viernes, 5 de febrero de 2016

- LADRONES, LADRONES, MÁS LADRONES ... -



Alí Babá no podía ser codicioso. No vivía aquí. Valencia. España. 2016. Muchos años de robar. Robar, robar, robar. Ladrones, ladrones, más ladrones ...
Corrupción en España a todos los niveles de la política y el Poder. Intrusos con aviesas intenciones y con derecho de pernada. Infliltrados desde su falta de ética social pata vivir de ésto y con la idea de forrarse a toda costa. Costa. La Costa. Valencia, todos los concejales, alcaldesa, todo Cristo, Alfonso Rùs y la Paella, el garrofón y la playa del turismo y de la Malvarrosa. Olor a golfo por metro cuadrado. Se sabía. ¡Se sabía y todo el mundo callaba! Ladrones, ladrones, más ladrones, cómplices de los ladrones ...
Ritarato. Feudo y cacicato. El bigotes, y el friki Benavent que tiró de la manta. El Partido Popular cual asociación de malhechores. Chorizos de cantimpalo, robaperas del tres al cuarto metiendo la mano en la caja. ¡Socorro, es Valencia! ¡Cuidado con las carteras! ¡Tienen el Poder! ¡Siempre tienen el poder! ...
El Palmar, La Albufera, el esgarraet, el allioli o ajoaceite, el búnker barraca y Berlanga. la foto de Sorolla el genio y los satíricos de La Traca. La luz. Toda la luz que ciega a esos ladrones que ahora se esconden cuando la Guardia Civil ha ido decidida hacia ell@s. Como la FIFA y el FBI. Coincidencia de siglas y de intereses espúreos. ¡Ladrones! ¡Vergüenza ha de daros el espectáculo bochornoso que dáis! ¡Sóis demasiado vulgares horteras ladrones, y de corbatas y de piel exótica! ¡Chusma! ...
Indignación e impunidad. Sustraedores de lo ajeno que es de todos. Se han robado los avaros locos hasta a ell@s mism@s cegados por el vicio del miserable. Su presencia nunca agrada. Su estar genera mierda en el medio de un panorama renovador y saludable. Esperanzado. 
¡Sed fuertes, chorizos! La cárcel aún os pilla lejos. Nunca váis ahí, y cuando tenéis apuros, siempre hay manos agradecidas que completan vergonzosas fianzas.
Vito. Reggio Calabria. Mafia. Corrupción en las cejas y orgullosas lágrimas de cocodrilo triste. Esperemos que llegue su tiempo. Valencia está en el punto total del mapa del facineroso. La naranja está manchada de euros hurtados camino de los grandes y mitológicos paraísos fiscales. ¡Ladrones, ladrones, muchos más ladrones! ...
Una gestora lanza piedras de sedación sobre el presente de una verdad. Han robado. Nos han puesto sus sucias manos en el bolsillo y decían ser nuestros gobernadores y representantes. ¡No fueron jamás nunca de fiar! ...
Mordidas, sobrecostes, trampas, despilfarro, lujos del capricho, mentiras, Copa del América, la Fórmula 1, la Ciudad del Cine o de la Luz, el Mestalla mal proyectado en el suelo pudriéndose, y peinetas y más peinetas descontroladas emulando al dios cabrón Bárcenas. ¡Sed fuertes! ¡Más madera que hay money! ¡Tenéis nuestro dinero! ¡Ladrones, ladrones, "lladres"! ...
La cárcel. Ahí debéis estar. Debéis volver a la isla de lo social  y cambiar vuestras insanas costumbres. Vuestros trajes y corbatas huelen a mentira y a trile, no sóis especiales sino el rechazo, habéis hecho demasiado daño a mi Valencia que es la tierra. California de la luz y del amor. El mar. La mar. ¡La madre! ¡Cuántos chorizos todos juntos! ...
Había una cosa que se llamaba honradez y no se sabía. La Società, los Prizzi, Sacco, Vanzetti. Sigan poniendo todos los nombres de la gran camorra. Valencia, España, tristeza, 2016.
¡QUÉ BOCHORNO!

domingo, 31 de enero de 2016

- CINE: "LA CHICA DANESA". -



Se abre el azar de la vida y toda la verdad. Lo complejo a veces termina resultando más sencillo de aprehender. La naturalidad. Esta excelente película que acabo de ver tiene mucho que ver con lo natural y lo auténtico. El sentir y el ser.
Algunos se preguntan que cómo es posible que una persona que nace con cuerpo de varón se sienta mujer. Y esa no es la pregunta sino el cierre de la cuestión. En realidad y más allá de lo aparentemente asumible e inamovible, siempre puede estar la libertad. La auténtica libertad. Por eso admiro a las mentes abiertas y trato de apartarme de los sermones y de las moralinas.
¿Lo insólito?... No. Lo pionero o lo inédito son el gérmen del proceso del saber y del conocimiento. Sentirse mujer no es algo corpóreo sino interior y anímico.
En el caso del personaje que interpreta espléndidamente Eddy Redmayne, ocurre que un transexual se define no como alguien homosexual sino como una absoluta mujer como todas las otras demás mujeres.
El proceso, fue tremendo y hercúleo. En esta película abunda la ternura y siempre está la dulzura. El éxito de lo femenino. De la mujer que asoma al mundo rompiendo el tabú religioso y varón.
"Lili Elbe", es profundamente valiente y natural. Avanza camino de sí misma y teniendo en cuenta con dolor pero con arrojo y en su contexto de lo que se nos dice que está bien y de lo que se nos concluye como que está mal. Lo que no va a querer "Lili" es engañarse a sí misma. Con a.
Primero tiene desconciertos y dudas, le sabe mal por su tolerante y sufrida esposa, llora a mares pariendo el derecho de su libertad, pero al final sale y brota radiante su ahora femenina sonrisa. Se apoya en su status económico, y se zafa de galenos peligrosos que ven en ella a un ser enajenado y de manicomio a descartar y cerrar.
Alcanza la libertad y se sabe mujer. Y cuando ha de modificar su cuerpo no rehúye los embites. Le da igual lo que digan todos los demás. Necesita sentirse ella y realizada. Se somete al raquitismo tecnológico y sufre el dolor de modo brutal. Se siente incompleta y ha de tener vagina y coherencia personal.
También hay médicos raras avis arriesgados y valientes en su contexto y tiempo. Pero el tema de la vagina no sale bien y el final no es ese bienestar lo que en última instancia el espectador mal acostumbrado ha de esperar.
Porque no hay malos o buenos. Sino más bien ideologías avanzadas y mentes carcas y asustadas.
El azar es un pájaro que se mueve en el trono del aire y que no admite imposiciones ni condicionantes. El viento de la libertad libera las menoridades y les da el rigor de la autenticidad.
Paisajes hermosos, sentimientos profundamente humanistas, búsqueda y más búsqueda, limpieza de zapatos y profilaxis de mentes con dudas.
El ave de la libertad y de la sorpresa aparecerá pronto en el horizonte individual y colectivo, y entonces tendrá que haber decisión. Moverse y resolver asuntos. Nunca practicar la pobre resignación que pueda abrazar la cobardía.
Los primeros transexuales nos trajeron la buena noticia de la verdad y de la esperanza. Los de ahora, agradecen a los héroes y heroínas de antaño. Y en un mundo tan terrible y errado, su libertad sigue siendo un oneroso e injusto tabú. Más que oportuno film de reflexión en tiempos de brochazos ramplones y de machistas salvajes.
¡ID A VERLA SI PODÉIS!

martes, 26 de enero de 2016

- ILUSO -



Hará sobre un año que la conocí. Paseábamos a días y a ratos. Era todo de lo más explosivo y a la vez extraño. Para mí.
Ella un día me besó en los labios y yo me quedé alucinado de positiva sorpresa. Y mi fantasía llegó a desbordarse. Y le cogí y nos cogimos de las manos, y tras un atracón de alegría llegaban enormes pausas.
Lo jodido es que yo la veía radiante cuando estábamos juntos, y va y un día me dijo  que se iba a no me acuerdo dónde, y yo acepté con aparente libertad y galantería su distancia geográfica. Como estábamos a gusto, ya volvería. Ella era libre como el viento. Nos conocíamos poco, y a lo mejor con un poco de suerte y con el transcurrir de las semanas, el acercamiento afectivo se consolidaría.
¡Nada! Era otra cosa. Ella no caminaba por mi sendero aunque me diese besos, caricias o carne. Ella vivía un tiempo que se parecía al mío lo que un huevo a una castaña. Pero no se lo digáis a nadie: yo, no me enteraba de nada. Era escucharla por teléfono para que la energía me llegara sin dificultad por lo menos tres día y tres noches. Yo estaba y quería estar enamorado hasta mucho más que las trancas, y una pareja dicen las matemáticas elementales que se compone de dos elementos y nunca de uno.
Viví los momentos más adultos y a la vez ilusos de mi vida a través de sus guiños telefónicos y de nuestros raquíticos encuentros. Solo valía el amor. El amor. Mi amor enamorado dispuesto a batir el récord mundial del amante masculino de Teruel. Amante fiel.
No miré el tema mujeres en la agenda en un año. Y siempre pensé que era correspondido con idéntica potencia amorosa. Coño, y si había idéntica potencia amorosa, ¿por qué no se dejaba de cuentos y nos veíamos más a menudo? ...
Nunca lo pensé. La explosividad de mi ilusión era fuego de vida y de aire. Era capaz por ella de romper todos mis esquemas. Estaba dispuesto a lanzarme como un suicida en medio de la osadía de la inexperiencia y de la evidente ilusión. Pero ella no venía ...
Me costó finalmente entenderlo y asumirlo. Supe. Supe ya qué carajo pasaba. Y lo que pasaba es que me evitaba porque le aterraban las ataduras, y porque sencillamente le gustaba mucho más su estilo de vivir que el que yo le proponía.
Ella quería juguetear y hacerse libertad. Pero una follaamiga también puede tenerte cariño. No amor, pero siempre puede haber cariño.
Cuando ya tuve del todo claro que me evitaba y que no quería relación tradicional, monté en cólera y la dije que había estado jugando un año con mis sentimientos. Exploté como un injusto y un iluso, y empecé a reprocharla su falta de correspondencia en el amor.
Bonito aprendizaje. Ella no se dejó avasallar por mi argumentario y reinvindicó su libertad como una opción de bienestar respetable. Iba a decir que yo la perdoné..., pero,¿había que perdonar a mi miopía galopante que me llevó a la Babia del iluso? Sencillamente, respetar. Eso es lo que tenía que hacer, y asumir mi burrez.
El tiempo de hoy hace que las relaciones entre parejas sean muy diversas y diferentes. Yo fui un carca. Alguien que pensaba que solo podía ser real el modo tradicional del cariño. No estaba dispuesto a aterrizar así como así en mi tiempo de hoy y de todos.
Ahora he comprendido la idea. Ella me quería a su manera de querer. Sin tanto ímpetu y con otro acento y expectativa. Me abrí yo los ojos a mí mismo en medio de mi dolor decepcionante.
Tengo que estudiarme mejor la asignatura de los sentimientos. Saber bien o suficientemente el terreno que piso. El tiempo de mi lío fue demasiado extraño y no encajaban los puzles. Ahora, afortunadamente, van encajando.
Solo quiero aprender. Es mi sino y mi señal. Mi máxima. Aquello no podía ser y saltó finalmente su santa realidad. Ahora nuestros caminos nunca podrán cruzarse. Y es la mejor noticia que hay. Clarito.
-PORQUE ES LA LIBERTAD-

jueves, 21 de enero de 2016

¡ BOWIE !


Cuando todo es previsible, aparece David Bowie. Cuando todo puede ser traba o límite, llega un leñador de la ruptura. Rasga y hurga sumido en su libertad, y crea música.
¡Bowie! Queda un hueco, un roto, un vacío, una referencia eternamente viva, alguien distinto que logra que las cejas se enarquen y los tabúes huyan despavoridos sonrojando a los atávicos puristas del temor.
David Bowie se puso las botas de su libertad. Y su osadía ha sido arte y referencia. Sus líneas rojas fueron copiadas por menores mediocres, y todo cedió.
Nunca puede hablarse de la música de hoy sin ese personaje inesperado que fue y simboliza Bowie. Porque las aperturas y los horizontes nuevos y de calidad se rebelan igualmente como posibles.
Lo mejor de Bowie fue su capacidad de ser una continuidad nunca cansina de personalidades y de propuestas. Su exhuberancia y su impacto absolutamente desconcertantes, a la par que arrebatadores. Un Top eterno.
Un de fiar. Alguien que nunca te iba a aburrir ni a provocar tedio. Un gran sorprendedor y hacedor de osadías ligado a la música y a una personalidad de otras galaxias. Gigante el Bowie.
¡David Bowie! Sus mutaciones sin perder su esencia. Su look nunca del todo definido como es el viento del free. De lo libre. De la libertad. Se puso rombos en la cara, y vestimentas desmarcadas, y le cascó caña a su calidad, y todo lo que quieras o puedas imaginar.
Bowie. Se dijo de él, de todo. Que si bísex, que si trísex, que si cúadriceps, que si quintillizo, que si jugador del United o del Leeds, que si Arlequín de la provocación y del nuevo tiempo, y hasta summo gurú de las inmoralidades y de las barreras de lo permisible.
Bowie fue perdido, e impermeable, e impenetrable y claro a un tiempo, y músico de hoy y de ahora, y llenó cientos de Estadios y Pabellones en sus foros y conciertos, y aunó patrias y banderas, y fue internacional y universal, y en su vida privada qué puta me importa lo que le dio por la gana. Libertad. Palabra valiente. Ejemplo de libertino mágico que se fumó el Amazonas y el Globo y sin éticas definitivas, Bowie amó intersexo a quien quiso y cuando decidió. Se pasó  la moral por la indiferencia y dio buena cuenta de todos sus instintos del goce y del vivir sin trabas ni tirantes mamones.
David se dio a la vida. A la alta, a la media, a la baja, a la súper; a las mejores compañías de las malas compañías. Fue desnudo en vulnerabilidades exhibidoras, y logró cosas memorables. Vibró e hizo vibrar. Nunca fue clase media en música. Fue un gigante, y su huella la ven hasta los niños de hoy.
La música se queda desconcertada ante el adiós del genio. Porque a su manera nueva y salvaje, Bowie lo fue. Fue un enorme de la música, de la estética y de la vida. Juntó canciones maravillosas con orgasmos envidiados y hasta esotéricos. Frecuentó el olimpo del oro y también las cloacas de la triste mierda. Vivió. Se lo pasó vida. ¡Oh, Bowie!
Ahora hace sonreír hilarante la traba, el desnudo o el tanga, detrás de Bowie. Todo el aderezo y el metal ya están ahí, y sus mágicas ocurrencias de portento magno.
Cuando repasamos Elvis, Beatles O Springsteen, cuando revisamos Floyd o Vicius, o Fitgerald o Armstrong, Rollings, y demás vademecum que hace mamar a la música, encontraremos a D. B.
¡Bowie! Es como dios o Cronos, el innegable y el desplegable, el capaz de hacerlo todo trizas, y el que te nazcan las ganas de saltar, de gritar, de volar y de follar. Absolutamente todas las ganas libres.
¡FREE BOWIE!

domingo, 17 de enero de 2016

- ADIÓS EMOCIONADO A MI SEÑORA MADRE: CARMEN MARÍ ALFONSO. -



4 Junio 1926- 12 Enero 2016. Mi madre ha dado el definitivo adiós a  la vida y me ha dejado sorprendido y extraño. Sus 89 años no me compensan nada. Se ha muerto, es lo que hay, y la vida sigue.
Mi madre era guapa y bajita. ¿Era? Aún es. Porque todavía no la tengo como muerta. Aún está casi caliente en mis manos. Aún está más que reciente su belleza y su estar. Sí. Echo mucho de menos su estar.
¿En dónde está ahora mi madre?, ¿se ha escapado?, ¿por qué no está en ese sillón azulado que le compré en la vecina Mislata?, ¿qué hace que no está leyendo los periódicos o las revistas sentada como siempre en una de las sillas del comedor de mi hermano, en cuya casa ha vivido los últimos años de su vida?, "¿alguien sabe dónde está mi madre?" ...
Su ausencia y mi vacío. La muerte es cruel y puta. Habilidosa y regateadora de lógicas y de pensamientos cariñosos. Da igual que la haya dado lo mejor de mí. No he podido hacer más. En los últimos años me he sostenido sobre sus cuidados. He renunciado a vivir mi vida, por una convicción de acto de justicia además de cariño filial y compasión.
Carmen nunca debió casarse ni tener hijos, y tuvo la mala suerte de no poder elegir, dado que la parió el contexto franquista y una mala suerte brutal que iba desde sus problemas eternos y personales hasta una indiferencia y frialdad por parte de su familia más inmediata que producía vergüenza y sonrojo. La vieron difícil y pasaron de ella. Y ella se refugió en la patología, en la desesperación y en la nada. No dejó en paz a sus hijos como rabieta, y decidió entre comillas y con el bastón de mando, que eran de su propiedad y punto. Fue su sutil y retirada vendetta ante un mundo bobo y cobardón que nunca supo entenderla y atenderla. Carmen vivió la crueldad de la indiferencia y del olvido. Al menos, hasta que yo entré en acción.
La cuidé, se me hizo una niña, le entró una compulsiva demencia que se suavizaba considerablemente con fármacos al llegar la tarde, y una tremenda insuficiencia respiratoria convertía su calidad de vida en un tierno espanto.
Carmen perdió el contacto con la realidad, si es que en algún momento supo de tal realidad. Yo, decidí. Yo, decidí actuar sobre ella como lo hace un padre conmovido, paciente, y fuerte mental y físicamente. Mi madre no me ganó el gran combate, y no tuve necesidad de meterla en un geriátrico. Murió en casa y a mi lado. Con calor.
Y, lloro. Debo intercalar llanto entre las frases. Es natural. Cojo un pañuelo y continúo el escrito.
Me insultaba pero yo sonreía. Yo le daba el desayuno, y le cambiaba los pañales, y le limpiaba el culo, y la llevaba al baño, y le hacía la comida, y la sacaba a respirar con la silla de ruedas al Jardín Botánico de mi valenciana calle de Quart. Ella debía llevar siempre un bastón. Siempre lo asumí. Aquí manda, ha mandado, y siempre manda ella. Era una de las premisas. O lo coges, o lo dejas. Como las lentejas ...
Me extraña el silencio. Ya no monta escándalos, ni me insulta, ni me pide chocolate ni las galletas, no quiere ya ir al baño veintiséis veces, y ni siquiera allá a las cinco de la tarde cuando debía llegar el relevo del cuidador me suelta ya su sonrisa de niña dulce que enamoraba y decidía mientras me hacía un gesto, el cual yo le enseñé alzando los brazos con complicidad y que se llama agradecimiento.
Fue duro y hermosísimo mientras duró. Esa mujer maravillosa y olvidada que fue y es Carmen Marí Alfonso, fue belleza juvenil, ternura, y poseedora de una fortaleza y resistencia poco habituales entre las señoras de su edad.
Jode mucho que ya no me rechace los fideos o que haya tanto silencio. Mi madre no quería estar en silencio. Y no sabía lo que era estar fría como la muerte. Pero yo nunca quise asumir igualmente que nunca nadie será eterno. ¡Gracias, madre!
¡MI AMOR HACIA ELLA SIEMPRE ETERNO Y SÍ!

domingo, 10 de enero de 2016

- RAFA BENÍTEZ PASÓ INADVERTIDO. -


Real Madrid. Florentino Pérez. Multinacional urgente del ganar. Máquina sedienta eternamente de títulos y logros. Gula para poder sobrevivir. O todo, o el vacío. ¿Trabajar ahí adentro?, ¿los márgenes? ...
Rafa Benítez es un tipo que entiende el fútbol como un teoreta de la matemática sin colores si arabescos excesivos o de orla. Un trabajador conservador, que le tiene mucho más que respeto a la palabra riesgo.
Benítez, cierra. Necesita cerrar todos los espacios y buscar unas estructuras simples con olor a sudor. Real Madrid. Magnitud. Grandeza. Hollywood del fútbol, atracción fresca y blanca, mitos y éxitos totales y definitivos. El mecenas Florentino del dinero, y ausencia total de la paciencia y del gris.
Rafa Benítez ha durado poquísimo en ese gran trasatlántico mediático de sedantes y de realitys como es el Real Madrid y el fútbol que propone.
A Benítez,-como a Mourinho en otra dimensión-, solo iba a salvarle la palabra gol y el cuerpo llamado título. Y en vez de producirse las cosas anteriores, solo se logró aburrimiento y hasta presunta vaguería general. Rafa Benítez no conectó nunca un carisma del que siempre ha carecido. Tocó su techo.
Rafa Benítez parece demasiada poca cosa para haber pisado las alfombras rojas y elegidas de un lugar mítico en el que se pitó al mismísimo Di Stéfano y recientemente al gran Iker Casillas.
Dirigir al Madrid, además de malabares, no es escuadra ni cartabón. Al Madrid hay que dirigirlo yendo primero al oráculo de Delfos y solicitar encarecidamente un azar y un look de simpatía suficientes.
Pero Benítez es testarudo y números. Siempre prosa y borrón, gesto concentrado y distante, jornalero de lujo y presunto paleto top. No interesaba. Es español, y eso es hándicap para que te tiren a la mínima. Pero es su rostro adusto y casi flemático e impenetrable lo que jode a bastantes. Su orgullo de gran entrenador en un sitio en donde no pueden creerle.
El Real Madrid son los Lakers o la seleccción de Brazil, el Lago de los Cisnes y el glamour, un mito y tabú de seda y de elegancia en el cual sobran los anodinos y los amarrateguis excesivos.
El Madrid es jugar al fútbol, y al ataque, y a toda mecha, y Cristiano y las grandes estrellas, y Benzema, y todas las grandes consecuciones. El Real es un coloso con pies de hambre eterna y de prestigio de Ferrari y de Zara. Es el equipo mágico y de la suerte, al que solo un gran cacho de Cronos y de jugadores de fábula y del Barça pueden aminorar.
Las urgencias y las ansiedades son la verdad desnuda del Madrid. Pero Benítez nunca podrá darse cuenta porque lleva la cautela en cada palabra y en cada movimiento de estrategia profidén. Benítez quiere un equipo sin estrellas y que le hagan absolutamente caso y sin aspavientos. Cosas absolutamente antípódicas para una realidad como la madridista que es la que es, guste o deje de gustar.
Los Reyes Magos florentinos le dieron a Benítez una gran patada en el trasero trayendo el carbón siempre negativo que lleva a la puerta de salida definitiva. Es el fin del sueño de Benítez, y entonces pasa "Zizou", y si el mago francés no remienda, vendrá otro. Y otro, y otro ...
Benítez no ha existido. Casi nunca existe nadie. Y quienes no le tragan futbolísticamente aplauden al káiser Florentino. Y Benítez tomó su atillo, apenas sonrió, no quiso fotos de despedida, y el gris le llevó a lomos de un coche camino de otro sitio. Nunca más se le ocurra volver a la santa y enloquecida casa blanca del Bernabéu.
-AHÍ NADA PINTA, MÍSTER-

miércoles, 6 de enero de 2016

- CINE SOCIAL: "SUFRAGISTAS". -



La mujer. El machismo. Inglaterra. La Historia en imágenes. El derecho al voto femenino castrado por el varón prepotente y agresivamente desconfiado.
Es una película real y a toda consecuencia y rigor. Un homenaje final a la mujer y a su lucha. Plúmbea y oscurota, como el clima inglés. Y vivo, y trepidante, y escalofriante, y nuevamente real.
La lucha femenina desde las fábricas y las menoridades a principios del siglo XX. El hombre. El hombre inglés y universal. El hombre de su época acostumbrado a que la mujer no tomase ni mandos ni derechos.
Mujeres casadas, y rotas sus relaciones por esa ideología de los machos dominantes. Y de nuevo la lucha evidente y descarnada. La diferencia de peso entre los dos sexos, y la necesidad de imponerse a unas tremendas e injustas leyes.
Convicción y rebeldía y el cerebro frío para combatir el blindaje de los hombres del poder. Era básica la resistencia y el activismo, el efecto mediático y la presencia y relevancia. Sin estruendos, no se podría lograr nada y la mujer seguiría derrotada y atrás.
Las sufragistas inglesas, se la jugaron.Se jugaron la vida y la estabilidad. La juventud de las mujeres fue su pujanza. Su maravillosa e irreverente osadía les llevó por el cariño anhelante de la justicia.
Excelentes actores y realismo sin concesiones. El que vaya al cine a pasar la tarde haciendo unas risas, que no acuda a la proyección.
La represión masculina es feroz. Están fanáticamete convencidos de que la mujer no debe votar. Ven ahí una maldad y una competencia insoportables.
¿La mujer y la política?, "la mujer a ser obediente, a callar, y a satisfacer a su casa, marido e hijos", "¿qué es eso del sufragismo con faldas?", "la democracia es cosa de músculo de varón, para que encima lleguen las cándidas e insolentes faldas..."
El derby. La carrera de caballos. Han de lograr las sufragistas algo notorio en un acontecimiento masivamente seguido. Y llega la idea desesperada del sacrificio. Aceleración. Una mujer joven se lanza a la pista y un caballo a todo pistola acaba con su vida.
Ahora, sí. Todos los diarios recogen la inesperada e impactante noticia. Cientos de mujeres son detenidas. Pero habrá un antes y un después. La mujer comienza a ser alguien y a existir en política y en ciudadanía. Aunque vote, no pasará nada. Comienza la victoria. Al principio, se permite votar a muy pocas mujeres. Paulatinamente, se abrirá el espectro hacia la justa universalización. Ya no estará mal que la mujer ejerza y tenga el derecho. Se imponen los tiempos y ceden los putos atavismos. Los tabúes se desmoronan y gana la audacia de la normalidad.
1918. Inglaterra. Me pregunto acerca del tremendo gen de ese sexismo de ancestro. La Iglesia, la costumbre, la mujer, la segunda división, la sin derechos, la nunca Diosa, las no militares o las no empresarias. Mil ejemplos más.
Hoy en día también está ese sexismo pero con formas modernas y aparentemente más permisivas y penetradoras. Hay más coladeros. Y todo el camino sigue haciéndose porque está todo por rehacer. El condicionante y el tabú ya permiten la participación pero no la credibilidad. Muy pocas mujeres son grandes empresarias o grandes políticas de Poder. Seguimos sin creer en ellas y las atacamos y las matamos.
El feminismo ha de seguir vivo y vigilante. El adolescente ya pega a la niña, y los casos de malos tratos y de asesinatos siguen sucediendo y teniendo lugar de modo vergonzante para tod@s. He sentido una merecida vergüenza viendo este buen y acertado recuerdo en forma de film. La Historia estará para advertirnos sobre la carne social y la viveza de las cosas auténticas aunque no nos guste admitirlas.
-SEGUIMOS SIENDO UNOS BESTIAS-

miércoles, 30 de diciembre de 2015

- MELWER SE DEJÓ -



Se dejó empujar, zarandear, llevar, enmudecer y hasta ser soñado. Melwer decidió aparentemente no decidir, ser una inercia, una cosa extrañada y anodina, insignificante y absolutamente incomprensible.
Se mofaron de Melwer, le volvieron a zarandear, le buscaron las cosquillas y le auscultaron su verdad a base de golpes bajos y dolorosos.
Y Melwer no puso oposición y no dijo nada. Apostó por impostar un ser inconcreto y hermético, vulnerable y hasta simplón, menor y a la vez objeto de la inquina de quienes le rodeaban e imponían las condiciones, ¿pobre Melwer? ...
Aparentemente, no habría debate. Melwer sería un perdedor, un entregado, un outsider sin esperanza, un desgraciado, un sin horizonte, un triste, un aburrido y un a desechar. Un lastre.
A Melwer le zurraban. Y no solo psicológicamente. La acción subió enteros y comenzaron a llegarle palos y bofetadas. La presión era muy difícil de soportar, y los descansos de Melwer eran breves dentro del sueño e inexistentes de día. Explotado y excedido, Melwer se limitaba a guardar un para sus enemigos irritante silencio. ¿Masoca Melwer?, ¿extrañísimamente autodestructivo Melwer? ...
Le faltaban los niños al respeto, y los adolescentes escupían las hormonas de su tiempo de crecer sobre su rostro abierto. Y los adultos le miraban con sorna y con toda la desconfianza. Hacían chistes sobre él y sobre su pasividad, y decidían entre todos hacérselo absolutamente difícil. Nunca jamás le procuraban el placer.
Alguna mujer miraba a Melwer. Hasta con deseo y verdad. Lo que sucede es que luego negaban amarle y despreciaban admirarle. Le decían que nunca tendrían relaciones de ningún tipo con él, y que de ilusión también se vivía. Raramente los ojos de Melwer se expresaban en atracción o pulsión de sexo. ¿Asexuado Melwer?, ¿quizá impotente?, ¿homosexual?, ¿ángel precavido en el error? ...
Se acababa todo para Melwer. Las dinámicas emocionales parecían sepultarle hacia un destino fatal, fou y desconocido. Vital y sin las más mínima demora, sin pausas y ya.
Le juzgaron, le prendieron, le atacaron y hasta que finalmente no fue castigado a permanecer toda su vida en un penal sino a terminar su vida a través de la pena de muerte. Melwer pareció aceptar todo lo adverso, entre cara preocupada y rostro propicio para asumir su sino. Mostró credibilidad ante los demás y una suerte de comediada resignación que a tod@s logró convencer y desarmar.
Tras ejecutarle, le enterraron. Y ya partieron todos a sus labores cotidianas que la vida propone. Seguían cantando los pájaros, y las ruedas de los autos ensuciaban de huellas el asfalto harinado. ¿Habría existido la indolencia conductual y hasta el recuerdo de alguien llamado Melwer?, ¿un cobarde? ...
Pero en el interior del ataúd pasó algo mistérico e incomprensible. A pesar del forense, el cuerpo de Melwer estremeció algunas nuevas reaperturas.
Los ojos del hombre comenzaron tímidamente a moverse. Primero, imperceptiblmente. Después, ya claramente. ¡¡Melwer estaba vivo!!...
¿Por qué había decidido dejarse hacer? No puede saberse. Al menos, aparentemente. Dentro del ataúd, Melwer se sentía tranquilo de los otr@s y hasta esbozaba ua sonrisa de paz y de autosatisfacción. Había burlado a tod@s y convertido su final en una aplastante victoria.
De un puñetazo rompió una noche de invierno el atáud de madera y finalmente salió al exterior. Demasiado delgado, pero mostrando gran vigor. Se aseguró Melwer de que ningún vigía del camposanto le echara el ojo, y se marchó de aquel lugar.
Durante días se alimentó de hierbajos como un superviviente, y disuadió finalmente a todos sus perseguidores que buscaban fútilmente matarle de nuevo e introducirle en la caja de la nada.
Muy tarde. Melwer ya estaba a salvo. Iniciaba una nueva vida y en nuevos territorios. Ahora ya sabía que podría tener todas las opciones de volver a ganar y de ser finalmente feliz.
¡OH, MELWER!

jueves, 24 de diciembre de 2015

- ÉSTA, MI NAVIDAD. -



Es dura, como siempre. Pero en progresión positiva y distinta. Porque mi dolor es otro y necesario. Ahora toca serenidad y confianza.
Nacer a mi edad implica un enorme esfuerzo. Y en ese esfuerzo deposito mi lucha y mi verdad. No hubo nunca familia, y ya cada vez les evoco menos cuando llegan estas fechas  navideñas. El libro del atrás va a ser cerrado definitivamente. Es lo mejor y la buena noticia.
Mi soledad,-propia de quien no ha tenido salud para vivir-, se ve trufada en concreciones y pequeños y emergentes puntos de proyectos. He currado mucho mi vida, y ese esfuerzo alcanza excelentes perspectivas de éxito final.
Mis amig@s son ahora solo conocidos. Como mi vida, que solo es un proyecto que comienza. Pero lo bueno es que los primeros pasos sacan unas huellas verificables y hasta incontestables.
Asumo este período de mi vida en donde las cosas se mueven. Nace algo en mí. Mi Navidad. Nace alguien que ya acepta lo que hay y que fundamentalmente lucha y aprende.
Estoy de ida. Mi edad cronológica no se corresponde con mi Cronos vivencial. Aún estoy verde para no generar un cierto y hasta lógico desencuentro. Pero ese inconformismo se mueve hacia pensares y actitudes que tienen mucho más que ver con la verdad que con el deseo. Los cuidados hacia mi madre me agotan por un lado, pero me enriquecen summo por otro.
Empiezo a ser responsable y a creer en mí y en mi adultez y responsabilidad. Nunca es tarde para ser un ciudadano como los demás. Y en esas estoy. Cayéndome y levantándome para concluír finalmente en lo mejor y más productivo de mí.
Aquí, en mi casa, en mi situación tan penosa y peculiar, en mi verdad, en mi realidad, en todo yo, hay un enorme germen de alegría porque sé que se está forjando algo sólido, inteligente y obediente.
Comenzar a dar los pioneros pasos y sin balancearse, implica confianza a mares y toda la convicción. Es una audacia necesaria. Y esa es mi meta y mi senda. "Caminante, se hace camino al andar...", reza el poeta A. Machado. Es mi lema porque es real y sé a lo que se refiere.
Esta mi navidad no es triste sino consecuencial, lógica desde un atrás raquítico y errado, desde un páramo sin ilusión que da paso al gran vértigo inevitable de mi libertad.
Me he vuelto contenido y realista conmigo mismo. Crítico y exigente. Ideológicamente pienso muy parecido a siempre, pero me doy cuenta de que mi madurez es un hecho imparable que ya nada puede detener. Ni siquiera el pesimismo.
Mi vida, se mueve. Se impresiona, se redescubre, se acondiciona, se pone ordenada, se excede hacia el deseo y se autocorrige sola hacia la buena disciplina de la verdad. Mi verdad.
Por eso no me siento tan jodidamente solo en estas fechas, y ahora acepto mucho más entero el jolgorio de la alegría ajena. Los otr@s ya han vivido, y su familia esta ahí, y sus hijos, y sus lógicas diferenciadoras así como sus universos personales.
Y no se trata de compararse con nadie ni de esperar complacencias o entendimientos. De lo que se trata es de tener la cabeza fría y la idea clara; de transitar por mi camino con cara de circunstancias pero nunca de agraviado en exceso.
Yo, creo en mí. Basta y sobra con todo eso. Y sé que en el futuro seguiré mutando como lo hacen las plantas de mi visión y de mi balcón. Crezco. A destiempo, pero allá que voy. Mis senderos han de ser más automatizados pero ya vivo la esencia de mí. Y un día de estos me sorprenderé a mí mismo con mi sonrisa real e interior. Con un nuevo brote de energía que me hará manar en la mirada el caudal de mis sueños conclusos y rematados.
Y entonces seré feliz del todo. Como empiezo a serlo ahora aunque no se note y pueda parecer otra cosa. Porque yo ahora soy feliz pero me cuesta alcanzar ese rico aroma de café humeante que es la vida. La mía y la de los demás.
¡CONVICCIÓN!

viernes, 18 de diciembre de 2015

- MI VOTO ES PARA "PODEMOS". -



Ilusión. Sé que se nota en mi escrito. Mi sonrisa. La política también puede ser sexy e ilusionante. Como mi esperanza democrática en forma de voto. Porque este domingo voy a votar a "Podemos". Sí. A Pablo Iglesias, al 15-M, al cambio generacional real, a mi España de mí, a Monedero, a un@s chic@s que son lo que yo soy. Gente no profesional de la política que escasamente en menos de dos años ha maravillado a mi país.
¡Sí se puede! Esa es la idea. Sé que el tabú es el miedo y que el que no arriesga no se come un colín. Me la juego. Tiro la casa por la ventana y voy a votar al "coletas". Creo en él, en su mirada, en su valentía y en su decisión. En que es un hombre normal, de hoy; un chaval que sabe lo que quiere y que está dispuesto a echar una mano a los que menos tienen. ¡Un hombre justo y con arrojo!
Esta vez, no dudo. Me ganaron el corazón el 15-M. Sí. Cuando la fiesta. Cuando el desnudo de las emociones más hermosas. Cuando lloramos de asombrada alegría. Cuando volvimos a convertir los adoquines en una playa. Cuando fuimos más felices que cuando Andrés Iniesta metió el gol de la gran final contra Holanda. Cuando nosotros le metimos un gol por toda la escuadra a los golfos y a los anodinos que han convertido a este país en una pirámide elitista sin equilibrio social y hasta con pernada.
¡Ahora o nunca! Es mi idea. Ni bofetones de descerebrados, ni leches. Mi gran contestación será este domingo, democrática, y metiendo mi voto hasta lo más profundo de la urna. Y en su interior, como un tesoro de Carta a los Reyes Magos, pondrá "Podemos".
Sí. Yes. Da. Oui. Ya. Podemos. Debemos intentarlo y poder. Hemos de conseguir un país mejor para nosotros y para nuestros jóvenes y mayores. Para todos. Para mí. Para tí. Para que el rico no sea tan rico, para que el pobre no se sienta desarmado, para que vuelvan los pájaros a soltar el trino libre, para que las mujeres no sean de segunda, para que la Sanidad y la Educación sean de las cosas más importantes, para que no saquen a tirones a las personas de sus casas porque hay leyes tan inhumanas, para que todo sea más cercano y más racional. Más necesariamente justo.
¿Se nota? Claro que se nota que soy verdad cuando esto escribo. No recuerdo otro momento en mi vida de elector más maravilloso que lo que pasará este domingo. Me importan un pito las encuestas, los poderes fácticos, los que cortan económicamente el bacalao, los que me dicen que todos los políticos son unos sinvergüenzas y todas esas topicadas que el mercader sin escrúpulos quiere que nos creamos.
Y me dará un pito el resultado de las Elecciones. Porque habré sido coherente y feliz. Porque habré soñado. Porque la Democracia también puede ser bella como una chica fastuosa o como una catarata natural, o como un jardín puro con sonrisa infante.
Voy a votar a "Podemos". Voy a ser feliz. Y os invito exactamente a que votéis. Votad. A quien os dé la gana, pero votad. No os quedéis en casa que eso es lo que quieren los que siempre nos desmoralizan y nos dicen que no y que las cosas de la felicidad no pueden ser.
Yo no les haré ni caso. Voy a votar con gracia, con poesía, con euforia, con buen propósito, con todo cariño, con ilusión renovada, con nuevos tiempos y nueva ropa. Voy a votar porque me da la gana y tengo derecho.
¡VOTO AMOR!

lunes, 14 de diciembre de 2015

- ESTACIÓN NAVIDAD -



Te gustará o detestará este período. O, te dará un poco igual. Pero ya estamos en un tiempo distinto y tradicional. Es una suerte de miniestación en el calendario, con la excusa del motivo religioso.
La Navidad, son muchas cosas juntas. Son muchos días unidos por una actitud y un aroma que sabe a consumo y a deseo y necesidad de compartir. Se puede pasar de la Navidad, pero es realmente complicado hacerlo ...
En realidad lo que hay en estos días es un deseo de cambio. De que lo cotidiano que nos aburre y ahoga, se vea modificado por cosas novedosas, golosas, atractivas, diferentes, y de sabor a vacación camuflada con actitudes presuntamente solidarias.
La Navidad es la estación del banquete, de la despedida del año, de la aparente compasión por los más pobres, del buenismo bobote, y de la necesidad brutal de que brote la fiesta social y el descorche de la botella o del beso siempre deseado.
Todo son bombillitas y tiendas. Paseos en busca de regalos propios y ajenos; la idea de un tiempo impuesto e irremediable. La Navidad es el Corte Inglés y el tanga rojo, el partido de fútbol benéfico, y la maravillosa Casa de la Caridad, y el Cava Freixenet y la caja de bombones, el detalle cursi, y el olor a parfum française.
La Navidad es el deseo de la isla perdida de las Maldivas, o el malestar tenso de la comida de empresa, o la reconciliación imposible en las familias que van mal, o la añoranza triste por los seres que ya no están con nosotros, o el sexy de la fantasía, o el juego del niño en busca de sus últimas novedades en materia de nuevas tecnologías, o la adquisición por parte del adinerado de un nuevo Ferrari.
La Navidad es el cántico de los niños de la lotería, y el a ver si me pasa algo que me levante la economía, y la sensación de que hay que tener la obligación de estar con la familia, y las doce campanadas, y lo que queda de los villancicos, y el paso del Papa Bergoglio desde Roma con las referencias éticas y religiosas, y toda la tremenda pausa que propone una suerte de cambio extraño.
El tiempo navideño es el impulso consumista y la necesidad creada. Es un período que puede ser chirriante y a la vez placentero. Donde las emociones se desatan y quedan más a merced del clima frío y lluvioso del primer invierno que va a llegar.
La Navidad es un reto de esperanza. Son ganas de que nos vengan los magos a adorar, y de desear que se cumplan nuestros sueños y anhelos; una disneylandia y una caldera de pasiones con sabor tierno,desnudo y humanote.
Y en realidad hay mucho terreno hueco, aunque este año en mi país y en el corazón de las navidades esté introducido el importantísimo futuro político, democrático y electoral.
Los sentimientos sensibles  llenan un tiempo distinto en donde todo es más formal y menos picudo. Pero no se enteran ni las aves ni las montañas. Todo es un gran invento infantil nuestro. Somos permeables y hasta proclives al clima navideño, porque fuimos en el atrás niños y pertenecientes a otras atmósferas y ternuras.
Todo es una colectiva idealización de lo que se lleva ahora, de lo correcto y de lo que ha de ser. Es un tiempo conservador y de derechas, ordenado y programado, contradictorio, y más frío que caliente. La Navidad es el estado de ánimo y el termómetro del alma, y el momento del exceso, y una Nochevieja permanente e imaginada que va cesando cuando en todas las firmas ya pone 2016. Es ese entretanto.
-INEVITABLE-

martes, 8 de diciembre de 2015

- EL DEBATE: CUATRO OSADOS Y UNA AUSENCIA. -


Lo mejor del debate de Antena 3, fue que la ilusión y la expectación se hicieron carne con olor y sabor a política tras décadas de insípido y arcáico menú.
El show de la cadena de Atres Media, el circo mediático a la americana, y el formato cuerpo a cuerpo, llevaron el sexy a muchos millones de futuros votantes españoles. Y eso siempre va a fortalecer ese don que se llama Democracia y Pluralidad. Bastante pluralidad ...
Albert Rivera empezó más que nervioso el combate mediático. Se movía inseguro constantemente, y le faltaba el estatismo. Estaba pagando la novatada. Pero como tiene talento, se fue rehaciendo y acabó los asaltos realmente tranquilo y relajado.
Soraya Sáénz de Santamaría utilizó el mantenella y no enmendalla, demostrando valor en una estregia a la desesperada. Aguantó bien en las cuerdas, y en los últimos minutos le soltó en el mentón un "que no te aclaras" a Rivera. Fue fondista y cínica para defender algo que no tiene mayor consistencia. Su Partido, ha fallado demasiado ...
Pedro Sánchez, fue el padrazo. O, el yerno. Ese hombre de emoción contenida y de discurso siempre a discutir. El juego mediático le dio presencia a sus dos metros de estatura, y a su perfil atractivo y hasta pijoide. Dijo todo lo previsible, y solo se contradijo al afirmar que estamos en 2015 y no en 1978. Porque su discurso paternalista y de nada excesivamente nuevo, pareció indicar bastante inmovilismo y palabra hueca. Hizo una faena de aliño, y trató de no despeinarse demasiado y de posturear seguridad ante toda la Nación. Es realmente político profesional y no lo puede negar. Pero este hombre tiende a aburrir bastante. Y yo quiero que la política sea también una realidad, goles, y mucho más que buenas palabras y deseos.
El chico de la película, el enviado, el esperado y el ilusionante, fue Pablo Iglesias. Esa fuerza potente y casi esotérica que lidera Podemos, y que parece que podría presentar movimientos telúricos y cambio auténtico si las fuerzas fácticas se lo permiten y no le hacen fracasar como a Varoufakis o Tsipras en Grecia.
El "coletas" domina la tele, pero no tanto las grandes finales de la Champions en Wembley. Estuvo muy marcado, y le embarullaron una y otra vez sus preocupados rivales. Iglesias, el hombre normal, la nueva esperanza, el muchacho que ha devuelto la ilusión a la gente pobre, tenía un primer debut con picadores y lo pasó con notable aunque nunca fue excesivamente superior.
El líder de Podemos dijo cosas que nunca gustan dentro de un Sistema muy poco exigente y que se lo traga todo porque ya no cree mucho en nada. Ni siquiera en las verdades del barquero que soltó. Pablo necesita más espacio, más distancia, más densidad y recorrido, más elaboración; pero la tele y su formato son los que son y eran los que eran.
Rajoy también es candidato. Pero no fue, en un acto intolerable de soberbia que todo Cristo le afeó. Se dice que estaba en Doñana mirando de reojo a Soraya y a los demás, desde su eterno televisor de plasma y pegado a sus inercias de prácticas eremitas. El todavía Presidente de España no quiso subir al "Garden", y eso seguramente le hará finalmente perder las Elecciones Generales del día 20. Es su problema.
Felicitar a los reyes mediáticos del circo y del pollo. Del espectáculo de la tele, de los tiempos o de las audiencias y waatsaps. Batieron récords de audiencia política. Fue su éxito de dinero y de propuesta. Todo era virgen aquí. La primera vez, la primera pegada, cuatro osadías valientes, y el tiempo propuesto de hoy.
-JORNADA DE REFLEXIÓN VIRTUAL-