domingo, 26 de julio de 2015

- AGÓNICO TRIUNFO DE FROOME EN EL TOUR 2015. -



El Alpe D´Huez dictó toda la mágica sentencia haciéndonos ver que el ciclismo es respetable y grande, admirable y magno, y que subirse ahí a la bici durante tres semanas de subidas y bajadas, mantiene invicto el prestigio de Monsieur Le Tour.
El británico Froome había vivido apacible el maillot amarillo desde sus siete kilómetros estelares en el Soudet. Atacó con los movimientos extraños de un muñeco privilegiado y superdotado, y se puso el galón de gran aspirante desde antes de los pizpiretos Pirineos.
Contador se había equivocado. A su edad ya no puede estar para juntar Giro y Tour. No iba. Por eso al final su quinta posición es mucho más que aplaudible. No puede decepcionar a quien sabe de su enorme calidad. Solo es que le pudo la ambición ...
Italia mantiene el orgullo a través de Vincenzo Nibali. Luchó y peleó como bien pocos, dando la cara, y jugándose el pellejo descarada y descarnadamente. Formidable carrera llena de honradez.
El otro español, Valverde, me emocionó. El murciano acaba de conseguir por vez primera en su vida el tercer puesto del Tour y se puso a sollozar de tierna alegría. El ciclismo está vivo y es real. ¡Es un abrazo! ...
Colombia volvió al pasado. A sus "escarabajos" trepadores y diminutos, fantásticos y arrebatadores. Porque Nairo Quintana nos llevó a los tiempos de Lucho Herrera o de Fabio Parra. ¡Qué tiempos tan ciclistas e imprescindibles! ...
Sí. Froome parecía tenerlo todo ganado y bien ganado, y mucho antes de las montañas alpinas. Fantástico y raro sobre la bici, Chris nos deleitó con una fortaleza y calidad descomunales. Parecía imbatible. O, casi ...
Porque la última etapa, la última semana, los últimos kilómetros, las últimas horas del Tour, no iban a ser nada fáciles para el británico de Kenya.
Un fantástico Quintana comenzó a arrearle en los Alpes en cuanto pudo, a pesar de que algunos le critican un exceso de frialdad que en realidad es precoz madurez positiva.
Nairo fue la gran sal del Tour 2015. El único ciclista que tenía en sus facultades de trepador la capacidad de hacer humano al prodigioso Froome, que finalmente gana esta edición ciclista que ha terminado.
Nairo le puso clase y alas a la idea de los grandes grimpeurs andinos que desafían la fortaleza del rico músculo europeo. Le puso emoción y casi las patas arriba a toda la Grande Boucle. La expectación que no llevó Contador la recepcionó Quintana, y nos dejó a todos el genuino sabor de ese ciclismo de ataque que convierte a los atletas en ganadores del éxito y de la simpatía del valiente deporte de las dos ruedas sin motores.
Froome ha sido justo vencedor. Ese minuto largo dice mucho de su enorme talento, y catapulta igualmente a Quintana al futuro  en el estrellato del top internacional. ¡Hurra! ...
Ha ganado un corredor colosal, y ha nacido una estrella que ya lo era pero que ahora se consagra definitivamente. Y entre el británico y el colombiano le han dado al Tour 2015 la dignidad y el prestigio a ese deporte tan dejado del interés del dinero y de una más justa dimensión.
¡BENDITAS AGONÍAS!

martes, 21 de julio de 2015

- YA NO ES IGUAL IR A MI HORNO -



Mi panadería. Mi horno de siempre. El de toda la vida. Al que fueron mi abuela y mi madre. El horno al que voy ahora yo. Pero ya no está la mirada atenta y acogedora de la panadera María Jesús, y los tiempos son otros. Los puñeteros y reales tiempos del hoy.
Yo intuyo que no volveré a ver más en el horno a la mirada familiar de mi hornera favorita, la cual siempre nos daba los dos panes sin que le dijéramos nada, porque nos conoce de siempre y porque nos los hacía adrede y nos los reservaba y todo la buena mujer.
Y no creo que la vea más tras el mostrador y con su enorme afabilidad, porque está malita y la veo delgada caminando por las calles de la barriada, y ojalá me equivoque y estas cosas.
Pero la señora María Jesús se levantaba todas las mañanas y no podía estar quieta. Solo la conozco de trabajar y de trabajar. De estar todos los días ahí. De que me escuchara quejarme mucho de mis cosas. Sí. De que me escuchara con unos ojos casi maternales y comprensivos que ponía.
La veo caminar junto a los suyos, pero no es posible que a esta laboriosa señora le esté costando tanto reincorporarse a su horno. Algo gordo, demasiado gordo, debe atenazarla ...
Y entonces voy al horno y se nota más que mucho el cambio generacional y sus relevos. La hija que más está y más me conoce, sí que se sabe cómo se llaman mis panes y cuáles ha de darme y cuáles no. Pero su otra hermana ya no lo sabe, y resulta que a estas alturas del partido he de aprenderme los nombres de los panes o la chica no se entera. Se ha perdido la cercanía. Se va perdiendo ...
La hija que más me atiende porque más tiempo está y me conoce más, sí que me sonríe, e incluso me escucha por las mañanas con cortesía mis comentarios acerca de mi mundo. Pero veo en su mirada la seriedad de la distancia. Como queriendo decir: "Bien, vale, te conozco y a tu madre y todo eso, pero,¿qué me estás contando?" ...
Tiene razón. Mi vida es su vida y la de los otros, otra. Pero mi nostalgia del pasado se me revuelve clara. Su madre, María Jesús, sí que me escuchaba y parecía comprenderme. Y aunque casi no la dejaba hablar, ella miraba con curiosidad y lanzaba una opinión siempre oportuna y hasta sabia. Y me animaba a tener paciencia y que a seguir, y que todo lo malo pasa, y todas esas cosas cercanas y tiernas que se tienen y alcanzan con el paso de las décadas.
Mi calle Borrull está huérfana o carente de cercanías y abierta al mundo funcional y rápido de hoy. Un ejemplo es el horno y mi rechazo a los cambios evidentes.
Yo ya no voy a gusto a ese horno. La señora María Jesús no está y no me pregunta todos los días por mi anciana madre como antaño, y un día que pasaba la miré y la vi también en ella una distancia inesperada que no interpreté bien.
La señora María Jesús no se entristece o pone seria cuando me ve ahora a la distancia, sino porque me asocia a su tiempo de salud y de libertad, y los médicos le han aconsejado mucho descanso, y se ve que eso lo siente como una patada en los mismísimos. Pero la realidad es la que es. Y sin epítetos.
-SIN NADA-

jueves, 16 de julio de 2015

- KRAHE -



Serio y reposado, irónico y especial, inspirador de escritos y doncellas, amador de la vida sabia, y todo muy normal. Con tal de no ser nunca un gilipollas ...
Impredecible y antirreligioso, satírico y libre, estéticamente personal, humor inteligente solo para elegidos sibaritas, demócrata real, hombre uno más del barrio de Salamanca y de Madrid. Que decidió que nunca quería ser lo mismo que un gilipollas ...
Mandrágora y arte, bohemia y hasta economía inducida, y Aute y Sabina y Pérez, y Brassens el mago de las Francias abiertas y especiales. Orgullo riguroso pescando peces en las aguas artísticas. Nada de purismos ni ortodoxias. Que nadie le afine la voz al Krahe. Que se pronuncie Krae, o Krage, o Krau, o como se le de la gana. Con tal de no ser jamás como un gilipollas, madre ...
"Marieta" le consagró, y su público llenó los bares de su expectación, y sin ser star system tuvo el valor de ser auténtico y referencial. De referente. Y gustó de señoras y canadienses, y fue caballero de caballos, y soñador de puertas siempre abiertas de su ingenio nato. Porque ese ingenio nunca iba a hechizar a nadie salvo que se fuese un perfecto gilipollas ...
Gilipollas, gilipuá, gilipollas. Es una palabra cañí y casi definidora de un tiempo de inacción y de falta de libertad. Gilipollas es uno que no se entera y que además es insolente. Por eso este calificativo gana altura y más puntería cuando sale de la música de ese Javier Krahe que marcan las crónicas como que nos ha dejado. Un poco estupefactos y gilipollas nos dejó ...
Le preguntaba a Krahe si temía a la muerte, y el maestro esbozaba una especie de sonrisa lógica y sarcástica para rematar finalmente afirmando que eso no le preocupaba en absoluto. Y que de la muerte casi ni te enteras, y que es una cosa que va y aparece y ya está. Sin más. Porque la muerte es también en el fondo una gilipollas, madre ...
Es difícil imaginar un tiempo en el hoy de las reglas del juego marcadas por el dinero privilegiado y por los intereses. Parece que la atmósfera de Krahe quiere diluírse entre frivolidades y nuevos tiempos. Lo que pasa es que la actitud del genio es distinta y propia. Y entonces ese nuevo tiempo y el paso de del tiempo, y los nuevos meses, y los nuevos avatares, y hasta el nuevo 2015 se tornan bastante pelín gilipollas. Y yo no quiero ser nunca un gilipollas. Nunca un gilipollas ...
Atrevido y audaz, claro y libre, pluscuamperfecto y hasta formal, amante de lo que amaba, y despreciador de lo menor. Entrevistado y divertido, sin estrépitos ni showmans, ni vanidades impostadas u olimpos postureados. Era mucho mejor hacerse el gilipollas, madre ...
Este país llamado España y Krahe parecen muy distintos. Como líneas paralelas y destinadas nunca jamás a encontrarse. Pero no es del todo verdad. Porque hay otras muchas Españas nada standarts, que siempre te van a sorprender y epatar. Unos lugares increíbles, mágicos, intimistas, descarados, sin complejos, cañeros, arriesgados y con temple. Unos ríos hermosos, unas montañas con buen diseño, unas señoras majestuosas y hasta unos curas calaveras ...
Porque Krahe ha sido, y ha vivido, y ha diseñado el trozo del estilo de una ideología y de un vivir, de una canciones eternas y brillantes, y de nosotros y del recuerdo abrumador y potente.
-COMO UNOS GILIPOLLAS DE ADORARLE-

lunes, 13 de julio de 2015

¡ SERENA SUPERSTAR !



Ganadora y con toda la concentración. Domina finalmente Wimbledon 2015 y todo el tenis de ahora. ¡Serena! ...
Tranquila e inteligente, haciendo exactamente lo que tiene que hacer en la pista, dominando sobre su veteranía a todas sus rivales. Ahora se ha impuesto en esa hierba con olor a pioneros, a toda una más que promesa del tenis español como es Garbiñe Muguruza.
Tenis de mujeres. Machismo  y menos interés mediático. Y en Estados Unidos que es el gran Continente del deporte de los astros, ser mujer y brillar como enorme campeona es todavía más fugacidad que siendo varón.
La hermana de Venus Wiliams ya ha tiempo que reina con poderío y sobre todo tipo de superficies. Negra y luchadora, defendiendo las causas terribles de sus hermanos de raza, y admirando con su belleza el vuelo de su falda elegante y certera.
Serena cubre el hueco y el lugar necesario que precisa el tenis femenino americano. Es una de las mejores tenistas de la historia y sucesora de féminas mitos como Billy Jean King, Tracy Austin, Capriati, Chris Evert o Martina Navratilova.
Admirable su humildad en el juego y huyendo de polémicas. Poniéndolo todo en su orgullo y en su profesionalidad. En su revés, en su físico superdotado y en su mentalidad irresistible y ganadora.
Chris Evert fue la novia de América en las pistas, y Martina Navratilova vino del frío hasta acabar enamorando a todos con su grandeza y tenacidad. Pero la historia no se detiene nunca y reclama antídotos para Sharapova o para las contrincantes de más pujanza y opciones.
Es oportuna y merecida mi loa a la campeona negra. Su sentido del estar y de la elegancia, su no protestar demasiado las pelotas confusas y su actual convicción de que ha logrado ya hace tiempo la estabilidad y el camino de la número 1 que es.
Serena es su nombre y tranquilo su temple. Y mujer, y le da la importancia a la competición que ha de darle, y tiene cabeza para esperar las dudas de sus rivales, y sigue y sigue sin dar nunca una bola por perdida.
Cantan datos y cifras. Y frente a los resultados las elucubraciones están de más. Serena es una de las mejores deportistas de los Estados Unidos, y el público lo siente y percibe. Y Yankeelandia se deja de batallas raciales y admite las evidencias. Casi nunca se puede con ella y es mejor reconocerlo antes de caer en ridículos y en argumentaciones de Saloon.
Las divas. Billy Jean King, Evert o Navratilova, hacen en su olimpo del éxito un hueco inevitable ante esta otra mujer de raza negra y de un nivel técnico tenístico práctico y excepcional. Estados Unidos sigue siendo totalmente competitivo en tenis femenino porque ahora está Serena, y se disfruta y se goza de esta contingencia.
Y el ejemplo de Serena y de su gemela Venus hace mucho por la proyección y el quite del titubeo de las chicas americanas de todas las razas. La reina ahora de Wimbledon se luce en oropel y es admirada por el mundo que domina en varones el serbio "Nole".
El deporte se felicita en las alturas por la diversidad y la perseverancia de esta veterana estrella y sin paliativos.
-ES LA MEJOR-

sábado, 11 de julio de 2015

- LA CAMA -



Emocionante e histórico. Tierno y enérgico. Me tenía que pasar. Me había trabajado mi vida mucho tiempo para esto.
Por fin ha llegado. Solo es un síntoma potente y necesario. La fructificación. Mi asunción de mi crecer y de mis nuevas perspectivas y de conexión con la realidad.
Sí. Esa cama mía individual, quedaba arcáica y atrás. De otro tiempo y de otra visión nada realista de mi optimismo. Una cama dispuesta casi de cualquier manera. Para una persona sin ilusión ni abanico para compartir. Una cama de ir tirando, de descansar y para mí de cualquier modo, de dejadez y de pesimismo. Una cama defensiva y de abrigo, de no complicaciones y de no pensar demasiado en los demás ni en los buenos tiempos que definitivamente están por llegar.
Vino ella y certifiqué mi inmovilismo y mi autodesconfianza. Ahí pasaba algo raro y a la vez maravilloso. Ella me sonreía con su afecto y su complacencia. Pero yo aprendía demasiado de todo aquello tan maravilloso, y me sentía preocupado y a la vez extremada y justamente feliz.
Salí muy pronto de la duda. La mujer. Yo tenía y había tenido justicia de merecer una mujer. Una mujer merece una mirada concreta de cariño. Un lugar en mi mundo, en mi vivir, en mi acoger, en mi recibir, en mi amar, en mi tiempo, en mis pies en el suelo, en mis vuelos de aventura y en todas y cada una de mis sonrisas y hasta carcajadas.
Esa cama sola e individual era una mierda y una trampa de autocastración. Y mi felicidad encontrada me llevaba a recuperar el norte real de mis grandes ilusiones. Mi ella y mi vida meneaba unas nuevas y más justas sensaciones.
¡Esa cama no vale nada! ¡Fuera y otra! Y le doy gracias a alguien y a mí mismo por darme finalmente cuenta. En la noche mía más bella e inédita surgió la verdad del gran cambio. Por eso quiero más y más a mi sueño. Y me quiero a mí.
Ahora he puesto los ojos y el sentimiento práctico en una cama grande, de compartir, de dos, de matrimonio, o de como demonios se llame. Ahora sé que la nueva cama me es tan necesaria como los besos y las tomas con la mano, o los cuerpos que cada vez se acercan más, o mis detalles para con ella que son igualmente para mí.
Han nacido nuevas necesidades, y nueva idea, y la mejor alegría y disposición. Ha nacido la concreción paulatina y esperada de mi sueño, de mi amor, del sexo, de la intimidad, de mis brazos y los suyos, de su mirada eterna cuando la veo dormitar, y su sonrisa que es toda mía porque la adoro como nunca a nadie.
La nueva cama será un talante distinto y un sello nuevo mío de disposición. Y la mujer verá mi cama, y amará mis esfuerzos, y mi crecer será valorado, y pasearé por ella buscando sus hielos tensos, y la haré familiar y potente, y seguiré haciéndola sonreír, y ella podrá descansar en mi cama grande, y darse la vuelta si quiere, o agarrarse cariñosamente a mi espalda y esta vez no por temor a caerse al suelo.
Porque mi nueva cama será espaciosa y elegida, preparada y gustosa, mi detalle y mi consideración, y mi delicadeza y toda la ternura.
Y el atrás será una sonrisa tierna pero inservible e irreal. El pasado será un papel mojado que secará la nada, y el presente y el futuro se ubicarán con consistencia a mis nuevas estructuras. Y el descanso será el amor. Amor a todo y a todos.
-Y A ELLA-

martes, 7 de julio de 2015

¡ SANFERMINES TYPICAL !






Toro y cerveza, vino y pañuelo rojo, mozos, australianos, de Murcia, de todos los sitios, de Liverpool, de todas las alegrías y vitalidad. ¡Fiesta! ...
España, Navarra, Pamplona, Euzkadi, castellano,banderas, chupinazo, y riau riau. Uno de Enero, dos de Febrero, tres de tí, siete de Julio San Fermín. Al despiporre hemos de ir. A la gran ceremonia y del peligro. Del hacer mucho el inernacional que me da la gana. Con una media y un calcetín ...
Eurasia, Oceanía, América y el Polo Sur. Todojunto. Todo, junto. Y revuelto y brincos, y correr, y cantar, y bailar, y no he visto una moza más alta y más brava que tú, Izaskun ...
Besos de sal y de azúcar, mi chicle pegado en mi bolsilo del culo procedente de tu mano, y la libertad salvaje, y el del bar que se pone las botas por unos días, y la fuerza imparable del carnaval y la transgresión. Oye, mozo, haz lo que te venga. ¡Aquí se puede prácticamente todo! ...
Acampa fuera de la ciudad. La demanda supera todo el magnetismo de la oferta. Suelta euros y piensa en tu vida, y en tu juventud, y en el estrés del invierno, y en el no futuro, y en las perspectivas de negro que se ciernen sobre los jóvenes, y en el libertinaje, y en vaciar del cuerpo todos los líquidos que sobran y son necesario eliminar.
¡Hemingway! La lírica, la mítica y el pasado. El sanfermín es renovación y vértigo imparable, y continuidad, y el mes de Julio cuando está el Tour de Francia, y la cercanía del amigo Pirineo, y la vacación y el tiempo extra, y las redes sociales, y el waatsap, y el sexo, y tus ojos moros más bellos que los de Nefertiti. ¡Riau, riau, Nefertiti! 
Encierro y bolas. Bemoles y protocolos. Tradición y canciones. La calle de Estafeta y los mozos marathonianos que guiarán el peligro de la manada camino de la Plaza de Toros.
Ocho de la mañana. En punto y en vivo por todas las televisiones. Los novatos y el equipo médico salvavidas habitual. La magia de los toros al galope y unos cuernos majestuosos y salvajes que solo descubres y valoras cuando pasan sobre tu piel y te manda el tatoo que no deseas.
Sangre y esguinces, tensión y humedad, velocidad y viejos pastores del atavismo y del orden. La practicidad de los periódicos oportunos y del cuerpo a tierra estático cuando tienes al morlaco a punto del arreón.
Demasiada gente ahí. Protestas de los antitaurinos capadas por la gran masa que llega a su Meca para disfrutar y para que no se lo cuenten.
Masa. Corredoras y corredores en el barco y el jeep de la adrenalina flotante. Cuerpos en peligro, en excitación, y en unos segundos llamados siglos. Acojone y sorpresa. Atracción fatal, sexy experiencia inolvidable, y descanso final cuando el cuerpo zombie ya te dice no.
Ronquido y meada. Megaexceso. Chapuzón en medio de los deseos imposibles, banderazo neófito de Uxue Barkos, 2015, el recurso para no aburrirse nunca, la mancha de la ropa inservible, ¡ya sé en dónde está España! O, eso creo ...
Charanga y pandereta, cojones y dinero. Navarricos y hasta periféricos, supercalifragísticos y pijos, desorientados y maduros, sin pensar y sin perdón. Como un western sin vaqueros ni indios. Como una carcajada.
-COMO SEA- 

sábado, 4 de julio de 2015

- LAS RAÍCES DE MARIAJO -



No puede negar Mariajo que es conquense. No solo no lo niega, sino que alardea de tal condición. Y concretamente de Valverde del Júcar. Un coqueto pueblo de mil habitantes, que resiste bien dada la cercanía a un pantano atractivo que lo linda y adereza.
Y porque son sus ojos vivarachos. Y porque cada vez me gustan más las personas que vindican su tiempo distinto y tranquilo. Mariajo me conoce de todo el año porque hace gimnasia con su madre,-la señora Angelines casi centenaria y espectacularmente lúcida y fuerte-, pero mientras me destaca las bellezas de su pueblo me aprecia más. Porque es más ella, más de verdad, más sin pose, más con su genio e imponiéndose, menos mirada y más audaz.
Me dice Mariajo que tiene sesenta años y que conoce a todos los de su pueblo, o lo más significativos y como la palma de su mano. Fue casi toda la vida allí. Ama aquel lugar. Porque Valverde es ella, gran parte de ella, y todo su entusiasmo paleto y maravilloso.
Todo me lo dice Mariajo cuando me muestra los libros de festejos de su pueblo en los que se ve mucho de su cuna. ¡Cuántas cosas! No hay un solo metro que no tenga desnivel, hay que curvear y curvear con el coche para ganar el pueblo, está pegado a la antigua carretera que lleva a Cuenca capital, y que está lleno de bares y de animación. ¡Septiembre son vaquillas! ...
En Valverde gana la madera y todo lo que tiene que ver con la utilidad mercantil de los árboles, y lo que bien que se come en el frío pueblo, y que cada vez hace menos adversidad meteorológica en el lugar y en toda estación, y vuelven los ojos vivarachos a la soltera Mariajo.
Alta, enjuta, y con la elegancia y fuerza de los natos de los pueblos. Nacer en alto suele tener estas cosas. Y la dureza y rudeza del campo traen estas diferencias comparativas con el confort de la gran ciudad. La lucha necesaria.
Mariajo me habla de los cortinajes y de los transportes y grúas que hay y se hacen en Valverde. Y que fue una pena que una empresa maderera quebrara y acabara con el sueño de unos doscientos trabajadores. Un proyecto ajado entre las dudas y la crisis.
Mariajo es absolutamente positiva, y realista como lo es su madre Angelines. Tiene el don de casar la practicidad con la duda nostálgica y que se pierde entre las tristezas del atrás.
Mariajo sabe deslindar los senderos, de la misma manera que los surca y transita. Me dice que ahí está la Iglesia, y los hostales, y hasta un Club Náutico que hiergue el turismo hacia el pantano que en el verano es una golosa atracción para el foráneo.
Valverde son árboles y montaña, y rutas cucas para perderse al atardecer con su prima Elvira, y entonces se oyen los eternos acordes de José Luís Perales, el cual llegó a residir allí.
No me gusta casi nada la frialdad capitalina. Aburre y es hueca y previsible. Prefiero los misterios de Mariajo y sus aventuras camino de los pantanos de sus deseos y de su educación más real que exquisita.
Soy muy distinto a Mariajo, aunque me gustan muchas cosas que a ella la epatan. Mariajo es valiente y recela de quien tiene que recelar, y estigmatiza solo cuando las cosas se repiten hasta volverse evidentes como los pájaros que sobrevuelan siempre la inocencia de su libertad.
Por la ciudad Mariajo no es tan Mariajo. A Mariajo hay que verla bañándose sin nada en las frías aguas del interior, y volviendo y envolviendo sus raíces con la delicadeza de una eterna princesa.
Mariajo es eterna y larga como una raíz, y un destino con rocas e incomprensiones. Hace años que sabe que para ser feliz ha de hacerse la sorda y la boba y no detenerse jamás.
-MARIAJO A TODA MECHA-

lunes, 29 de junio de 2015

- ESTUVIMOS -



Aquí estaba ella. Aquí está. Estará y estuvimos. Compartiendo todo lo que quisimos compartir.
Está, estuvo, estará, estuve, estuvimos los dos en una noche calurosa e inolvidable.
Estás. Estás aquí. Y allá, y ahí, y en todo momento y lugar. Estás en mi sueño y también en mi realidad.
Yo estaba temblando de audacia por adentro. Y después de cenar algo por ahí, subiste a mi casa. A Mi Casa. Todo con mayúsculas. Porque todo lo que pasó esa noche eterna, fue con mayúsculas.
Y lo mejor que fue con mayúsculas es tu aceptación, tu respeto, tu sonrisa cómplice y comprensiva, mi cariño y el tuyo, tu discreción y mis enormes deseos de agradarte.
Tus silencios eran terribles. Porque tras ellos está todo el futuro y toda la verdad. En tu mirada de mujer está todo mi paradigma y nuestro horizonte. Sentí expectación y timidez, admiración por lo mujer que estás hecha, y sobre todo maravilla por lo que yo he sabido crecer. Yo estuve fantástico porque fui evidente, tierno y natural. Tú fuiste dama y señora, y pícara cosa, y nervios interiores llenos de femineidad y complacencia. Toda tu vivencia me dedicaste, y yo te di lo mejor que de mí tengo.
¿Años atrás? ¡Ni lo hubiese soñado! Años atrás, yo luchaba. Pero los sueños solo eran irrealidades inconcretas. En el fondo no me sentía capaz de dar absolutamente nada de cariño ni de aceptación. En el fondo no me quería una mierda. Pero tuve la tenacidad de seguir una especie de estela intuitiva y luego orientada de buen sendero. El sendero de mi futuro que crece y crece sin parar. El otro día casi me pellizcaba ante lo evidente. Era yo y contigo. Y todo lo demás,  fútil pasado que nunca podía importar. 
Costó crecer y desarrollarme. Pero ahí estamos. Duelen los huesos pero ya veo el amor a mi alrededor. Porque ahora estoy yo, y estás tú, y está todo, y va estando comprensible todo aquello que aún no era capaz de asimilar bien.
Histórico para mí. Era jueves de tí. Era jueves de mí. Era noche en la que dormir no solo era un imposible sino para medir sentimientos y compartires. Para ser un par de adultos que pueden adorarse.
Estabas cansada. No te apetecía sexualidad, y yo te di un beso en los labios. Y más besos en los labios, y seguía el calor de tu recato, y tu maravilla, y tus manos sobre mi espalda, y los centímetros escasos de la cama, y que me hiciste más feliz que un dios.
Fuiste una maravilla con cuerpo de mujer. Y el ventilador hacía un ruído brutal, y yo me puse a roncar con la boca abierta y boca arriba para que estuvieses más cómoda y para que no te cayeses de la cama al suelo.
Y me desperté. No estabas. No soportabas mis ronquidos y te fuiste al salón comedor y a la hamaca que tengo allí. Pero en seguida cesaron mis ronquidos, y entonces te sentí volver descalza y feliz, y seguimos hablando entre sonrisas, y me hiciste feliz como la leche, y yo te vi tranquila nuevamente y confiada.
Y al día siguiente sonó el timbre del despertador. Y estuve mucho sin escribir esto y agazapado en el goce y en la gratitud afectiva.
Hasta que ha salido y ha brotado el manantial de los sentires, hasta que me he dicho que era el momento, hasta que he sido el titular de mí mismo, hasta que nos vamos a ver muchas veces, hasta que no te voy a agobiar, y hasta que viviremos en el día a día y con los pies en el suelo cuando sea posible y gozando de cada segundo mutuo.
¡MIS VIVIRES FAMILIARES!

sábado, 27 de junio de 2015

- MARUJITA DÍAZ Y LA VIDA -



Marujita fue alegría, y baile, y cante, y amor, y soltura, y atrevimiento de la mujer en el franquismo, y sobre todo, otro tiempo.
Marujita fue aquella España y su "Banderita que eres roja y gualda", y actriz de decenas de películas de evasión y de energías.
Pero cuando yo escribía acerca del final terrestre de esta guapísima y simpática señora, me fue llegando la idea de la vida que siempre inexorable continúa y prosigue.
Hoy es otro escenario y otro lugar renovado. Yo no soy el de ayer ni seré el de mañana. El tiempo manda sus directrices y marca rápidas e inaplazables modas sobre lo que está bien y sobre lo que no es tan correcto. El río de la vida corre, discurre, camina, vive, se dirige, forma parte, su agua se menea y se dispone, y entonces dicho río es y toma lógica ante la mirada de los demás.
Los obituarios son en efecto muy tristes y hasta pelín socorridos. Es cantar a la ausencia y a la evocación, y a lo que antes y solo antes fue brillo, presencia y color.
Los finados nos muestran ese tesoro que es el presente de la vida y esa gran crueldad que es el morir. Cuando evoco a la folk Marujita me doy cuenta de que ahora está Pablo Alborán, o Diana Navarro, y gente feliz de 2015, y la vida de hoy que todo lo eclipsa y somete como una apisonadora sin freno ni éticas.
Maruja Díaz ya era mayor, y los telediarios le concedieron a su muerte la fuerza del vértigo y de la actualidad. La muerte es puntual y borra las memorias, las sonrisas, y pone en blanco y negro y sin actualizar los éxitos y los destaques.
Puta muerte siempre. Nos morimos y ya está. Parece todo muy rácano. Lo bueno es que la simpática Díaz apuró el vino de la vida hasta el último segundo en amores, desamores, canciones y tiempos. A la primera que no le hubiera gustado que se hablara tanto de la tristeza de su muerte sería a la propia sonrisa y ser de Marujita Díaz que fue vital y siempre alegre y presente.
Y se enrolló con un tal "Dinio" del Caribe, e hizo frivolidades de diva en la tele, y nuestras madres y abuelas sonrieron, y colorín mucho colorado, y el blanco y negro dio paso a la HD, y el apagón analógico parió una tele renovada y con reglas de juego y de precisión óptica diferentes. Dimos a luz una sociedad que se mueve constantemente y que se seguirá moviendo y evolucionando.
Hoy es 2015. Y verano, y lo que tenga que ser, y ya no está Franco, y sale Pablo Iglesias de "Podemos" cantando radiante y seductor en uno de sus mítines, y pronto vendrá el Tour, y sus majestades las vacaciones deseadas y del calor ya imperan.
Dos tiempos en uno en este escrito. El tiempo de ahora que tiene su estilo, y el de la popularísima Marujita Díaz que tuvo el suyo. Y todo eso, sumado a lo que ha de venir, le da continuidad y consistencia a todas las vidas y sucederes eternos.
Las evocaciones a los personajes públicos que se van han de ser relativas y poco emocionales. Descriptivas y hasta terribles. Porque en cuanto te descuidas arranca el tren o el autobús, y parten y te quedas descolocado.
Marujita fue ese volcán vital que se desmarca de las tristezas y de las nostalgias ñoñas, y que se sitúa en el mundo despierto y pícaro de la vida vivida e intensa.
-COMO DEBE SER-

martes, 23 de junio de 2015

- SAN JUAN "NIGHT" -



Noche de playa y arena, de fuego y de mar, de brujas y demoños, de meigas y trapecistas del azar.
Al aire libre tu piel sin corsés. Debajo del cielo oscuro el dios verano te propone sueños y bocatas, birras escondidas en los capazos cómplices del Mercadona que nunca podrá nadie descubrir.
La magia sobre tí y tu misterio interior. La forma de la sombra sobre la hoguera que distrae la caverna de todo misterio. La vida en la noche abierta y especial, purificadora y mediterránea, nuestra y de todos, soñadora y cartomante, y yóguica y de consumo, y de desafío al cansancio, y cuando están tus ojos negros que me saben a beso de agua y Eva.
Sentarse alrededor de los amigos y reír el atrás. Reflexionar en torno a la carcajada y al placer de la ocurrencia espontánea y campechana. Que no te importa nada, que es quietud, y elección libre, y todo el deseo, y que se cumplirá todo que ya lo verás, y que siempre el optimismo y los números atrapados de la lotería, y lo cotidiano ordenado y en su sitio, y el imperio de los payasos y de los monologuistas, y qué bueno está tu bocata de jamón porque sabe a tí toda femenina.
Músculos de agua y capoeira, afroamor, brincos y paseos por la orilla que marean y distraen toda tu preocupación de un futuro con turbulencias. Despega, verano. Despega y vuela camino de tus vacaciones y del bochorno soportable de los cuentos de amistad. Sé amig@ de quien quieras y puedas, saca al perro y juguetea tu juvelescencia, y ponte el moño y el tanga del bikini, y el hilo dental de la señora audaz, y los ojos de diablillo verde del cuco viejo que trata de volver al pasado en busca de su sexualidad en fuga.
Mulata rotunda de formas y talante, alegría con sabor a Brazil, Copa de América, balón de fútbol, playa de portentos y milagros, curso de afecto y correspondencia, gato cabrón que salta con estrépito entre los tejados ante el asombro de la luna curva y en cuarto creciente.
Uñas largas y plantas que crecen al ritmo del hombre lobo aullador y hasta equívoco. Ruídos necesarios e inquietantes, la noche se mueve y toca la batería y el bongo, y salta sobre la luz imponiendo sus reglas de juego. El diablo y dios se abrazan en tregua para darse nuestro beso de lapa y profundidad. Tiempo de deseos.
Nit de Sant Joan. Noche de San Juan. Antes y después del calor. Ya llega la cálida e irrespirable noche de los mosquitos y de los aires acondicionados. Noche de niños de todas las edades y nostalgias. Gigantes bajitos, enanos mastodónticos, guapos feísimos, oscuridades blancas, desierto lleno de arboleda, contradicción lógica, juego malabar de libertad, esclavos alegres, pausa en el estrés, y toda la heterodoxia de un minicarnaval que lanza desde la hoguera un mensaje de encanto.
Si puedes, sueña. Si debes soñar, no lo dudes. Y si duermes, nunca olvides que hay una noche que te acompañará y que te lleva consigo exactamente hasta donde estoy yo aguardándote.
-PARA BESARTE- 

domingo, 21 de junio de 2015

- UNA PENA LO DE JAVI -



Hará un año que supe de él. Tímido y raro. Treinteañero y orgulloso. Se incorporaba a nuestro grupo de amistades que nacía, y entonces el bueno de Javi recibía algunas sonrisas y corteses. Toda una incógnita en él. Quizá pronto supiésemos por dónde iba.
Javi se enrocaba bastante. Enmudecía y solo se dirigía a unos pocos para enseñarles sus proyectos de grabaciones musicales. Me di cuenta de que Javi tenía un tremendo vacío en su interior pero lo interpreté como el fruto de la ruptura con una chica que decía que le gustaba y que ya todo había concluído.
Nunca vi maldad en Javi. Le observé necesitado, incomprendido, embustero, manipulador y rápido. Pero siempre me pareció su pose defensiva un acto de reafirmación y de reinvindicación.
La gente pasaba de él, pero yo valoraba los esfuerzos que hacía por venir al grupo porque me daba cuenta de lo que debería costarle tomar tan sanas decisiones. Javi estaba luchando por abrirse, por hacer camino, por socializarse, por portarse bien, y su fragilidad me impresionaba y no me gustaba mojarme demasiado cuando me pedían opinión sobre él.
Pero el tiempo corría demasiado rápido y desnudo. El grupo de amigos comenzó a hacerle distancia, y yo me di cuenta de que le llovían los sambenitos y las sentencias. Javi ya no era grato en el ambiente, y ...
Y Javi comenzó con sus rabietas de inmaduro y recordó a esa novia que ya no lo es, y su machismo de vendetta le llamó a faltar al respeto a las mujeres del grupo, y la cosa comenzó a salirse demasiado de madre.
Javi hacía amagos de seguir viniendo al grupo, pero era llegar y salir disparado. Debía sentirse demasiado miedo en los adentros. Hasta que un día,-tras dar la nota de nuevo-, ya dejó definitivamente de venir a las citas.
Debía tener problemas de drogas, o mentales, o de alcohol, o de autodefinición personal. ¡Y toda la rabia! ...
Dimitió y no vino más a nuestro grupo. Desde ese momento temí lo peor. Y pasaron muchos meses sin verle. Como si le hubiese tragado la Tierra ...
El otro día no me gustó lo que le vi por la Plaza del Ayuntamiento. Andaba desesperado, pedía tabaco a la gente, o dinero, o lo que se le antojado. Iba como un zombie desesperado de unos a otros en un día de potente calor.
Le vi muy excitado y derrotado a Javi. Y pensé en los selectivos y hasta crueles e impacientes que pudimos ser en aquel grupo de amig@s que empezaba. Somos en extremo exigentes con los seres frágiles y bien vulnerables. No le tuvimos paciencia a aquel extraño y hasta carismático muchacho.
Se fue, porque entre todos decidimos que se había pasado séis pueblos y que ya estaba bien. Y yo me sentí con la conciencia intranquila por haberle tirado como todos de aquel grupo. ¿Estaba ahora Javi más arropado desde su soledad tan descarnada y atropellada? ...
Javi pareció respetarme bastante. El día que le vi se hizo el sueco y no se acercó a mí porque mi presencia le producía apuro y vergüenza. Dolor. Yo era para él un tiempo que se le fue de las manos y que perdió. Mi ser suponía para Javi  la imagen del ganador, y él me parece que está ahora para adular bien poco a los hipotéticos ganadores.
Javi va mal. Y si no tiene suerte, irá a peor. Como siga su deriva actual, pronto sus problemas podrían hacerse irresolubles o caminar hacia la cronificación o el condicionamiento definitivo. Puede Javi estar transitando por sus últimas batallas que le lleven a ser un chico normal.
-QUE ES EN EL FONDO LO QUE ES-

martes, 16 de junio de 2015

- JANA -



Dolor. Veo en ella el dolor de la viudez inesperada. Dos años sin su Manuel del corazón. Eso explica su sed actual. Se siente insatisfecha y desconcertada y ha encontrado en el no pensar la sedación que frena sus recuerdos.
Porque ahora Jana no está para nadie que la hable en serio. Jana está para la frivolidad y la acción, para la risotada constante y para quemar calorías que la mantengan guapa e impecable. Se niega a envejecer o a madurar. Entiende la vida como un aquí y ahora y se acabó. Es demasiado duro ser triste. Demasiada responsabilidad el mirarse al espejo que no sea para verse los vestidos y los bikinis de este verano monumental que hace tiempo que ya nos rodea y atrapa.
Jana es así. Y no debes comprenderla ahora demasiado. Es inútil. Déjala que haga lo que quiera y procura que le caigas bien. Y si le caes mal es mejor pasar página y de Jana.
A mí me tiene el corazón dividido. Es una niña grande y eterna que tiene miedo y gracejo. Me sabe mal que no me entienda y que nunca la sesera le dé para ello. Porque ya son meses que la conozco y la aprecio, y no quiero que se sienta mal en los inevitables desencuentros.
Con Jana es mejor dejarse ir y hacer un poco lo que ella hace que es huír hasta de sí misma.
Jana se atrinchera en el grupito de las mujeres heridas, divorciadas, ligeras, separadas, bailarinas y hasta sin rumbo claro. Desea un rumbo a elegir sobre el terreno. Que nadie la programe nada. Que la dejen que ella tome el mando de sus evasiones y de sus liderazgos individualistas. Pero sobre todo, Jana no quiere a su lado caras tristes que puede ponerse hasta madraza y hasta pesada con sus preocupaciones desinteresadas.
A Jana le gusta moverse. Caminar y caminar, y ser ella a su manera. Irse a una discoteca de música libre y girar, y saltar, y brincar, y juguetear de nuevo a no tener los cincuenta años que marca su Cronos, y a chiquillear con sus amigas, y con sus bailarines osados y treinteañeros ocasionales. Sí. Que todo sea ocasional pero dentro de un orden.
Porque si algo verdadero se mueve, aparece el recuerdo de ese sus marido ausente Manuel que nunca volverá. ¡Maldita sea! ...
¿Hombres de verdad? No acaba de funcionar en ese terreno. Les ve invasores y les busca pillamente todos los defectos posibles. Acaba de distanciarse de Daniel, porque Daniel empezaba a borrarla otros recuerdos y porque el atrás la vence mucho. Es complicado y ella lo sabe. Sabe que le cuesta el duelo, y que hay que tener con ella la paciencia que ella no tiene por ahora para los demás.
Jana es un torbellino de vitalidad que no se pierde una fiesta, y que siempre son pocas, y que todo eso de las veinticuatro horas del día le saben a insuficiente.
Pero todas las mañanas de los sábados se abraza a su soledad real y llora todo lo que quiere intentando que nunca la vean. Y pasea su soledad y dolor caminando hasta en el invierno por la orilla de la playa. Y ahí es la ella actual. La que no se verá y solo acaso intuirá. Y poco más.
En seguida volverá al ataque y se pondrá los tacones, y la belleza exterior, y el vestido sexy que muestra con orgullo femenino, y la risotada y las cervezas, y las cenas más que animadas, y su alegría condicionada y a la vez salvaje, y será madraza de su hija, y hará lo posible para que todo esto pronto pare de una jodida vez.
Porque en el fondo Jana quiere y tiene el derecho a enamorarse de nuevo, y a estar en silencio cómplice, y a recuperar el tiempo desorientado de una vida actual excesiva.
¡LO CONSEGUIRÁS, JANA!