sábado, 25 de marzo de 2017

- PALOMA G. BORRERO, UN TROZO DE TELEVISIÓN ESPAÑOLA. -



Historia de la tele. De la televisión familiar que ya apenas existe. De cuando los periodistas eran más cercanos a los espectadores. De cuando el periodismo podía ser más rigor y más reconocimiento y personalidad. Sin apenas bustos parlantes.
Una chica en el extranjero. Una chica periodista y corresponsal. Una pionera,-como todas las mujeres de su tiempo-, que abrieron vías y caminos. Paloma Gómez Borrero era muy querida y respetada. Católica, casada con un italiano, escritora, y finalmente la periodista y mujer especializada en temas religiosos. La periodista del Papa. Sonriente, tradicional, de derechas, a lo suyo y sin estruendos. Una capacidad de trabajo extraordinaria, entre otras cosas porque siendo mujer solo podría llegarse arriba practicando el fondismo journaliste. Omnipresente, educada, exquisita, sin aspavientos y con su liturgia. A su modo esperado.
Paloma representó a un tiempo que ya se va. Porque en mitad de su vida las mujeres españolas empezaron a cambiar, y a no seguir las normas establecidas, y a buscar un futuro muy diferente al tradicional.
Paloma, no. Paloma fue poco amante de los cambios. Su religión la llevó a un mundo determinado y conservador. Pisó todos los platós de radios y televisiones, y pocas cosas podían sorprenderla. Su experiencia arrolladora fue acompañada por su pasión por su profesión. Se alegró mucho cuando decidió que El Vaticano sería su referencia informativa. Fueron casi todos los años de su vida y periodismo en la sede del Papa. Experta vaticanista, y las cosas que nunca contó y que nos quedaremos siempre por conocer. Porque esos eran los pactos de esta madrileña italoespañola y profundamente religiosa y alegre. De las cosas de Dios y de Paloma. Para sus cuidados hacia sus espectadores que la miraban con seguidismo y simpatía.
Era otra sociedad, y otro contexto, y otro mundo, y todo un gran cacho de historia de nuestra televisión. En el medio de esa historia española y televisiva, está sita Paloma. Imprescindible para el conocimiento de la evolución social en mi país.
Paloma tenía esa cosa azarosa que se llama, carisma. Admirada por unos y tolerada por quienes no creían en sus asuntos religiosos, la Borrero fue una referencia de un país en transición y en cambio permanentes. Nos habló desde la Ciudad del Vaticano y Roma  de Pablo VI, de Albino Luciani el breve, y se consagró con su Papa más cercano como fue el polaco y mediático Juan Pablo II, el gran Papa viajero y de la tele.
Paloma fue una chica educada," que se portaba bien", seguidista y viajera, vital y presente. Representó un papel que la mujer ya va rechazando, y se ubicó en la tradición con soltura, profusión y personalidad acusada. 
Defendió sus ideas sin levantar la voz, cuando se alteraba aterrizaba con una sonrisa de desdramatización,y siempre usó una música suave y coral, femenina y sin percusión. Fuerte y delicada a un tiempo, fue la "supermonja" popular y vaticanista que salía en la televisión y nos hablaba de misas y de ritos papales. Y con una enorme notoriedad y longevidad.
Paloma G. Borrero lo vivió todo. Pasó todas mis fases de televidente  judeocristiano. Y ya posicionado en mi ateísmo, siempre la respeté y respeté su personalidad y su mérito para destacar.
Fue la religión ancestral en la tele con sonrisa de mujer, y gran cariño general. Por eso me ha impactado que se haya ido a su Cielo. No me esperaba ni me gustan nunca las ausencias. Ni en televisión. Pero nunca somos eternos y ha fallecido con ochenta y dos años. Ahí quedan sus libros, sus vídeos de la tele, su fe, su amor vaticanista y sus señas de identidad. Lo mejor de ella fue su popularidad y su capacidad serena y cuidada para presentarse ante sus teleespectadores y oyentes. Su estilo amable.
-DESCANSE EN PAZ-

lunes, 20 de marzo de 2017

- ROGER FEDERER, VETERANÍA DE LUXE. -



Elegante y tranquilo, el dandy de las pistas actuales se resiste de modo admirable a pasar a intrascendentes segundos planos. Aparentemente demasiado veterano para ganar los torneos del tenis exigente y mental, Roger Federer sigue su camino teniendo a un complaciente Cronos como a su más claro rival.
Federer es longevo y educado, elegante y completo, inteligente y sereno, raramente se pondrá nervioso o sus nervios irán por adentro, parece frío pero solo es concentración, y ahora en el ocaso de su carrera Top, decide con muchas menos presiones que antes que se sigue pudiendo jugar al tenis majestuoso y excepcional que siempre manejó y dominó.
Mantiene un saque espléndido, y sus elegantes golpes de derecha e izquierda tienen la afinada y potente puntería de un superdotado que cuando tiene el día es imbatible.
Sin líos y a lo suyo. Con tenis directo y personal, intercambiando las bolas solo cuando no hay más remedio y sin complejos, Federer trata de hacer ver que la seguridad es una cosa muy importante y que las dudas pueden ser un lastre a su zen.
Sus piernas ya dan estética de veterano, y aquel cuerpo y aquella pose acriticable va mutando hacia las formas de su edad. Pero es una imagen por ahora equívoca y que a muchos ha descolocado. Porque si no presionas a Roger y le dejas hacer su tenis máquina y de catón, puedes convertirte en su pelele domado.
Son muchos años de mili en el tenis. Toda la experiencia y la grandeza. Federer ha sido no solo el mejor con Nadal de su generación, sino que nunca ofreció dudas por su exquisito buen gusto.
Y combinó la fuerza con la calidad artística. Su saque y volea fueron libres, y Roger demostró que sobre superficie rápida poco se le enseña, y que también sus golpes además de definitivos eran grandes y con un pulido de técnica espléndida y mecánica.
Le vino el bajón. No se puede nunca ser eterno en tenis. Acusó cansancios y se lesionó. Nadal, Djokovic y otros le hicieron morder el polvo y lo tiraron de su olimpo admirable y blindado. Pero Federer aún está ahí. Acaba de embolsarse el slam de Australia o Indian Wells con un tenis demoledor.
Roger sigue jugando a lo práctico y lanzando golpes oportunos que no admiten contestación. Juega tan rápido y de memoria que no te deja pensar y te saca de los partidos. Es el Valentino Rossi del tenis, y su nombre siempre sabe a sueño y a grandes logros.
A Federer se le enterró muy pronto, con ese vicio que hay de hacer de las leyendas una fugacidad consumista. Error. Porque Roger dosifica y va a su juego, y apenas mueve músculos de gestualidad, y parece lejos de las presiones y de los cataclismos emocionales. Es un out sider más que killer y que sigue vigente, y que si se toma su cátedra carrerilla acierta a no tener rivales. Por eso sigue ganando.
Todo un caballero dentro y fuera de las pistas, Federer es un gentelman del mundo del tenis, un tipo discreto y poco amante del oropel y de dar la nota. Se pone a jugar al tenis, pero cuando se acaban los partidos y los torneos el suizo busca privacidades merecidas y necesarias para que no se hable de él en exceso. Esa discreción es ganada y más que respetada. Porque son muchos años de veteranía en el escaparate de las vanidades.
Federer sigue siendo tenis ganador camino de los treinta y séis tacos, y su clase es tal que no hay que ponerle caducidad al tiempo de su ocaso porque parece sentarle fetén su vejez. Es un "abuelo" ganador, un "viejo" más que peligroso, el que tuvo y retuvo, nunca te fíes del todo de su edad y tomátelo en serio. Domina su pausa y su tiempo, y no hace drama excesivo con su deporte bandera. Juega natural y propio, corre cuando sabe que llega, y se hace el sueco para con los alardes límites. Es un zorro del que nunca habrás de fiarte. Te puede machacar cuando aún estés calentando brazo en busca de lo imposible.
-DÉJALE ENVEJECER, PERO ESPERA SENTADO-

sábado, 18 de marzo de 2017

- DIRIGE MEL GIBSON : "HASTA EL ÚLTIMO HOMBRE". -



Gibson. Mel Gibson en estado puro. Ahora de director. Límite. Siempre límite y extremo, polémica, pero también una enorme creatividad y vitalidad.
La película es mucho más que dura. Gibson te pone en el medio de un cuerpo a cuerpo brutal, nada menos que en la batalla de Okinawa que fue un derrame contínuo de cuerpos y sangre. Encarnizada y tan mierda como es una guerra en la que parece que en vez de estar sentado cómodamente en una butaca de un cine estés participando activamente entre furiosos soldados japoneses kamikazes y fieros.
Es la magia de la película. La verdad desnuda de la crueldad. Y a veces me pregunto si tengo derecho a quejarme, si Gibson hace sus locuras, y si es necesario ver tanto cuerpo troceado y tanto límite en donde solo la muerte y los roedores parecen sentirse a gusto en el escenario fatal. Algunas personas no podían aguantar tanta carne, y se levantaban de las butacas y salían del cine impactados.
Eso es un logro de Gibson. No dejar indiferente. La notoriedad necesaria e ineludible. Una guerra es una locura macabra, en donde los cuerpos a cuerpos no tienen mayor ley que la de la desesperada supervivencia. Comprendo a los espectadores que se iban,  e igualmente aplaudo a los que se quedaron allí sentados con ojos de tensión.
Este film está basado en la posición del adventista soldado Desmond Doss, el cual por su conciencia no desea tocar un fusil aunque no renuncia al frente. Casi surrealista y de estupor un soldado sin fusil. Fue histórico. Hechos reales. Salvó muchas vidas y nunca disparó un solo tiro. Fue un pacifista en el infierno. Un ángel en el averno. E incluso, sobrevivió.
A Gibson siempre le fue la marcha. Las cosas más aparentemente imposibles parecen atraer al australiano. Trepidantes imágenes, ritmo infernal, velocidad, concreción, espléndidos actores, nada de concesiones al miramiento, y todo así de impactante. Su película es un disparo moribundo en la batalla con un ángel humanista en el medio del horror. Okinawa fue un espanto. Una llave militarmente estratégica para ir abriendo paulatinamente la rendición del Emperador nipón; una colina mágica a la que había que subir casi desnudos y a merced del marcialismo y del orgullo del Japón.
Okinawa fue un cementerio constante de sangre y horror. Por todos los sitios. Era vencer o morir. O morir de todos modos, ganases o perdieras. Brutal.
La bala sobre el casco verde oliva, su ruído metálico y asqueroso, te deja en una realidad impepinable. Está el riesgo y la muerte, aunque te pongas todos los cascos y todas las protecciones del mundo. Ahí en la batalla feroz, si lograbas contarlo eras entonces un héroe y un ganador. Sobrevivir era la medalla de oro.
Esta película puede ser humanista si se piensa en el horror evitable. Y comparas la paz con esta salvajada que es la guerra y puedes valorarla y ver cómo te evitas el sufrimiento y la destrucción. Pero Gibson es tan él, que te deja igualmente con algunas dudas.
¿Era necesaria tanta explicitidad? Esa es la gran cuestión que queda en el aire. ¿Es menester meterse en líos de meticulosidades y de no evitar lo más execrable que una lid presenta?, ¿esa horribilidad y ferocidad debe ser contenida, o hizo bien Gibson en tirar de todas las mantas?
Es Gibson. Es el director. Si había que reflejar las heroicidades del adventista y pacifista Doss, había que bajar la cámara al césped y hacer imágenes del soldado histórico. O, no. Quizás, "Hasta el último hombre", pudo evitar tanta carne troceada y tanta inmediatez y emulación de lo real.
Lo que le admito a Gibson es que me impacte, y haga vida y polémica con su cine, y que haya discusión y rapidez, y pocos momentos de tregua, y tiempo de besos, y poco glamour, y mucha carne de dolor, y mucho él, y todo él, y todos los espectadores moviéndonos entre mil sentimientos de impacto.
-EXCELENTE FILM-

martes, 14 de marzo de 2017

- FALLAS DE VALENCIA: "LA MASCLETÀ". -



El calor de la primavera rompe al invierno y se asienta sobre mi Valencia. La gente sale a la calle. Van dejando en casa los coches, y la ciudad se llena de neopaseantes insólitos que marchan tranquilos dependiendo de la edad, a contemplar uno de los eventos más masivos y luminosamente espectaculares de las fiestas falleras: La "mascletà".
Muchedumbres en manga corta, energía que procede de la juventud y de esa magia que es la masa atrayente y hasta esotérica. Chicas que se ponen vestidos informales para lucir body, jóvenes desinhibidos que hablan y actúan con decisión y sin complejos. Gente mayor que ama las Fallas y que nunca dejará de hacerlo.
Todos los días a las dos de la tarde. El incomparable marco de la plaza mayor que es la del Ayuntamiento, la pólvora servida, y la cita más que esperada y espontánea. Más energía y pasión. La ciudad parece paralizarse al reclamo del gran ruido bestial que se prolongará durante cinco minutos terremóticos y tradicionales. La pólvora convertirá a Valencia en un enorme concierto de percusión, y el turismo que ya llega se quedará impresionado. ¡Qué manera de ir tan masivamente a escuchar a una tremenda sinfonía de decibelios! En toda la ciudad pueden escucharse las explosiones procedentes de los masclèts. Le prestemos o no atención, se va a oír siempre. ¡La mascletà!
El Buda y el sonido del silencio. El yoga y la quietud. Siddharta Gautama no podia ser valenciano. Ne pas posible. Now. Los valencianos somos hijos de huertanos exagerados y ruidosos, labradores de gen, pasotas, y con una especial e imparable idea de la fiesta. Nunca seremos demasiado elegantes o venecianos, pero sí leales y aprovechadores del buen vivir. Quizás por eso se inventó el ruído y la pólvora. Por eso necesitamos exclamar un "sí, collons", o ser vehementes y exagerados. Somos simpáticos y nada parece sorprendernos, y a veces cuando algo nos desconcierta nos entra la risa.
La luz es nuestra. Todos los caminos parecen conducir al peregrinaje un tanto arriesgado de la "mascletà". Nos gustan las películas de acción, y las explosiones son efectos especiales y contundentes de nuestros sueños.
La "mascletà". Cada vez más turistas foráneos desean introducirse en este nuestro enigma del ruído, y vivir el tímpano temeroso y los amagos de huír de ahí porque eso es inaguantable. Pero a la vez la masa sigue ahí mismo, como si nada, admirativamente, comme il faut, con todo previsto, con toda la expectación en vena, y entonces en el terremoto final de los disparos de fiesta la adrenalina se mueve por muchos sentimientos personales y siempre absolutamente contradictorios. 
Y al acabar este acto ahora imprescindible, la gente prorrumpe en una tremenda ovación que siempre te deja entre pensativo y descolocado. El pirotécnico correspondiente es subido a hombros por los miembros de su empresa y sube al gran balcón de las primeras autoridades valencianas como lo hace un torero triunfador. Él y solo él o élla, les han dado el gustazo berlanguiano de la emblemática mascletà.
- "Senyor pirotècnic, ¡pot començar la mascletà! " ...
Minutos antes, unos cinco, la Fallera Mayor de valencia había dado la consigna y el visto bueno. Y prendido el fuego sobre la pólvora, todo lo demás será una tremenda orgía de calor, masa y consenso.
Cinco minutos más que eléctricos, sociales, unidos, de tregua entre clases, de pactos, en donde los carteristas y descuideros harán de las suyas, en donde los chicos protegerán a sus chicas con amor, y en donde Valencia se paralizará como culto a la explosión amiga que desde cuando yo nací y mucho más allá de que la diñe tiene lugar.
La "mascletà" es un evento fundamentalmente para jóvenes y fans de todas las edades, falleros, tradicionalistas, de hoy, de ayer, y del tiempo que uno imagine. Un sello social propio que nos da demografía de ocio aglutinado y de descanso sin descansar, hedonismo y decisión, sello propio y distintivo. Por eso las Fallas son tan internacionales.
-PORQUE SON EN EL FONDO INESPERADAS-

sábado, 11 de marzo de 2017

- CINE ESPAÑOL: "TARDE PARA LA IRA". -



Esta espléndida película española tiene la virtud de no eludir. La osadía, de meterse en sabores y regustos que rechazamos pero que perviven. Y en el subsuelo de la normalidad que es la marginalidad, hay leyes y razones que aparecen abruptas y reales.
La mirada del protagonista, es una mirada de tanto odio y dureza que sobrecoge. Es el deseo definitivo de su venganza sin paliativos ni concesiones a la amabilidad. Es un film desnudo y más que oportuno porque raramente meterse en las cloacas de los sentimientos chuscos de la vida no hace que se desvíe hacia la fábula para aproximarse a lo posible y probable.
El seco impacto de una letal bala procedente de una definitiva escopeta, te deja pegado a la butaca y te concentra para que sigas viendo la consecución de las escenas.
No hay fiesta aquí. Aunque el ambiente parezca musicalmente rumbero y vital. Hay mucho dolor ahí. Hay un límite de excesividad que para los no excluídos puede parecernos macabro y superado.
Es lo mejor de la peli del director Raúl Arévalo. Su descenso y su foco sobre temas feos y arriesgados. El no olvidarse de que hay otras espantosas realidades debajo de eso que entendemos como normalidad social. Lo no grato, lo terrible, lo mortal, las vendettas, las miserias sin esperanza, la pobreza en un sentido general, aparece en "Tarde para la ira" con una efectividad y un éxito evidentes.
Porque en ningún momento hay violencia gratuita ni sangre recurrente. Solo hay motivo en el ojo del odio que pare destrucción y mortandad. En el negro y heridamente vacío del protagonista, solo queda ya el desierto y la miseria de sus leyes del justicierismo y de su decisión fou y fatal.
Ha perdido toda la ilusión por la vida y quiere dejarlo todo, no sin antes culminar su venganza sobre aquellos que le llevaron a su desnuda desesperanza.
El vengativo protagonista tiene tanto odio que no le colma ni el sexo, ni las mujeres hermosas o las substancias que le cambian el color a su tedio a distracción de evasión.
El hombre del odio ya no tiene nada más que hacer aquí que no sea depredar en busca de su objetivo camino de la derrota y de la muerte. No puede evitar que sus ojos indiquen el peor de sus caminos. Sabe que le han jodido del todo, que ha perdido, que perderá, y que nunca jamás ganará nada porque el brillo se fue y murió.
Renuncia y desobedece con todo. Lo único que hará será intentar que no le quiten de en medio antes de cumplir sus terribles deseos de vendetta. Pacta con un compañero de atraco, y le dice que si delata a quienes le hicieron daño le respetará la vida a él y a su amante.
Lo cumple. Es capaz de sortear los peligros de su vida de bajos fondos en donde imperan otros valores, y es riguroso con el pacto y la promesa dada. Tras vengarse de todos sus rivales, deja sin muerte y cumple lo que indicó. Es noble dentro de su mundo despiadado e ilegal. Muestra navajazos, tiros y escapadas delante de los agentes.
Hay contraleyes y hasta ética o moral ahí abajo en donde está la mierda. Hay gente de fiar dentro de su panorama estremecedor y maléfico. Hay rectitud en su apuesta loca, y el protagonista agarra bien ese papel ejecutándolo con la complejidad de la menoridad, pero también en su renuncia al placer es capaz de hacer distintivos en otras personas.
Peliculón durísimo no apto para quien va al cine a pasar el rato. Esta película tiene tanta verdad y plomo, que puede entrar en ti y ponerte mal cuerpo.
-POR ESO ES EXCELENTE-

jueves, 9 de marzo de 2017

- TODA LA REMONTADA DEL BARÇA -




Fe. Creer que el 4-0 de París no iba a ser definitivo. Y toda la azarosa y favorable buena suerte. Porque lo que se vivió en el Camp Nou de Barcelona fue un milagro futbolístico y goleador, no apto para mentes lógicas y estratégicas.
Gol de Cavanni y todo perdido. Todo eran lloros y lágrimas a pesar del vendaval ofensivo del equipo azulgrana. Y cuando ya Cronos amenazaba con su pulgar hacia abajo, cuando nadie podía creer en sueños, cuando si te lo dicen no te lo crees, cuando todavía no se termina de digerir y asumir, cuando todo parece jodido e imposible, sale el fútbol con su flor de primavera y su suerte favorecedora y hasta mareantemente feliz. Neymar saca su raíz brasileira, se consagra y doctora como un nuevo as mundial de fiar, y a falta de escasísimos segundos hace tres de las suyas y el número 6 salvador cambia totalmente la tortilla y hace mutar los lloros en euforia erecta. ¡¡¡ Clasificados !!! ...
Todos al suelo, al regocijo, a la fiesta, el fútbol es así de canalla o de tío millonario que nos lega pasta desde América. Y eso hace pasión, y dos remontadas, y todo el desmadre y el despiporre, y todos saltando y bailando, y los niños felices al cole, y ese fútbol que se vive se hace magia, y goles y todo el éxtasis del placer.
La frustración se ha ido a la mierda haciéndose trozos, el moribundo ha resucitado, la zozobra del resultado ha aterrizado en el fervor azulgrana de la Fuente de Canaletas, y el Barça ha osado tocar a aquel equipo de hace ocho años cuando Guardiola gobernaba la máquina catalana con sonrisa y magisterio. El Barça cantó fresco con su victoria agónica, y Sergio Roberto pasará a la historia por meter el sexto gol del final victorioso.
El PSG recibió una leche muy dura cuando a los dos minutos Luis Suárez les hizo mirar por el precipicio. Y cuando llegó pronto el 3-0, el que más y el que menos pensaba que habría apisonadora regular y que en cualquier momento aparecería un Messi ausente ayer y que ni siquiera habría prórroga. Craso error. La película tendría una final mucho más de intriga y suspense y nunca nada previsible. Ni 3-1 ni leches.
O rey Neymar tomó la pelota y giró la tortilla. Pero el gran éxito cardíaco ayer del Barcelona fue su convicción y su espíritu de equipo. Como cuando la era del Pep. Todos jugaron bien en bloque y empezando por el portero. El fuerte del Barça por su fe fue confiar en seguir caminando de la mano general y de Neymar. El caminante encontró en su camino curvas y baches, piedras y urgencias, contrarrelojes inesperados y cambios de ritmo con olor a límite.
El equipo del PSG de Unái tampoco pudo creer lo que vió. Falló como bloque y no acertó ni una en su flamante bonolotto que había sellado en su feudo parisino. La mala suerte le rompió las piernas.
El fútbol se hace grande y popular, contagioso, cuando pasan las cosas tan descabelladamente excitantes que tuvieron lugar en el verde césped del Camp Nou. El fútbol es un deporte libre y esclavo a un tiempo. El fútbol es una noria y un aventura que te manda a la frustración o a los grandes sueños, dependiendo del resultado final.
Si alguna lección puede darnos el partido surrealista, es que nunca debes saltar al campo sin intentar cosas aunque puedan sonar a amargas e incontestables. El no, siempre lo tienes. De modo que saca un ticket y juega un boleto por si el azar te llega. Si juegas al fútbol nunca seas conformista o desconfiado. ¡Inténtalo siempre!
¡GOOOOOOL!

martes, 7 de marzo de 2017

¡ MUJERES !



Pegadas, violadas, ninguneadas, frivolizadas, menorizadas, vigiladas, infravaloradas, sexualizadas, condicionadas, rechazadas a golpe de prejuicio, moralizadas, sometidas, usadas, dudas sobre ellas, muro machista de tradición que se sitúa sobre ellas y su mundo. Bofetada letal de machista animal.
Curvas, femeninas, diversas, con su propia identidad de libertad, animosas, reivindicativas, coquetas, dulces, distintas, universitarias, amas de casa, circunstancias pluridiversas, maxifaldas,cintas en el pelo, minis, cabellos al viento, botas, medias, menos kilos, exactamente la misma sensatez que el varón, cuchillada pasional en unos segundos de locura vengativa. El forense vuelve a levantar más cuerpos del mismo sexo. Otra vez, mujeres ...
Nuestras madres, nuestras niñas, nuestras esposas, nuestras compañeras, nuestras, ¿nuestras?, su derecho a que las dejamos vivir y desarrollarse, enriquecedora diferencia física, personas, siempre personas, personas con la misma cabida que nosotros los hombres.
Apaleadas, penetradas hasta la muerte, escudriñadas, mutiladas, castigos para su clítoris y su placer, obligadas a taparse por la intolerancia y el tabú masculino, la segunda división, la sensación de que solo valen para lo que valen y nunca equipararlas al hombre, atletas, halteras, futbolistas, psicólogas, estibadoras, jugadoras de rugby, limpiadoras, contadoras de cuentos, médicas, administrativas, carteras, laboriosas, rutilantes, sin edad, liberadas formalmente, juzgadas más que rigurosamente, objetos presuntos del pecado, cosas de su sexo y siempre a nuestra disposición. ¡Machistas! Siento ser un cavernícola hombre cuando veo cómo el telediario dispara y escupe una y otra vez la noticia de su asesinato y agresión por nosotros. Eso no puede ser imparable. Ha de cesar. Es justo que se acabe tanta lacra y barbarie.
Transexuales, lesbianas, bísex, mujeres y hombres que salen del armario para mostrarse auténticos y valientes ante una sociedad carcamal y puntiaguda que siempre las mira con severidad y apuntando con un estilete descalificador.
Feminismo vigente, ellas han de defenderse y nosotros guardar el silencio y bajar la cabeza. Porque el mundo del capitalismo y de los dioses varones también tiene que ser de ellas. Sin competir, sin gritos, sin hostias, sin pegas, sin recelos, con libertad y con decencia por nuestra parte.
Una mujer es una persona que tiene derecho a que no ensuciemos o pongamos peludas piedras en el camino de su libertad. La mujer debe ser aceptada, escalar entre los dogmas religiosistas, ocupar muchos más lugares de decisión y poder en las empresas, pagarlas más de lo que se les hace porque es injusta la rebaja de salario que se les tiene por su femenina condición. Dejemos los hombres que las mujeres decidan exactamente lo mejor para su universo rico.
Reídas, burladas, acosadas, sexualizadas, metidas en sectas de sexo, prostituídas, utilizadas, matadas, quebradas, golpeadas, gritadas, empujadas, criticadas, minusvaloradas, citadas con malicia, emboscadas sin salida, insultadas, improperios, camionas, marimachos, marimandonas, a fregar, tías buenas, macizas, cachondas, feminazis, robahijos, victimeras, lloreras de mujer, que no valen para la guerra y son carne fresca y de cañón, sometidas en la desventaja de los oídos sordos de quienes preferimos menospreciarlas y tirarlas a la puta basura de la nada.
Mucho más cuidado con nuestras miradas, con nuestro trato para con ellas, nos proporcionan equilibrio, y naturalidad, y compañía, y brillantes ideas, y su belleza es destacada, y sus lecciones magistrales de pelea reivindicativa y cotidiana han de merecer nuestro aplauso admirado. Debemos dejarnos de relaciones quedabién y la misma igualdad y naturalidad que con nosotros. ¡Coño!
¡NO SON NADA EXTRAÑO!

viernes, 3 de marzo de 2017

- LUIS ENRIQUE, GENIO Y FIGURA -



Astur y racial. Le recuerdo cuando era futbolista. Delgado, larchirucho y con potente personalidad. Uno de los mejores jugadores de su generación. Militó en los dos grandes trasatlánticos españoles,-Madrid y Barça-, y en ambos destacó, así como en la Selección española en donde reflejado y mediático quedó su tremendo enfado con el árbitro en el Mundial de Estados Unidos en donde dentro del área el italo Tassotti le rompió la nariz y el colegiado no pitó el penalty.
Luis Enrique Martínez, es fútbol en estado puro. Orgulloso y con categoría, inició pronto sus pinitos como entrenador en Italia. Hasta que finalmente dio un salto espléndido hasta aterrizar nada menos que en el FC Barcelona.
Y allí, en un Barcelona que aún olía a gloria del mito Guardiola y huía del inoperante "Tata" Martino, Luis Enrique logró llevar al equipo azulgrana nuevamente a la cima de todas las competiciones nacionales y europeas. Lo ganó todo, y ahora al tercer año nos anuncia su adiós.
Le avalan sus títulos y sus éxitos, pero no tengo nada clara su talla de técnico porque podrían enamascararle la excelsitud de Messi o el talento de un Iniesta en declive pero siempre decisivo.
Luis Enrique es abrupto y carece de diplomacia. Sabelotodo, prepotente, y sin concesiones a la sonrisa. Es así. Sigue siendo el guerrero aventajado que fue de futbolista, se conoce el panorama del balón redondo como pocos, es listo, nada le sorprende, y siempre recordaremos decepcionados su actitud de perfecto maleducado ante los periodistas en las ruedas de prensa.
Luis Enrique no es ni será complaciente. Aparece como apasionado y pasota a un tiempo. Habla como un hombre de pueblo, pero experimentado y sagaz. Es borde y sabe sin pretenderlo dar la nota de acritud. Siempre se le veía tenso y enigmático, oscurantista, a la defensiva e hierático. El asturiano nunca rehúye las peleas ni estando arriba. Y es craso error. Porque un entrenador top debe ser un seductor a los medios y desde ellos. Pero siempre prefería ponerse la venda ante una hipotética herida.
Unos le detestan y otros le admiran. Pero en general no puede caer bien un tipo que se enfrenta sin remilgos a los representantes del poder del periodismo. Luis Enrique no es que no crea en los periodistas, sino que lo que no desea es que le asaeteen con las preguntas recurrentes y habituales que por cierto no son más que las habituales en este deporte pasión que dura todo el año menos un mesecillo para disimular.
Se dicen muchas cosas sobre este personaje peculiar y heterodoxo. Que si al equipo se lo hacía Messi, que si la directiva pasaba de él, que si le traían jugadores mediocres y él se encogía gandulmente de hombros, y mil cosas inexactas así. De un enigma cabreado y volcánico como Luis Enrique, nunca sabrá tu mano derecha lo que pueda saber la izquierda y viceversa. 
Parece ser que el asturiano no era de amanerados tiki-takas, y que intentaba ser práctico, rápido, vertical y concreto. Que gustaba de darle velocidad al juego aunque no contase con jugadores idóneos para esa idea. Y que su errada cabezonería le llevó al pasotismo del silencio y del conformismo. Le honra que siempre asumiera él y solo él las derrotas. Dio siempre la cara aunque solo fuese para lanzar las escaramuzas con los chicos de la prensa.
Luis Enrique será historia en Can Barça en escasos meses. Cuando acabe la presente temporada, dirá adiós. Y entonces se buscará a un entrenador más mesurado y menos retador y en guardia ante las comparecencias televisivas.
Mala leche eterna la del asturiano, que eclipsa un excelente bagaje de resultados y un juego discutido. La prensa pierde a un león de rivalidad en el olimpo y eso nunca es grato. Porque el periodista siempre como fiscal hurgará para intentar saber lo más posible de la cuenta. No han podido con Luis Enrique y tiene mérito. Es corajudo y resistente, con su gen batallador e indomable.
¡PUTXA ASTURIES!

domingo, 26 de febrero de 2017

- ROSA, MI FAMILIA -



Rosa no figura en mi libro de familia, pero forma parte de ella. Está ahí. Empezó siendo la limpiadora de la escalera, y ahora es alguien más que cercano y apreciado. La debo mucho.
Rosa es frágil y a la vez fuerte y cabezona. Ahí está. Viene todas las semanas y necesita desahogarse. Tiene cáncer, le contagiaron el Sida, y apenas tiene trabajo. Su resistencia es hercúlea. Y ha pasado por todas las fases de su mal azar.
Es un orgullo para mí el verla sentada en ese mismo confortable sillón que le compré a mi madre al percatarme de que mi viejita tesoro necesitaba algo más que una silla convencional.
En ese mismo sillón, Rosa se siente bien. Y me cuenta atropellada y desordenadamente sus mil penurias. A veces se trae a su perrito "Golfo", al cual adora y él a su dueña.
Rosa se estremece de verdad en ese sillón, y me cuenta sus cosas tan terribles como humanas. Se suelta o lo intenta, mientras unos tremendos dolores en los huesos la hacen moverse de un lado hacia otro.
Pero, tiene fuerza. Yo confío en su fuerza. Quiero su fuerza y su actitud. Y aguanto su tremendo temporal desbocado de ira. No puede apenas pagarse sus medicamentos, su cuerpo acusa los efectos secundarios más que potentes de la quimioterapia y de los antivirales, pero consigue aún así y en admirabilidad, hilvanar un discurso lleno, profuso, animoso, repleto y hasta volcán.
Rosa está pasándolas putas. Afortunadamente sus plaquetas cancerígenas se redujeron en su última analítica. Pero su ira y su temperamento son imparables. A veces llora y muy poco. Nunca quiere dar pena a nadie ni sensación de vulnerabilidad. Rosa siempre fue una lagartija escurridiza y activa, y al verse con cincuenta y pocos años a merced de tantas adversidades, tiende a desconcertarse y a gritar.
Se le va la olla de su paz, y el oído izquierdo está tan cerca de su tumor extirpado que ya no sirve. Y a veces no se da cuenta de que alza su voz, pero yo con un gesto de mi mano calmo y modulo su sonoridad.
Rosa me cuenta que su hija no sabe lo del Sida ni debe saberlo. Porque si ya se viene abajo con lo de los tumores, como para añadirle más carne al asador del dolor. Por eso Rosa agradece que le abra la puerta de mi casa y de mi corazón. Y que la deje sentarse un buen rato en ese cómodo sillón teniendo a sus pies semanalmente una estufita caliente de esas pequeñitas y de los chinos. Baratita y necesaria.
Es duro verla así,y cuando viene quedan atrás mis lamentos, y yo empiezo con el cachondeo para intentar que se olvide por un rato de su terror y que vea la vida jugar y en color. Y a veces se ríe y la contagio. Y como cuando se ríe encadena bien y se pone mucho tiempo contenta, entonces misión cumplida.
Le digo a Rosa que yo me moriré antes que ella, que mala hierba nunca muere y si muere resucita, hablamos de los ladrones que tenemos en mi España del amor, y claro, cuando hablamos de los ladrones se nos van los minutos y hasta las horas, volando. Hay material.
Y también hay una complicidad que no falla cada vez que viene. Y es cuando la cojo y le doy un tremendo abrazo que prolongo aposta. Este abrazo de tronco de árbol, Rosa lo agradece especialmente. Y dice que sí, que es fundamentalmente el abrazo de tronco de árbol el que le da vida y confianza, que le da salud. Un día se le escapó decirme que yo la había salvado la vida ... ¡Qué cosas se le ocurren a la menuda Rosita! Lo único que he hecho es darle calor.
Vuelvo a su terapéutico sillón. Ahora le joden los huesos de los brazos, y sus manos se le apelmazan y necesita soluciones. Para ello pedirá que la operen del nervio que pasa por el túnel carpiano a ver si así con el brazo menos activo cede el dolor que la empuja y la inoportuna dándole infierno.
Ese dolor la tiene mártir, descansa a ratos por la noche y por el día, come en pajita, aún tiene cojones y ovarios para aún estando así hacernos la escalera, y yo siento que estoy ayudando a alguien fuerte y con una actitud absolutamente admirable.
¡CHAPEAU, ROSA!

sábado, 18 de febrero de 2017

- INFANTA EN APUROS -



Puñetas, tertulias, fiscales, tabúes, morbo, monarquía, micrófonos, palaciegos, abogados, lujo, audiencia, chorizadas novedosas, la Casa Real, Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarín.
Share, privilegios, comedia, febrero, carnavales, novedosidad, insólito, apaños, disneylandia desnuda, reality que se puede tocar, intocabilidad que es interrogada, y un signo de interrogación en el medio de la plural equidad democrática.
Borbones en apuros, presuntos, maridos golfantes, jetas, caraduras, matones de guante blanco, pernadas de ferrero rocher, el poder con olor a sudor de periodistas tocahuevos necesarios, la tradición empujada levemente a los tiempos de los celulares y de los mp3 de enésima generación.
Más tertulias imposibles, bandidos caídos, defensores de sí mism@s, amantes de España, negadores a sueldo, la pícara molinera, el arcipreste de Hita, el libro del buen amor, el buscón, los episodios nacionales que acaban entre los barrotes de un puñado de entusiastas que portan unas pancartas romas y fofas en donde se lee: año 2017. Hoy.
Las ojeras de una de las hermanas del rey actual, la teoría defensiva del amor, el no me consta, el no, el yo no sabía nada, no hablábamos de éso, confiaba en él, no vi nada malo, yo no lo sabía, estoy a su disposición para lo que manden preguntar, discreta, impecable, sin ruídos ni aspavientos, con aroma a buena acusada finalmente absuelta, y todo el voluntarismo. Hicimos fuerza.
Toda la potencia fallida, toda la pasión reprimida, no se puede mientras se sea importante y hasta contradictorio que la sangre azul esté metida dentro de la Ley de Leyes, hay canguelo y cautela, se juegan mucho, y sobre todo que los españoles no somos jamás iguales ante la ley y que muchos que la han hecho nunca la pagan y se siguen saliendo de rositas.
La Democracia todavía no puede llegar a los iconos tradicionales en donde el mundo es otro. En realidad lo que hay es un choque de trenes entre lo monárquico y lo animosamente judicial. Juzgar a un rey es poner una pica en flandes,ser torero temerario, ganar 0-4 en Maracaná, o correr el marathón en una hora y media escasa. Quizás algún día.
Ladrones, chanchullos, usted no sabe con quién está hablando, chorizos, conseguidores, figurantes, quijotes necesarios y sanchos de vitalidad y verdad. La otra justicia está al otro lado de los lugares en donde se imparte decisión tradicional. El saber del pueblo, de mi abuelo, de aquel que pasa por allí, nada es casual, todos sabíamos el día anterior lo que iba a ser absuelto, fuimos videntes surrealistas de la impotencia aunque tratamos de dejarnos la piel en el campo. No hay pruebas claras nos dicen, y por debajo del mantel todo el mundo se está tocando las manos. Claro que son culpables aunque nos cuenten que no. Pero es un choque de mundos, de sangres, de status, de poderes, de progresividades, de vértigos y de bemoles.
Cárcel para el otro, buen comportamiento, pasarela desfilante, traje impecable y estudiada pose de corrección. Puerta giratoria, un penal que esté bien, nada de riesgos, la paraeta debe seguir más o menos como está, nada cambiará substancialmente, aterrizamos, solo fue una gran película con un gran tirón de promoción, no hay final ni hubo inicio. Solo personas parlanchinas y cotillas acérrimos de Perales.
España camisa blanca de la santa tradición. De mayor quiero ser princesa, e infante, y Sabina y chico Almodóvar, y que los de la murga de Cádiz me hagan protagonista irresistible. Julio Romero de Torres pintó a la mujer morena, con sus ojos de misterio y la cara llena de pena. De más mayor quiero ser el pato Donald y el pirata cojo con cara de malo.
-Y MUY JUSTO-

martes, 14 de febrero de 2017

- I. ERREJÓN DEBE SER CONSECUENTE. -







Vista Alegre 2, marca un nuevo curso en Podemos. El Partido del 15-M, crece y se orienta, y eso lleva inevitablmente a retos y corrientes interiores, las cuales se han de manejar con habilidad y eficacia. Podemos es la última esperanza de una verdadera izquierda ideológica y exitosa. El Psoe ya no cumple esa función.
En política ya todo el pescado está vendido. E Íñigo Errejón, parece estar verde para los primeros envites que un gran cambio social plantea. Echarle un pulso al "coletas" fue una fantasmada. Pablo Iglesias es el icono político de Podemos y del 15-M. El único líder realmente aglutinador. Y con Juan Carlos Monedero, como cerebro en la parte de lo que se ha de cocer. Errejón se equivoca con la teoría de las formas suaves para seducir. Le niego la mayor.
Lo que toca, es el gran aldabonazo. El silencio medido favorece a los poderosos y asentados. Creo mucho más en la idea del ruído constante, convencido y espontáneo. Apuesto porque mediáticamente el puñetazo sobre la mesa y el habla fuerte, son mucho más eficaces y alimentan vida y movilización.
Las cosas en España están demasiado mal para ir con miramientos. Vale mucho más el lenguaje claro y vehemente, la indignación sentida y la protesta real. Dentro y fuera de las instituciones.
Cuando le cortan la luz a una anciana y se muere de frío, no valen demasiados análisis sesudos. Hay que decirlo, aunque levante ampollas.
Errejón dice que no hay que convencer a los convencidos solamente, y yo discrepo; Podemos discrepa mayoritariamente. Porque desde el habla vehemente se puede contagiar la sensibilización hacia quienes inicialmente no piensan como uno. Podemos ha de seguir siendo excesivo, osado y valiente. Y eso se personaliza en la figura guerrera de verbo agudo y directo que es Pablo Iglesias. Errejón nunca tendrá la fuerza que da el carisma. Y el carisma no es algo que se enseñe o consiga haciendo másters. El carisma y el sexy del liderazgo, nunca lo tendrá Errejón. Iglesias, sí.
Íñigo no debe irse de Podemos porque es muy valioso y aporta, pero tampoco debe empecinarse en irrealidades. Si ha perdido, debe buscar pasos hacia atrás para una nueva ubicación. Es lo mejor para el Partido morado.
¿Qué es y qué sigue siendo Podemos? Mucho más que un Partido convencional y al uso, Podemos representa a los que no tienen a nadie que les mire y apoye. Ahí está el proyecto. Apostar por los más vulnerables, arrear a los corruptos con todas las armas  de la libertad y de la honestidad, decir aquello que los que no tienen miedo son capaces de afirmar en donde sea, y seguir soñando con la fresca esperanza posible.
Podemos es una necesidad, un grito de un puñado de valientes, la concreción institucional de gentes buenas dispuestas a un cambio real y paulatino de las reglas del juego.
Podemos debe continuar enamorando, sorprendiendo, creciendo y admirando. Podemos, como su nombre indica, es una convicción de que aquí en España se pueden hacer las cosas de un modo abismalmente distinto a las que hace el PP de Rajoy.
Una vez pasado el examen de Vista Alegre 2, Errejón deberá dejar de ser ambicioso, el Partido ganando en músculo y claridad, la participación sigue intacta, y como la vida sigue que se las pela, ahora el Partido de Pablo Iglesias debe seguir avanzando su camino con más convicción que nunca.
¡ADELANTE!
 

jueves, 9 de febrero de 2017

- EL VALENCIA C.F. Y SUS DIFÍCILES MOMENTOS. -



Lo primero que llama la atención es que una ciudad con tradición futbolística y de un millón de habitantes, tenga un equipo tan malo con jugadores más que mediocres y que puede que no descienda a la Segunda División porque en la clasificación hay equipos más flojos todavía, los cuales no deberían pertenecer a la División de Oro del fútbol español.
El Valencia Club de Fútbol se parece a ese proyecto de Estadio que está a la salida de la ciudad, parado, desencantado y a merced de los elementos. No parece justo que el equipo de Puchades, Claramunt, Sol, Kempes, Bonhoff, Albelda, Villa o Silva, esté en manos de un magnate de Singapur, al cual lo único que parece interesarle es ganar el vil dinero.
El Valencia es un club que navega a la deriva sin rumbo ni capitán. Coincidiendo con el crash del ladrillo, el equipo del murciélago dejó de tener presidentes conocidos. Y eso que ya tuvo que padecer a Roig o a Soler, por poner ejemplos sonoros.
El empresariado valenciano o local, se encogió de hombros y se dejó llevar por otro azar y por otras gentes. Se quitaron de en medio responsabilidades y posibilidades, y la esencia se desparramó y se durmió. Sigue viva, porque la verdadera savia y luz del Valencia son sus miles de seguidores, los cuales asisten furiosos y asombrados a un tiempo triste en donde se encadenan las derrotas y en donde no se perciben en el corto plazo remiendos estructurales. Hay ahí una ausencia, un vacío, una deriva y una desidia. Una tremenda pena ...
El Valencia ganó la Liga. Y no solo en los tiempos del NODO o de Pepe Claramunt. No. Con el discutido Rafa Benítez se ganó de nuevo la competición, y a pesar de su juego poco bello logró ser el bloque más sólido e impenetrable de Europa. ¡Y jugó hasta finales de la Champions! ...
Peter Lim es un presidente millonetis que ficha "petardos". Con su palmario desconocimiento del fútbol, se ha dejado asesorar por buscavidas, creyendo ingenuamente que la lógica de los números le haría enriquecerse más. Ese es el gran error del hombre de Singapur. Que no tiene ni idea de fútbol ni de los personajes que en el deporte del balón redondo se mueven.
El verdadero culpable,-además naturalmente de la desidia de los empresarios valencianos-, es un tipo llamado Jorge Mendes, el cual al darse cuenta de la tremenda miopía del "chino", decidió hacer de las suyas haciéndole creer que hacía muy bien su trabajo confiando en él. Mendes es un representante de jugadores que carece del más mínimo escrúpulo. Por eso se han puesto la vestimenta blanquinegra del club más laureado de mi ciudad jugadores que no serían titulares siquiera en Segunda División, o han sido dirigidos por entrenadores indebidos y sin la menor fiabilidad ni estabilidad. Un engaño, y todo dinero ...
Rehacer y retomar al Valencia, será difícil. Mandar al olvido a Lim y a Mendes, supondrá un gran esfuerzo de voluntarismo y de cariño a la esencia rigurosa de un club siempre potente y presente en los puestos altos de la competición.
En las manos y mentes de los empresarios que amen al Valencia, estará el inicio de las claves del rumbo de una nao nuevamente guiada. Ahí, y si afortunadamente ese momento optimista tiene lugar, radicará que el Valencia vuelva a ser el equipo de siempre y que todo el mundo de este deporte, conoció.
El Valencia fue bronco y copero como el Atlético de Simeone, orgulloso, con buenos futbolistas, con ideas claras y con muy buenos técnicos. Mestalla fue la sede de un club competitivo e inconformista, tocahuevos, y siempre animado por una excelente afición. El Valencia siempre estuvo bordeando encima de los primeros lugares y se antojó lógico. Un millón de habitantes de una ciudad a la que le gusta el fútbol de competición, no merece esta vergüenza actual. El cuento chino debería tener al menos un final feliz.
-Y JUSTO-