viernes, 26 de mayo de 2017

- EL BUEN BOTÁNICO -



En mi Jardín Botánico,-que es un poco mi segunda casa de nostalgia-, alguien me habló de que estaban muriendo los árboles. Y con éllos, los espacios de sombra.
No me lo dijo cualquiera. Me lo dijo un hombre apasionado de la naturaleza y del medio ambiente. Un tipo valiente, delgado y ágil que ahí labora. Y mientras se procedía a hacer troncos y leñas de un árbol fenecido, impulsado por el tremendo calor que se mete en Mayo, la expresión de este hombre entristecido y luchador se mezclaba con su sudor profuso y procedente de su esfuerzo laboral y vocacional.
Me explicó que la magia y singularidad de nuestro Jardín valenciano, no era otra cosa que la monumentalidad y unicidad de sus especies arbóreas. Árboles de los cinco Continentes que llegaron desde los barcos hace algunos centenares de años al Huerto de Tramoyeres que hoy es el incomparable y mágico Jardín.
Sí. Mueren especies únicas y de una belleza brutal. Porque mueren las raíces de estos descomunales y bellísimos árboles. El espíritu de este lugar se está perdiendo. Ya no se cree ni admira el maximalismo de los árboles, sino el gusto por las orlas y los arbolillos  del "fen shui". El minimalismo de moda y de pijos se apodera de la composición de la estética al uso. Como si una nueva estética venciera a la realidad de fondo.
Se secan los enormes árboles, y no solo por el calor. Las raíces gigantescas de estos colosos originarios de mil países y que no sabemos que son una joya, necesitan respeto, riego, amplitud y la filosofía distinta a la que rige. Casi lloraba de impotencia el buen botánico. Casi se expresaba con lágrimas en los ojos al ver los vientos desfavorables. Tiene que luchar en solitario y sin eficacia frente a todo y frente a todos. Incluso frente a sus dirigentes de la maravilla del lugar.
El buen botánico también hacía las veces de vidente con causa. Y nos decía que ahora ya hay razones científicas para certificar la muerte de un ficus gigantesco y maravilloso que reina y se ubica camino de las Torres de Serranos.
Era emocionante verle, porque decía la verdad. Cuando miramos a un enorme árbol, parece que sus imbatibilidades nos pueden hacer más pequeños. Y es, al revés. Lo certifican todos los días la cantidad de turistas italianos, franceses y de todos los países, los cuales casi no pueden creer el paraíso que delante tienen. Los valencianos hace mucho que les hemos dado la indiferencia a nuestro Jardín natural más rico y emblemático.
La sombra solo la pueden dar y en cualquier estación del año, estos árboles increíbles. Pero la guadaña del mal hacer y de otros intereses, acechan y persiguen a las raíces que los sustentan y les dan alimento y natural longevidad.
Tremenda metáfora. Las raíces. Como ese habla valenciana que ya no se utiliza, o como algo que ha dejado de interesarnos por miopía y hasta burrez.
Se ha luchado mucho. Como lo sigue haciendo nuestro buen botánico. Porque este hombre ve más que muchos de nosotros. Ve que el progreso tiene límites y debe tener controles. Y en la sombra de los árboles altos cuyas copas dan abrigo y unos pulmones de oxígeno colosales, está y no otra cosa que la conciencia medioambiental. El futuro de nuestra calidad de vida, y esa apuesta de prevención frente al todo vale de las modas y las fugacidades.
No aprovechamos el Jardín Botánico de Valencia. Le ponemos peros y pegas, pero todo son excusas de mal pagador. Por encima y por debajo de las sombras y los bosques, están las raíces. Y el buen botánico del otro día sabe que tales cimientos son innegociables. Porque son vida y futuro.
-Y RIGOR-

lunes, 22 de mayo de 2017

- EL REAL MADRID, CAMPEÓN DE LIGA 2016/2017. -



Un dinero exuberante y bien invertido, ha permitido al Real Madrid obtener el objetivo que se marcó al principio de la temporada. Y tras algunas temporadas de sequía patria que coincidían con las glorias y la excelencia barcelonista, finalmente este año se ha llevado el gato al agua de la Liga 2016/2017.
No es fácil aglutinar tantas estrellas sin que salten chispas. A un jugadorazo no lo puedes sentar en el banquillo y ya está. Has de atenerte a las consecuencias. Por eso la astucia y mano izquierda del entrenador Zidane, resultó decisiva. Supo aparecer sin dejar la sonrisa y hasta estableciendo una relación peculiar y hasta irónica con el periodismo. Nunca negó del todo nada y toreó como nadie. Fiel a sus ideas y aguantando chaparrones, haciéndose el despistado con gran naturalidad.
Yo siempre he apostado por los entrenadores que han sido jugadores y de gran nivel. Porque ellos han sentido exactamente lo mismo que hacen otros jugadores que han de frustrase inevitablemente por no jugar. Zinedine nunca ha sido tajante cuando las victorias y tampoco cuando los chascos. Ha mantenido un equilibrio emocional y un optimismo de orgullo. Se ha llevado bien con todos y nunca ha hecho ninguna salida de pata de banco. Y esa calma siempre transmite y llega al jugador.
El Real no ha jugado de forma brillante ni vistosa. Se ha limitado a actuar con ambición y honradez. No ha tenido ni tiene un gran director de juego, y ha tenido por ello que sufrir adversidades y contratiempos. Pero su excelente y modesta actitud, además de la gran calidad de todos sus titulares y plantilla en general, le ha proporcionado el éxito.
Cristiano ha aceptado paulatinamente las condiciones naturales que marca el paso del tiempo. Domado hábilmente por el entrenador, el luso se ha ido dando cuenta de que su triunfo vigente particular se haya sito ya mucho más cerca del área que antes, y que las carreras con regates y alardes por toda la "pista" no llevan sino a esfuerzos inanes y fuera de lugar. Ha marcado todos los goles que ha debido, y ya no se queja porque no participe tanto. Sabe que no debe hacerlo.
La polémica suscitada entre los partidarios de Isco y los de Gareth Bale no ha afectado a las excelencias de este club paridor de millones y de estrellonas todas juntas. Aquí todos valen y asumen su rol. Y aquel que no lo asuma, calladito y a buscar la salida. Es la cruda ley del fútbol, pero también la lógica de las aspiraciones individuales y colectivas.
El Barça ha seguido a prudente y amenazadora distancia al Real, a pesar de su calamitosa planificación que le lleva a no tener suplentes de solvencia sino mediocriadades. El Sevilla aguantó media Liga en la aspiración de Sampaoli como candidato al gran éxito, pero luego su globo ambicioso estalló hecho añicos. Y el Atlético de Simeone no fue este año el de otras temporadas y marchó con menos brillo y gas. Los rivales del Real en esta Liga que acabó.
El Madrid basó el éxito en no perder nunca la sensación de la fe. En defensa estuvo regular y encajó demasiados goles, nunca dominó del todo los partidos de casa y se exhibió empero fuera del Bernabéu, el centro del campo anduvo irregular y no emitió jogo bonito, y la delantera intocable estuvo digna y maravillosamente relevada cuando tocó.
No se sabe ahora tras los festejos merecidos de La Cibeles, si habrá colofón en Cardiff frente a la asustadora Juve de Buffon o Dybala. Pero , si gana, nadie deberá sorprenderse. El Madrid nunca se acompleja.
¡ENHORABUENA, CAMPEONES!

sábado, 20 de mayo de 2017

- EL NÁUFRAGO Y LAS APARICIONES -




En una isla desierta y frondosa, mora la actualidad de Sam Stims. Hace años que perdió la memoria y no puede recordar nada. No sabe quién es, ni la circunstancia o motivo que le llevó a esa isla sin comunicación.
Está envejecido, castigado, no puede aparentar la edad que tiene, y su único afán y preocupación es la supervivencia. Sam Stims almacena y vigila todos los elementos de subsistencia del lugar. Los cocos, la pesca; lo básico para no perecer.
Apenas pasan barcos cerca del lugar. Antes, tiempo atrás, se afanaba Sam en gritarles, hacerles señas, y trataba de alertarles de que necesitaba ayuda imperiosa. Hace tiempo que dejó de hacerlo. Sam es un hombre que ha perdido la esperanza y vive con inercia. Trata en vano de recordar y recuperar  su memoria y su patrimonio vivencial personal. Ante tanta desesperanza y dureza, Sam se toca las partes y se excita dándose placer. Pero solo es alguien que sobrevive sin ambiciones o anhelos. Ya no quiere más.
Vive y se mueve Sam sobre todo en la zona frondosa y boscosa de la isla, y ha aprendido a construírse techos y elementos laterales de protección para la noche, que es cuando acechan las tormentas o cuando los reptiles y demás especies menores pueden herirle y envenenarle. Ha logrado todo un arsenal ingenioso y defensivo, elaborado con lo que tiene a mano. Se sube con agilidad y necesariedad a las ramas de los árboles, los explora, y busca y experiencia indagando y manipulando sobre más elementos que le puedan propiciar un poco de más seguridad y bienestar en su hábitat tremendo.
Sam no comprende nada de lo que le ha pasado, no se lo explica, cree profundamente en la mala suerte, y hace tiempo que ya ha asumido que nunca será capaz de salir de esa isla para ser feliz. Que, esa cárcel con palmeras, es su hogar,su destino, su derrota y su realidad. Y cuando ve a algún barquito de pesca o de ocio, entonces se aleja de la bellísima playa para no ser visto. Teme que le rescaten y tener que empezar a su edad desesperada un tiempo nuevo. Se tiene demasiado miedo a sí mismo y a los demás.
Cuando llega la oscuridad y la noche, Sam Stims se abriga algo y se prepara para dormir. Y no es capaz de saber si lo que sucede en ese momento es real o solo un sueño. Una mujer o ángel con formas femeninas, se le aparece y le pregunta que cómo va todo, o si necesita algo. El ángel " Tardor" logra que no se sienta angustiosamente solo y desvalido cuando se dispone Sam  entrar en los reinos de Morfeo.
"Tardor" le escucha, raramente le oye llorar, acepta sus gruñidos y sus protestas, y siempre le promete volver a estar a esa misma hora en ese mismo lugar. Y Sam ya no dice nada porque se ha dormido.
Siempre. "Tardor" está siempre. En el último minuto de su vigilia, cuando está a punto de dormir, Sam le cuenta a su aparición cómo le va, y "Tardor" siempre le comprende y anima. Le escucha. Está con él. Es oportuna y le arropa, le da normalidad y estabilidad, casi le mece, le dice que no se desespere, que sea libre y que no haga nada contrario hacia nadie.
Sam Stims agradece embobado y pacífico todas esas apariciones diarias y convenientes. No le pone a "Tardor" ninguna objeción. Y a veces, en muy pocas ocasiones, Sam Stims le pregunta a su aparición que qué pasaría si no volviese más y qué debería hacer él si eso acabare sucediendo.
"Tardor" se limita a sonreír. Y le dice dulcemente a Sam que no le pregunte bobadas y que no sea cínico porque eso no sucederá jamás, y que sea práctico siempre y que no piense en el futuro sino en el presente de indicativo del verbo sobrevivir, y que jamás le abandonará y que nunca tenga miedo. Que comprende lo que hace, y que no entre en desesperación.
Así es y será. Sam no debe temer. "Tardor" solo dejará de aparecer cuando él muera. Porque "Tardor" y Sam Stims son una misma cosa.
-Y SAM DUERME CONFIADO-

lunes, 15 de mayo de 2017

- RAFA NADAL VUELVE A SER ENORME -



Todas las dudas de una potente recuperación se cernían sobre él. Parecería un outsider acabado y sin chispa. Son muchos años de pelarse la cabeza. Parecía el deportista sonado por tanta tensión. Pero, igualmente, semejaba rara tanta distancia entre el portento y el menor.
Ya está aquí con nosotros Rafael Nadal. Vuelve a tener su carisma y su chispa. Se ha recompuesto a pesar de su veteranía, ha recuperado la velocidad, y ha madurado increíblemente todavía más.
Ha vuelto a la casa del triunfo. La suya. Se ha topado con su tabú Djokovic, y no se han reconocido. El serbio parece una sombra; un ente anodino que ahora no está en las pistas sino en una extraña transición de dudas. Y la personalidad y el optimismo positivo de Rafa hizo todo lo demás.  Nadal está ahora escalando su seguridad perdida, y "Nole" anda extraño y sin confianza. No hubo partido en las semis del torneo de Madrid.
Esa personalidad del maravilloso deportista de Manacor, se percibió nítidamente en la gran final y contra el más que prometedor y austríaco Dominic Thiem. El talento español se aglutinó en su estrella, y acogotó. Ganó desde su amigo el sufrimiento y el dolor. Como ganan los soldados mágicos de este deporte enormemente mental.
Rafa va a sacar. Un ritual. Un personal ritual. Rafa apura sus nervios y toma la pelota. La bota una y otra vez, casi hasta el límite de lo legal. Mira solo una décima de segundo a su restador, pero no mueve un solo músculo de la cara. Concentración absoluta en todo él. Sus piezacos clavados sobre la roja arcilla. Sus hercúleos brazos van a hacer el gesto del saque. Y en ese momento del impacto, Nadal saca su fiereza y exterioriza y proyecta. Y demuestra que para hacer daño desde el saque no solo es necesario sacar a doscientos por hora. Si se saca bien, no es necesario el cañonazo.
Es una de las claves de este rejuvenecido y rutilante Rafa. Su seguridad y su maestría sobre la pista. Su ambición casi juvenil y voraz de ganar los puntos y los juegos dándolo todo y sin temor. Con absoluta convicción. Creyéndose lo grande que es.
En la final de la "Caja Mágica" de su querido Madrid, Rafa soltó un verdadero recital de juego tenaz y estratégico. No dejó jugar a Thiem sometiéndole a una tortura de impotencias y dudas. Lo machacó anímicamente, lo cual es el peor síntoma de entre los agotamientos.
Y Nadal tiene mil cosas únicas más. Por eso es con Miguel Induráin el mejor deportista español de todos los tiempos, y una auténtica institución que va más allá de lo tenístico o deportivo.
Nadal, comete un error, pero ahora ya no se lamenta. Y en el siguiente punto ya está preparado y a cien para actuar de nuevo y para llevarse el gato del resultado a sus aguas. Especializado en situaciones adversas y complicadas, la airosidad y sangre fría del de Manacor te dejan admirado y te hacen ver que es de otra galaxia. ¿Cómo es posible que se crezca cuando está contra las cuerdas en el marcador? ...
Lo mejor con genios como Rafa, es no hacerse demasiadas preguntas y limitarse a admirar su talento y su épica. A veces se le mete en la cabeza y acertadamente no atacar a sus rivales con golpes angulados, y parece limitarse a estudiar la resistencia de estos devolviendo con su revés una y otra vez las bolas. Imparable tenacidad.
Es una constancia demoledora y definitiva. Un muro que se pone ahí y que no puedes pasar. Te está ganando sin ganarte, y te está haciendo un agujero bajo las zapatillas sin que lo puedas sospechar. Como en la potente final de Madrid.
Tras Roma, vendrá su Slam icónico y posesivo. Roland Garros y Rafa se aman con pasión. Puede haber cópula y alegrón hispano. Nadal lleva el buen camino a lomos de su excelso talento. Te puede ganar sin atacarte de frente. O, sí. Depende del rival.
¡¡VAMOS, RAFA!!

sábado, 13 de mayo de 2017

- PRIMAVERA ABIERTA -



Al aire. Al viento se adentra el calor de la exhuberante y top estación de la primavera.
La primavera se abre hacia adentro y hacia afuera. Juega entre toda la ingeniosidad de la meteorología, y esfuerza su libertad de luz a los seres que hibernan.
Primavera de flor viva en el medio de Mayo. Donde ya no hay excusas para la pereza o el pudor. La primavera es mostrarse, lucir, sacar la piel y la savia verde reverberando en energía hacia el crecer y el color.
La primavera nunca es luto sino audacia. Atreverse a los planes; jugar a surcar y concretar los primeros sueños tras el condicionamiento del invierno. La primavera es la falda, el tirante, lo informal, las zapatillas camperas, y hasta los primeros modelos de playa que desean el estío y la hamaca de la vacación.
Primavera de vitalidad y riesgo, pionera de amor y de consolidados, cuando dos adultos se toman de la mano con naturalidad y convicción, cuando los problemas son abordables, cuando la montaña nos espera, cuando los sudores se encomiendan a una noche reposada y de temperatura considerada y propicia.
Correr, deambular, caminar, sembrar, repartir, soltar el grito de indignación y de necesidad, la luz de Sorolla que abre los ojos al arte y a los espacios naturalistas, las ruedas del coche que nos llevan a escudriñar los pueblitos recogidos y anónimos, las terrazas abarrotadas por el ocio del consenso masificado, la diversidad, la iniciativa, la locomotora que concreta nuestras pisadas de camino a la vivencia y al tiempo no explorado.
La primavera se parece mucho a la vida y al azar. Es variable y entretenida, multidisciplinar, de reproducción y extensión, de cópula, de cuando siempre hemos sido jóvenes, de cuando cambian las costumbres, y hasta de no saber exactamente qué ropa ponerse porque cada día es una sorpresa cambiante y singular.
Las flores de las cerezas del Jerte, la crema que maquilla bondadosa y protectora los efectos del sol sobre la piel blanca, la jovencita que se hace mujer y muestra coqueta sus senos completados y femeninos, los deportes del amor y del ocio, los besos mojados por la lluvia descuidera, las borrascas que no se ven venir, o los vientos que ponen en jaque a los pudorosos.
Primavera abierta. Ventana a la realidad. Espectáculo que nosotr@s podemos protagonizar sin que nadie nos cuente películas, ganas de más primavera, todavía más deseos de luz, cuando el día noquea a la noche breve y próxima de San Juan, cuando hasta las brujas son atractivas y los varones retienen su encanto rebelde frente al paso del tiempo.
La primera vez todos los años. Las flores han estallado y harán frutos, el sexo se ha escapado del kamasutra y ahora mora y habita en los lugares en donde dos personas desean y actualizando actitudes, posturas, rimas, ritos y leyendas.
La vida bulle y arriesga en este tiempo de primavera, en el que estar en casa es contra natura y en donde parece que las cosas pueden merecer mucho más la pena que en otras estaciones menos potentes y carismáticas.
Entre tod@s somos y hacemos la primavera que se abre al riesgo y al gusto, a la experiencia y al beso, al hablar y a la hazaña de las pequeñas cosas, a la naturalidad y al sentimiento a flor de piel.
-A LA MAGIA-

martes, 9 de mayo de 2017

- DOS PSOES CAMINO DE UNAS PRIMARIAS -



La revolución en el seno del Psoe, está servida. Y en el deseo de reformular un gran partido en el actual hazmerreír, está la idea de homogeneidad ideológica la cual se ha "titanizado" haciéndose trizas. Hay mala conciencia en muchos sectores por aquella abstención que le puso la alfombra roja a Mariano Rajoy y a su PP pútrido.
Y también y sociológicamente, una necesidad de izar una bandera de reubicación. ¿La izquierda o el centro?, ¿una izquierda ruidosa y reivindicativa como postula el herido Pedro Sánchez, o una izquierda formalista y continuista en la socialdemocracia ligth que pregona la favorita Susana Díaz? Ahí es y está la cuestión y la duda.
La izquierda tradicional, se echó al sofá y se puso a dormir. Y entonces el neoliberalismo insensible penetró por todos los poros flaqueando el Estado y neutralizando los intereses de las clases más vulnerables.
Por eso apareció el 15-M de Podemos. Porque el obrero y el trabajador convencional se vio empujado a la menoridad, y sorprendido e impactado ante un Psoe decepcionante y que viraba inmóvil hacia ninguna parte. El Psoe parecía bunkerizado y en babia, mientras recortes y más recortes se cernían sobre las clases más bajas.
Pedro Sánchez y sus predecesores cosecharon unos resultados paulatinamente pésimos, y el PP nadó en la comodidad electoral. Indignados, unos chicos universitarios se presentaron a las elecciones y sacaron en dos años más de 70 escaños. Eran los españolitos que no tragaban con el conformismo y con la indiferencia. Eran Pablo Iglesias y Monedero, los cuales le daban un corte de mangas ético al estado de las cosas.
Maniobras orquestales en la oscuridad de una democracia débil en la actualidad como es España, aconsejaron sacar a Sánchez en bochornosas decisiones y construír otro modo de hacer que supusiera fastidiar de la pugna y de la oposición de las cosas de Podemos y los suyos. Muy feo.
Susana "ambición" Díaz, tomó el triunfo genético en Andalucía, y optó por el tirar para adelante y desembarcar en Madrid. No traga a Podemos, y no aguanta a Pedro Sánchez. Apuesta por un hipotético Psoe cosido y a su disposición vencedora y de encuestas favorables. Quiere un cambio social pero sin estridencias y sin hurgar demasiado en las causas de los fracasos estructurales en el Partido. El, "más vale que me quede como estoy y ya veremos a ver ..."
Pedro Sánchez  ha cambiado y no quiere ir por ese sendero. Prefiere la osadía verbal y hasta el grito, porque lo que teme es que Podemos le adelante por la izquierda definitivamente y nunca pueda afirmarse con voz convencida que el Psoe es de izquierdas.
Esa es la gran noticia y el gran drama de un Psoe que parece especialista en hacerse el harakiri y partiendo una y otra vez desde los fracasos. El día del resultado final de las primarias, puede que sea otro día más de broncas y escisiones internas. Y la causa es revolucionaria y demoledora. Se está jugando y defendiendo lo que va a ser ahora la izquierda honesta y auténtica, y todos quieren subirse a ese caballo.
A lo mejor ya llegan demasiado tarde gane quien gane. A lo mejor resulta que tanto Pedro como Susana y ha mucho, ya han sido rebasados y hasta substituídos por Pablo Iglesias y los suyos. Porque el Psoe no parece ya uno e indivisible, sino dos facciones plenamente discrepantes.
-ES SU DRAMA DE FUTURO-

sábado, 6 de mayo de 2017

- LA ESTACIÓN IMPOSIBLE -



Maravillosa y olvidada, decadente y nostálgica, eterna y presente, coqueta, sugeridora y excitante.
Es una vieja estación en donde ya no se detiene el tren de cercanías. Simplemente, está ahí. Es un lugar determinado en donde en tiempos existía un Polígono industrial, en donde los trabajadores y las trabajadoras nos deteníamos para bajar y hacer juntos vida.
Sí. Ahí. En ese lugar del pasado y que ahora es mera transición de nostalgia, pasaron muchas cosas. Aunque nadie ya lo diría, ahí hubo ilusión y vitalidad, sueños, proyectos, decepciones, sudores y hasta besos.
En efecto nadie se puede ya dar cuenta. Porque el tren lo que hace es seguir y seguir, y no le sabe mal que la estación imposible y varada me genere una emoción todavía viva y evidente.
Parece una estación abandonada más. Algo del atrás. Algo que se pierde y que se rompió, algo vintage, marginal, inabordable, obsoleto, fracasado, sin brillo ni verdad, todo lleno de hierros y grietas, con señas claras de abandono, con el reloj detenido por un golpe de viento o por el efecto de las pedradas de un gamberro, o sencillamente finiquitado por la lógica de lo inane. De la muerte. Del triunfo de la nostalgia.
En esa estación de tren, cada primavera, cada año, cada mes, cada segundo y cada momento del tiempo, la actividad era evidente y económica, emocionada y transitada, bullía la gente en su recorrer apresurado, y habían risas y rosas, y piernas largas de mujer, y veteranos a punto de jubilarse, y almacenes de lámparas y de muebles, y hasta panaderías, y coches, y más risas, y algún llanto escondido y taponado, juventud y relaciones, labios de carmín y fortaleza hercúlea. Sobre todo cuando me sumergía desde esa estación a los lugares de labor yo entonces podía verte. Sencillamente, verte a ti ...
Eras casi una niña, y tu nombre era el de Silvia. Y al principio me mirabas gustosamente sorprendida, y luego aceptaste mi modesta compañía, y trabajabas en la nave contigua a la mía, por lo cual siempre estábamos los dos en contacto.
No teníamos ni veinte años, Silvia. Yo era fuerte y un no parar, y tú rubia y un terremoto de chavala. Y un día te di un beso que no pudiste rechazar sino sumarte a él, y desde aquel día nos salió una primavera de crecer a los dos porque todo fue diferente, alegre, sexy y saltarín.
Te ponías ropas ajustadas para gustarte y para gustarme, nos tomábamos de la mano, y el ir a trabajar no era una pesada obligación de un cometido menor y rutinario, sino un deseo ferviente desde la estación que ya no existe y que jamás existirá.
Algún año antes de que los patronos nos comunicasen que el Polígono industrial debía cerrar por las razones discutibles y económicas que nos esgrimieron, tú y yo ya no estábamos juntos.
Habíamos roto, ya todo había terminado, tú habías conocido a otro chaval y esta vez sí que te habías enamorado y hasta las trancas. Y yo ya no me sentía bien cuando descendía desde el tren y desde esa estación imposible. Porque a pesar de que aquello estaba lleno de mujeres a cual más bella e interesante, ninguna de ellas eras tú.
No es que me alegrara cuando al cerrar las empresas dejé de verte, pero por lo menos la distancia ponía un punto y aparte que yo necesitaba. Pero, sí, Silvia. Seguramente fuiste la primera novia y el primer beso de mujer de primavera que di y obtuve, y eso nunca se olvida.
De ahí que cada vez que paso con el tren por esa estación, me paso todo el trayecto evocando aquel amor y aquella batalla de alegría. Y recuerdo tu nombre y tu magia, aunque lo más posible es que si te viera no podría reconocerte.
- O, ¿SÍ? -

martes, 2 de mayo de 2017

- 3 CRISTIANAZOS NOQUEAN EL SUEÑO ATLÉTICO DE CARDIFF. -



El Atlético de Madrid parece castigado por la maldición infernal. Lleva muchos años estigmatizado por aquel gol en el 74 del bávaro Schwarzenbeck, cuando ya Luis Aragonés y los suyos pensaban en levantar el gran trofeo europeo. La justicia se hizo Simeone, y los rojiblancos están de nuevo coqueteando y bien seriamente por entre las finales y las semifinales de la Champions League. Salvo milagros o apariciones mágicas en la vuelta, esto del Bernabéu ya parece sentenciado. Rarezas, las justas ...
El Real jugó como una apisonadora veloz y rutilante todos los minutos del partido. Encuentro redondo, oportuno y espectacular. Templó y mandó.
El fútbol son los goles. Lo sabe bien Leo Messi cuando los choques ante el PSG o la Juventus. Todo lo demás es literatura añeja y con polvo. Y el mejor jugador europeo, sigue vivo y especial. El niño grande no desea ir al asilo de las menoridades, de forma furtiva y repentina. Cristiano Ronaldo ya tiene sus treinta y dos años, pero sigue siendo un bombardero colosal. Él solo ha ganado el partido con tres goles decisivos y con olor a k.o.
Cristiano, tapa ahora muchas bocas. Ya no tiene aquel regate demoledor, pero su voracidad de ganador le va en el gen. Ahora se le perdieron todos sus gritos y niñerías, porque como futbolista sigue siendo tras Leo Messi el mejor y más afilado delantero de esta galaxia cercana llamada fútbol.
El Atlético vestía de amarillo, y de negro, y sin punch ni garra, sin ser el super equipo del gran Cholo. El Atlético solo era posición boba en el campo, imprecisión y mucha torpeza, miedo, conservadurismo y con excesiva merma de calidad individual si se exceptúa a Griezman o a Godín.
En cambio, el Real, ese Real de la Copa de Europa, ese ganador que  parió a golpe de talonario el Papa Santiago Bernabéu, fue frescura y autoridad, jugueteó y guerreó con convicción y seguridad, fue valiente y se llevó a todos los gatos al agua.
El ex equipo blanco del Gobierno, el más carismático en España y en Europa, el que nunca a nadie teme y menos en su competición, se sintió a gusto siempre, y en especial cuando su veterano as portugués marcó todas las diferencias. Cristiano es el mini Leo Messi del Madrid, ¡¡Un portento!! ...
Ya es más delantero centro que otra cosa, ya no se exhibe porque Cronos le manda lógicas señales, pero tiene ambición y sed como para no despedirse de la excelsitud sin hacer ruído o machadas. Lo ha vuelto a hacer. En el área es de temer el Tyson blanco.
¿La vuelta?, ¿milagro?, ¿todo es posible en el Manzanares?, ¿aún quedan noventa minutos? Bien. Se puede soñar porque el fútbol no puede ser sino una fantasía soñadora. Pero son demasiadas utopías.
Los tres cristianazos han tumbado psicológicamente al siempre aspirante europeo Atlético de Madrid. Al, "Pupas". A ese equipo que tiene raza, entrenador y enigma, pero al que le faltan cracks.
El fútbol es grande porque es demoledor. Porque puede ser fuerte y cruel, azaroso y extraño, y hasta justo y concluyente.
El Real ha barrido al Atlético desde el minuto 1 al 90. Quedan otros tantos noventa minutos, pero me temo que la remontada ya no se la cree ni el Cholo. Este año ha pinchado en todo el Atlético de Simeone, y eso se ha extrapolado a la Champions maldita para ellos. Ya no ha estado la seguridad de Gabi o Koke, y eso siempre se nota.
Si en el partido de vuelta se rompe toda la tortilla, pediré perdón. Pero ahora, recién guisada la ida, los tres cristianazos del chico 7 de Madeira no hacen sino pensar que el avión que llevará a Cardiff y a la final, lo pilotarán de nuevo los blancos del Real.
-CASI SIN DUDA-

domingo, 30 de abril de 2017

- EL LEVANTE U.D., SILENCIOSO Y NUEVAMENTE GRANDE. -



Siempre inexistente. Como mi canal autonómico televisivo valenciano. Menoscabado y silencioso, discreto y efectivo. El segundo equipo de fútbol de mi Valencia, el Levante, ya está de nuevo en Primera División. Solo un año en el pozo de la Segunda, y tras un trabajo de despachos y técnico, formidables, ya es de los elegidos en el mes de Abril que se va. Se ha paseado. Toda la temporada de castigo, ha estado majestuoso y exhuberante. Porque la excelencia también puede tener lugar en la División de Plata.
Mientras el equipo mimado de la ciudad, como es el Valencia, era puteado capitalísticamente de la mano de un negociante extraño asiático, y que no ha descendido porque con la cantidad de equipos malísimos que hay era imposible hacerse, en el barrio de Orriols y en su nuevo y coqueto Estadio, el Levante UD hacía una nueva machada.
Acumuló el equipo granota un puñado de años en la Primera División, aguantando con gran coraje año tras año, y con la sensación casi lógica de vivir por encima de sus posibilidades reales. Fue un hito histórico para este rechazado equipo  de mi ciudad, el cual ha sido desconsiderado y ninguneado por los próceres y privilegiados que hacen del equipo de Mestalla su única apuesta y gran bandera.
Pues,¡no! En Valencia hay otro equipo también, el cual pertenece al fútbol valenciano, está en el fútbol,mantiene su rancio abolengo de la historia, y viste de azul y grana. Frente a todos los peses, el Levante dignifica e impulsa la idea del equipo menor con una osadía y efectividad admirables y sin recurrir a ningún exótico foráneo millonetis ,y sin argucias de agentes intermediarios sin escrúpulos.
Honrado y espléndido su entrenador Juan Ramón López Muñiz, y fantástico su Presidente Quico Catalán.
Valencia recuperará la próxima temporada la lógica de su densidad demográfica. Es una ciudad en torno al millón de habitantes, y es siempre demasiado extraño que en el plano futbolístico solo haya un club de fútbol en un pueblo con tradición y afición.
Madrid y Atlético, Español y Barça, Sevilla y Betis, Coruña y Celta en Galicia, Real Sociedad, Alavés y Atl de Bilbao en Euzkadi. Son ejemplos equilibrados y con lógica poblacional.
Pero en Valencia hace años que el carismático y simpático Levante UD, parecía haber sido seducido y abducido por los ovnis. Todo era recuerdo en blanco y negro, nostalgia de abueletes, o saudade cañí con leyenda indefinida.
Hasta que por fin emergió la realidad, y el atrás histórico se rehacía en realidad presente. Cuando un equipo encadena muchas temporadas en Primera División y cae al hueco de la Segunda, todo se suele desmoronar y parece que necesitase un cambio radical y una adaptación como mínimo de dos años para volver a ascender de nuevo.
¡Eso lo ha roto el Levante!
Bajó a Segunda, y cambió inteligentemente su chip dejando las florituras y las orlas en la basura. Se arremangó desde el primer partido, se puso las botas en los pies, se preparó como hacen los labradores convencidos y laboriosos, y en seguida logró sacar holgada ventaja a todos sus rivales. Aguantó la presión, y cerró con acierto sus partidos. Y sin un solo quejido de atrás, sudó y fue condecorado con el premio ante la admiración de los suyos y de todos los demás.
Lo mejor que hace el Levante es reivindicar la honradez y el esfuerzo de superación en cada gesto y con nula o escasísima loa mediática. Lo mejor que se puede hacer por el querido Levante, es entrar en el campo y aplaudirles.
¡MACHO, LEVANTE!

lunes, 24 de abril de 2017

- LEO MESSI ME DEJA SIN PALABRAS: 2-3 EN EL BERNABÉU. -



Barbudo y especial, distinto, único, que me perdone Maradona pero Leo me sobrepasa, me maravilla, me gana, me enamora, se me va por la derecha, por la izquierda, por el centro, por donde le da la gana, por donde les supera a todos...
Leo Messi es así. Irrepetible. El kíller con más calidad que ha parido la Tierra de este planeta que se llama fútbol. Insisto e insisto más. Es un héroe, un tipo increíble, una mezcla de Magic Jhonson y Michael Jordan por mirar al basket en comparativa.
Lo que quiero decir y digo tras esta nueva gesta y mítica del día de San Jorge y de San Leo Messi en el Bernabéu, es que he tenido la suerte de verle jugar al fútbol. Y que me ha hecho feliz. Y que nos hace felices a aquellos románticos y utópicos que siempre somos escépticos con las tácticas y con las estrategias.
El fútbol se llama Leonel Messi. Vale la pena el fútbol. No me puedo cansar de decir lo que digo y lo que diré de Leo. Si pasó desapercibido en la no remontada contra la Juve, sus razones tendría. Le acepto sus momentos en los que no está y desaparece. Porque en el Bernabéu, casi sin Liga, con un equipo en un declive casi intolerable como es este FC Barcelona, Leo la ha vuelto a liar. Ha salido de la aparente nada en donde a veces reposa el genio, ha tomado la pelota cosida al pie, se ha ido de todos los contrarios que le han salido al paso, pero ha hecho todavía mucho más. Las ha enchufado. Las ha clavado, ha metido dos goles como dos soles, ha girado toda la tortilla, ha hecho trizas todas las maldiciones y todos los pronósticos, se ha repuesto de un manotazo de Marcelo que le ha tenido con sangre taponándose, ha salido de nuevo al primer puesto del frente, y ha rematado con su rifle descomunal, ejecutando al Real Madrid en su colosal feudo del antiguo Chamartín y en el último minuto. ¿Alguien da más?, ¿Maradona?, ¿Cruyff?, ¿quién más? ...
La Liga española 2017 sigue siendo la que era después del partido en cuestión de puntos y de matemáticas, y salvo sorpresa la ganará el Real Madrid. Pero, yéndonos a lo meramente futbolístico, todo esto será menor. El Clásico ha cumplido de nuevo su función pasional. Ha sido una locura de partido en donde las defensas de ambos equipos han claudicado ante los bombarderos atacantes. Hoy, ser portero, ha sido insuficiente. A pesar de los paradones, Su Majestad el gol se ha llevado el gato al agua.
No te olvido, Leo, en este último párrafo de retórica. Y quiero agradecerte lo que haces en el campo,y que me pongas histérico cuando la lias como hoy nuevamente, y siempre seré más que cuidadoso cuando cagues un penalty o yerres un pase o un casigol. Estás redimido, te doy el derecho de pernada, mereces el privilegio que otros nunca tendrán, has enloquecido las plumas y las gargantas de los comentaristas y ha habido un momento en el que el silencio triste y decepcionado del Bernabéu ha estado en un tris de volverse revolucionario y dedicarte esa gran ovación que tú, Leo, mereces más que de sobra. Eres capaz de hacerlo.
Lo que pasa, Leo, es que a ti te da igual. Tú ya has jugado, has metido los goles, has ganado, te has quitado majestuoso la camiseta aunque el discutible árbitro te haya sacado la cartulina, te has duchado, te has relajado, has llegado a tu casa para estar con los tuyos, has sido feliz, el dios, nos has hecho felices, y de nuevo ceden las palabras para tus hazañas y épicas futbolísticas.
El fútbol, sonríe. Y sonríe porque un tipo bajito y con barba nos hace decir una letanía contínua y persistente: "¡este tío es increíble! Increíble, increíble, increíble, y pon quince veces increíble más. Las veces que os dé la gana podrán ser exactamente las justas.
Me gusta el fútbol. Me siguen sorprendiendo las cosas imparables de este chico estelar, de este portento humilde y discreto, de un chaval que solo quiere bajar a un verde césped y hacer sus diabluras ganadoras. De alguien que convierte la poesía en cañonazo, y lo dificilísimo en más que accesible.
¡¡ ES EL NUEVO 10 !!

sábado, 22 de abril de 2017

- LA FRANCE SE ENFRENTA A SU RETO RESPONSABLE -



Francia es una gran Nación. La madre de Europa y de la civilización humanista más que seguramente. Desde su progreso y avance, desde sus ideas revolucionarias y combativas, la igualdad, libertad y fraternidad, ha admirado al mundo.
Francia es un ejemplo de progreso. Un impulso humanista y tolerante que siempre se ha ganado el corazón de otras democracias mucho menos cercanas. Francia ha sido generosa y admirable, lo es y lo será, porque impulsa y crea idearios lógicos y potentes. La razón.
Ahora, la libertad de la France está atacada por ese capitalismo neoliberal que asfixia, y sufriendo  las dentelladas del fanatismo religiosista que viene del hambre y de la incapacidad del Sistema de integrar a jóvenes sin futuro y sin esperanza. Porque solo la pobreza es la madre de la muerte y de la violencia.
El fascismo populista está ahí. Es engañador y peligroso. No es la verdad, sino el miedo bobón. El miedo tiene una fuerza descomunal, pero el pueblo francés es valiente y ejemplar. Porque sabe pensar, porque crea ideas, porque es tolerante, porque es capaz de ser analítico y desprenderse de los lamentos para avanzar hacia una mejora de la capacidad ética general.
Ya lo sé. El cuerpo pide votar otra cosa. El cuerpo inmediato tiende a defender el in extremis frente a las luces y a la inteligencia real. Pero también la madre Francia, sabe que representa y dirige a otras gentes de otros pensares y pueblos, que ven en los principios de la República un ejemplo ineludible.
"La Marsellesa", es un himno que aúna contundencia y piedad. Es el himno que ha actualizado a la histórica "Internacional", colocándose en la actualidad más oportuna y realista. El voto de un francés no solo será un voto local o nacional, sino que marcará siempre las referencias del pensamiento europeo y global.
Están los sobresaltos, y los lloros, y los atentados, y los muertos, y la sangre derramada por la defensa de la libertad. Libertad, con mayúsculas.
Sí. Es el dolor. Está el dolor. Se entiende el dolor. Por eso mañana hay que votar sin olvidar, pero con la idea de futuro y con las luces de la razón en el ánimo y en la convicción de siempre.
Francia debe reaccionar. Y no dejarse engatusar por el peloteo a los oídos inmediatos de quien aprovecha el río revuelto y la ganancia de los pescadores. Francia es potente y tiene suficiente músculo emocional para no ceder a la tentación.
Francia conoció a Hitler, y ahora otros lobos disfrazados de patriotas pretenden mostrar más eficacia frente a la agresión fou y absurda. Francia sabe lo que es la seguridad y la libertad, está llena de maestros del raciocinio y de la filosofía. Francia enamora al mundo manteniendo su humanismo y su francofonía, a  pesar de todos los pesares que los tiempos modernos plantean y sacuden.
No votad sin pensar. Votad siempre sabiendo el futuro y la línea recta a seguir. Ya tenemos suficiente con localismos de Imperio como Trump o Putin. Ahora conviene la seriedad y la eficacia. Ahora más que nunca debajo de los adoquines está la playa, y prohibido prohibir, y los ciudadanos, y las aperturas racionales y serenas de la tolerancia hacia la modernidad.
Es cierto que se votará tapándose la nariz. Pero aquí y ahora hay prioridades. Si se vota lo facilote, después saldrá lo caro. La apuesta debe ser etrusca y convencida, basada en esa idea madre que parió un pueblo valiente y siempre atractivo. Acogedor y laborioso, inteligente y hasta sofisticado.
París es magia, y el arte creativo, y la bohemia del pensar, y la posibilidad viva y vigente de enfrentar los problemas con la mayor sesera y actitud. Francia no son las bombas ni el odio. Francia es la cátedra y el laicismo, la Piaff, o los trinos que alimentan la verdadera paz y tolerancia que el resto del mundo siempre envidia y admira.
¡ALLEZ!

viernes, 21 de abril de 2017

- LUIS SIGUE JUGUETEANDO POR LA VIDA -



Llegaba de hacer unas compras del supermercado, cuando a punto de entrar en el portal de mi escalera, noté un silbido insistente de alguien. Parecía citarme ...
Al principio no le conocí. E incluso, temí. Porque el hombre no presentaba un aspecto agradable. Llevaba una barba sin cuidar, demasiado desaliñado, y una gorra que suelen llevar los marginales quizá para distanciarse de un mundo por el cual no se ven capaces de transitar.
- "¿Es a mi?", le dije al hombre.
- "¡Claro! ¿No ves que soy Luis? ..."
Sí. Era Luis. Pero hacía demasiados años que no veía a Luis. Estaba muy delgado y hasta exótico. Más mayor, pero bastante vitalista al menos de talante.
La historia de Luis es un drama, dado que nació en una familia sin estructuras. Le recuerdo cuando estaba gordito y muy desorientado. Joven. Ya entonces, apenas creía en nadie, y ahora por lo que deduzco, tampoco. Perdió su casa, su familia nunca estuvo, los curas le dieron a él y a su hermano discapacitado un techo y una cama durante un tiempo, y después acabó en un Centro de Acogida que hay por el barrio de El Carmen de mi Valencia.
Mi madre fue la primera que conoció a Luis. Antes que yo. Nos cruzábamos con él cuando marchábamos casi a diario camino del Mercado Central, tan visitado y cada vez más por el turismo. Cita obligada.
Mi madre habló a Luis. Era amigo del kioskero de la esquina de casa, y Luis y mi madre charlaban a menudo. La mujer debía de verle desvalido, inocentote o lo que fuera, pero algo extraño le llevaba a abordarle y atenderle.
Luis nunca olvida. Nunca olvida a la gente que es amable con él. Desde su esquizofrenia y actitud de echado para adelante, es en realidad mucho más complejo y contradictorio de lo que la gente cree acerca de él.
Todavía recuerdo que yo en tiempos iba a buscarle y hasta a hacerle compañía a su residencia del barrio de El Carmen.
En su crecer, Luis cambió mucho. Comenzó a perder facultades mentales, y además se tornó frío, violento y duro, como vengativo y desesperado en extremo. Un perfecto rebelde enfurecido mostraba su figura. No parecía Luis. Aquel Luis vulnerable y de sonrisa hasta bonachona.
Perdí la pista de Luis, aunque siempre sospeché que se habría refugiado en su pequeño pueblo de Albacete del que nunca logro acordarme. Rompió con su novia, puede que llegara a tocar cárcel, comenzó a meterse substancias, se vino abajo, brincó hacia arriba, se peleó con todo cristo, y hasta dejaba de tomarse la pastilla contra la esquizofrenia la cual contenía un tanto su agresividad flotante.
- "Ya sabes que soy Luis, ¿no?"...
- ¡Claro, hombre! ¡Me alegro de verte! ¡Mucho!" ...
- "¿Y tu madre, Jose?" ...
- "Se me fue hace año y unos meses, Luis" ...
- "Ya sería mayor,¿verdad?" ...
- "Sí. Ochenta y nueve años, Luis. Y sé que tú la querías mucho. Y ella a ti "...
- "Te acompaño en el sentimiento, Jose" ...
- "Gracias, campeón. Y, ¡cuídate mucho, Luis!" ...
Luis no va bien por la vida. Pero tiene mejores sentimientos de lo que parece. No olvida Valencia, ni a los que le quisimos, y guarda una fresca memoria agradecida. Porque todo el mundo pasaba de él.
Ahora me ha dicho también que se va a viajar por toda España aunque no tiene nada más que un euro en el bolsillo. Luis decide inventarse la fantasía de su vivir. Hace lo que quiere dentro de su mundo de deseos, y aunque no me parece bien, por lo menos sus ojos vivarachos aún saben a impulso y a dinamismo.
Aún siendo un juguete roto a merced de la permeabilidad y del capricho, Luis tiene una parte intermitente y lúcida que le lleva a agradecer los gestos. Nunca olvidaré cuando un día me mintió acerca de sus penurias, pero yo a cambio le di un dinero que el hombre no esperaba. Por eso cuando hoy me ha dicho que solo llevaba un euro en el bolsillo, no se le ha ocurrido insistirme ni una sola vez.
-TIENE SU ÉTICA-