jueves, 29 de septiembre de 2016

- GLORIA -



Con carnes y orgullo imbatible, voz melosa y calculadamente impostada, seductora, eternamente hermosa, y con idea de pasar siempre sobre los apuros económicos. El mundo puede ser un vivo dinero.
Vivida y separada, jamás olvida a su ex. Ni siquiera cuando por fin rompe tímidamente y parece marchar hacia otras relaciones, las cuales nunca terminan bien. Nunca así concluyen.
Flirtea Gloria apurando los últimos años que le quedan para seducir con convicción, y tras sonreírte te lo dice todo claro. Es mujer, no le gusta que la aprieten, tiene su mundo hecho, sus hijos veinteañeros son su única prioridad, y no puede evitar irse de compras casi compulsivamente para huír de su tedio.
Gloria es vivida,sebosa, no se cuida lo suficiente, juguetea como una barbie de acero al azar, al día a día, a ser práctica, a no complicarse la vida, a quedarse como está y a jugar a la fantasía. La aterra ser pobre. Necesita posar socialmente con sensación de holgura, y aunque confiesa que a ella le van los sesentones cual su edad, si en su camino se cruza un yogurín entonces no huye corriendo pudorosa, sino que le aguanta la sonrisa y hasta el calentón cibernético de una interminable noche de Skype y fantasía.
Gloria, compite. Siempre compite. Desde sus orígenes en la inmigración, que la llevaron por las ciudades camino de todas las posibles oportunidades. Gloria ama el sofá y que la lleven, y que le propongan cosas, y que la tengan en cuenta porque quiere seguir existiendo  siempre para todo y para tod@s.
Es una mujer dura y audaz, sabe utilizar un lenguaje suave y dulzón, pero si decides ser claro con ella y andar sin ambages, entonces en el ring puede ser una leona imposible de los pesos pesados. Y te mostrará su potente realidad.
Gloria está bien relacionada como no podía ser de otra manera. Sabe seducir a los que se dejan, y dictar potente sentencia contra quienes le hurgan demasiado en sus condiciones interiores y la escupen gandula y hasta mantenida.
Porque es evidente que con dinero no hay política, no hay crisis, y se estiran mucho más sedadamente sus curvas piernas sobre el obediente e iterado sofá.
Ser amigo de Gloria, no es fácil. Cuando su marido la dejó y todo se terminó, ella decidió que nunca más abriría del todo su corazón salvo que la tratasen como a una consentida princesa. Lo afirma sin rubor a sus confidentes de cabecera. Se sabe una princesa clásica y debe ser mimada, consentida, aceptada, y además plenamente. Una duda con ella se llama adiós para siempre.
No lo dice y casi no lo piensa, pero el futuro y sus arrugas le dan pavor. Porque Gloria asocia la senectud a la falta de libertad económica y personal.
Gloria es de otro tiempo, pero no le pierde la vista al tiempo que pisa. Conoce el hoy, no le preocupa demasiado porque es su manantial vital, y cuando llega el verano no la cites hasta las ocho de la tarde porque de debajo del aire acondicionado no ha de moverse. Pero si ha de viajar con sus amigas con las que también compite, raramente te confiará que ya tiene los billetes para Milán, París o quizás Praga.
Sus pies,- maquilladas las uñas de rojo-, no han de dolerle,y el senderismo y el sudor quedaron dormidos allá en su adolescencia casi ya irreconocible. Serán solo viajes de confort, de tiendas, de piscina y placer, de petit comité, de que nadie se entere, de fechas estratégicas, y de más tiendas de marca en la ropa.
A Gloria le atrae la gente bien vestida que significa ropa cara. Y ama su aventura particular y hasta enigmática. Sonríela y nunca le bajes la guardia. Puede atizarte desde su mundo experienciado y siempre insatisfecho.
-TIENE MANÍAS-

sábado, 24 de septiembre de 2016

- MARTA NEBOT -



Camina a buen paso. Al adecuado paso que erige a la mujer actual. Marta Nebot es actriz y periodista, dos campos para la proyección y la comunicación.
No ha perdido ni pierde el tiempo. Es práctica, y desde ella se adivina ese camino de seguridad que acomete hoy en día la mujer libre. Necesita su impulso y su agresividad para cuestionar los tabúes de la cotidianiedad política. El pulso del tiempo. Se mete ahí adentro de los meollos y de la tensión, y logra salir airosa. Marta Nebot demuestra que se puede salir airosa.
Ya no es una jovencita ni una mujer madura. Anda sobre los cuarenta y muy pocos años y sabe de la eficacia de sus armas de mujer. Está dentro de ese terreno machista que es el poder y en donde los hombres son mayoría y variopintos, pero no se arredra. Tiene decisión y es aguda.
Los ojos de la Nebot están curtidos y pueden teatralizar y seducir. Gesticula y domina las contenciones en las muecas y gestualidades. Su mirada impone y es aguda, pisa los charcos que pican pero sabe cómo es el mundo de los charcos. Se sabe fuerte.
Tiene pómulos prominentes y aspecto caballuno y fortachón. Es atractiva y hasta cañona, y sabe cuándo quiere y debe cambiar los registros adaptados al momento. Es una actriz coqueta que ha estudiado periodismo y que se toma muy a pecho dicha substancia periodística.
Viendo a Marta te das cuenta la sociología española femenina y cómo y qué necesario ha sido que para la mujer las cosas se movieran. Ha luchado para hacerse el hueco, y ha sido lista y estratega. Es evidente que le gusta el olor de las alturas, pero eso les pasa humanamente a muchos. La comedia y el periodismo rápido, son reflejos y poder. Ella es mujer que no va a acomplejarse ante los kilos de los varones y ante las marañas semánticas. Se va al campo de batalla, frunce su ceño, reconoce su impulsividad y frena, y luego sigue insistiendo. Con embates persistentes pueden variarse realidades aparentemente inmutables.
En Marta Nebot veo a muchas chicas españolas que se independizaron y volaron solas, y se fueron a la Facultad, y quisieron saber, y sintieron curiosidad por lo que puede haber más allá de lo esperable, y entonces conoció las calles de la vida y no vio tantos osbstáculos o impedimentos. Porque el sudor rompe puertas y es eficaz.
Sabe obececer Marta manteniendo clara su posición personal. Es de izquierdas, y a veces duda entre la izquierda oficial política y los chicos nuevos de la izquierda de la esperanza que son Podemos. Pero es severa y no regala nada. Si lanza un elogio, será por algo.
La vida femenina que hoy decide romper moldes, cuenta con muchos detractores pero también con aplausos valientes. Marta conoce sus límites pero le da a la vida. Consume la juventud de su vida y marcha por ese sendero necesario que le otorga su libertad de mujer.
Cada mañana, en Tele Cinco, la veterana Ana Rosa la hace venir al plató como irrumpiendo a buen paso marcado. Y la Nebot cumple esa función de quien llega, lanza sus ideas claras y punzantes comediándolas si cabe, y se nota su fuerte vitalidad. Es vigorosa y clara, con poco ambage y mucho de vertiginosa renovación. Como el tiempo eléctrico que pisa.
-MUJER DE HOY-

lunes, 19 de septiembre de 2016

- EL HORNO -



Siento un desagrado extraño cuando veo la persiana de metal absolutamente bajada. La del horno. La de mi horno de toda la vida que me vio crecer. Porque ya es Septiembre, y esa persiana debería ser y estar ya levantada y vital. Vida. Vida, y ...
Lo sospechaba. Mi horno era una familia. Un modesto horno artesanal y entrañable. Una familia que allí trabajaba, que eran los dueños de ahí, que con su ternura activa sorprendían a los modernos de pacotilla que hoy turistean y malpueblan mi barriada olvidada hacia la especulación y el olvido. Me extrañaba que no me abrieran,¡coño! ¡Oh, mi calle Borrull de Valencia lo que fue!¡La calle de las tiendas y de los pequeños comercios!, ¡qué nos ha pasado! ...
El señor Salvador era el motor del horno. De madrugada se ponía a trabajar para que a primera hora estuviesen los panes. Los panes de sus clientes habituales. Como mi abuela, o mi madre, o ahora yo mismo. Nos guardaban para nosotros las barras del pan.
El señor Salvador tenía a su mujer María Jesús como mano derecha. Él, valencianohablante, se había casado con una mujer manchega y con ese encanto dulce, suave, y atento de las gentes sencillas. La señora María Jesús mimaba a sus clientes y a quienes no lo eran. El horno era barato, y por eso lamaba la atención a quien no conocía a esa familia, tanta atención y bien hacer. Y una de las cosas que más sorprendía era el mimo como filosofía de elaboración que nos hacía golosos a tod@s. ¡Ojo a aquellos pasteles de calabaza, o a las más que sabrosas magdalenas que yo les compraba! ¡Caprice de dieux, creédme! Elaborado todo con una sabiduría y eficacia de implicación. Horno vocacional, en el que sus componentes amaban lo que hacían, y el horno no era nunca un modus recurrente menor.
Ser hornero es muy duro. Y ser un hornero familiar, todavía más. Y un día el señor Salvador empezó a tener problemas de obesidad, corazón y artrosis, y poco a poco lo fue dejando. No podía más.
Pero su mujer seguía ahí en la brecha y suplía muy bien las ausencias. Demasiado bien. Y el horno continuaba teniendo el encanto y la eficacia habituales.
Me sorprendió ver cómo la señora María Jesús empezaba a no estar en el horno. Eso no era normal. Se puso muy delicada de salud y se amontonó la faena.
Una de sus hijas, se afanó hasta la extenuación y conservó bien el horno, compaginándolo con sus maternidades y con su familia de auxilio y arrope. En los últimos tiempos, notaba a la chica estresada y como preocupada.
Ahora ya sé que el horno familiar, ha muerto. Poco a poco nos lo irán comunicando en breve a todos los clientes de toda la vida como yo mismo.
Se certifica el final temido. Una baja más de ese pequeño comercio tan injustamente valorado y tratado por tod@s. Parece que la causa final tiene que ver con las licencias renovadas y las máquinas nuevas a incorporar y que hacían triste y desaconsejablemente la continuidad. No hay pelas para nuevas máquinas o nuevas inversiones. El mundo es otro, inabordable, castigado por los peces grandes que devoran a los chicos, y la realidad vence al deseo imposible.
Mi barriada es el olvido. El horno del señor Salvador y de la señora María Jesús, ya es historia. Desaparece. Como esa irremediabilidad fatal que se impone.
Pero nunca,en mi disco duro personal. Siempre estarán aquellos recuerdos y aromas personales y míos que tenían lugar cuando yo entraba en esa entrañable planta baja. Desaparece aparentemente lo que nunca cederá, que es mi ternura y mi eterno agradecimento. Les quise y les quiero mucho.
-YO TAMBIÉN SOY UN POCO EL HORNO-

lunes, 12 de septiembre de 2016

- TODAVÍA -



Naturalmente que sí. Por si alguien podía tener alguna duda. Yo sigo caminando por mí mismo y en busca de mí. No es una heroicidad a la edad que tengo el retornar a mí mismo, sino una básica necesidad.
Sí. Sigo probándome los trajes de la vida; de esa misma vida que no pude tener ni vivenciar. Sigo marchando ahora desde mí mismo a pesar de todas las sorpresas y adversidades. No me quedo en la casa de la derrota, y visito muchas ópticas. Muchos enfoques nuevos aparecen en mi modo de reflexión.
Lo que me pasa no es tristeza, sino nostalgia. Porque ese esfuerzo propio que hago todos mis días se refugia a veces en un tiempo que ya no existe y que jamás existió. Se rompen unas gafas, pero el camino de la vida ha de seguir imparable. Es cuestión de graduarme con fe mi mayor horizonte de esperanza. De ver mejor y más agudamente lo que lo cotidiano e inevitable me ha de proponer. Da igual el pasado. Y si el pasado me lleva a lastres duros de sobrellevar, entonces me aferro con uñas y sonrisa al presente de indicativo de mi vida actual. Asumo lo nuevo que va llegando, con cautela y tratando de aprender de los errores de antaño. No me es nada fácil no caerme en el desánimo o en el victimismo,-que no sé qué es peor-, y cual fondista inteligente me rehago pronto y no rehuyo mis responsabilidades.
Mi mundo tiende ya a no ser inventado, sino demostrado y auténtico. Desde esa vital perspectiva veo acercarse al otoño inevitable que cierra un verano caluroso y exigente.
Yo soy mis cuatro estaciones. Sin muletas ni referencias erróneas. Toca mirar lo que hay e intentar lo máximo posible en mis decisiones. Y no puedo negar que todo este trayecto agota a veces hasta la extenuación, pero es mi gran precio que pago por ser el único dueño de mi vida y de mi libertad.
Ahora no es mejor el no pensar demasiado y el ir partido a partido con los menos agobios posibles. He conocido a gente nueva, y el que sigan cerca dependerá siempre de mis reacciones y de mis actitudes y respuestas.
A veces me asalta el descorazonamiento y me veo perdiendo la batalla justa de mi ilusión. Pero solo es el cansancio momentáneo y coyuntural. Porque voy aprendiendo cada día, y equivocándome con paciencia y no lanzándome más latigazos sobre mí cuando yerro. Soy comprensivo conmigo hasta cierto punto. Debo exigirme continuidad y fuerza para ganar con seguridad mi orden propio.
Porque en mi vida todavía anidan los rescoldos de los errores de antaño. Todavía los tengo revoloteando. Pero poseo una poderosa convicción de fondo. Voy a ordenar todo esto. Voy a estructurar y organizarme el caos de proyectos que tengo por delante y que me ilusionan a la par que preocupan. Mas es la preocupación lógica de esa incertidumbre de quien no pudo vivir plenamente la libertad.
En los momentos más complicados en donde se me cruzan sentimientos y emociones, siento que todo esto no es más que una escuela formativa. Todo es crecer, y seguir aprendiendo, y tomar decisiones y responsabilidades, y esperar a que los nubarrones negativos den paso a mi sol del sosiego. Ese y no otro ha de ser mi gran objetivo vital. Ser yo de ahora, de ahora en adelante, de presente para futuro, de habituarme a lo nuevo y necesario, de otro acento y consideración, y de nueva lógica y óptica.
Si lo voy a conseguir plenamente podrá decirlo el tiempo y su transcurrir, que esto es difícil es más que lógico y evidente, y que no me voy a rendir lo tengo más claro que que tengo derecho a lograr encontrar nuevos caminos para encontrarme más que mucho mejor.
-Y UN ABRAZO A MIS LECTORES-

domingo, 4 de septiembre de 2016

- ALBERTO CONTADOR, IRREDUCTIBLE Y OFENSIVO -



En su modo de balancearse sobre su magna bicicleta, subiendo y bajando del sillín cual bailarín que juega al espectáculo y a destacar, ya se intuye a un deportista especial, único e irrepetible. Es un movimiento personal que le nace de adentro, y que le convierte en el ciclista más espectacular que se puede ver por las carreteras de este duro deporte.
Alberto Contador no quiere perder. Le toca mucho las narices tener que ver cómo pasa el tiempo y cómo su explosividad montañera ha perdido dinamita y que le falla la visa para su olimpo irrepetible.
No. Alberto ha ganado absolutamente todo, pero eso no le quita sed a su ambición. Pone la sonrisa más bella de su deporte ante las cámaras y reconoce que solo está realmente satisfecho cuando las cosas le van de cara, que es casi siempre. Y cuando la ley de vida del paso del tiempo tiende a acecharle, entonces el de Pinto se inventa un manotazo y aparta al tiempo.
Es un corredor apasionado, de los de antes, de los que el día que tenga que dejarlo llorará mucho, valiente y fuerte como un jabato ibérico y eterno, y con un amor por un deporte televisivo pero menor que llama mucho la atención.
Español y racial, detesta las órdenes desde un pinganillo, y le agrada la selva de las sorpresas cuando todo se embosca, y entonces las montañas le adoran y protegen toda su épica y pasión. Si por él fuera, el ciclismo sería todo más individual y personal, y los adelantos tecnológicos una filfa capaz de convertir al ciclista en un robot asustado y de salón. Y eso no le gusta a Alberto ni a los que realmente nos hemos aficionado al deporte de estos maravillosos masocas que siempre nos hacen soñar en la sorpresa y en la capacidad de que todo se mueva por el mero azar y esfuerzo ambicioso de quienes se suben a una bicicleta a hacer burradas de kilómetros sin fin para ganar modestos sueldos. Jornaleros admirables.
Contador, firme y nuevamente apasionado y ganador, lo ha vuelto a hacer. La ha vuelto a liar. Ya lo ha hecho más veces eso de saltarse el guión. Es capaz de atacar muy de lejos cuando huele que se va a caer de su olimpo ilusionado. Caída, maldita palabra tabú ...
Se atreve. Contador, se atreve. Y se atreve porque es feliz bailando hasta su muerte deportiva en su burra especial. Es el color eterno del campeón que se resiste. Que nunca aceptará así como así su declive, y que el que tenga que ganarle deberá sudar. ¡Enorme deportista!
La Vuelta a España siempre es suya. Es él. Estoy seguro de que el trofeo de ganadores de nuestras semanas grandes por etapas, Alberto Contador lo valora todavía más que el del Tour y Giro. Convencido.
A pesar de sus caídas, toco madera, clembuteroles, juicios y desgracias, Alberto Contador jamás se rinde. No sería él. Sigue, marcha, se recupera en plena prueba, dice lo que siente, hay mucha sinceridad en lo que expresa, y no conoce el miedo sino el entusiasmo.
Atacó desde la salida hacia la estación de esquí de Formigal, le dió un susto a Froome, combatió con Quintana, y no parará hasta que suba con sus huesos nuevamente al podio final de Madrid. Porque para él quedar lejos es una derrota demasiado injusta y dolorosa.
Espero que pronto algún chaval español tome su relevo, porque de lo contrario las tardes de ciclismo se nos quedarán en una eterna promesa y mientras tanto solo podremos aplaudir la generalidad del fantástico trepador andino Nairo, o la fortaleza descomunal desgarbada y casi cibernética del flaco británico Froome.
Mientras tanto, habrá tedio y previsibilidad. Tras la exhibición de Contador camino de Formigal, hago votos para que el madrileño se retire lo más tarde posible. Porque verle correr es como ir al campo y respirar el feliz y necesario oxígeno del ciclismo de la emoción.
¡OLÉ, CONTADOR!


sábado, 3 de septiembre de 2016

- ROSA DESESPERADA -



Rosa siempre tendrá dificultades. Siempre me sorprendió y nunca la entendí. Vive entre la marginalidad y la supervivencia, y no es mujer que haya tenido a la suerte por aliada.
La conocí porque un vecino me lo sugirió. Y como hace la limpieza general de la escalera, yo le propuse a Rosa que adecentase mi casa durante los cinco años que cuidé a mi madre senecta y ella aceptó. A cambio, le di cantidades que tenían más que ver con mi voluntad que con los precios del mercado.
Rosa, me ayudó. Poco a poco se dio cuenta de mi situación real, se apiadó de mí y no se limitó a mantener mi casa decente sino que me propuso las mejoras y trucos básicos para que yo no pasara un frío de espanto en invierno o un calor excesivo durante la eterna y valenciana estación estival.
Rosa siempre gritó, y no tiene pedagogía para divulgarse, viene de una familia muy rota, y ha ido trampeándolo todo con su experiencia vital y con su laboriosidad del día a día. A pesar de sus dificultades psquiátricas, estuvo a punto de ser abogada de joven. Pero bueno, se casó, se juntó, de descasó, se separó, tiene mil  hermanos y conocía por su labor a gente suficiente para no sucumbir. No es mujer de lamentos sino de cosas concretas.
Mi "tía rara" Rosa, comenzó a serme entrañable a pesar de que discrepábamos muchas veces, discutíamos, y no nos dejábamos hablar el uno a la otra. Pero Rosa estaba todas las semanas en mi casa trabajando, y se iba dando cuenta del porqué de mis enfados y contrariedades. Percibió a su manera pero evidentemente, mi dolor.
Hace poco que tiene cáncer. No hacía caso a nadie y nada contaba. No quería hacer llorar a su hija que adora y a su nietecita a la que  idolatra y que la llama "ayaya" ...
A mí sí que me dijo que tenía cáncer, porque me quiere y en mí confía. Y yo quedé maravillado ante su entereza. Porque con cáncer y todo, se venía del Hospital a trabajar muy cansada porque desea y tiene derecho a llegar a fin de mes.
Llora. Rosa está muy rota ahora. Un día perdió su teléfono y con él a todos sus contactos de las distintas casas donde limpiaba. Y se metió en un lío de desesperación, porque una toxicómana la engañó con la idea de que cuidara a sus padres y luego no la pagó lo acordado y la dejó tirada. Su familia también va trampeando como buenamente pueden y apenas la pueden ayudar. Su hija, a duras penas puede llegar a fin de mes con el trabajo que tiene y ha de cuidar a sus vástagos, a los cuales Rosa adora siempre.
Sí. Rosa, llora. Me confiesa que estando cuidando hace nada a la pareja de ancianos, el señor le hizo sin querer una herida y le contagió el sida. Y los médicos del Hospital no saben por dónde empezar con sus graves males. Rosa, no puede pagarse los medicamentos de psiquiatría y demás, y su estómago escupe casi todos los días la tremenda potencia de los fármacos inevitables.
El otro día le dí unos euros para que se relajara. Lloraba y gritaba, no ve futuro, y a menos que los servicios colapsados sociales se den prisa, llegarán tarde. Porque Rosa pierde la ilusión y su encanto en el día a día al verse en una situación que era probable pero que jamás pudo imaginar que le tocaría de pleno.
Si logra superar el cáncer, estará menos cansada y entonces los fármacos contra el sida la mantendrán viva. Y mientras Rosa esté viva y con la laboriosidad que lleva en sus venas, logrará llegar al final de sus días con dignidad. Cuando veo y palpo su drama, entonces todos mis problemas y dificultades son más humildes y aparecen como algo menor o menos malo. Porque hay infiernos y travesías que hay que pasar y que son colosales demonios. A su lado, tengo más que mucha suerte.
-UN BESO PARA ROSA-

martes, 30 de agosto de 2016

- NAIRO SE EXPRESA EN LOS LAGOS Y ALEJA SUS DUDAS DEL TOUR -



Es pequeñín y anticarismático. Y el mejor escalador que parió Colombia tras el rey Lucho Herrera. El mejor trepador actual del planeta. Y por eso ha ganado el Giro, y la Vuelta, y no se sabía muy bien qué le pasó con sus timideces de fuerzas en la Catedral del Tour y del ciclismo mundial.
Por fin, y entre parajes míticos y hasta insólitos, en los cuales nunca se oculta el sol de la belleza asturiana y en cuyas carreteras los mitos del ciclismo lograron consagrar su sello, le petit Nairo Quintana se decidió a atacar. Dicen que quien como él se pone líder en los Lagos de Covadonga llega de rojo a Madrid. Un especie de nuestro Alpe d´Huez. Más mitos.
Corre Quintana con un equipazo que es el Movistar , y eso le permite mostrarse confiado. En esta Vuelta 2016, y tras el mal fario atávico de Contador, todos los españoles tirábamos de sentimientos para con el alegre escalador y veterano campeón de Pinto.
Cuando Nairo demarró, no optó por las dudas sino por su prestigio. Y a su ritmo nadie hoy en día le puede seguir. Alberto Contador fracasó en esta idea noble de ir tras el de Boyacá, y sus fuerzas se resintieron. España torció el gesto, parece que los años del pinteño no pasan en vano, y que tiene media Vuelta suya más que perdida salvo milagros venideros. Sigue siendo un portento de corredor.
Pero, hablando de portentos, pocos ciclistas profesionales y comentaristas de prestigio pueden explicar claramente la singularidad de la biología del británico nacido en Kenia Chris Froome. Porque parece muy extraño y sorprendentemente admirativo y nunca teatral, que un tipo como él en rampas del diez por ciento se note mal y se quede, y que escasos minutos después logre recuperar su majestuosidad nada estética y se rehaga como ha hecho nuevamente ahora camino de Los Lagos de Enol. ¿Todavía más mitos? ...
Froome se rehizo con asombro y aplauso, comenzó a comer cadáveres, logró llegar a la estela del desfondado Contador, le sobrepasó, y no le pudo llegar a Nairo porque eso parece vedado cuando todo sabe a dureza y a montaña.
Nairo parece que ganará la Vuelta, a pesar de que Froome siempre es una maravillosa sorpresa y tiene una contrarreloj para contraatacar. Todavía no se puede sentenciar nada, pero casi.
No hay ahora demasiadas motos en carrera, las imágenes televisivas son manifiestamente mejorables a pesar del empeño de los locutores de la 1 en hacer énfasis iterativos y loas constantes a los que van en las escapadas por delante con bravura pero que no cuentan para la clasificación general final. Nos aguantamos la no nitidez de lo importante que va sucediendo en carrera, si esto propicia una mayor seguridad para los deportistas y un menor desmadre intolerable de espectadores en las laderas. Es peligroso. Se vio en Francia recientemente.
La Vuelta 2016 es un lujo de etapas de montaña en donde corren los tres mejores ciclistas que hay. Eso es emoción. Y concreción ha sido el as Nairo, que sabe que su verdadera asignatura pendiente no es otra materia que los Campos Elíseos enfundando el maillot jaune. Lo otro es calendario, profesionalidad, clase, talento, regularidad, cuidarse, y seguir demostrando al mundo que es capaz de todo por su enorme calidad.
¡BRAVO, QUINTANA!

domingo, 28 de agosto de 2016

- CAOS LETAL EN AMATRICE -



De repente. Sobresaltos. Terror traicionero. Del todo a la nada. Los dioses eran otros. Terrible sorpresa demudada del sismo fillo de putana. Los dioses convencionales parecieron largarse, dejando al hombre como a un muñeco vulnerable, volteado y sin dignidad. Porque estas muertes nunca son justas y solo son maldiciones concretadas y paridas desde la adversidad.
La terra, trema en la bellísima Amatrice. En el medio de los Apeninos, solo hay desgracia y nervios rotos. El canalla sismo se ha comido el pueblo de montaña y nunca nadie de bien lo ha podido esperar. Hay centenares de fallecidos y el mundo está estremecido ante lo descomunal y dantesco que las imágenes nos enseñan.
Espanto, horror, terror, derrota, nada que hacer, estar ileso es haber ganado por goleada; la herida es el nuevo icono de toda la sorpresa apenina. Algo nunca tolerado para menores, ni para mayores, ni para nadie ...
Amatrice, Italia Central, interior, historia y gérmen de la referencia moderna. Italia está demasiado cerca de la modernidad y las placas tectónicas son las que marcan con sus reglas del juego terroríficas las verdaderas deidades y autenticidades que a todos nos pueden afectar.
Italia. Europa del euro. No parece nada claro en medio de la polvareda caída y derruída del polvo del horror. En Japón son azotados por este eterno castigo de las fuerzas telúricas, y decidieron contraatacar al sobresalto entre muertos y prácticos.
El terremoto de Amatrice sobrecoge a todos quienes tienen sentimientos y capacidad de empatizar con el dolor. Pero además hay más terremotos y réplicas que caminan en torno y al margen de pueblos como el que mediáticamente ha nacido a la par que fallecía.
Mientras, militares, soldados de la solidaridad, policías, voluntarios y todo el amor , buscan desesperadamente cuerpos entre la monumental y pérfida escombrera, y la puta realidad que no se detiene nos ofrece comentarios peliagudos, atávicos y espantosamente pesimistas. Porque en Amatrice no solo se ha violado la estabilidad de la cotidianeidad de la  vida. Hay más. Un espantoso más.
Italia no logra saber defenderse. La maffia sigue ahí. Cambiarse el poder parece una quimera excesivamente optimista. Resulta que gran parte de los edificios se han caído porque no respetaban la normativa de seguridad ante la amenaza sísmica. Las construcciones no podían bailar para aguantar sin ajarse o romperse. Todo daba igual para los constructores sin escrúpulos que esnifan el dinero y la sinvergonzonería. Se ha podido evitar mucho dolor, pero la chusma se ha hecho la sorda anteponiendo el dinero. No les ha dado la gana dar al pueblo una básica seguridad.Los dioses de la destrucción han jugado con muchas ventajas. Hay degenerados que han sido ateos de la realidad. Y ahora, dichos dioses de la muerte sísmica, están casi tan estupefactos como nosotros además de vencedores.
Ha ganado la vil muerte en Amatrice. Ojalá la estructura maffiosa se vuelva disidente con las fuerzas de la desolación. Hay siempre que esperar una reflexión en un país atormentado por el infortunio. Sobra compasión y hace falta sensatez. Todo honrado es poco ante el seísmo. Frente al mal del fuego de la Tierra, solo vale el imperio consensuado de la inteligencia y de la justicia.
Ahora todo no puede ser otra cosa que un fúnebre hueco lamento que sabe a desgarro y a atrás. Ahora pensar en apenino es pensar débil y con poco oxígeno. Ahora es tiempo de orar y llorar. Y de tratar de hacer entre todos la conclusión sanitaria de un mundo más sano.
¡PORCA MISERIA!

jueves, 25 de agosto de 2016

- LA TRISTEZA DEL SEÑOR PEDRO -




El señor Pedro está triste. Muy triste. Tampoco parece haber sido un alegrías. Porque cuando crea una situación cómica, o la proyecta levemente, o lo hace casi con temor a que le noten expresivo o emocionadamente activo. No quiere creerse la alegría.
El señor Pedro fue siempre independiente, claro y hasta testarudo. Ebanista. Se sintió fuerte y emprendedor, laborioso hasta el exceso, libre en su singularidad, y contrario al Régimen de Franco y a meterse demasiado en los líos. Es inteligente y agudo, parece faltarle empuje, pero ve las cosas con una perspectiva mayor que alguien de extracción obrera como él es y se siente.
Lo que le pasó hace un par  de años fue la putada más inesperada. Cronos lo tiró a la segunda división. Porque le entró un ictus y el señor Pedro no siente ya que tiene setenta años, sino ciento setenta.
Apenas puede andar. Unos pocos minutos con el tacataca y a sentarse de nuevo. Teme y puede caerse si avanza más metros de los que debe. Y está tremenda e indignadamente triste ante su injusticia. Realmente, es una injusticia cuando te coge un ictus a los setenta años. Y el señor Pedro, además de que no lo termina de concebir, es que él nota que su vida era vitalidad. Y ante tal panorama, opta por su sufrimiento interior incomunicativo e inexpresivo. Decepcionado.
Pedro me dice que su familia ya no le quiere, y puede que tenga algo de razón. Su vida es una carga prematura para él mismo, para su juvenil mujer, o para sus hijas.
Un día, Pedro también me confesó que la riada del 57 se llevó a su hermano y que él estaba allí en el momento de la tragedia y nada pudo hacer. Llora. Y eso que nunca llora. Pero, debería llorar más. Lo que pasa es que si lo hace, su familia le querrá menos. No sé. Puede que tenga razón el señor Pedro.
Rehacerse. Esa es la asignatura pendiente del señor Pedro. Comprende la distancia de su familia. La comprende demasiado, pienso yo. Sabe que tienen una cosa que se llama libertad y vida, y es consciente de que él nunca podrá estarles ya a su vera en ese aspecto. Él siempre parece que se sentirá adosado, rémora, segunda fila, olvidado, postergado y haciendo sufrir a quienes más quiere. Es su gran contradición. Que piensa con tanta puntería y claridad que no logra ser egoísta.
A veces, voy y le cuido. Y creo que él me conoce ya mejor a mí que yo a él. O, empatados. Y el señor Pedro agradece mi presencia, y que pueda desahogarse porque delante de los suyos es demasiado delicado lo que diría. Adora a sus nietecitos.
Observador. Observador pesimista, definitivo y triste. Fuerte físicamente, y con una lucidez mental que parece mentira que el ictus no le haya apenas tocado sus ideas matriz.
¿Hacer que el señor Pedro esté más alegre y no acabe por ser uno más entre los abuelos regañones? No es tan así. Lo que quizás puedo hacer es esbozarle ideas para que él siempre decida. Porque el señor Pedro sigue siendo el jefe sioux de sus tristezas y decepciones, de sus sensaciones conclusas que no dan positividad, y está cansado de no ser ni sentirse nadie.
Nunca le diré ni se me ocurrirá decirle al señor Pedro lo que debería hacer a partir de ahora. Craso error. Solo él puede ser capaz de descubrir otra forma de decirse a sí mismo que sus limitaciones actuales no son su derrota. Yo solo podré lanzarle versos sugerentes.
-EL SEÑOR PEDRO ES EL JEFE-

domingo, 21 de agosto de 2016

- YA ESTÁ AQUÍ LA LIGA DE FÚTBOL ESPAÑOL 2016/2017. -



No se va nunca. Está siempre. Lo que pasa es que cuando llega Junio, guadianea y se toma una pequeña modorra. Me refiero, naturalmente, a la Liga de fútbol español, que ya da sus primeros pasos.
En verano, con temperaturas límite, desde la tradición, cuando los Juegos de Río ya saben a pretérito y con las etapas televisivas de la Vuelta a España que ya ha llegado, aparece nuestro deporte rey. Nuestro deporte más querido y popular. La tradición.
La Liga, va a ser como un pulso de vitalidad sedante y de atractivo, que caminará durante casi todos los meses del año convirtiendo a la competición madre en algo permanente y perenne. Es hora de consultar de nuevo todos los horarios, de ver qué días son los partidos, y de redescubrir quienes puedan todos esos Estadios de fútbol que se volverán a poblar y que explicarán nuestro tiempo y nuestra pasión. Nuestros equipos, nuestro escudo, nuestra NBA, nuestro Grand Slam, nuestra Super Bowl de todos los días, nuestras quinielas, las repeticiones de las jugadas, los penaltyes, las polémicas, los árbitros, la gente que se pondrá las camisetas de sus genes y los gritos de apoyo que culminan con el gol tan anhelado y sexy.
La mejor Liga en las alturas. Solo dos equipos. El Madrid y el Barça. Quizás la moderna sorpresa del Atlético con su Simeone. Lo demás será menor. El desequlibrio no parece tener remedio ni deseo de corrección. Las reglas del juego de los millones marcarán el mando y las directrices.
Dos selecciones mundiales y quizás los de Simeone, encabezarán la clasificación y marcarán todos los goles, y volveremos a ver al ahora rubio Leo Messi y al chico díscolo Cristiano. La Liga imposible y casi dual y maniquea. El monumentalismo de las grandes urbes enfrentándose a barriadas como la del Leganés, que estrena División de Honor.
Todo será de nuevo saberse si los de Zidane o los de Luis Enrique tendrán encima a los del Cholo, o si siempre caminarán unidos y solos hacia los títulos y triunfos que les dé la gana. Lo demás, la otra Liga, consistirá en conocerse quién bajará al pozo de la Segunda. La clase media en la Liga ha desaparecido como en los social, y todo se ha polarizado e institucionalizado en un, ¡no se puede! ... La dictadura de unas reglas del juego que permiten que el dinero aúna en el mismo escudo a los mejores futbolistas por puestos y del mundo, hacen que los demás solo sueñen con las utopías. No obstante, obervaremos curiosos la magia del Villarreal irreductible, o los nuevos proyectos del Sevilla de Monchi ahora sin el carismático y excelente entrenador Unái Émery.
La radio será por la noche un combate calcado de tertulias y con una novedad: José Ramón de la Morena estará ahora en Onda Cero. La Cadena SER parece ser gafe para con los mejores periodistas deportivos españoles. De ahí se fueron todos. José María García, la voz del fútbol y del deporte que es Manolo Lama, el gran director Paco González, o el publicista de tradición y gallego Pepe Domingo Castaño. Gana el dial y pierde dicha Cadena de emisoras. Desde la marcha de González, Guasch o Pérez de Rozas, la SER en deporte nunca puede llegarles a los otros. Ahora, pierden al creador de "El Larguero".
Pero la vida, sigue. Y el fútbol español es sangre de tradición, y el MARCA y el AS volverán a ser devorados, y los hombres y algunas mujeres siempre hablarán de fútbol desde Agosto hasta cerca de Julio, siempre, y a los que el fútbol se la traiga al pairo vivirán en minoría esa aplastante realidad profesional y creada.
La Liga no debería ser un coñazo entre blancos y azulgranas con alguna intrusión. Pero es lo que hay. Los dos más potentes trasatlánticos del mundo son los grandes favoritos en donde Zidane sonríe, Luis Enrique refunfuña, y Simeone dribla con acierto argentino y habilidad.
La Liga será la gran compañera de todo el ejercicio frente al bocadillo en el bar, el paso del otoño suave y el invierno capado, y alcanzará el músculo saturado de la primavera del Abril y de las decisiones de Junio. C ést la vie.
¡VIVA LA COMPETICIÓN MÁS NUESTRA!


viernes, 19 de agosto de 2016

- MÁS ALLÁ DE LOS LÍMITES -



50 Kms marcha. Final olímpica. Épica. Volvió Grecia y el drama, los gladiadores y las suertes finales. Un calor brutal y unos atletas fantásticos haciendo portentos por la senda de los límites humanos.
"¡Dios! No puedo más. Mi cuerpo no da más de sí. Esto no se acaba nunca. No voy. Mis piernas no van. Mi cuerpo no puede más. Me duele el alma. No sé qué hacer en medio de la  duda. Todo parecido con el placer es pura coincidencia. Dolor. Todo es dolor. Son cincuenta kilómetros. Pero tengo que llegar. O, no ... "
Robotizada la manera de andar del marchador. No pueden estar los dos pies arriba porque entonces es la trampa y se llama correr. La regla es la que es y si uno se hace el libertino llega un tipo con una tarjeta y te da por saco y te aja la ilusión. Pero nadie obliga a nadie a desafiar a la distancia, a discutir la esencia peculiar del marchar, y todos han partido desde el metro cero de la salida porque han querido, han entrenado, se han ilusionado, y porque les ha dado la gana.
Apenas veo países o nacionalidades. Solo veo héroes entusiastas y apasionados y decididos a poner su pie al otro lado del kilómetro 50. Son hermanos de fatigas que saben sufrir y que han inventado una nueva fuerza para combatir la adversidad cuando las  potencias se van a la basura.
La mente. El 5o marcha es como esos partidos de tenis cuyos sets no terminan de cerrarse y te llenan de dudas y de intensidad. Hay que ser médico de uno mismo cuando la carretera es larga e interminable, monótona y morrocotuda, cuando compites contra otros fantásticos fondistas que te pueden ganar en cualquier acelerón. ¿Quién puede criticar a estos galácticos? ...
Sufren todos. Y cuando no sabes si seguir, acelerar, pararte, o absolutamente todo esta rojo y abrupto, entonces solo gana la inteligencia. Los 50 Kms marcha no se pueden completar y mucho menos ganar si no tienes costra en la cabeza y toda la experiencia del mundo. Es la literaria soledad del corredor de fondo que inauguraron los del marathón y Filípides.
Hay un nuevo impulso que se llama modestia y autenticidad. Es cuestión de medirte, valorarte y desnudarte delante de tí mism@ y de todos. Mantener. Retener el ritmo. Aguantarte las vísceras aunque te veas capaz de batir todas las plusmarcas y retos y convertirte en un semidiós.
Eso ha pasado en esa final descomunal de Río post Bolt, en donde en la línea de meta los gladiadores se caían a plomo como sacos inertes en el suelo con un silencioso y demoledor rictus de límite. Exasperaba ver los siglos que tardaban en aparecer los servicios médicos de Brazil. El héroe se había caído a la lona y necesitaba una sonrisa y una presencia, un empuje y una cordialidad. Ayuda. Mucha ayuda ...
Pinchazos desesperados intramusculares, pájaras bestiales, un marchador francés de apellido Diniz que acabó diploma olímpico por santos cojones, el majestuoso ganador eslovaco Tóth, testosterona, sudor a mil, fortaleza de elefantes, disciplinados, superdotados; el fondo tiene un mérito que nunca valora el espectador al que le aburren tantos kilómetros ...
El fondista tiene un espíritu especial. Una nueva fuerza que se inventa todos los días y que supera valentías y estereotipos. Y en medio de esta loa necesaria a un deporte titánico y siempre minusvalorado, un tipo que anda cerca de los cincuenta tacos y que se llama Jesús García Bragado, llega a la meta, me emociono, le aplaudo, le admiro, y me importa un carajo el puesto que ocupó.
¡CHAPEAU PARA TOD@S!

miércoles, 17 de agosto de 2016

- CINE: "EL CASO FISCHER". -



La creatividad más brillante y el ingenio más destacado, no están exentos de intrusismo. Nunca nadie es invulnerable a nada. Dicen que Bobby Fischer ha sido el ajedrecista más genial de todos los tiempos.
Ajedrez y locura. El ser humano. Nos cuentan que Bobby siempre se creyó tanto dios, que le fastidió demasiado tenerlo que demostrar.
Su gran rival, Boris Spassky, se dio cuenta. Y aquellos bien pocos que decidían anteponer su persona a su genialidad deportiva.
La partida número 6 del Campeonato Mundial frente al ruso, es lo más grande que nunca pasó en ajedrez. Puede que les crea.
Bobby, maltratado y enfermo desde niño, no pudo crecer socialmente y solo su energía majestuosa se hizo obsesión genial en ese deporte de la frialdad y de la estrategia como es el ajedrez.
El ajedrez son matemáticas. El autoproclamado y dios Bobby Fischer, se decidió a sí mismo que podía convertir ese sesudo juego en algo decididamente malabar y hasta de improvisadas salidas. En sus delirios que se hacían realidad, Bobby se perdía, y ganaba a todos, y se desconcertaba, y generaba ilusión, interés y nacionalismo americano en plena Guerra Fría.
El mejor, no era el tema más delicado de Fischer. Lo peor es que se sentía el único capaz de marcar unas superiores reglas del juego.
En el mundo, no habría nadie válido. Un niño. Y cual dios constituído, podía acudir al insulto, a la descalificación, a la bohemia, a la extravagancia, a la heterodoxia, a la tontería, y a sus tremendas limitaciones psicológicas en un contexto,-la pugna sorda entre EEUU y la URSS-, en donde el maniqueísmo le devoraba. Él, dios Fischer, era antiruso, antimundo, antioposiciones o antiprevisible. Anti él mismo ...
El lío nacionalista americano de la bandera y el dinero, tratarían de convivir inútilmente con un hombre joven sin tratamiento, sin atención; un superviviente a su estilo que se sentaba al lado de un tablero de ajedrez y se sentía feliz y dichoso rompiendo barreras y rivales. ¡Campeón del Mundo! ...
Pero lo jodido para Fischer podía ser ese destape y ese descubrimiento. Porque él quería la grandeza para sí mismo, y como los demás se la traían al pairo, cuando el mundo se dio cuenta de su genial talento, se quedó desnudo y se enfadó.
El enorme triunfo abierto y social, fue la tremenda bofetada que le tumbó. Perdió en su locura Fischer aquello que le daba sentido a sus imposturas y excesos. Le "robaron" su tesoro íntimo. Se acabó su deidad enigmática. Ahora, todas las personas podrían saber de él y abrir en canal hurgando sobre sus auténticos sentimientos.
¡Huída y retirada! ¡Adiós y hasta nunca! No quiso nada. Se fue camino del olvido hacia la paranoia y el negro panorama del deterioro sin futuro.
La partida de su vida,-siempre un desastre-, fue un jaque mate tras otro jaque mate a merced de la merma paulatina de sus patológicas facultades mentales. Casi todo ya fue patético en el gran rey demostrado del ajedrez. Pero racionalmente casi siempre lo fue. No estuvo bien ni teniendo un talento descomunal. Éso, solo puede ser una de las mil vías de la locura.
-DURO FILM-