viernes, 24 de junio de 2016

- 26 DE JUNIO, DE NUEVO A VOTAR. -



Lo primero que queda definido en España, es que empieza una nueva era en donde ya se acabó el bipartidismo. Terminó exactamente el 15-M. Lo que salió de ahí fue sintomático y clarificador. Los ciudadanos teníamos la sensación de que las cosas no funcionaban adecuadamente ni con el PP ni con el PSOE. Algo no funcionaba. La brecha descomunal entre ricos y pobres aumentaba imparablemente ante la mirada inútil y anodina de los Partidos convencionales. Incluídos los nacionalistas e Izquierda Unida. Y ahí cambió puede que definitivamente la historia social de España.
Hace unos cuantos meses, hubo elecciones. Y las cosas se repartieron mucho en votos. El espectro parlamentario se diversificó. Y como el PSOE y Podemos no se pusieron de acuerdo, hay repetición de elecciones.
Pero ya todo es diferente. El 15-M ha mandado como propuesta al Medievo y al olvido a todos los blindajes anteriores. Ahora España emerge como una nueva realidad política, encabezada en ese cambio por un terremoto rutilante que se llama Podemos, y continúa con un joven catalán que se apellida Rivera y que ha hecho un Partido con consistente pegada electoral.
Ahora, votar ya es otra cosa. España ya es también Podemos y las fuerzas críticas de los indignados de verdad. Porque en la época del bipartidismo, los Partidos comparsa de Rosa Díez y algunos otros, los nacionalistas, y la siempre derrotada IU no le daban el sabor a frescura y cambio real que mi país ahora posee. Y eso es muy bueno y está muy bien. La gente quiere más cosas que el bipartidismo. La gente se ha cansado de que los de siempre gestionen pesimistamente sus cosas. Y de que roben. Han hecho mucho por recuperar la política de otra manera y traerla a la realidad. La juventud se ha hecho a la política, y ahora España está expectante, nerviosa y hasta feliz.La cara real de esta indignada y convencida expectación, es el tsunami Pablo Iglesias. El "coletas" ha roto todas las confiadas previsiones. Ha hecho de su Partido una opción tan poderosa que podría ganar al histórico PSOE, y hacer una buena sombra al intocable PP del dinero y del atavismo y temor.
Podemos representa a la izquierda de 2016 en mi país. Se ha aliado con Alberto Garzón de IU para jugar a los bloques de votos. La única idea es que Rajoy se vaya y no vuelva a tocar La Moncloa. La gente pobre y cada vez con menos esperanza necesita a Pablo Iglesias. España necesita a Pablo. Yo voy a votar a Podemos, porque tiene ideas de nobleza y de convicción, porque son gente normal y sin caretas, porque sigo pensando en que otro mundo es posible, y porque también creo en la libertad más allá de la individual.
Experienciados por el fracaso de los pactos, Podemos y PSOE tendrán si se cumplen las previsiones electorales una nueva oportunidad para conseguir un buen capazo de votos y para lograr finalmente un Gobierno posterior. Es seguramente la segunda parte del partido del pacto y del cambio. El PP ya ha dicho todo lo que sabemos, y el tiempo de Ciudadanos parece que es la burbuja menor en donde ya acabó su gloria efímera.
Este domingo día 26, el votante tiene una nueva ocasión. Es gratis. Es cuestión de poner la mano con el voto en la urna y dar vida a la Democracia de hoy.
¡PODÉIS HACERLO!

domingo, 19 de junio de 2016

- LES VI EN EL CINE -


El pasado. Son pareja. De cuando yo hacía senderismo. O lo que fuera aquella locura y aventura dominical intentando huír de mi realidad. Estuve cerca de diez años subiendo montañas alocadamente, hasta que de tanto sobreesfuerzo mi rodilla se resintió definitivamente. La nostalgia me lleva a aquel tiempo que no volverá.
Porque les vi en el cine el otro día. Conocieron a un tipo fortachón e ingenioso que marchaba por el sendero, y nos hicimos amigos. Él estaba hecho un desastre. Se llevaba mal con su ex mujer, y también escapaba hacia la montaña en busca de sedaciones y olvidos. Conoció a su nueva chica, se hicieron pareja, y veo que siguen felices. Un día reñimos para no reconciliarnos seguramente jamás ...
Estaban en el cine. Esperando como yo a que abriesen las puertas para entrar a la sala. Yo andaba sentado al lado de una bolsa de palomitas, y me sentía tan mal que hacía todo lo posible para hacer como que no me percataba de que eran ellos dos. Lo que pasa es que como no había nadie cerca, era un tanto escandaloso y embarazoso negarse respectivamente las presencias.
Él se acercó a mí excusándose falsamente diciendo que no me había conocido y tal, y ella asentía. Yo, no supe qué decirles. Tiré por la vía del humor. Les conté a brochazos cómo me iban las cosas, ella me hizo un elogio a mis ocurrencias e ingenio, y cuando terminó la puta cortesía, sentí por un tiempo que volvía  a aquellos momentos tan terribles en los cuales les había perdido para siempre. No fue culpa de nadie. Me falló la salud, les idealicé, y luego les pedí demasiado. En otras palabras: nunca lograron entenderme y más viendo en la tremenda situación personal que me hallaba.
Me dolió su falta de credibilidad. Iban con prisa. Sus estigmas, y sobre todo mi incapacidad para defenderme de las situaciones aparentemente no creíbles que yo transmitía a través de mi conducta lesa y extraviada.
No fueron mis tíos. Ni mis amigos. Ni siquiera unos conocidos definidos y claros. Yo buscaba fantasiosamente en ellos y como un clavo ardiendo una familia que nunca tuve, y un día me sentí herido cuando vi que a ella le faltaba la fortaleza y se ponía a llorar en plena montaña. Entonces él se puso defensivo y marcó las distancias definitivas. Empezar a pasar de mí, y ya se sabe que no hay cosa peor que la soledad en compañía.
Gracias a ellos y a su coche descubrí el bello Roncal navarro o la simpar "selva" de Irati, y muchos más viajes que finalmente acabaron agridulces y hasta llorosos. Mal. La situación se fue deteriorando, al grupito llegaron arribistas y pelotas que iban a la suya, el postergamiento me rompió y todo se ajó.
Hacía mil años que no les veía. Ni, ganas. Si les veo de nuevo, les saludaré por compromiso. Pero no volveré con ellos a cometer los mismos errores. Solo fue un excursión huidiza de mí y de mi vida. Quien deba quererme y apostar por mí, pasará pruebas de una cierta estupefacción y de muchas dudas.
Ahora he crecido muchísimo, y ya no tolero que me estigmaticen o me traten como a un bobo. Quien lo haga, se irá de mi vida o me iré yo antes.
Pero siempre a veces te caza la nostalgia y recuerdas el tiempo en el que todavía no pude ser yo. Y me da rabia y coraje el no haber podido cristalizar la amistad con aquellas personas de aquel momento. Lo que pasa es que la vida sigue tozuda e imparable. Y quien crea que soy aquel de entonces, no sabe que yerra su pensar.
-SENTIMIENTOS Y NOSTALGIAS-













miércoles, 15 de junio de 2016

- EL DEBATE A 4 OLIÓ A PAX DE CONVENIENCIA -


El único debate a cuatro televisivo entre los cuatro principales candidatos a la Presidencia del Gobierno de España no brilló con el olor a novedad de hace un tiempo. Y esa novedad se circunscribió al formato americano de la convocatoria y al glamour del morbo.
Fue un duelo estratégico y contenido, en donde cada palabra y cada músculo estuvieron en manos de los asesores de campaña.
Atacó más quien menos tiene que perder como es Albert Rivera. El catalán de Ciudadanos salió a arrear los últimos coletazos de su anhelo e ilusión. Pero se equivocó de oponente y la trifulca que lanzó a Rajoy le salió por la culata. Fue una valentía suicida y restadora de electores.
Porque Mariano estuvo como Soraya la otra vez. Con socarronería, sintiéndose el rey del mambo, conoce que le votan más a pesar de la escalofriante corrupción de su partido, y se hizo el despistado y el sueco ante los envites juveniles y ambiciosos del joven catalán. Mariano Rajoy metió la cabeza entre las alas y siempre se encogió de hombros. Soltó las perogrulladas recurrentes y seductoras para aquellos que más le temen que le quieren, y decidió que aquello más que un debate debería ser un mero trámite sin más.
Rajoy habló de sus dos millones de empleos que quiere crear, que España va mejor, y giró por unos momentos su cabeza hacia Albert como reprochándole insolencias e irrespetuosidades. Como si le dijese a su niño rival que se portase bien, que hiciera la mili, y que cuando fuera padre ya podría comer huevos. Y pasó de las constantes miradas incisivas y deseosas de Pedro Sánchez, que intentó sin grandes entusiasmos afear las cosas nadísimamente claras de Rajoy.
Pedro Sánchez soltó visceralidad focalizando en el "coletas" Pablo Iglesias. Se nota a la legua que no lo traga, y también se nota mucho que quisiera estar ya en La Moncloa y como no llegó a un acuerdo con el líder de Podemos está enrabietado de impaciencia y frustración.
Como decía susurrando Iglesias, el rival no era Unidos/Podemos, sino el PP. Pero Sánchez estuvo quieto, perseverante, defensivo y casi anecdótico. No se mojó nada, tiene un huracán dentro de su Partido que ha de capear solo con la victoria o le echarán de ahí, y rehuyó exceptuando a Pablo todo bisturí de penetración hacia los hígados de sus rivales.
Ganó como siempre Pablo Iglesias, porque la televisión es su medio. A Pablo se le vio con cara de Presidente, conciliador, educado, sin deseos de achuchar sino más bien de puntualizar y defenderse de los topicazos bajos que le soltaban, con la segura intención de buscar y llamar la atención de ese votante indeciso que no sabe si Iglesias es el comunista de cuernos y rabo o un socialdemócrata aglutinador y de salvación de emergencia nacional.
Iglesias dijo nuevamente con convicción todo lo que cree, y huyó de grandes alardes. Es listo y sabe que ya ha llegado, y que ésto puede ser fácil. Que lo difícil en un gran político es mantenerse y seguir. Y concretar y no andarse por las ramas, y ser claro y nunca tumultuoso en tiempos de prórroga electoral. Cuando hay poco oxígeno y todos se conocen, entonces hay que reiniciar pausadamente los tiempos y dejar toda la gran tralla para los mítines.
Parece que Albert Rivera se cae, y que Pesoe y Unidos/Podemos se necesitan más que mucho para echar de ahí al pater Rajoy, y tratar de construír realmente un camino nuevo y que todos los españoles evidentemente necesitamos.
En el debate no hubo sangre, ni se arrugaron demasiado las respectivas y estratégicas camisas.
-AHORA LE TOCA AL VOTANTE-


lunes, 13 de junio de 2016

- DANI ALVES DEJÓ EL FÚTBOL ESPAÑOL -



Acabada la temporada nacional, sigue el fútbol europeo en plena turbulencia y preocupación por el estigma de terror de los yihadistas y a través de los simios sin neuronas que utilizan la emotividad de la masa para inocularse violencia y desestabilizar la verdad del fútbol que se juega sobre el verde césped. El Europeo de Francia tiene más nubes de escándalos de sexo que revolotean hacia la "Roja". Es un torneo inicialmente turbulento.
La última gran noticia de la temporada española que finalizó y la primera seguramente de la próxima, será la ausencia como jugador del Barça del gran Dani Alves. Queda su enorme sello y carisma.
Alves es Brazil. No puede ser de otro lugar viéndole su orgullo y adicionándole pulmones de alemán.
Dani reventó todas las admiraciones sevillanas. Fue más de medio Sevilla FC, y pronto los focos de los ojeadores adinerados se fijaron en él para efectivas intervenciones. El Barça, se hizo con él.
Y en el Camp Nou demostró con creces por qué era el lateral derecho de la "canarinha". Un portento, un pesado, un brasileño ofensivo que recordaba por su audacia y genialidad a Roberto "bombardero" Carlos, solo que Alves no es zurdo.
Alves disfrutó con su pasión española. Sacó todo su duende carioca y su máxima y filosofía que le dicen que los partidos se ganan si metes goles y si atacas.
Los primeros años en el Barça le encumbraron definitivamente por si había algún escéptico. Triunfó a lo grande, hizo su trozo de grandeza de un Barça más atómico aún que el actual, y llevó la fuerza de Brazil por toda su camiseta azulgrana. Con un disparo tremendo, con unos pulmones de atleta superdotado, con la maravillosa y espectacular idea de subir contínuamente al ataque, y de no olvidar que de vez en cuando la identidad de un futbolista de su tierra pasa por el riesgo de un caño mágico o de una filigrana aparentemente vanidosa pero realmente espectacular y mediática. Os confieso que antes de que Leo Messi bombardeara al planeta del todo con su magia sutil que cerca históricamente al mito Maradona, mi ídolo era Alves. Porque cuando el Barça iba trabucado, distraído y un poco con las ideas somnolientas, entonces lo mejor era darla la bola a Alves y él ya se encargaría de todo lo demás.
Los años y el dinero no le pasaron a Dani en balde. Se puso más comodón y fallón, y siempre buscó la fiesta y el placer para decirnos a todos sin querer que él tenía veintitantos años, que era humano, que le gustaban las mujeres, la playa, el show, el exceso, el protagonismo, el humor, la polémica y la lengua larga e inoportuna. Su faceta personal nunca ha tenido su calidad futbolística, pero ahí queda su sonrisa, su samba y sus ojos claros y carnavalescamente expresivos. Idolatrado por unos, y odiado por sus rivales. Yo nunca juzgo a jugadorazos así. Porque ahora que se va a otros retos del dinero y de la aventura, quedará la marca inevitable de su ausencia. En la banda derecha, en el extremo proyectivo, faltará este maravilloso gamberro inocente y festero.
Brazil pasó por España. Con Neymar, ha sido la última gran perla de su país, eclipsando incluso al heterodoxo y longevo Cafú.
A los que nos gusta el fútbol de sabor valiente y de ataque, nos pasará que echaremos de menos su enorme talento lleno de emoción, vigor y vitalidad. Se hizo rico, pero en cuanto pudo Alves volvió al orgullo inolvidable de su gran pasión que es hacer su futebol. El gran Barça pierde a un futbolista sencillamente diferente.
-HASTA MESSI LE AÑORARÁ-

miércoles, 8 de junio de 2016

- LA PUERTA, MÁS ABIERTA -



Eran las tres y media de la tarde. Del jueves pasado. Como de habitual, alguien se había dejado la puerta de la calle parcial o totalmente abierta. Y me alegra decir que esta vez la sensación de fastidio y rechazo, se vio complementada por una idea absolutamente necesaria y oportuna, y que en otro momento de mi vida pasaba desapercibida y sin la adecuada reflexión. Había cosas de mi finca, vecindario y barriada, que me eran realmente casi imposibles de comprender.
Pero este jueves pasado, se me encendió finalmente la oportuna y apagada bombilla. Ahora podía ver mucho mejor. La perspectiva empezaba a ser copulativa con la lógica. Empezaba a entender ...
¿Era lógico que la puerta exterior estuviese abierta y a merced de los ladrones o facinerosos a las tres de la tarde y sin mayores protestas de nadie? La respuesta no era no. La verdadera puntería de ecuación resuelta tenía que ver con el contexto. Porque mi finca no es ni puede ser convencional sino distinta. Aquí se hegemoniza desde ha mucho,-que es cuando los propietarios de toda la vida se marcharon a casas más nuevas y confortables-, la idea del ratio de edad de los treinteañeros de familia bien que se afincan fugaz o definitivamente en mi barriada.
Al no haber ascensores aquí, la gente mayor o de una edad más madura declina venirse a este barrio. La barriada, tal y como yo siempre quise concebirla, ya se murió y no puede por lo tanto existir. Esto es semejante a un Colegio Mayor sin bedel o vigilante. Y desde esta idea debe partir absolutamente todo mi desagrado. Y solo desde este contexto especial y determinado.
Ahora ya entiendo mejor lo que pasó, está pasando y pasará. Aquí ladrarán los perros a cualquier hora del día y de la noche sin que nadie diga nada en contrario, olerá a porro, me quedaré a oscuras mientras subo las escaleras porque el temporizador no está regulado pensando en los ritmos de los mayores, habrá una utilización sui géneris de las terracitas de la fachada posterior construídas desde el desierto del franquismo y llevadas a legalidad desde los derechos adquiridos con motivo del tiempo transcurrido desde su construcción, la puerta de la calle será un azar imposible en su cerrado, y las ideas de los jovencitos que viven su mundo con generosa impunidad, serán francas y evidentes. Individualismos, necesidad de autoafirmarse camino de la adultez, la calle llena de bares de oportunistas aprovechando la desaparición del pequeño comercio, y la astucia de los viejos propietarios a los que el afronte de los problemas reales de sus todavía viviendas se la trae al pairo.
Conclusión: el que está de más aquí, soy yo. Estos muchachos que me rodean no pueden pensar que no sea en su mundo y en cómo salir airosos de sus situaciones personales. Nunca les hables demasiado de lo colectivo o de las normas éticas. A estas personas hay que dejarlas estar, hacerse a un lado, evitar en lo posible meterse en charcos de inconsecuencias y hormonas, y mostrarse conservador en extremo.
Sí. Me alegré mucho el otro día. Porque hubo un antes y un después. Es verdad que me duele mi finca y mi barriada porque aquí nací y nunca me he movido de este sitio. Pero ese dolor y esa decepción debe dejar paso a una prioridad mayor. La única realidad es que mi barrio ya no es un lugar apropiado para que siga viviendo la gente carroza como yo.
Y sobre todo, la mágica enseñanza, es intentar asumir que en este lugar puede pasar absolutamente todo lo imaginable y sin una supervisión adulta necesaria que equilibre conductas y posiciones. Aquí no hay nada que hacer.
Lo jodido era cuando yo no podía concebir que mi barriada había cambiado de modo abismal y que todo había pasado a mejor vida. Por eso me siento ahora potentemente alegre y asumido. Porque ahora mi camino sale del esoterismo y se adentra en la lógica situacional y real. En 2016, mi barriada es la que es. La que puede ser y la que no hay más remedio que haya. No puede ser de otra manera.
¡ALBRICIAS!

sábado, 4 de junio de 2016

- HASTA SIEMPRE, MÍSTER ALÍ -



Me siento una mota de polvo escribiendo acerca de un titán. Porque seguramente el gran Muhammad Alí fue el mejor deportista de todos los tiempos y el gran king del boxeo.
Un genio dormido por el puto párkinson que le sobrevino seguramente a causa de tantos y tantos impactos en su cabeza. Realmente, el boxeo es peligroso incluso para este dios en vida y en muerte que forma parte de la leyenda de mis mitos e ídolos más evidentes.
Se ha ido un tiempo. Un trozo de tiempo que no puede volver. Pero Cassius Clay, lo vivió todo bien vivido. El "loco" de Louisville marcó una época dorada e imposible de ser borrada por nadie. Me impresionó su vida, de la misma manera que me impacta la ley de vida de su desaparición. ¡Descanse en paz, maestro! ...
Me divertía este mocetón guapo que bailaba con la complacencia del gang Don King mientras se escuchaba la voz de Sinatra y de toda la jet set americana, en el ring del Madison Square Garden de Nueva York. Cita obligada y con etiqueta.
Alí, le dio mucho a América. Fue un maravilloso rebelde que se negó a ir a Vietnam, que defendió a su raza negra en tiempos del Black Power, y que sobre todo, me ganó con su antológica vitalidad.
Bailaba. El gigante dormido, bailaba alrededor de sus maravillosos rivales como Frazier o Foreman. Poseía una agilidad impropia de un peso pesado y una técnica boxística 5 estrellas. Era un fenómeno. Un ciclón. Alguien que nace y que nunca puede tener sucesor. Se fue el "Jeff" de este negocio.
Yo me reía cuando este atractivo mocetón se dirigía a la cámara de la televisión en pleno combate y minusvaloraba en vivo a sus rivales dejándolos en evidencia. Alí era un huracán. Un fantástico y exagerado extravagante que a todos producía admiración. Su ego mediático y pionero le hacía justiciear y fanfarronear exclamando: "¡Soy el mejor! " ...
Era el mejor. Era, muchísimo. Era un niño grande y fantástico, lleno de sueños y de libertad. Fue el inventor de la idea del show en el deporte de masas y de la gran competición. Orgulloso, arrogante, elegante, comediante; terrible cuando lanzaba su jab en forma de picadora avispa letal de necesidad.
Cuando Clay se encerraba en las cuerdas, la gente sentía muchas emociones. Y entre murmullos y clamores y cuando el maestro veía asomo de agotamiento en su fiero rival, salía como una metralleta y empezaba el rápido calvario y final de sus rivales. Y entonces América y el mundo, poníamos la cara de la sonrisa admirada y satisfecha. Había vuelto a ganar, como hizo con Foreman en su último asalto y en su gran hazaña en África.
El gigantesco nivel de este mito de la historia del deporte universal es demasiado pesado para ser transportado en glosa y loa a través de unas escasas y modestas líneas llenas de nostalgia y admiración. Es una bandera del deporte. Un as ahora a media asta.
Alí, a pesar del párkinson, hizo lo que le dio la gana y fue feliz a su modo y manera. My way. Fue singular e irrepetible, y todo el deporte le debe en estos días un silencio y un recuerdo a un ser maravilloso y monumental que acaba de irse.
¡ADIÓS AL MÁS GRANDE!

miércoles, 1 de junio de 2016

- LAS MANCHITAS DE LEJÍA -



No es triste el descubrirse a destiempo. Y no es que yo trate de hacer lectura positiva sobre mi evolución y crecimiento, sino que creo en tal alegría.
Descubrir, lograr abrir los ojos, asumir y entender, avanzar; son verbos y momentos en los que siento una mayor satisfacción que lamentos.
El otro día me puse unos pantalones. No tenía para verano, y aproveché la oferta de una gran superficie comercial para comprarme dos. Y al poco de usarlos, me percaté de algo nimio y a la vez significativamente importante. En la parte baja de uno de los pantalones habían unas manchas pequeñas, a pesar de que estaban recién lavados, recién estrenados, recién nuevos, y recién usados.
Hace años vi lo mismo en otros pantalones. Me molestó lo que vi, pero aunque me extrañaron tales manchitas, no reaccioné y pensé desde mi dejadez, que pues mala suerte y ya está ...
Aquello que vi hace años y a lo que concedí excasa importancia, también eran estas mismas manchitas de lejía. Exactamente, las había generado yo por lo mismo. Pero esta vez, afortunadamente, ha sido diferente. Me he preocupado y he visto las consecuencias de no afrontar las responsabilidades. Las manchas de lejía son muy jodidas para la ropa. Si te llegan, raramente las podrás eliminar. Había que hacer otras cosas para que esto no sucediera.
¿Cómo fue posible que no tomara precauciones ante el riesgo de echar a perder mi ropa? ¡No pienso rebanarme los sesos en averigüarlo! Sería como darle vueltas a una noria sudando inane. Lo único importante es abrir los ojos y asumir la claridad de las responsabilidades. Y todo eso se llama, aprender y dejar atrás los momentos de precaria salud. Estar ahora más fortalecido que nunca.
Nunca más me pondré a fregar la casa sin ponerme antes otra ropa distinta a la de vestir. Y si lo hago, allá que deberé ir otra vez a gastarme el dinero que no tengo en nueva ropa despilfarrando mi sentido común.
Sí. Ya sé que ésto de la lejía y de las manchitas en las pantalones es una cosa absolutamente menor. Soy consciente. Pero es una particular alegría, porque en el fondo hay mucho más que el mero ensuciarme irresponsablemente desde agentes externos.
Sí. Hay mucho más. Lo de la lejía es un éxito porque antes no lo era. Pringado del decolorante corrosivo, lo aceptaba con una bola resignación sin más.
Las cosas verdaderamente importantes llegan a mi vida. He asumido paulatinamente que hay que cuidarse y fijarse más, y que el dinero cuesta mucho de tener, y he de apretarme más el cinturón de mi responsabilidad, y que mi inteligencia ha vuelto a salir silvestre y rutilantemente razonable.
Y miro con nostálgica ternura a aquel niño grande y miope que caminaba sin un rumbo hacia fantasías imposibles. Ahora es tiempo paulatino y de pies en el suelo, de realidad y de seguir creciendo y porfiando. Mi cabezonería ha logrado un nuevo éxito en mi crecer.
Pero, soy ambicioso. No me conformo con esto. Tras salir de la cueva de mi ceguera, iré haciendo expediciones por la vida con el único fin de mejorármela y de perfeccionarla. Porque aquí hay que sobrevivir y administrar mejor, y ser optimista y seguir caminando constante e imparablemente.
Las metas,-aunque estén más cercanas-, son el día a día. Lo cotidiano. La vida será mi laboratorio de ensayos y mi sendero de crecer. Y habrán más manchas de lejía y de muchas más cosas. Pero también brillos y satisfacciones.
-DE TODO-

domingo, 29 de mayo de 2016

- EL REAL, CAMPEÓN CHAMPIONS ANTE UN GRAN ATLÉTICO -



Músculos sin oxígeno, recuperadores, calor, humedad, la prórroga, el iron man, el marathón, el drama, la euforia, los lloros, la manera de perder y la heróica de ganar desde la más sucia angustia.
El Real y el Atlético se dejaron el alma y la salud en el suelo, y la lotto de los penales alzó el dedo a los vikingos de Pérez. El ajedrez táctico de San Siro decidiría las cosas desde la lógica de la matemática que no tiene discusión. El que la caga, se va a llorar. Que es lo que le pasó a Griezman cuando falló un penalty con todo el partido por jugar y por delante. Luis Aragonés sigue sin ser vengado de aquel gol traicionero del muniqués Schwarzenbeck. Otra vez será. Agenda y asignatura pendientes.
La buena verdad es que el Atl de Madrid completó otro partidazo, y dominó el balón mucho más que el Real, y hasta se puede decir que pudo merecer la victoria. Excusas. En una gran Final de la Champions merece ganar la "Orejona" el que la gana.
Calor, humedad, más lesiones y calambres. San Siro es grande y ancho, y eso hace que los fondistas acusen más la porrada de kilómetros.
Dos grandes gorilas se dieron bien fuerte en Milán. La "Undécima" del Real se la llevan los blancos con otro discutible gol como el de Mijatovic, pero esta vez no solo en fuera de juego de Ramos sino en error de Oblack, que ya es éso noticia esta temporada. Y cuando no estás fino, la pifias, lloras y pierdes. Crueldad. Cada vez que había un balón aéreo, temblaba en el área rojiblanca hasta la tila.
Pero el juego de los del mito Simeone fue bueno de ver, y paró bien a las laterales madridistas ofensivas con un Juanfran rutilante.
Los dos finalistas se incomodaron bien y todo lo que pudieron en el límite de todo lo posible cuando está en juego a nivel de clubs la cosa más grande que hay en Europa. ¡La Champions es carisma! ...
Carrasco, chico joven y rapidísimo, brillante y efectivo, lograba el empate y devolvía las sonrisas de esperanza a los colchoneros y el Real entraba en depresión. La salud en una Final es absolutamente definitiva.
Miedo a perder. No hay derecho a perder. El fútbol es maldito y drástico, definitivo, y la mano del César en el Circo romano de los imperios antiguos. Por eso la prórroga fue un mero relleno de heridos de impotencia, y el azar el gran fin de fiesta del choque de estilos.
A cero de gasolina, todo podía ser incertidumbre y duda, el todo por el todo, o el todo por la borda. Y al final Cristiano Ronaldo totalmente lesionado, se fue al punto fatídico y todo se acabó . La "Undécima", ya es para el Real Madrid 2016, que salva así la temporada, que pudo haber sido realmente nefasta.
Y en un nuevo año de "Simeonazo", el Atl de Madrid volvió a dejar a todos boquiabiertos y eliminando al Barça y al Bayern,-conocidos equipos ambos-, se plantó en la gran Final. Tiene mucho más mérito que nunca, y se afianza como equipo top. Ya saben en el mundo que en Madrid hay otra gran escuadra.
Zinedine "Zizou" Zidane, firma su primer y breve año con los blancos de Chamartín, y hace con su sonrisa la pax en el vestuario imposible que había mal hecho Rafa Benítez. Y ahora esa sonrisa de fortuna y alegría solo puede romper La Cibeles. El Real Madrid resurge de sus dudas y alza su Champions número 11. Como un equipo de fútbol de trofeos al bolsillo. ¡Enhorabuena a todos los madridistas!
¡VIVA EL FÚTBOL!

viernes, 27 de mayo de 2016

- MIGUEL DE LA QUADRA SALCEDO, LA VIDA COMO AVENTURA -



Personalidad y gusto por la sorpresa de la innovación. Un culo inquieto de la televisión, que evolucionó hacia su convencido sino de la aventura activa.
Recuerdo siempre sus bigotes excesivos y sus ojos más que claros en el corpachón de un potente atleta y periodista. Miguel de la Quadra-Salcedo era corresponsal en el extranjero y nos informaba acerca de los conflictos políticos y de las guerras tremendas.
Pero siguió la idea de Rodríguez de la Fuente por otra vertiente. Su animal de las aventuras, sería el mismo ser humano. Salió de los platós cerrados y encorsetados, se rebeló, y se hizo al monte de su verdadera vocación en el periodismo abierto de la comunicación.
Fue nuestro Rambo de la tele, que se metía en los charcos más corajudos, y en vez de sentirse víctima de las adversidades y de los peligros, a Miguel parecía estimularle el riesgo. El riesgo fue su aliado y su amigo.
Un día nos enteramos de que era heterodoxo y de que había sido campeón de España de jabalina y casi campeón mundial. Y de su pasión extrema por los viajes y de su ausencia total del miedo. El verdadero comunicador, debía mojarse el culo.
De la Quadra hablaba suave y claro a un tiempo. Era cuidadoso y contundente a la vez. No podía soportar los asfaltos y la comodidad de las ciudades. Él era campo y horizonte, y delicado y siempre ceremonioso y profesional ante las cámaras reverendas. Sabía su oficio y su objetivo en unos tiempos de libertad y de color que le abrían sus expectativas y sus anhelos.
Miguel de la Quadra-Salcedo, forma parte de la historia de nuestra televisión, y de la historia vital en ella de desmarcarse de la forma aburguesada de hacer periodismo. Necesitaba ir, llegar, afrontar, alejarse, vivir las selvas y la dureza de las estructuras vacilantes, pisar con sus botazas y chirukas pedruscos insólitos, y vivir como pocos su gran pasión.
Al final, se volcó con los Andes y la ruta Quetzal, y se metió de lleno en la sangre casi adolescente de la historia viva, y practicó plenamente el ejemplo de la antixenofobia. Sus viajes eran excusas y conquistas para compartir y mostrar. Se sentía y quería ser eternamente joven, y la mejor forma que halló fue rodearse de muchachos dispuestos a salir de los nidos y de los primeros temores. Miguel fue un gran public relations de campo y polvo, y amó a su país y a muchísimos otros pueblos distintos aparentemente al suyo.
Fue un reportero y aventurero de raza y pasión. A pesar de nacer en Madrid, se sintió vasco, a pesar de todo se marchó a su Dorado a hacer las Américas, y sobre todo, hizo feliz a muchos amigos.
Fue un amateur del jugarse el pellejo. Tuvo coraje y decisión. Nunca dudas. De Machado. Hacía camino y pionerizaba la aventura y la fantasía televisiva con el único fin de agradar y de disfrutar. Era el jefe de las expediciones lúdicas e históricas, y un admirador embobado de todo aquello que iba descubriendo por el camino de su tremenda decisión.
Salcedo fue un tipo especial. Único en lo suyo y absolutamente inolvidable para las personas de mi generación. Un atleta periodista y viajero, amante de la dureza, de la verdad y de la concordia. Un embajador activo con una personalidad imparable y arrebatadora.
-DESCANSE EN PAZ-

miércoles, 25 de mayo de 2016

- INIESTA, ¡MAJESTUOSO! -



Tenía que ser en el último partido de la temporada regular en España. En el transcurso de la gran Final de la Copa del Rey, que pone cierre,-a pesar de lo que pasará en San Siro-, a un tiempo de fútbol y que se constituye en el gran fin de fiesta. Una especie de homenaje de fin de curso en el que el fútbol se despide fugazmente con sus galas solemnes y oficiales.
Y ahí en el medio del campo de un Barça casi siempre campeón, el mito en vida que es Andrés Iniesta completó una segunda parte y un final de choque realmente para enmarcar.
El gran héroe aplaudido y hasta venerado tras la hazaña histórica de Sudáfrica y su Mundial, volvió a su máximo nivel en el último partido de la temporada. Aguantando como un juvenil el marathón inaudito de partidos y devolviendo todo el color a nuestro fútbol, además de hacernos sentir de nuevo ilusionados de cara al cercano Europeo de Rusia.
Fantástico, colosal, soberbio, maravilloso, como de costumbre el gran Iniesta. El centrocampista más habilidoso y genial de la historia de nuestro fútbol volvió por donde suele marchar, dando todo un recital de juego.
Seguro, serio, profesional, y girando. Siempre girando con ese centro de gravedad mágico y especial que le permite sortear rivales con la pasmosa facilidad de un genio.
Sus giros. Sus giros con el balón cosido a la bota, desconcertando por completo a sus rivales, su toque brasileño de balón, su extraña habilidad para hacer sencillo lo dificílisimo de hacer, y teniendo en sus pies el tempo del partido y de las situaciones, desbordando como un precoz muchacho en septiembre, dejándonos a todos con sus virguerías con la boca abierta, y con la sonrisa y sensación de que el fútbol puede ser extremadamente vistoso y atrayente.
La creación y recreación del manchego de Fuentealbilla, es para deleite y paladares sibaritas y únicos. Es un fútbol de arte y de precisión, un mago pegado a un talento descomunal, y con una capacidad de imparable manantial para brotar una y otra situaciones futbolísticas de belleza y acierto.
Contenido y nunca polémico, extremadamente querido, Andrés Iniesta se lo pasó bomba. Parecía un niño salido al parque y en estado de gracia. Un futbolistazo ilusionado y empeñado en mostrar rutilante toda su maravillosa grandeza y leyenda delante de todos. ¡Chapeau, maestro!
Bajito, tranquilo, poseedor de una imaginación portentosa con el cuero, desbordante de talento con arrobas, magistral y siempre esperadamente sorprendente.
Y cuando Iniesta,-qué gran temporada 2016 ha hecho-, se pone así, entonces lo único que puedes y debes hacer es ponerle la alfombra roja, reconocer que te ha dado un meneo porque es un fenómeno creativamente agotador, asumir que te ha dejado seco y atrás, darle una sonrisa y un apretón de manos con abrazo, y hasta felicitarse por haber tenido la oportunidad de haber competido con y contra él. Un honor que te gane un as de esta guisa.
Y el fútbol lo agradece. El paso de los años por la veteranía de este formidable icono mundial, se ralentiza y nos da margen y cuerda de esperanza. Y lo que nos toca decir para ser justos es aquello de: "¡Yo también vi jugar a Iniesta!"...
- QUÉ BUENO ES, ¡COÑO! -

domingo, 22 de mayo de 2016

- CANDELA SERÁ LA PLAYA -



Pizpireta y laboriosa, paradójica, creyente y descreída a un tiempo, compleja y aparentemente llana, niña eterna y orgullosa.
Sí. Muy laboriosa. Decepcionada. Por eso el trabajo es su terapia. Y lo peor fue cuando perdió a su madre. Hace dos años. Aún llora cuando la recuerda, que es mucho.
Cincuenta años, Candela. No habla de su padre. Tiene raza y carácter, un genio defensivo y hasta impertinente. Se siente tan poca cosa en el mundo que quiere mandar desde la sombra y que no puede escapársele ni pizca de las cosas que suceden.
Pero el mundo atemporal de Candela, es la playa. Porque la playa es un maravilloso y libre laberinto en donde la libertad y la luz se entremezclan dejando paso a múltiples posibilidades.
La playa es el día; su día. La playa es un marco de juegos y de paseos, de movimientos y de miradas descaradas y también recatadas y contenidas. La playa es naturalidad y día, y polos de limón, y agua, y vida de agua que copula con la arena.
La playa de Candela son pozales de flanes de infancia cuando el agua se hace semicompacta, fugaz y divertida. La playa es familia, y las primeras amigas, y las primeras experiencias, y las tentaciones y el paso del tiempo.
Candela es familiar, y esquiva, y hasta necesariamente egoísta. Es práctica y rápida, no quiere lo que no entiende, y ama la risa y el buen rollo sin llegar a ser banal. Candela es una niña que en el fondo desea dormir y pasar desapercibida cuando a su alrededor está la seguridad y el buen ambiente.
A Candela nunca le indiques ni con la mejor de tus intenciones, lo que debe hacer. Pondrá pegas y entrará en creciente discusión. Porque ella es racial, y de cosas claras y chocolate espeso, y a veces se siente menor y frustrada, e incomprendida, y a gusto en su casa en sus cometidos hogareños, y deseosa de la sorpresa de su libertad.
¿Crecer más allá de los treinta aunque se tengan cincuenta y dos? No parece que le merezca la pena a una Candela que cree en el bien y no tanto en las verdades oficiales. Nunca se sabe por qué no habla de su padre,-seguramente ya fallecido-, y jamás se sabrá si le gustan en realidad o en fantasía las mujeres campechanas, bellísimas, femeninas y tremendamente dulces.
Quizás para desviar el balón, Candela habla de hombres. Pero esos deseos acaban por no terminar de ser creídos. Y va a la Iglesia y le hace una misa a mamá, y cuando nadie la oye hablan entre sí y le pide a su progenitora mucho perdón por cosas que en realidad no tienen la pena de la culpa.
El futuro de Candela es su dinámica, su no estarse quieta, sus misterios siempre velados, su pelo cortito y sus ojos de niña permanente que respeta, acepta y sabe estar.
Candela te la razón cuando le conviene, y contraataca con su personalidad especial a quien le entra directo y la interpela sin complacencias de orla. Y entonces la mujer se rebela y saca su carácter, y casi siempre acompaña sus frases cortas y potentes sonriendo desde el sarcasmo.
Se siente tan vulnerable que está a la que salta y a la defensiva, y no se le escapa una, y se hace muy bien la despistada, y sabe distinguir cuándo la quieres de corazón y cuándo la utilizas para un relleno o una excusa. Boba, no es.
¿QUÉ LÍNEA DE BUS SE COGE PARA IR A LA PLAYA?

jueves, 19 de mayo de 2016

- 15-M, 2016. -



Cinco años de la gran liberación de rebelde energía. Cinco años de magia han transcurrido desde la casi enigmática explosión iracunda y de esperanza que acampó en el kilómetro cero. En la Puerta del Sol de Madrid.
El sol. Desde unos trajes trasnochados e impostores, cayeron viejos los atuendos convencionales. Éticamente, voló todo por los aires. Lo intocable ha envejecido muchísimo durante todo este tiempo hasta llegar a nuestro 2016. Esa magia justa y revolucionaria del 11-M, está aquí y por encima de todas las cosas. Es una flor adelantada a su tiempo, necesaria, bella, piadosa, contundente, progresiva y cambiante.
Todo es ya otra cosa. Las verdades del barquero han tenido eco y efecto. El 11-M parió un nuevo horizonte. Convirtió al Pesoe en un partido mucho menos de izquierdas de lo que se sospechaba, llamamos a los ladrones con absoluta libertad, el PP ha sido demasiado cómplice de la gran cleptocracia en la que se ha convertido mi país, y los espacios se han  acotado y definido con riesgo y valentía.
Las cuerdas y los reflejos de muchas leyes se han visto deshilachadas y con poca consistencia de futuro. Ha empezado paulatinamente un nuevo futuro. Nació Podemos que se hizo a la política y en que en dos años de existencia logró casi setenta escaños.
El 11-M es un terremoto imparable. Todo va cediendo con mayor o menor visibilidad, pero sus efectos son definitivos. Algunos parecen aguantar mejor, otros se han ido, otros muchos dan manotazos con las manos a las moscas, y otros disimulan tratando de imitar a los mejores actores. Pero la conciencia se ha estremecido. La gente se ha dado cuenta de que debía elegir entre seguir engañándose a sí misma, o reconocer una verdad que hace que los pobres sean más pobres y los ricos multipliquen sus privilegios haciendo de las clases medias un reseco desierto inane y huero.
Desahucios, abuelos estafados, contratos basura, argucias para que los jóvenes en el extranjero no puedan votar, el sentido ético de la culpabilidad del mal uso del dinero, la reivindicación de las realidades históricas nacionales dentro de la complejidad, la necesidad de la participación activa de los ciudadanos más allá de poner un voto en una urna y echarse a dormir en el sofá, el puto paro, la decadencia de la Monarquía, la idea reflejada por los medios de las puertas giratorias, o los paraísos fiscales, o la separación de la Iglesia y el Estado, y la vindicación de una Democracia de verdad y real, los derechos de la mujer, la insoportable sensación de impunidad con la que actúan unos tremendos golfos gángsters que han encontrado en la gestión de nuestro país una forma de llenarse los bolsillos, el recorte de la Sanidad y de la Educación, el neoliberalismo, el talón de Aquiles de la Troika de Bruselas, y el desnudo integral que ha dejado a los poderes aparentemente incuestionables.
La verdad indignada del 15-M de 2016 es que todo sigue vigente y que las acampadas de Sol no fueron exotismo sino movimientos de placas tectónicas que a todos sorprendieron.
Hay una flor, hay otro mundo que es posible, hay opciones, hay más libertad a utilizar, hay progresividad, hay más valentía a pesar de algunos tremendos porrazos, hay inconformismo y no nos la meten doblada o decepcionada.
El 15-M de 2016 está en espera de un acuerdo democrático y parlamentario para Junio, y en devolver y renovar el pase de una nueva confianza robada por unos capitalistas amigotes que habían hecho del ladrillo y de la usura su forma agresiva de arrearnos una y otra vez.
-Y ESO YA ES MÁS DIFÍCIL-