA AL BARÇA UNA NUEVA COPA DEL REY -



En el caducado y entrañable estadio Vicente Calderón de Madrid, la temporada española de clubs se detiene por algún mes. Y en este escenario histórico, en su última gran batalla, el Barça ha ganado la final de la Copa del Rey sin mayor dificultad 3-1, al valiente y duro Deportivo Alavés de Vitoria.
Se va mucha gente camino del descanso y de la pretemporada. Se va Luis Enrique,excelente entrenador y un perfecto maleducado ante la prensa. Se hará renovación en un Barça absolutamente desequilibrado desde el medio campo hacia atrás, podría irse Iniesta aunque esperemos que no, y la vida futbolística que espera con avidez la batalla de Cardiff entre madridistas y juventinos seguirá su tiempo y su renovación.
El que sin duda no se irá es Leo Messi. El mejor jugador del planeta se ha despedido de la temporada a lo grande. Un nuevo regalo en el postre de la competición por clubes. Antes de bajarse el telón de la salsa competitiva de los clubes, y huyendo de sus líos con Hacienda, Leo Messi ha sabido olvidarse de sus pesares y relajarse con lo que mejor sabe hacer que es jugar al fútbol. Hoy he de rectificar y a riesgo consciente de que cualquier comparación o descontextualización es odiosa, Leonel Messi ya ha alcanzado y superado al mito Diego Armando Maradona.
La final era una birria táctica y tediosa, hasta que Leo se puso a la faena que no es otra cosa que la excelsitud de cuando se sale a jugar tranquilamente al patio del recreo y con la filosofía en el pendrive de que además de estética hay que ser efectividad o quedas limitado o condicionado.
Leo ha dado el enésimo recital. Mandó parar la birria, hizo una pared herética, y puso un balón más que angulado fuera del alcance del portero del Alavés. Eso no lo para nadie.
Tomó Messi la frialdad y hasta por momentos la manija de todo. Se fue hacia el centro, hacia la izquierda, hacia la derecha, dribló con electricidad, frenó reteniendo el balón cuando la ocasión era de reiniciar jugada, y hasta recuperó y restañó balones como un lujo gladiador.
Asistió magistralmente a Neymar para que la metiera, y se adornó como un torero vistoso y matador con todo tipo de detalles geniales que hacían sonreír y disfrutar a todos aquellos a los que el fútbol apasiona entre otras cosas porque Leo nos seduce a que veamos las cosas que es capaz de hacer sobre el verde césped con balón y hasta sin él.
El Alavés mostró dureza defensiva y de pressing de quien se ve inferior y temeroso. Quien sabe que debe currar se pone necesariamente pesado y reiterativo. Entra dentro de su lógica de protección.
¡Gracias! Eso es lo que hay que decirle a Leo en su nueva lección final de hoy. Y la buena noticia es que el dios Messi seguirá en España y en el Barça, y que en seguida que pasen unas fechas le veremos de nuevo maravillándonos a todos y enseñándonos lo que se puede lograr cuando se lleva la majestuosidad en el gen.
Como todo genio, Leo es diferente y hay que aceptarlo como es. No es mediático ni le van los shows o las loas post partido. En este sentido es la summa antítesis del vanidoso Cristiano Ronaldo.
En la gran final de la Copa del Rey, en la gran cena de empresa futbolística final, en la gran traca, Leo ha vuelto a dictar y a maravillar con sus goles, pases, poses, driblings, y toda su magia, y ha celebrado con la Copa los fastos y las euforias, y después se ha ido a su casa a descansar.
El Lebron James del fútbol se ha divertido en el tiempo de su recreo con una sencillez antológica y sin alharacas, se lo ha pasado bomba y nos lo ha hecho pasar a todos. Itero las gracias a Don Leonel Messi.
¡OLÉ, PIBE!

viernes, 26 de mayo de 2017

- EL BUEN BOTÁNICO -



En mi Jardín Botánico,-que es un poco mi segunda casa de nostalgia-, alguien me habló de que estaban muriendo los árboles. Y con éllos, los espacios de sombra.
No me lo dijo cualquiera. Me lo dijo un hombre apasionado de la naturaleza y del medio ambiente. Un tipo valiente, delgado y ágil que ahí labora. Y mientras se procedía a hacer troncos y leñas de un árbol fenecido, impulsado por el tremendo calor que se mete en Mayo, la expresión de este hombre entristecido y luchador se mezclaba con su sudor profuso y procedente de su esfuerzo laboral y vocacional.
Me explicó que la magia y singularidad de nuestro Jardín valenciano, no era otra cosa que la monumentalidad y unicidad de sus especies arbóreas. Árboles de los cinco Continentes que llegaron desde los barcos hace algunos centenares de años al Huerto de Tramoyeres que hoy es el incomparable y mágico Jardín.
Sí. Mueren especies únicas y de una belleza brutal. Porque mueren las raíces de estos descomunales y bellísimos árboles. El espíritu de este lugar se está perdiendo. Ya no se cree ni admira el maximalismo de los árboles, sino el gusto por las orlas y los arbolillos  del "fen shui". El minimalismo de moda y de pijos se apodera de la composición de la estética al uso. Como si una nueva estética venciera a la realidad de fondo.
Se secan los enormes árboles, y no solo por el calor. Las raíces gigantescas de estos colosos originarios de mil países y que no sabemos que son una joya, necesitan respeto, riego, amplitud y la filosofía distinta a la que rige. Casi lloraba de impotencia el buen botánico. Casi se expresaba con lágrimas en los ojos al ver los vientos desfavorables. Tiene que luchar en solitario y sin eficacia frente a todo y frente a todos. Incluso frente a sus dirigentes de la maravilla del lugar.
El buen botánico también hacía las veces de vidente con causa. Y nos decía que ahora ya hay razones científicas para certificar la muerte de un ficus gigantesco y maravilloso que reina y se ubica camino de las Torres de Serranos.
Era emocionante verle, porque decía la verdad. Cuando miramos a un enorme árbol, parece que sus imbatibilidades nos pueden hacer más pequeños. Y es, al revés. Lo certifican todos los días la cantidad de turistas italianos, franceses y de todos los países, los cuales casi no pueden creer el paraíso que delante tienen. Los valencianos hace mucho que les hemos dado la indiferencia a nuestro Jardín natural más rico y emblemático.
La sombra solo la pueden dar y en cualquier estación del año, estos árboles increíbles. Pero la guadaña del mal hacer y de otros intereses, acechan y persiguen a las raíces que los sustentan y les dan alimento y natural longevidad.
Tremenda metáfora. Las raíces. Como ese habla valenciana que ya no se utiliza, o como algo que ha dejado de interesarnos por miopía y hasta burrez.
Se ha luchado mucho. Como lo sigue haciendo nuestro buen botánico. Porque este hombre ve más que muchos de nosotros. Ve que el progreso tiene límites y debe tener controles. Y en la sombra de los árboles altos cuyas copas dan abrigo y unos pulmones de oxígeno colosales, está y no otra cosa que la conciencia medioambiental. El futuro de nuestra calidad de vida, y esa apuesta de prevención frente al todo vale de las modas y las fugacidades.
No aprovechamos el Jardín Botánico de Valencia. Le ponemos peros y pegas, pero todo son excusas de mal pagador. Por encima y por debajo de las sombras y los bosques, están las raíces. Y el buen botánico del otro día sabe que tales cimientos son innegociables. Porque son vida y futuro.
-Y RIGOR-

lunes, 22 de mayo de 2017

- EL REAL MADRID, CAMPEÓN DE LIGA 2016/2017. -



Un dinero exuberante y bien invertido, ha permitido al Real Madrid obtener el objetivo que se marcó al principio de la temporada. Y tras algunas temporadas de sequía patria que coincidían con las glorias y la excelencia barcelonista, finalmente este año se ha llevado el gato al agua de la Liga 2016/2017.
No es fácil aglutinar tantas estrellas sin que salten chispas. A un jugadorazo no lo puedes sentar en el banquillo y ya está. Has de atenerte a las consecuencias. Por eso la astucia y mano izquierda del entrenador Zidane, resultó decisiva. Supo aparecer sin dejar la sonrisa y hasta estableciendo una relación peculiar y hasta irónica con el periodismo. Nunca negó del todo nada y toreó como nadie. Fiel a sus ideas y aguantando chaparrones, haciéndose el despistado con gran naturalidad.
Yo siempre he apostado por los entrenadores que han sido jugadores y de gran nivel. Porque ellos han sentido exactamente lo mismo que hacen otros jugadores que han de frustrase inevitablemente por no jugar. Zinedine nunca ha sido tajante cuando las victorias y tampoco cuando los chascos. Ha mantenido un equilibrio emocional y un optimismo de orgullo. Se ha llevado bien con todos y nunca ha hecho ninguna salida de pata de banco. Y esa calma siempre transmite y llega al jugador.
El Real no ha jugado de forma brillante ni vistosa. Se ha limitado a actuar con ambición y honradez. No ha tenido ni tiene un gran director de juego, y ha tenido por ello que sufrir adversidades y contratiempos. Pero su excelente y modesta actitud, además de la gran calidad de todos sus titulares y plantilla en general, le ha proporcionado el éxito.
Cristiano ha aceptado paulatinamente las condiciones naturales que marca el paso del tiempo. Domado hábilmente por el entrenador, el luso se ha ido dando cuenta de que su triunfo vigente particular se haya sito ya mucho más cerca del área que antes, y que las carreras con regates y alardes por toda la "pista" no llevan sino a esfuerzos inanes y fuera de lugar. Ha marcado todos los goles que ha debido, y ya no se queja porque no participe tanto. Sabe que no debe hacerlo.
La polémica suscitada entre los partidarios de Isco y los de Gareth Bale no ha afectado a las excelencias de este club paridor de millones y de estrellonas todas juntas. Aquí todos valen y asumen su rol. Y aquel que no lo asuma, calladito y a buscar la salida. Es la cruda ley del fútbol, pero también la lógica de las aspiraciones individuales y colectivas.
El Barça ha seguido a prudente y amenazadora distancia al Real, a pesar de su calamitosa planificación que le lleva a no tener suplentes de solvencia sino mediocriadades. El Sevilla aguantó media Liga en la aspiración de Sampaoli como candidato al gran éxito, pero luego su globo ambicioso estalló hecho añicos. Y el Atlético de Simeone no fue este año el de otras temporadas y marchó con menos brillo y gas. Los rivales del Real en esta Liga que acabó.
El Madrid basó el éxito en no perder nunca la sensación de la fe. En defensa estuvo regular y encajó demasiados goles, nunca dominó del todo los partidos de casa y se exhibió empero fuera del Bernabéu, el centro del campo anduvo irregular y no emitió jogo bonito, y la delantera intocable estuvo digna y maravillosamente relevada cuando tocó.
No se sabe ahora tras los festejos merecidos de La Cibeles, si habrá colofón en Cardiff frente a la asustadora Juve de Buffon o Dybala. Pero , si gana, nadie deberá sorprenderse. El Madrid nunca se acompleja.
¡ENHORABUENA, CAMPEONES!

sábado, 20 de mayo de 2017

- EL NÁUFRAGO Y LAS APARICIONES -




En una isla desierta y frondosa, mora la actualidad de Sam Stims. Hace años que perdió la memoria y no puede recordar nada. No sabe quién es, ni la circunstancia o motivo que le llevó a esa isla sin comunicación.
Está envejecido, castigado, no puede aparentar la edad que tiene, y su único afán y preocupación es la supervivencia. Sam Stims almacena y vigila todos los elementos de subsistencia del lugar. Los cocos, la pesca; lo básico para no perecer.
Apenas pasan barcos cerca del lugar. Antes, tiempo atrás, se afanaba Sam en gritarles, hacerles señas, y trataba de alertarles de que necesitaba ayuda imperiosa. Hace tiempo que dejó de hacerlo. Sam es un hombre que ha perdido la esperanza y vive con inercia. Trata en vano de recordar y recuperar  su memoria y su patrimonio vivencial personal. Ante tanta desesperanza y dureza, Sam se toca las partes y se excita dándose placer. Pero solo es alguien que sobrevive sin ambiciones o anhelos. Ya no quiere más.
Vive y se mueve Sam sobre todo en la zona frondosa y boscosa de la isla, y ha aprendido a construírse techos y elementos laterales de protección para la noche, que es cuando acechan las tormentas o cuando los reptiles y demás especies menores pueden herirle y envenenarle. Ha logrado todo un arsenal ingenioso y defensivo, elaborado con lo que tiene a mano. Se sube con agilidad y necesariedad a las ramas de los árboles, los explora, y busca y experiencia indagando y manipulando sobre más elementos que le puedan propiciar un poco de más seguridad y bienestar en su hábitat tremendo.
Sam no comprende nada de lo que le ha pasado, no se lo explica, cree profundamente en la mala suerte, y hace tiempo que ya ha asumido que nunca será capaz de salir de esa isla para ser feliz. Que, esa cárcel con palmeras, es su hogar,su destino, su derrota y su realidad. Y cuando ve a algún barquito de pesca o de ocio, entonces se aleja de la bellísima playa para no ser visto. Teme que le rescaten y tener que empezar a su edad desesperada un tiempo nuevo. Se tiene demasiado miedo a sí mismo y a los demás.
Cuando llega la oscuridad y la noche, Sam Stims se abriga algo y se prepara para dormir. Y no es capaz de saber si lo que sucede en ese momento es real o solo un sueño. Una mujer o ángel con formas femeninas, se le aparece y le pregunta que cómo va todo, o si necesita algo. El ángel " Tardor" logra que no se sienta angustiosamente solo y desvalido cuando se dispone Sam  entrar en los reinos de Morfeo.
"Tardor" le escucha, raramente le oye llorar, acepta sus gruñidos y sus protestas, y siempre le promete volver a estar a esa misma hora en ese mismo lugar. Y Sam ya no dice nada porque se ha dormido.
Siempre. "Tardor" está siempre. En el último minuto de su vigilia, cuando está a punto de dormir, Sam le cuenta a su aparición cómo le va, y "Tardor" siempre le comprende y anima. Le escucha. Está con él. Es oportuna y le arropa, le da normalidad y estabilidad, casi le mece, le dice que no se desespere, que sea libre y que no haga nada contrario hacia nadie.
Sam Stims agradece embobado y pacífico todas esas apariciones diarias y convenientes. No le pone a "Tardor" ninguna objeción. Y a veces, en muy pocas ocasiones, Sam Stims le pregunta a su aparición que qué pasaría si no volviese más y qué debería hacer él si eso acabare sucediendo.
"Tardor" se limita a sonreír. Y le dice dulcemente a Sam que no le pregunte bobadas y que no sea cínico porque eso no sucederá jamás, y que sea práctico siempre y que no piense en el futuro sino en el presente de indicativo del verbo sobrevivir, y que jamás le abandonará y que nunca tenga miedo. Que comprende lo que hace, y que no entre en desesperación.
Así es y será. Sam no debe temer. "Tardor" solo dejará de aparecer cuando él muera. Porque "Tardor" y Sam Stims son una misma cosa.
-Y SAM DUERME CONFIADO-

lunes, 15 de mayo de 2017

- RAFA NADAL VUELVE A SER ENORME -



Todas las dudas de una potente recuperación se cernían sobre él. Parecería un outsider acabado y sin chispa. Son muchos años de pelarse la cabeza. Parecía el deportista sonado por tanta tensión. Pero, igualmente, semejaba rara tanta distancia entre el portento y el menor.
Ya está aquí con nosotros Rafael Nadal. Vuelve a tener su carisma y su chispa. Se ha recompuesto a pesar de su veteranía, ha recuperado la velocidad, y ha madurado increíblemente todavía más.
Ha vuelto a la casa del triunfo. La suya. Se ha topado con su tabú Djokovic, y no se han reconocido. El serbio parece una sombra; un ente anodino que ahora no está en las pistas sino en una extraña transición de dudas. Y la personalidad y el optimismo positivo de Rafa hizo todo lo demás.  Nadal está ahora escalando su seguridad perdida, y "Nole" anda extraño y sin confianza. No hubo partido en las semis del torneo de Madrid.
Esa personalidad del maravilloso deportista de Manacor, se percibió nítidamente en la gran final y contra el más que prometedor y austríaco Dominic Thiem. El talento español se aglutinó en su estrella, y acogotó. Ganó desde su amigo el sufrimiento y el dolor. Como ganan los soldados mágicos de este deporte enormemente mental.
Rafa va a sacar. Un ritual. Un personal ritual. Rafa apura sus nervios y toma la pelota. La bota una y otra vez, casi hasta el límite de lo legal. Mira solo una décima de segundo a su restador, pero no mueve un solo músculo de la cara. Concentración absoluta en todo él. Sus piezacos clavados sobre la roja arcilla. Sus hercúleos brazos van a hacer el gesto del saque. Y en ese momento del impacto, Nadal saca su fiereza y exterioriza y proyecta. Y demuestra que para hacer daño desde el saque no solo es necesario sacar a doscientos por hora. Si se saca bien, no es necesario el cañonazo.
Es una de las claves de este rejuvenecido y rutilante Rafa. Su seguridad y su maestría sobre la pista. Su ambición casi juvenil y voraz de ganar los puntos y los juegos dándolo todo y sin temor. Con absoluta convicción. Creyéndose lo grande que es.
En la final de la "Caja Mágica" de su querido Madrid, Rafa soltó un verdadero recital de juego tenaz y estratégico. No dejó jugar a Thiem sometiéndole a una tortura de impotencias y dudas. Lo machacó anímicamente, lo cual es el peor síntoma de entre los agotamientos.
Y Nadal tiene mil cosas únicas más. Por eso es con Miguel Induráin el mejor deportista español de todos los tiempos, y una auténtica institución que va más allá de lo tenístico o deportivo.
Nadal, comete un error, pero ahora ya no se lamenta. Y en el siguiente punto ya está preparado y a cien para actuar de nuevo y para llevarse el gato del resultado a sus aguas. Especializado en situaciones adversas y complicadas, la airosidad y sangre fría del de Manacor te dejan admirado y te hacen ver que es de otra galaxia. ¿Cómo es posible que se crezca cuando está contra las cuerdas en el marcador? ...
Lo mejor con genios como Rafa, es no hacerse demasiadas preguntas y limitarse a admirar su talento y su épica. A veces se le mete en la cabeza y acertadamente no atacar a sus rivales con golpes angulados, y parece limitarse a estudiar la resistencia de estos devolviendo con su revés una y otra vez las bolas. Imparable tenacidad.
Es una constancia demoledora y definitiva. Un muro que se pone ahí y que no puedes pasar. Te está ganando sin ganarte, y te está haciendo un agujero bajo las zapatillas sin que lo puedas sospechar. Como en la potente final de Madrid.
Tras Roma, vendrá su Slam icónico y posesivo. Roland Garros y Rafa se aman con pasión. Puede haber cópula y alegrón hispano. Nadal lleva el buen camino a lomos de su excelso talento. Te puede ganar sin atacarte de frente. O, sí. Depende del rival.
¡¡VAMOS, RAFA!!

sábado, 13 de mayo de 2017

- PRIMAVERA ABIERTA -



Al aire. Al viento se adentra el calor de la exhuberante y top estación de la primavera.
La primavera se abre hacia adentro y hacia afuera. Juega entre toda la ingeniosidad de la meteorología, y esfuerza su libertad de luz a los seres que hibernan.
Primavera de flor viva en el medio de Mayo. Donde ya no hay excusas para la pereza o el pudor. La primavera es mostrarse, lucir, sacar la piel y la savia verde reverberando en energía hacia el crecer y el color.
La primavera nunca es luto sino audacia. Atreverse a los planes; jugar a surcar y concretar los primeros sueños tras el condicionamiento del invierno. La primavera es la falda, el tirante, lo informal, las zapatillas camperas, y hasta los primeros modelos de playa que desean el estío y la hamaca de la vacación.
Primavera de vitalidad y riesgo, pionera de amor y de consolidados, cuando dos adultos se toman de la mano con naturalidad y convicción, cuando los problemas son abordables, cuando la montaña nos espera, cuando los sudores se encomiendan a una noche reposada y de temperatura considerada y propicia.
Correr, deambular, caminar, sembrar, repartir, soltar el grito de indignación y de necesidad, la luz de Sorolla que abre los ojos al arte y a los espacios naturalistas, las ruedas del coche que nos llevan a escudriñar los pueblitos recogidos y anónimos, las terrazas abarrotadas por el ocio del consenso masificado, la diversidad, la iniciativa, la locomotora que concreta nuestras pisadas de camino a la vivencia y al tiempo no explorado.
La primavera se parece mucho a la vida y al azar. Es variable y entretenida, multidisciplinar, de reproducción y extensión, de cópula, de cuando siempre hemos sido jóvenes, de cuando cambian las costumbres, y hasta de no saber exactamente qué ropa ponerse porque cada día es una sorpresa cambiante y singular.
Las flores de las cerezas del Jerte, la crema que maquilla bondadosa y protectora los efectos del sol sobre la piel blanca, la jovencita que se hace mujer y muestra coqueta sus senos completados y femeninos, los deportes del amor y del ocio, los besos mojados por la lluvia descuidera, las borrascas que no se ven venir, o los vientos que ponen en jaque a los pudorosos.
Primavera abierta. Ventana a la realidad. Espectáculo que nosotr@s podemos protagonizar sin que nadie nos cuente películas, ganas de más primavera, todavía más deseos de luz, cuando el día noquea a la noche breve y próxima de San Juan, cuando hasta las brujas son atractivas y los varones retienen su encanto rebelde frente al paso del tiempo.
La primera vez todos los años. Las flores han estallado y harán frutos, el sexo se ha escapado del kamasutra y ahora mora y habita en los lugares en donde dos personas desean y actualizando actitudes, posturas, rimas, ritos y leyendas.
La vida bulle y arriesga en este tiempo de primavera, en el que estar en casa es contra natura y en donde parece que las cosas pueden merecer mucho más la pena que en otras estaciones menos potentes y carismáticas.
Entre tod@s somos y hacemos la primavera que se abre al riesgo y al gusto, a la experiencia y al beso, al hablar y a la hazaña de las pequeñas cosas, a la naturalidad y al sentimiento a flor de piel.
-A LA MAGIA-