lunes, 22 de enero de 2018

- CARLOS SAINZ, ¡CAMPEÓN DE CAMPEONES! -




Reconozco que esto de los rallyes siempre me ha parecido un refugio de señoritos adinerados, contentos con su status social, y hasta fuera de las auténticas realidades.
Todo deporte no deja de ser una frivolidad hinchada en tiempos de guerras larvadas, y de grandes escapes emocionales.
¿Qué es eso de los rallyes? Parece un tanto frivolón. Unos señores apalabran unos tramos de carreteras difíciles, hacen la organización, invierten unos dineros, y allá que van con sus motores de los locos cacharros a jugarse el pellejo en cada curva u obstáculo. Como el Rallye Dakar, seguramente el más carismático y salvaje que se puede encontrar.
Recuerdo aquellos años ochenta, con José María García en la radio. El "butanito" era todo un fan de alguien que destacaba y ganaba. Se llamaba y se llama Carlos Sainz y es de Madrid.
Carlos Sainz,-que tiene un vástago más que prometedor en el circo de la Formula 1-, es calmo y pausado. Tenía a su lado al gallego Luis Moya, y en una ocasión perdió un campeonato del mundo cuando su coche se quedo clavado a un centenar de metros de la línea de meta con todo a favor para ganar aquel mundial.
España se llenó de chistes y chascarrillos con aquella frase de acento acusado gallego: "¡Carlos, por dios! ¡Arráncalo! ¡Por dios, Carlos!" ...
Pero Carlos Sainz ya llevaba la seriedad en su gen más allá de que fuese un pijo de familia bien. Carlos Sainz era el Angel Nieto de los rallyes. Un español sin apenas referencias que los potentísimos  dakarianos Salvador Servià o Jordi Arcaròns. Poco más. Todo un pionero del asfalto complicado y de un tremendo riesgo.
Carlos Sainz se consagró y calló todas las bocas. Longevo, atractivo, elegante, y sin embargo con un espíritu de aventurero impropio de un tipo de su posición. Le encantaba lo que hacía sobre ruedas, y uno de sus mayores activos era su serenidad ante las adversidades. Y su contumacia. Pasaban los años,y Carlos Sainz seguía y seguía ahí en todo lo alto.
Me ganó. Ha demostrado con creces que es un as español del deporte a nivel mundial. Ni deporte ajeno de señoritos, ni gaitas. Ese deporte loco que hace, es durísimo y hay mucha gente que se ha dejado los huesos y hasta la vida en esos tramos de carreteras y en los desiertos de los circuitos.
Ya todo un veterano. Cinco y cinco años, y gana por segunda vez el Dakar. No pueden haber nunca críticas. Ya hace mucho tiempo que se consagró. Los rallyes esos nunca serán mi deporte favorito, pero nada cambia. Porque Carlos Sainz es uno de los mejores deportistas españoles y mundiales de la Historia. Un maestro de la aventura sobre ruedas. Un tipo tranquilo y singular que se ha subido a sus potentes coches y ha logrado unos éxitos extraordinarios.
El mejor. El gran padre carismático de todo este negocio durísimo de sponsors y ventas. Más allá de ese márketing de motores y prototipos, se esconde un espíritu puro de competición y victoria. Más allá de las apariencias iniciales, hay una maravillosa locura necesaria que hace que el tren de los deportes nunca se detenga.
El deporte tiene el lugar que tiene. Aunque suene a redundancia. Y en este marco o sector de los rallyes yo me quito el sombrero ante el gran Carlos Sainz. Son demasiados años jugándose el pellejo ganador como lo hacen los valientes serenos y afortunados. Se retire o no Carlos Sainz, ¡chapeau!
¡ENORME CAMPEÓN!

sábado, 20 de enero de 2018

- PUREZA -



El mar inmenso les mira y les reflexiona. Impera y domina. Gana sobre la playa y sobre su propio líquido acuoso y salado. El mar es un dios que está por encima de todo, y que baila al son de sus olas quietas y serenas.
La arena de la playa apenas tiene pisadas porque está casi vacía. Es invierno aunque no lo parezca, y desde el tiempo del sol se pueden las audacias, libertades, naturalidades y vivencias.
Macías tiene una edad parecida a la de Antonia. No tienen ningún parentesco. Su único vínculo es que acuden dos días a la semana a un curso de teatro que está bien cerca del mar. Antonia vive muy cerca de dicho mar, que es la vida.
Macías va llegando, explorando, acertando y equivocándose, pero se impone retos de crecer y heterodoxias vitales que muchas veces supera con pureza y satisfacción.
Antonia tiene un gusto y una manía que se da poco aquí en el Mediterráneo, y que consiste en que se baña todos los días del año tal y como hacen las gentes en otras latitudes. ¿La razón? La razón es un misterio. La única verdad en la eterna Antonia es que metiéndose un buen rato entre las tranquilas aguas del mar, se relaja.
Antonia está casada y es muy liberal. Confía plenamente en su marido y él en élla. Por eso su matrimonio funciona. Antonia es amable y comprensiva, abierta y mujer, valenciana hasta la médula, gusta de llevar vestidos ceñidos y atrevidos, y al final todo termina en sensatez y dulzura. Ninguna maldad. Como el mar en el infinito.
Macías hacía semanas que dudaba. Es viudo. Quería ver a Antonia entrar en el mar a esas horas propicias para los tímidos y para los atrevidos de la vida. Hasta que el otro día se decidió y dijo a la mujer:
-"Antonia, ¿puedo ver cómo entras en el mar al acabar la clase de teatro?" ...
A lo que Antonia respondió entre resuelta y halagada:
- "¡Ah,claro, Macías! ¡Luego vamos!" ...
- "¡Gracias, Antonia! " ...
- "¡No! No me las des, hombre" ...
Antonia es delgada y menuda. Le sienta bien el bikini en el cuerpo curvo y decidido. Ahora Macías ya conoce bien el cuerpo de Antonia. La ha visto entrar valiente y mujer en el mar, y chapotear una media hora mientras él aguardaba sentado en la arena la salida de la mujer de las aguas frías.
Natural e inicialmente, a Macías le había llegado el deseo un tanto inconcreto al proponerle a Antonia poderla ver entrar él solo cómo se adentraba en las aguas. Pero ese deseo que está en la libertad, se desdibujó y desapareció muy en seguida. Más pureza. Toda la pureza.
Era un cuerpo de mujer que disfrutaba en el mar llevado por su cabeza y pensares generosos. Macías agradeció a Antonia tal generosidad, y se dio cuenta sin decirlo de su error del deseo. ¿Para qué el desnudo?, ¿por qué esa obsesión hacia una mujer coherente e inalcanzable? ...
El día era espléndido y brillante, agudo, real y de sosiego. Cuando Antonia se acercó a su vera, Macías le acercó la toalla caballerosamente. Antonia se secó en seguida, se puso las chanclas, se quitó la arena de sus pequeños pies, y caminaron hacia la calle en donde habita la mujer.
En la despedida, Macías y Antonia se dieron dos besos amables y puros. Y el mar admiró y aplaudió el hundimiento del deseo de Macías, y siguió dejando que el sol reinara y que las gaviotas jugueteasen por la playa envidiable.
¡LA MALVARROSA!

martes, 16 de enero de 2018

- EL REAL MADRID, HUNDIDO EN LA IMPOTENCIA DE ZIDANE. -



Estas ruedas de prensa que Zidane da ahora, son una clave para entender que su ciclo en el Madrid debería terminar pronto. Son ruedas de prensa sin garra y sin sal, son poses de impotencia que hallan la tensión, y en las cuales solo los periodistas acaban siendo el objetivo claro de culpabilidad.
Antes Zinedine no era así. Era sonrisa de carisma, de flor en el culo, de convicción casi sorprendente en sus jugadores, de ironía y risa, y tenía la cosa visos de optimismo mientras los resultados le marcaban éxitos y aciertos.
Hace demasiado tiempo que el Real no funciona. A pesar de tener un plantel de jugadores que envidiaría cualquier técnico, la nave blanca del francés parece embarrancada en una playa de derrotas, que en un club de la fuerza estratosférica del Real es casi o absolutamente inadmisible.
La defensa es un coladero. El centro del campo una babia, y a la delantera le faltan latigazos de orgullo. Y más, cuando el Barça de Messi les coge sideral distancia.
Precisamente porque solo acaba de concluír la primera vuelta de la Liga, debería ser un acicate para unir fuerzas y talentos y de este modo volver a ser aquel equipo terrible que gana Champions como roscas. Pero en las competiciones largas, regulares y de sudor, al Madrid le hace falta otro fondista entrenador.
Habría que dejarse de diplomacias y alzar la voz. Y Zidane no es de esos. Zidane es iteración y vuelta al trabajo, silencio y espera. Pero al aficionado hace tiempo que se le ha acabado la paciencia. Una derrota más, y el Bernabéu será un lugar de pocos amigos.
Digan lo que digan los demás, los jugadores se han apoltronado y no corren. Al no correr, se ha enquilosado el equipo. Y cuando deciden arremangarse, no llegan a los balones y son superados por sus rivales.
En la portería, Keylor ya sobra. Y sería una excelente idea consagrar a un joven portero vasco,-que huele a Iríbar-, y que demuestra que su precocidad puede llevar más a la positividad del logro de meta excepcional que a los temores de los bisoños.
Carvajal y Marcelo no están. Y en el centro de la defensa, ni Nacho ni Casemiro suplen bien a un Sergio Ramos en declive.
El jugueteo de Modric o Kroos ya no es dominador sino puntual. La creatividad carece de solidez. Y esta causa lleva una y otra vez a Isco a perderse entre impotencias.
La querencia de Zidane por Benzema, clama a todos los cielos. Gareth Bale es un futbolista de cristal, y ahora todos entendemos por qué un jugador de su talento no ha triunfado plenamente en ningún lugar.
La nostalgia busca a Morata. ¡Un error garrafal! Con Morata había una garantía de peligro y de gol inminentes aunque no poseyera los fundamentos técnicos de los intocables. Marco Asensio ve demasiada indiferencia y nula continuidad. Y así no logra crecer ni se puede.
Lo de Cristiano es un culebrón tragicómico. Falla goles increíbles, no se encuentra a sí mismo, y parece que el Madrid ya no le hace gracia y que busca horizontes exteriores menos exigentes.
Y en el medio del lío, sin responder bien a cosas que no sabe, Zinedine Zidane trata de sobrevivir y de hacer autos de fe. Pero insisto en que sus ruedas de prensa ya son defensivas y tristes, y que su magia parece que queda eclipsada por su incapacidad para sacar al Madrid de ese pozo, y situarle en donde ha de estar por historia y millones. Pero me temo que al francés no le salva la Copa, y ni siquiera la Champions taparía el colosal agujero actual.
-ZIDANE, ¡DIMISIÓN! -

sábado, 13 de enero de 2018

-LA REVISTA "INTERVIÚ" NOS DICE ADIÓS. -




La Democracia en los setenta y ochenta. España se enfrentaba a un tiempo nuevo tras el cruel franquismo. Soplaban vientos renovadores y necesarios. Y la gente se puso activa y audaz. La revista "Interviú", fue el icono carismático de esas pulsiones. Había que abrir y que se airease el polvo. No quedaba otra.
Lo de las señoras en bolas, también fue eso mismo. El adiós a los corsés censurados y el echarse hacia adelante y que pasara lo que tuviese que pasar. La mujer se iba posicionando. Vestidos más cortos y libres. Sí. Más de su libertad. Los bikinis, los nada bikinis, los destapes, la muestra de los senos que es una de las partes más bellas de la anatomía femenina.
Aperturas en democracia y en libertad. La revista "Interviú" fue potente y se arropó con unos periodistas extraordinarios y hasta temerarios, que luchaban por sacar del felpudo la mierda del tabú. "Interviú"talaba árboles aparentemente inalcanzables, y por dinero lograba unas informaciones que hubieran estado siempre cerradas a la ciudadanía. Solo el Rey Juan Carlos se libró de que le viéramos en cueros, por una acción in extremis.
Ahí, se libraban pocos. Había voracidad de rigor. Impacto e inconformismo. Ganas de hurgar y de presentar una España nueva y sin caspa. Una España valiente y progresista, un periodismo independiente y maravillosamente tocahuevos. El periodista de raza. "Interviú" ha sido nuestro "Play Boy" español. Más a nuestro estilo y a aquel tiempo en donde se habrían tantos caminos. Caminos anhelados. Era cuestión de atacar al Poder para hacer higiene y perder miedos.
El "Interviú" era carete. Era una revista de calidad, que nada tenía que ver con las otras revistas de destape que proliferaban en los escaparates de los kioskos. Era don desnudo. Para comprar la revista había que tenerse ganas de avanzar, un poco de dinero, serse de izquierdas o simplemente crítico, y sentir que el buen periodismo podía ubicar y cambiar las cosas a través de las fotos y de las informaciones restringidas y casi imposibles. Fue un arma de normalización y una ocurrencia excelente.
Daba corte en mi juventud que me vieran leyendo el "Interviú". Te miraban mal. Pensaban que solo estaba fijándome en las actrices o starletts en pelota picada exhibiendo su poderío físico en busca de su apuntalamiento social. De su máster, a través de su mostrada belleza sin ropa.
Y, no. "Interviú" era una ruptura. Un tiempo determinado. Llegó Felipe González a La Moncloa, y ahí estaba el "Interviú" al acecho de noticias. No pasaban una. Descubrían a Roldán, a Paesa, se decía lo que nunca ningún político admitiría en público, y a mí me fascinaba ese torrente de libertad. Porque los torrentes de libertad siempre son saludables y nutritivos.
Hasta que llegó doña tecnología. La de hoy y la de mañana. La que hace que la gente ya no guste de las noticias a papel y se sumerja de cabeza en la inmediatez de la propuesta del internet y su mundo.
Ahora, los jóvenes y todo el mundo pueden ver a todas las chicas hermosas solo con meterse en la Red. E informarse y en tiempo actualizado de las últimas noticias. Es una revolución absoluta y asumida. Por eso la revista ya no puede competir con ese tsunami tecnológico.
Hacía años que "Interviú" ya no era aquella revista icónica y especial. Porque los últimos años no son de libertad sino de supervivencia y de trabas. Y porque ya no parecen estilarse estas cosas. Esa cosa mediática que tenía nuestra democrática revista, cedía ante la realidad irremediable. Pero creo que "Interviú" se despide con la mejor de sus sonrisas. Nos hizo mucho bien, nos enamoramos de las pieles de aquellas bellezas conocidas y potentes, nos enteramos de casos que nos dejaban alucinados, y las cloacas del Estado eran un filón fértil para unos extraordinarios periodistas, reporteros, y fantásticos fotógrafos.
Fue una revista cuidada y oportuna, necesaria y aguda, personal y profundamente libre. Si hoy siguiese la pasión viva por el mundo a papel, yo seguiría cogiendo o tomando entre mis manos una revista así. Aunque me mirasen de reojo reprobándome.
-SIGNO DE LOS TIEMPOS-

lunes, 8 de enero de 2018

- EL SEÑOR EVELIO SE VA DE PUTAS -




Bajito, poca cosa, aspecto de despistado, tranquilo, calmo, setenta y cinco años y bastante anonimato en él.
No le conocen todas las personas de su finca en la que vive, pero sobre todo porque la gente de su edad siempre tuvo más relación con su mujer que con él. Más confianza. A él le conocieron a raíz de su matrimonio. Pero, casi mejor no hablarle al señor Evelio de su mujer, porque es fatal. El pasado tremendo y demoledor.
Evelio solo conoció a María. Toda la vida juntos, novios de bien pequeños, él trabajador de una fábrica de curtidos, y ella al casarse con él, ama de casa.
Amante del fútbol, don Evelio acepta que la pensión que cobra es una miseria. En aquella fábrica de curtidos, los sucios jefes no le cotizaron apenas nada a pesar de estar toda su vida trabajando. Evelio les denunció, perdió el litigio, y ahora ya se conforma con llegar,-y cada vez con más apreturas-, a fin de mes.
María. ¡Oh, María! ... Se le murió a don Evelio de un infarto demasiado antes de hora. Cincuenta y cinco años. Un infarto. Él tenía tres más cuando sucedió lo más terrible.
Los hijos fueron dejando el hogar familiar. Se independizaron, se casaron, se fueron haciendo los remolones, el lar de los padres es doloroso, se acostumbraron a no visitar a su padre; don Evelio apenas conoce a sus nietos por fotografías que el hombre guarda en los cajones de un armario de cariño, y se hace a la idea de que todo va terminando y para siempre.
Según la gente de su barriada, don Evelio es muy educado, independiente, poco hablador, y llegó a decirse en tiempos que su padre fue pintor y no precisamente de brocha gorda. 
Los pequeños comercios del barrio fueron cerrando uno tras otro. Ahora ya no hay peluquerías familiares, ni hueverías, ni carnicerías, ni talleres mécanicos, ni nada cercano. El barrio de don Evelio se ha vuelto actual y esquivo, en el ascensor nadie parece conocer a nadie, el verano da paso al inexistente otoño que pare al invierno, y las rutinas son predecibles y siempre de hoy y ahora.
María. Don Evelio sabe que María le perdona cada vez que se va de putas. Tiene suerte porque a pesar de sus lesas rodillas, tiene el Barrio Chino a escasos quince minutos y a pie. Y con toda la independencia y con un rictus tranquilo, puede verse a don Evelio camino del sórdido lugar.
El anciano va al grano. Ideas claras. Lo primero que hace es organizarse económicamente para poder llegar a fin de mes. Y si hay opción, entonces se regala un placer.
Don Evelio no va eligiendo chicas, ni las prostitutas a él. Siempre se mete en el mismo bar del Barrio Chino, en donde en las tardes frías y cuando la noche aún queda lejos, los domingos se dirige a una mujer de mediana edad llamada Úrsula. O, así se la conoce.
La prostituta le ve llegar, y apalabran el servicio. No siempre es penetración, no siempre son los domingos, no siempre son las tardes frías, y solo es el deseo. Unas veces solo es felación, y otras se completa el acto. Depende.
Don Evelio no habla con nadie más, a pesar de que otras mujeres se le insinúan y le abordan ofreciéndole sus servicios. El hombre termina lo que tiene que hacer, se peina, y aparece en las calles ya aledañas del Barrio Chino sin que nadie sospeche que viene de allí.
Don Evelio no sonríe. Dejó de hacerlo cuando María. Si alguien le pide la hora, él se la indica. Incluso si se le demanda un cigarrillo, el hombre no tiene el más mínimo inconveniente en satisfacer a la persona que se lo pide. Pasa por delante de un bar concurrido y no entra en él. En tiempos se pasaba allí las horas jugando a la manilla, al dominó o al póker. Ahora solo es un lugar de paso. El bar cambió de dueño. 
Don Evelio camina lenta, pausadamente, confiado, llega a su portal, toma el ascensor, se mete en casa, ve un poco la tele mientras cena y luego se va a dormir. No sueña nada.
-Y NUNCA SE METE CON NADIE-

miércoles, 3 de enero de 2018

- MI "REY BALTASAR". -




Ser niño en estas fechas puede ser una magia especial. Yo recuerdo vagamente mi niñez, y el olor a caramelo y luces mágicas que envolvían humilde pero claramente mi espectro personal por estas fechas.
Yo lo que quería eran regalos. La carta, mi carta a los Reyes Magos. Tardé mucho en saber que son los padres, y eso me concedió unas prolongadas ventajas. Todo podía ser posible. Como el eslogan social. Otro mundo podía ser posible. La mutación mágica, podía tener lugar.
Yo, pertenezco a un estrato social muy pobre. Mis padres y abuelos se limitaban a sobrevivir para llegar a fin de mes. El otro día vi un oficio viejo que se añadía en mi padre al de marroquinero. Se llamaba "anudador de sommiers". Que significa que unía los hierros esos de las antiguas camas. Otro tiempo y la misma ternura.
Vuelvo a mis deseos. Los Reyes Magos. Aquello era un cheque en blanco, al portador, el twiter sincero de todos mis anhelos. Los juguetes. Ahora no sé muy bien el porqué de mis juguetes. Pero jugar es fundamental en y para un niño. El juego. Al fútbol también le dicen juego, y luego sabemos en qué se ha convertido ...
Mi abuela no estaba de acuerdo con lo que yo ponía en la carta de los Reyes. Y protestaba y me decía que cómo se me ocurría poner ahí un scalextric si eso no me lo iban a traer nunca. Mi madre salía al cruce y me decía que no hiciese caso, y que pusiese todo ahí. Nunca tuve un scalextric, pero la ilusión la tuve toda. Todo era magia. Podías subir de escalafón social y emocional escribiendo en un tierno recuerdo tradicional.
Íbamos la víspera de Reyes a la más que famosa cabalgata. Todo lleno en la Plaza del Ayuntamiento,-entonces llamada del Caudillo-. Todo lleno de niños, padres, abuelos, carteristas, niños eternos, y toda la ilusión en el ágora.
El locutor del evento gritaba finalmente entre globos de colores: "¡Ya viene el Rey Melchor! ¡Ya está ahí el Rey Gaspar! ¡¡¡Ya llega el Rey Baltasar!!!" ...
El mío. Mi preferido. Los otros reyes no estaban mal. No recuerdo mucho la diferencia entre Melchor y Gaspar, y me parecían rubicundos, preparados, de márketing o un poco esperables. Fantásticos, pero sin unas claras sorpresas. Eran blancos. Como yo.
En cambio, el Rey Baltasar era un enigma con carisma total. El negro lo podía todo. Como Waldo en el Valencia de fútbol de la época de mi padre, o el habilidoso Salif Keita de cuando yo iba todos los domingos a Mestalla a ver al Valencia pasando frío y en general de pie.
Que llegara un negro,-como Pelé-, a mi vida a traerme regalos, eso no era esperable. Un negro, en mis pensares infantiles, era más que un Rey. Era el Rey de todas las ilusiones y de todas las cosas. Seguro que yo convencía más a Baltasar que a Melchor o a Gaspar.
Baltasar era un enigma posible para ser descifrado a golpe de chuche acogedor. El Rey Baltasar era mi última esperanza antes de que volviera el colegio. Mis padres me llevaban al lado del Rey Baltasar, y Su Majestad me sonreía, confortaba y animaba.
¿Y si a pesar de mi abuela agorera el negro hacía un dribling a la lógica y al día siguiente aparecía un scalextric en mi casa? ¡Sería la repanocha! ¿Por qué no?, ¿por qué no creer?, ¿por qué no ilusionarse?, ¿por qué no ser más rico, más guapo y más feliz?, ¿eso puede parárselo alguien a un niño? ...
¡Jamás! No tuve scalextric ni falta que me hizo. Tuve pistolas de vaquero, carbón dulce, regaletes distraídos, y un dormir maravilloso la noche anterior.
Sueño cumplido. Siempre había algo. Al día siguiente había algo. Yo no sabía y mejor así, que se llamaba ilusión infantil. Pero ya me podían quitar lo bailado o soñado. Daba igual todo. Baltasar siempre lo supo. Y le quiero y le querré siempre. Porque la ilusión no solo es la infancia, sino todas las etapas de la vida.
¡POR SUPUESTO!

viernes, 29 de diciembre de 2017

- CARRETERA PARA SIEMPRE -




"Acaba de terminar la fiesta de Fin de Año. Pero, no. No ha acabado porque esto es interminable. Por tanto, sigo disfrutando conduciendo mi libertad por la carretera mientras estoy con el volante ..."
"No debe existir mi coche, ni la minifalda de Rosario, ni los controles ni la más mínima traba. Sé que estoy cansado, pero también exultante. La noche es blanca y apasionante. He saltado y bailado en la disco como un salvaje y me siento Tarzán. La fiesta no es para que te quedes en casa o haya horarios que reaparezcan cuando desee el tren, el autobús o el metro ..."
"Sí. Soy un diablo sobre ruedas. ¡Yujuuuuu! Mejor que Hamilton o Alonso, No hay comparación. Soy joven, un atleta, muy bueno en los estudios, con proyectos de integración laboral, y mi Rosario me adora y yo a ella con minifalda o con abrigo. Pero, estoy en fiesta y no cesa la libertad. El libertinaje, o como se llame. Me ha gustado hacer el golfo hasta las tantas. La vida no es una cueva  de ermitaños, sino algo que está ahí para exponer y retar. ¡Que se mueran los feos! ..."
"Qué bien lo he pasado y lo sigo pasando. Todas las noches del año deberían ser como esta. No me gusta la represión, y mi coche prolonga la libertad y el placer. Soy grande, y se demuestra. Puedo ejercer mi libertad y mi vida sin trabas ni monsergas, y lo he hecho y seguiré haciendo."
"Empezó tímida la noche. Pero pronto nos animamos. Teníamos y tenemos todo el tiempo y todo el derecho. Lo de hoy no es para contarlo sino para vivirlo. Poco a poco hemos empezado a soltarnos. Teníamos algún dinero en el bolsillo y no siempre es así. Hay que darlo todo y la energía es fundamental."
"Primero cervecitas, un poco de vino, chupitos, y luego se ha abierto todo el bar. Pon ron, ginebra, whisky, mezclas, vino peleón, y todas las variedades. Copas y más licor por doquier. Y cava, y champagne, y anisito, y toda la artillería que se ha pillado."
"Y, ya sabes. Al final del tabaco viene el porrete, y luego los granitos de nieve que el atrevido en la fiesta ha puesto a la disposición general. Yo no soy un juergas ni un drogotas, pero hay que pecar aunque solo sea un día en la vida y sin miramientos. Juntando, juntando más, a la risa y al despiporre más molón, al baile extenuante y galáctico, y a inventar más gusto y placeres renovados."
"No es una pena que esté a punto de amanecer, o que la boca y la borrachera me hagan trampas mientras conduzco. Todo lo soluciono riéndome, grabándonos en el móvil, y haciendo que mi risa boba y libre tenga arte y una sonoridad distinta y especial."
"¿Obligaciones al volante? ¡¡Nada!! Esta noche las reglas no las marcan otros. ¡Noooooo! Las reglas al volante las inventó yo y todas para mí. La carretera es mi juego. Adelanto a unos, a otros, me dejo adelantar, giro a la izquierda, a la derecha, saco la cabeza por la ventanilla casi poniéndome en pie, grito lo que me nace, y Rosario se descojona a mi lado viéndome feliz."
"Llueve. Pero me importa un pito la lluvia y el frío. Molan hasta las placas de hielo. Estoy casi esquiando. El volante es una puñeta y a veces dejo que mi coche vaya solo. Una sola mano basta. Soy un malabarista. Con una mano a doscientos treinta por hora, y por otra mandando whatsaps por el móvil a quien me nace. Improviso. Que no me vengan con sermones. Sobra toda la arenga ..."

El coche de Víctor pierde el control. Rosario le mira aterrorizada. Décimas de segundo. Las dos vidas ya no están. Unos minutos después la carretera se llena de policías y de guardias civiles. Una ambulancia está demasiado quieta allí. No ven salida a la situación. Pronto va a llegar un juez implacable y riguroso que certificará las muertes de dos veinteañeros con un maravilloso futuro que aún huele a presente. 
Suenan unos teléfonos para dar las terribles noticias. Los padres de los chicos están en shock. Un equipo de psicólogos no les quita ojo. No se puede hacer nada más. El 2018 ha comenzado con ausencias.
¡¡TENGAN TODO EL CUIDADO!!

martes, 26 de diciembre de 2017

- CINE DE ESTRENO= "WONDER". -




Una aparente historia infantil sin más y basada en un libro de Raquel Jaramillo Palacio, acaba siendo reflexiva y oportuna. No es navideña ni de relleno, y puede suscitar un debate fructífero. Sobre el preocupante acoso escolar o bullying. Es más que eso.
Un niño físicamente feo a consecuencia de un tema genético. El no guetto y la audacia. Los diferentes. Finalmente, los padres del niño deciden sacarlo de un defensivo escondrijo y juntarlo con la sociedad. El cole, la socialización y todo lo demás.
El universo es infantil, y la sociedad en la que vivimos se potencia igualmente en su conjunto las perfecciones y bellezas estéticas. Lo que pasa es que el mundo también es diverso y plural. ¿Un distinto es alguien que va a fracasar porque nos molesta y porque no le vamos a dejar que esté con nosotros?...
El hedonismo y la belleza. El culto a lo impecable. Todo el mundo ha de ser guapo; musculado, atractiva, alto, cuerpo diez, gimnasio y previsibilidad.
Los feos. El mundo de los que no serán guapos. ¿Un feo es menor porque no es atractivo? Una presentadora del telediario, ¿la dejaríamos que fuera muy poco guapa?, ¿que no lo fuera en absoluto? ...
En "Wonder", son bonitas las formas y alto el nivel social infantil. Una cosa es la pedagogía y otra la realidad del rechazo. El defecto físico se puede ver como una carga o un lastre imposible, y en la sociedad de los previsibles los raros dan miedo o pueden ser inquietantes.
Otra visión. Otras visiones no físicas. Este niño de la peli no imposta nada ni lo pretende. Tiene sentimientos como los demás niños del cole, está bien educado y tiene una familia que está ahí. El niño protagonista lo que rechaza es la lástima o la compasión. ¿De qué la lástima?, ¿por qué han de tenerle lástima y distancia?, ¿por tener la enfermedad que desfigura su rostro? ... No parece ni es motivo de postergamiento.
El niño es además inteligente, claro, y niño niño como los otros niños. No hay diferencia de sentimientos. Sufre igual, anhela lo mismo, desea lo mejor, y además tiene derecho. ¿Quién va a pararle y por qué? ...
Su hermana mayor en el film obtiene también otra diferencia. Se está enamorando de un chico de color. Ella es blanca y él es negro. La película se pone divulgativa y real. Se adentra en el medio de los tabúes temidos, y la historia es fresca y tierna. Muy natural que no sabe mentir. Como los niños.
El cariño tampoco suele mentir. Los sentimientos reales son puros, y los que no son auténticos se rompen y se desvanecerán. La vida tiene una génesis con guión, y una continuidad y un desenlace que depende de nosotros y que tendrá el final que deseemos cada uno que tenga.
La familia es bien, holgada, pija, comprensiva y arropada. Hay celos, extrañezas, aranas, normalidades y la hipocresía definitoria de nuestro tiempo. Es interesante la aproximación del director americano Stephen Chbosky al mundo de los y de las situaciones inesperadas.
Los niños tienen sus lógicas y sus condicionantes, pero no todos se dejan llevar por sus atmósferas o por lo que les cuentan en moralina. Depende. Los niños, al igual que los adultos, tienen su tendencia y su personalidad definida de la idea de libertad.
Es la vida contradictoria, esperada, de reveses, de sonrisas, de avatares, de cosas y valores que nos gustarán o dejarán de gustarnos. Pero es la vida.
El final de "Wonder" puede ser muy bonito, emotivo y justo. Muy premiado y exitoso del tema del rechazo y de la diversidad. Son un reto las películas que transitan por los límites frescos y pizpiretos de las audacias. Solo por eso este film tiene el interés y ha de verse.
¡BESOS, "AUGUST"!

sábado, 23 de diciembre de 2017

- VALVERDE TRITURA A ZIDANE: ¡0-3 PARA EL BARÇA! -



Demasiado músculo y respeto en la primera mitad igualada y con opciones escasas para los dos mejores equipos españoles de fútbol. El Madrid salió corretón y presuroso desde las botas de Modric o Cristiano, pero la realidad no está para azares ni magias excesivas.
El Barça se limitaba a mantener el balón, a luchar los envites blancos, y con seriedad a esperar su momento. Sin prisas.
La sorpresa de Zinedine se llamó Kovacic. Dejó en el banquillo a la creatividad de Isco Alarcón pensando en que su bloque más la pegada de sus ases sería suficiente. Y, no. En el medio del campo blanco había más entusiasmo y atletismo que calidad, y la creatividad del mago malagueño Isco se echó de menos porque no estaba. Zidane debió jugarse el riesgo y confiar más. Teniendo a sus bombarderos estelares con muchas dudas y amagos de lesiones y baja forma, no era el momento de prescindir de la imaginación.
El partido duró un poco más allá de la primera parte. Cuando en el inicio de la segunda y en un clamoroso error defensivo, el bravo Luís Suárez comenzó a agujerear el queso. Luego vino la frustración desesperada de Carvajal sacando aposta con la mano otro gol y el árbitro le sacó la tarjeta roja y pitó penal. Leo Messi no perdonó y ahí acabó todo.
Se vio con el paso de los minutos todo el desgaste innecesario de la primera parte del Real, la asfixia de Cristiano, la impotencia del disminuído y suplente Bale, y el fracaso del sistema del entrenador blanco. Borrón.
Plácido y relajado, el Barça mostró una segunda parte con orgullo y excelsa superioridad que traduce a catorce puntos que le saca a su eterno rival. Silencio en el Bernabéu. Con media Liga en el bolsillo, el Barça se divirtió, quitó todo el drama y sedó las cosas. Aprovechó un estilo, una serenidad, un juego efectivo y domador, y permitió que las agujas del reloj y todos los segunderos fuesen de su propiedad. En los últimos instantes, Aleix Vidal sentenció con el 0-3 definitivo.
Ernesto "Txingurri" Valverde, de doctoró en el estadio blanco. Pocos recuerdan ahora al "Tata" Martino o a las cosas de Luís Enrique y su cara agria. Valverde es listo y astuto, ha puesto sonrisa e ilusión renovadora en sus jugadores, tiene uno de los mejores porteros del planeta, y mantiene en su equipo un equilibrio efectivo y hasta brillante que llega a sorprender por su convicción y solidez. Valverde completa su defensa, le capa miedo a las cosas, confía en Jordi Alba, no se desmorona con las lesiones, y sabe que Messi es algo especial y que si encima se le junta a su lado más ilusión, el Barça puede ser un equipo más que difícil para ganar.
La bravura de Luís Suárez merece ser destacada. Aparece cuando se le necesita y parece que se crece en lo grandes eventos. Su fuerza y su pasión en el gol y en la pugna en el uruguayo, merecen más que unas líneas. Es uno de los mejores delanteros del mundo y hoy nunca hubo dudas. Juega como pocos en el límite y se lleva el gato ganador a su agua.
El Madrid ha sido una sombra y especialmente en un segundo tiempo para olvidar. Navas no es Ter Stegen, y Cristiano está empezando el camino lógico de su declive. Como Sergio Ramos o como un Karim Benzema que casi no se le vió que no fuera en alguna ocasión de gol puntual. Demasiado nada. Un Madrid sin personalidad y sin alegría. Un Real, perdido desde su orgullo y con todas las dudas. Le falla el centro del campo y hoy le traicionó su simpático entrenador. Fue muy fácil para los culés.
Y eso no es bueno porque la Liga es larga y marathoniana,y se precisa igualdad y cercanía entre los aspirantes por la emoción de la competición. No hay nada decidido, pero las convicciones son abismales. El Barça está tranquilo y el Real demasiado ansioso. Así lo tendrá complicado. La fuerza blanca deja todas las incógnitas y cuestiona su seriedad. Por eso perdió fácilmente.
¡LUÍS SUÁREZ, BRAVO!

viernes, 22 de diciembre de 2017

- 21-D= -ANODINAS ELECCIONES CATALANAS- .



A pesar de superarse el ochenta por ciento de participación, los resultados de las Elecciones en Cataluña nada han resuelto ni decidido. Un empate a casi nada, y la división de la herida que ya sale en todas las radiografías y resonancias.
Todo fue raro e ineficaz en este jueves inhabitual por laborable. Fue una especie de pugna de identidades, más que una reivindicación de cariz ideológico y político.
Ganó aparentemente Inés Arrimadas, pero no le sirvió su envite osado para presidir nada y todo parece querer Ciudadanos extrapolarlo al resto de España para la Moncloa por si le sirven idénticos modos de glamour. El Partido no se sabe muy bien qué es, porque decir que se es de centro no es decir nada, y en España están como están tantos y tantos partidos políticos. Ciudadanos vive de la caspa y de la corrupción del PP. Y de sus excesos.
Los palos del 1 de Octubre están muy a flor de piel. Por eso el altote Albiol le dio a los de Rajoy el resultado más lamentable que se recuerda. El último de la clase.
Al PP no lo tragan en Cataluña, ni al artículo 155 que amenaza su raíz e instituciones propias, ni agrada el encarcelamiento de Oriol o los Jordis, ni mucho menos el exilio estratégico de Puigdemont en Bruselas porque sabe que si vuelve será encarcelado.
Ganó el rencor y la sensación de vendetta y de pasarse los votos unos por la cara de los otros. Venció el síntoma a la causa, y aquí todo el mundo perdió y no se logró meter un solo gol en la meta contraria. Ganó la meta contraria y la gran desazón.
Los dos bloques mostraron potencia de división. E incluso entre la aspiración nacionalista e independentista hubo muchas siglas que actuaron por su cuenta. Solo salvó la suma y la sensación de que hay cosas por ajustar y en suspenso.
No existió el PSC, ni tampoco los Comunes. Se quedaron en donde estaban y no serán árbitros ni arregladores de nada. Cataluña está para mucho diálogo de futuro pero para poco de presente. Cataluña está deseando descansarse y relajarse.
Y muchos desean que baje la lucha de las banderas y que vuelvan las buenas relaciones domésticas. Y que saquen a sus representantes de las cárceles y que no se meta en ellas a nadie más. Y que los de Bruselas sean indultados y que no tengan que estar en el exilio estratégico, y que las Navidades y el fútbol que viene pongan tiempo y distancia en unas situaciones tristes y poco agradables.
Cataluña es un lamento inane e inconcreto. Una gran brecha y una gran indecisión. En Cataluña hay gente que quiere ser republicana y nunca española,y otra mitad que desea que las cosas sigan más o menos como se quedaron tras el advenimiento de la más reciente Democracia tras la dictadura de Franco y con la proclama de Tarradellas con su "ya soc aquí", que ensució posteriormente la corrupción de Jordi Pujol.
Elecciones raras, entre semana, con enfado y tensiones, con leyes tirando de heridas y amenazando con encarcelar a más gente votada, con Puigdemont reafirmándose desde Bruselas en su liderazgo real, y con todos mirando hacia ninguna parte.
Herida. Fractura abierta. División. Catalanismo contra españolismo. Castigos y recelos. Demasiado odio. Gente con ganas de descansar y de olvidarse. Rictus tensos y nerviosos.
Cataluña está herida y cansada, y antes de tomar su rumbo del futuro deberá cohabitar con ese capitalismo y ese mercado de amiguetes que constituye una gran máquina que dirige y determina los bolsillos, los marcos, los hilos, las pulsiones, los modus y las libertades. A mí me duele la Cataluña española y la Cataluña republicana que no se siente de aquí. Las dos me hacen daño. Pero les comprendo. No me queda otro remedido.
-ES LO QUE HAY-


miércoles, 20 de diciembre de 2017

- SIN TECHO -




Me molesta bastante esa discusión sobre si cuando mejor se vive en la calle,-como es mi caso-, y en la cual salga ganando el invierno. ¡Falso! Es una realidad impepinable y se sabe. Por eso no me explico esta banalidad cuando es obvio. Estará bebido ese que afirma lo contrario a lo que es. Y como ahora dormir y vivir en la calle sigue siéndome mi reto cotidiano de supervivencia, me enciendo y me enciendo.
Hace algún mes que me he hecho pacífico y no me meto en líos. Me callo y me hago el bobo. Pero siempre que mi supervivencia no peligre. Porque en otros de mi vida fui boxeador, y si me enzarzo a leches yo no provocaría lesiones leves sino traumatismos y fracturas de largo proceso de recuperación.
A veces, me asusto. Y eso que llevo años en la calle y sin una casa, ni paredes, ni techo. Pido. En cuanto veo a la gente, les pido. Porque lo que dan en los centros solidarios es demasiado poco, y yo siempre he sido ambicioso.
Trato de no pensar que llegué a ser físico nuclear y hasta perteneciente a una empresa que muchos tendréis in mente. No. ¡De pensar, ni hablar! Ahora estoy en Europa, y más concretamente en España, y si lo queréis mascado a orillas del Mediterráneo. No quiero pensar en Oklahoma, y mucho menos en Liz. La quise mucho. Hasta que conduciendo yo nuestro auto y pasado al alcohol hasta las trancas, perdí el control y el coche se estampó contra un camión. Yo, la maté. Pagué por ello, era muy joven, éramos muy jóvenes, y convencido paulatinamente con el transcurrir el tiempo de que nunca habrían más Elizabeths, me dije a mi mismo que no. Mi familia se hizo a un lado. No sé ni me interesa ya saber de mi familia. ¡Bye!
Lo que importa es que el frío que paso no se convierta en pulmonía. Esa cosa que dice bien Al Gore que lucha contra el cambio climático es desgraciadamente para mí muy acertada. Ni en el aparentemente suave clima del Mediterráneo el clima se ha mantenido. Aquí ahora todo es más bestia. También en verano, aunque yo lo soporto con más estoicismo. Pero este frío es muy decepcionante y esclarecedor. Me gusta el vino aunque sea malo para la sensatez y el hígado. Pero calienta más que un poleo o una manzanilla.
Estoy jodido. Por eso no quiero pensar. Llegan las navidades y todo son luces y las putas calles se llenan de gentes haciendo su fiesta. Sí que estoy jodido. Reducen los espacios y escondrijos. Estoy más a gusto solo, que rodeado de muertos venideros como yo en albergues, las bocas de metro o lugares así. Concurridos. No los soporto. Yo, bastante historia imposible tengo, como para escuchar los demonios de los demás y sus huecas imposturas. Estoy harto de que llamen el astronauta, y que me pregunten por la Luna, o por los planetas del espacio exterior,o que se mofen de mi saber de la Física o de mi acento americano. Y como decía antes, compaginé mis funciones como científico del espacio, con mi afición de boxeador pegador y bueno en un ring de un gimnasio que regentaba un amigo. Si les doy, les haré daño. Por eso temo por igual a su cercanía como a mis puños.
No aparento la edad que tengo. También la Tierra parece plana desde aquí. Soy gringo, o guiri, o yankee, o como se me diga, pero lo único que se nota es el acento acusado. Me voy de putas en cuanto puedo, pero antes como la higiene apenas me importa, debo hacer un esfuerzo que me cuesta horrores. Pero el deseo al final lo puede todo. En algún lugar de mi cabeza sigue siempre Liz. Y ella no me da la venia para que frecuente lupanares. Pero no siempre la obedezco. 
Tengo muchas horrorosas pesadillas que supongo que más que Liz, me las propone este puto frío. En esas películas extrañas, Liz se me aparece y me marca sus sentencias. Y me dice que ni amor ni sexo con nadie, o ya hará ella desde el otro lado para que las cosas me vayan todavía mucho peor. Y cuando me voy de putas, me pasan cosas muy desagradables. Como científico que fui, nunca creo demasiado en las coincidencias.
¡Joder! Ni mantas, ni más mantas, ni forros polares. La calle es un cementerio de hielo que no deja pensar. Pero eso puede ser bien aprovechado. No sé si puedo pensar, pero si encima tengo dificultades para hacerlo, mejor y así no me acuerdo de Liz, ni de mi, ni de mi tiempo brillante.
-NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA-

jueves, 14 de diciembre de 2017

- ABUSO -



Era un juego. Una costumbre. Algo nuevo y frío, pero a mí me pasaba desapercibido. Era una niña y no había exteriores. Hasta que lo normal dejó de serlo. Porque mi padre entraba a jugar a mi habitación, pero no a juegos de niños sino de adultos. Mis hermanos no se libraron.
¿Mi madre? Mi madre era demasiado cobarde y miedosa para denunciar lo que ya sabía. Mi madre era gandula, vivía del cuento; del dinero que mi padre le daba todas las semanas para llevar la casa adelante. Y sabía que si se iba de la lengua, podría morir. Mi padre era capaz de todo.
Con ese panorama, ya podéis imaginar. Yo era una nebulosa, de sexo femenino, encarcelada en aquellas situaciones insuperables, indefensa, e incluso cuando me llegó la adolescencia y cercana la juventud yo misma me sentía desconcertada, decepcionada, sucia, dependiente de los llamados padres, no iba al colegio porque a ellos les daba igual, y nunca podría saber nada. Yo pienso que lo sospechaba mucha más gente de lo que yo creo.
Sí. De todo. Violaciones, felaciones; todo lo sexual que puede imaginarse tenía lugar en el cuarto. Y luego mi padre se metía en su habitación matrimonial, y seguía con mi madre su locura extraña de placer y desenfreno. Se escuchaban bofetadas, amenazas, y a todos nos sacaba el cuchillo.
No pude crecer. Lo único que decidí como una suicida, fue intentar largarme de aquel infierno de dolor e indignidad. Lo intenté varias veces. En una de las intentonas mi padre me pilló y me dio tal paliza que tengo desde entonces algunas vértebras que no van. Y cuando cambia el tiempo, me entran unos dolores tremendos. Son peores los otros.
En otra ocasión, me enfrenté al monstruo de mi progenitor. Él sacó el cuchillo y yo le lancé una silla. Hubo forcejeo, él se cayó y se hizo daño, y entonces más que huír lo que pensé fue en llegarme a la comisaría de policía más cercana.
Estaba temblando. Los polis me decían que me calmase. Y en mi tiritona de desesperación no lograba decirles que ni nombre es Verónika. Llamaron a un médico, me quedé dormida, y al día siguiente me desperté de nuevo aterrorizada en mi casa.
Mi padre entro en mi habitación cuando me percibió despierto. Mi madre sollozaba la cabrona como siempre. Mi señor padre me dijo sin pestañear que había vuelto a vivir. Pero que si repetía lo que había hecho, yo no saldría viva de la casa aunque él tuviera que pasar el resto de su vida en la cárcel. Su mirada y contundencia parecían sinceras. Necesitaba meterme más miedo aún.
Pero yo interiormente resistí, e impuse mi no. ¡Ni hablar! Había que intentarlo muchas más veces. Y más, cuando mi padre un día nos abandonó a todos, y mi madre se puso a puta para llevar el dinero para mantenernos.
Sin estudios y sin recursos económicos, me sentí una mierda y nunca nadie me ayudó. Mendigué, me ayudaron personas en las parroquias, abandoné mi ciudad, y me volqué con los chicos. Me enamoré como una loca de una docena de ellos. Pero sobre todo, de Víctor. Nunca le olvidaré a pesar de que un día descubrí al traidor embustero con una chica espectacular haciendo sexo con todo el ahínco de un modo poseído y cabrón.
La violencia fue desde entonces mi amor y mi sombra armada. Me pegué con todas y con todos, me hice a la droga y al robo, hasta que el señor juez con el dedo me dijo que a la cárcel y se acabó.
Me es igual. Dentro de la cárcel yo iba a ser la jefa. Y tuve muchas rivales que querían lo mismo que yo. Peleas, cuartos oscuros, calabozos, más hostias, heridas, pinchos, y toda la violencia hasta que llegaban los carceleros a separarnos. Pero ganaba yo, y me sentía bien. Recibía respeto por temor. ¡Logré que me tuviesen miedo!
Los psicólogos fallaban una y otra vez. Nada. Masificación y escasez correctiva de mi conducta. Logré apartarme unos centímetros de la droga, pero nunca me alejé del todo. Y quiero fugarme de los penales porque me impiden mis locos sueños. Si me escapara de aquí tendría ya una experiencia potente de la vida, y por eso es que no me dejan salir.
No me dan una oportunidad, y eso que he intentado dejar esta vida perra ya en dos ocasiones. A la tercera, no fallaré. Estoy perfeccionando la técnica. Ya he perdido toda esperanza de recuperación y de inserción. No puedo más. Solo escribo esto para que otras niñas y niños como yo, vean en mi relato todo lo contrario. Para que se recuperen.
¡CAGO EN LA HOSTIA!