domingo, 21 de agosto de 2016

- YA ESTÁ AQUÍ LA LIGA DE FÚTBOL ESPAÑOL 2016/2017. -



No se va nunca. Está siempre. Lo que pasa es que cuando llega Junio, guadianea y se toma una pequeña modorra. Me refiero, naturalmente, a la Liga de fútbol español, que ya da sus primeros pasos.
En verano, con temperaturas límite, desde la tradición, cuando los Juegos de Río ya saben a pretérito y con las etapas televisivas de la Vuelta a España que ya ha llegado, aparece nuestro deporte rey. Nuestro deporte más querido y popular. La tradición.
La Liga, va a ser como un pulso de vitalidad sedante y de atractivo, que caminará durante casi todos los meses del año convirtiendo a la competición madre en algo permanente y perenne. Es hora de consultar de nuevo todos los horarios, de ver qué días son los partidos, y de redescubrir quienes puedan todos esos Estadios de fútbol que se volverán a poblar y que explicarán nuestro tiempo y nuestra pasión. Nuestros equipos, nuestro escudo, nuestra NBA, nuestro Grand Slam, nuestra Super Bowl de todos los días, nuestras quinielas, las repeticiones de las jugadas, los penaltyes, las polémicas, los árbitros, la gente que se pondrá las camisetas de sus genes y los gritos de apoyo que culminan con el gol tan anhelado y sexy.
La mejor Liga en las alturas. Solo dos equipos. El Madrid y el Barça. Quizás la moderna sorpresa del Atlético con su Simeone. Lo demás será menor. El desequlibrio no parece tener remedio ni deseo de corrección. Las reglas del juego de los millones marcarán el mando y las directrices.
Dos selecciones mundiales y quizás los de Simeone, encabezarán la clasificación y marcarán todos los goles, y volveremos a ver al ahora rubio Leo Messi y al chico díscolo Cristiano. La Liga imposible y casi dual y maniquea. El monumentalismo de las grandes urbes enfrentándose a barriadas como la del Leganés, que estrena División de Honor.
Todo será de nuevo saberse si los de Zidane o los de Luis Enrique tendrán encima a los del Cholo, o si siempre caminarán unidos y solos hacia los títulos y triunfos que les dé la gana. Lo demás, la otra Liga, consistirá en conocerse quién bajará al pozo de la Segunda. La clase media en la Liga ha desaparecido como en los social, y todo se ha polarizado e institucionalizado en un, ¡no se puede! ... La dictadura de unas reglas del juego que permiten que el dinero aúna en el mismo escudo a los mejores futbolistas por puestos y del mundo, hacen que los demás solo sueñen con las utopías. No obstante, obervaremos curiosos la magia del Villarreal irreductible, o los nuevos proyectos del Sevilla de Monchi ahora sin el carismático y excelente entrenador Unái Émery.
La radio será por la noche un combate calcado de tertulias y con una novedad: José Ramón de la Morena estará ahora en Onda Cero. La Cadena SER parece ser gafe para con los mejores periodistas deportivos españoles. De ahí se fueron todos. José María García, la voz del fútbol y del deporte que es Manolo Lama, el gran director Paco González, o el publicista de tradición y gallego Pepe Domingo Castaño. Gana el dial y pierde dicha Cadena de emisoras. Desde la marcha de González, Guasch o Pérez de Rozas, la SER en deporte nunca puede llegarles a los otros. Ahora, pierden al creador de "El Larguero".
Pero la vida, sigue. Y el fútbol español es sangre de tradición, y el MARCA y el AS volverán a ser devorados, y los hombres y algunas mujeres siempre hablarán de fútbol desde Agosto hasta cerca de Julio, siempre, y a los que el fútbol se la traiga al pairo vivirán en minoría esa aplastante realidad profesional y creada.
La Liga no debería ser un coñazo entre blancos y azulgranas con alguna intrusión. Pero es lo que hay. Los dos más potentes trasatlánticos del mundo son los grandes favoritos en donde Zidane sonríe, Luis Enrique refunfuña, y Simeone dribla con acierto argentino y habilidad.
La Liga será la gran compañera de todo el ejercicio frente al bocadillo en el bar, el paso del otoño suave y el invierno capado, y alcanzará el músculo saturado de la primavera del Abril y de las decisiones de Junio. C ést la vie.
¡VIVA LA COMPETICIÓN MÁS NUESTRA!


viernes, 19 de agosto de 2016

- MÁS ALLÁ DE LOS LÍMITES -



50 Kms marcha. Final olímpica. Épica. Volvió Grecia y el drama, los gladiadores y las suertes finales. Un calor brutal y unos atletas fantásticos haciendo portentos por la senda de los límites humanos.
"¡Dios! No puedo más. Mi cuerpo no da más de sí. Esto no se acaba nunca. No voy. Mis piernas no van. Mi cuerpo no puede más. Me duele el alma. No sé qué hacer en medio de la  duda. Todo parecido con el placer es pura coincidencia. Dolor. Todo es dolor. Son cincuenta kilómetros. Pero tengo que llegar. O, no ... "
Robotizada la manera de andar del marchador. No pueden estar los dos pies arriba porque entonces es la trampa y se llama correr. La regla es la que es y si uno se hace el libertino llega un tipo con una tarjeta y te da por saco y te aja la ilusión. Pero nadie obliga a nadie a desafiar a la distancia, a discutir la esencia peculiar del marchar, y todos han partido desde el metro cero de la salida porque han querido, han entrenado, se han ilusionado, y porque les ha dado la gana.
Apenas veo países o nacionalidades. Solo veo héroes entusiastas y apasionados y decididos a poner su pie al otro lado del kilómetro 50. Son hermanos de fatigas que saben sufrir y que han inventado una nueva fuerza para combatir la adversidad cuando las  potencias se van a la basura.
La mente. El 5o marcha es como esos partidos de tenis cuyos sets no terminan de cerrarse y te llenan de dudas y de intensidad. Hay que ser médico de uno mismo cuando la carretera es larga e interminable, monótona y morrocotuda, cuando compites contra otros fantásticos fondistas que te pueden ganar en cualquier acelerón. ¿Quién puede criticar a estos galácticos? ...
Sufren todos. Y cuando no sabes si seguir, acelerar, pararte, o absolutamente todo esta rojo y abrupto, entonces solo gana la inteligencia. Los 50 Kms marcha no se pueden completar y mucho menos ganar si no tienes costra en la cabeza y toda la experiencia del mundo. Es la literaria soledad del corredor de fondo que inauguraron los del marathón y Filípides.
Hay un nuevo impulso que se llama modestia y autenticidad. Es cuestión de medirte, valorarte y desnudarte delante de tí mism@ y de todos. Mantener. Retener el ritmo. Aguantarte las vísceras aunque te veas capaz de batir todas las plusmarcas y retos y convertirte en un semidiós.
Eso ha pasado en esa final descomunal de Río post Bolt, en donde en la línea de meta los gladiadores se caían a plomo como sacos inertes en el suelo con un silencioso y demoledor rictus de límite. Exasperaba ver los siglos que tardaban en aparecer los servicios médicos de Brazil. El héroe se había caído a la lona y necesitaba una sonrisa y una presencia, un empuje y una cordialidad. Ayuda. Mucha ayuda ...
Pinchazos desesperados intramusculares, pájaras bestiales, un marchador francés de apellido Diniz que acabó diploma olímpico por santos cojones, el majestuoso ganador eslovaco Tóth, testosterona, sudor a mil, fortaleza de elefantes, disciplinados, superdotados; el fondo tiene un mérito que nunca valora el espectador al que le aburren tantos kilómetros ...
El fondista tiene un espíritu especial. Una nueva fuerza que se inventa todos los días y que supera valentías y estereotipos. Y en medio de esta loa necesaria a un deporte titánico y siempre minusvalorado, un tipo que anda cerca de los cincuenta tacos y que se llama Jesús García Bragado, llega a la meta, me emociono, le aplaudo, le admiro, y me importa un carajo el puesto que ocupó.
¡CHAPEAU PARA TOD@S!

miércoles, 17 de agosto de 2016

- CINE: "EL CASO FISCHER". -



La creatividad más brillante y el ingenio más destacado, no están exentos de intrusismo. Nunca nadie es invulnerable a nada. Dicen que Bobby Fischer ha sido el ajedrecista más genial de todos los tiempos.
Ajedrez y locura. El ser humano. Nos cuentan que Bobby siempre se creyó tanto dios, que le fastidió demasiado tenerlo que demostrar.
Su gran rival, Boris Spassky, se dio cuenta. Y aquellos bien pocos que decidían anteponer su persona a su genialidad deportiva.
La partida número 6 del Campeonato Mundial frente al ruso, es lo más grande que nunca pasó en ajedrez. Puede que les crea.
Bobby, maltratado y enfermo desde niño, no pudo crecer socialmente y solo su energía majestuosa se hizo obsesión genial en ese deporte de la frialdad y de la estrategia como es el ajedrez.
El ajedrez son matemáticas. El autoproclamado y dios Bobby Fischer, se decidió a sí mismo que podía convertir ese sesudo juego en algo decididamente malabar y hasta de improvisadas salidas. En sus delirios que se hacían realidad, Bobby se perdía, y ganaba a todos, y se desconcertaba, y generaba ilusión, interés y nacionalismo americano en plena Guerra Fría.
El mejor, no era el tema más delicado de Fischer. Lo peor es que se sentía el único capaz de marcar unas superiores reglas del juego.
En el mundo, no habría nadie válido. Un niño. Y cual dios constituído, podía acudir al insulto, a la descalificación, a la bohemia, a la extravagancia, a la heterodoxia, a la tontería, y a sus tremendas limitaciones psicológicas en un contexto,-la pugna sorda entre EEUU y la URSS-, en donde el maniqueísmo le devoraba. Él, dios Fischer, era antiruso, antimundo, antioposiciones o antiprevisible. Anti él mismo ...
El lío nacionalista americano de la bandera y el dinero, tratarían de convivir inútilmente con un hombre joven sin tratamiento, sin atención; un superviviente a su estilo que se sentaba al lado de un tablero de ajedrez y se sentía feliz y dichoso rompiendo barreras y rivales. ¡Campeón del Mundo! ...
Pero lo jodido para Fischer podía ser ese destape y ese descubrimiento. Porque él quería la grandeza para sí mismo, y como los demás se la traían al pairo, cuando el mundo se dio cuenta de su genial talento, se quedó desnudo y se enfadó.
El enorme triunfo abierto y social, fue la tremenda bofetada que le tumbó. Perdió en su locura Fischer aquello que le daba sentido a sus imposturas y excesos. Le "robaron" su tesoro íntimo. Se acabó su deidad enigmática. Ahora, todas las personas podrían saber de él y abrir en canal hurgando sobre sus auténticos sentimientos.
¡Huída y retirada! ¡Adiós y hasta nunca! No quiso nada. Se fue camino del olvido hacia la paranoia y el negro panorama del deterioro sin futuro.
La partida de su vida,-siempre un desastre-, fue un jaque mate tras otro jaque mate a merced de la merma paulatina de sus patológicas facultades mentales. Casi todo ya fue patético en el gran rey demostrado del ajedrez. Pero racionalmente casi siempre lo fue. No estuvo bien ni teniendo un talento descomunal. Éso, solo puede ser una de las mil vías de la locura.
-DURO FILM-

lunes, 15 de agosto de 2016

- USAIN BOLT, ¡QUE COISA MAIS GRANDE! -



Ni siquiera la samba académica y sexy fue creada para el as jamaicano. Rodeado de bellísimas mulatas que bailaban su exotismo nacional a ritmo de sambódromo, belleza e idiosincrasia, Usain Bolt se hacía al baile para quedar bien con la alegría de un pueblo y de un baile singular y plenamente africano. Pero no era su baile. Porque los bailes del genio que ha ganado por vez primera tres oros olímpicos consecutivos en los 100 metros mediáticos y lisos, son danzas de libertad y de creatividad.
Las carreras del dios del atletismo fueron meros trámites obligados. No tuvo rivales y jugó con sus piernas eléctricas subiendo de nuevo a su olimpo. Los cien metros son ya poca cosa para su reto. Ya no puede rebajar la marca. Solo ahí Cronos puede con su veteranía. Pero Usain Bolt se va sin rivales de entidad. Ha jugado en Río de Janeiro 2016, y con su llegada ha sacado la verdad de la alegría. Le necesitamos ahora que nos va dejando. Casi tan importantes como sus autoritarias e inapelables victorias magnas, es su show posterior. Si Bolt no la montara posteriormente, nos enfadaríamos con él. Es la leche que amamanta al atletismo y la savia que necesita el rey de los deportes para que se incorpore a las primeras imágenes de todos los telediarios.
Ahora, en lo deportivo, el cuatrocentista sudafricano Van Niekerk y sin carisma, es su sucesor. Batió el mundial récord de Michael Johnson. ¡Impresionante! ...
Esto actual de la alegría dentro de la gran tensión y seriedad universitaria y deportiva, empezó a demostrarlo el estadounidense Willie Banks. Y cada vez que se iba a hacer su triple salto, se dirigía a los espectadores y les invitaba a aplaudir y a emocionarse. Cuando se retiró Banks, volvieron a contenerse e interiorizarse los grandes asombros y las grandes emociones.
La cultura de Jamaica es la heterodoxia y la danza. El atleta libre que puede sacar sus músculos y correr descalzo por entre la hierba bien rápido y cerca del mar. Jamaica es isla de negros y de enorme tradición atlética.
Y de esa cultura nació Usain Bolt. El bailarín, el hombre icono que hace la imagen del arquero, el creador de mitos, su necesidad de tirar a la basura todo el rigor y de jugar a correr y a divertirse. El especialista en quitarle solemnidad a esto del deporte. El deporte es más libre y para todos gracias a él. Los grandes ases no deben ser meros representantes diplomáticos encorbatados de embajadas y paridos para lo correcto.
Ahí se desmarca Bolt. Que no se cuente con él para una queja o para un lamento de la tristeza fatal. Usain Bolt es joven y ganador, y quizás no quiera saber que es el mejor. O, sabiéndose el mejor con diferencia, lo que desea no sea otra cosa que reivindicar el desnudo y despelote absoluto de sus emociones más evidentes. El ganador puede ser un chico simpático y distendido que sabe más del efecto mediático que el propio Muhammad Alí que se nos acaba de ir.
Bolt es un periodista más. El actor de Hollywood siempre dispuesto a irse a la discoteca de los platós atléticos. Le ha ganado a su temida lesión de hace un mes, se ha sabido el mejor de principio a fin, ha hecho lo que le ha dado la gana porque lo vale, y ha sido obediente con toda su expectativa de hacer felices a mucha gente entre la madrugada del Hemisferio Norte en la cálida noche de Agosto. Como un Wilie Smith o Eddy Murphy. Como esa alegría genética de su raza negra que es el ejemplo de la emoción abierta y contagiosa.
¡NO TE VAYAS, COÑO!

domingo, 14 de agosto de 2016

- GUSTAVO BUENO, EL ÚLTIMO GRAN FILÓSOFO ESPAÑOL -



Maravillosamente vehemente y claro, polémico a mil, apasionado absolutamente por la verdad de la madre filosofía, y castigador implacable de los mediocres o de los poco claros. Heterodoxo e intocable.
Gustavo Bueno no pasaba de todo. Eso no se puede hacer. El viejo profesor fue pensador y abrió la mollera y la testa de muchos con su magistral y hasta insólita audacia. Tenía el maravilloso vicio de ser espontáneo, y cuando estaba convencido de una cosa argumentaba y te dejaba absolutamente descolocado. Era una fiera del saber y del conocimiento.
Bueno, quería aclarar y matizar. Ir al río, mojarse y lavar. Su mundo era todo lo contrario a los modismos y verdades creadas del capitalismo. Era pureza y bisturí, impecabilidad y personalidad, protestón obligado, y necesitado de respirar su aire blanco, asturiano y universal.
Pensar. Pensar en pensar. En calentarse los cascos para poder ver mucho mejor. Porque la filosofía es amor. Pero si Gustavo viese esta frase, seguro que empezaría a matizarla y a buscarle necesarias y magistrales cosquillas.
Para el mejor filósofo español de los últimos tiempos,- incluyendo a Marina o Cruz-, no se podía estar bien sin el pensar activo, sin aclarar los conceptos, sin mover las ideas en el medio de su gran ágora y de su gran tiempo. Por eso Gustavo Bueno coqueteó con astucia con la radio y con la televisión. Se dio cuenta de que si no tocas no te ven. Que si no te haces un poco visible, suelen aplastarte un regimiento de mediocres. Que debía alzar la voz, y hacer de su vehemencia un pozo de oro y verdad. Una brillantez desatada y en estado puro, un volcán de ideas y sin impermeable te caía encima, y entonces estabas obligado a prestarle atención.
¡Fuera los correctos! El pensamiento y la filosofía te han de ser mediáticos además de densos y complejos. No me gusta la gente que no sabe llegar a los demás y que habla bajito. ¡Oiga, la Universidad de Oviedo podría ser muchísimo más importante que cualquier anécdota menor! Más sexy y atractiva que El Molinón o el Carlos Tartière.
Esa puntería y ese magisterio filosófico y maravilloso es lo que más me impresionó de este catedrático asturiano. Que, debía ser delantero, y crack, y echado para delante, y sin pelos en la lengua, e insistente, y tocahuevos, y la nota inesperada y hasta discordante. Gustavo Bueno pensaba con tal libertad que no había barreras sino necios delgados. Y el filósofo lanzaba llamaradas de ideas frente a los mercaderes que han convertido nuestro mundo en algo tramposo, de posturas, miedón, falso, hipócrita e indigno.
Lo que me llevo del gran Gustavo Bueno es su capacidad para saber apasionarse e interrumpir con acierto un argumento menor. Gustavo era un personaje. Y él se daba cuenta de que la filosofía y el puñetero tiempo de hoy precisaba de personajes filosóficos que estuviesen en la mente de muchos. El no recuerdo sería el no existir. No acordarse de Gustavo Bueno era olvidar los zapatos en invierno, o los pantalones en una cena social y prestigiosa.
El placer de la sesuda provocación. La verdad es magna desde mucho antes que Grecia o Jonia. El pensar no es otra cosa que buscar una y otra vez el mejor de los caminos. Pero hay que llevar mazo, cayado o huellas. No hay que perder nunca las referencias que nos lleven al crecer y a la libertad.
Un loco maravilloso. Ese fue Gustavo. Alguien capaz de decirle que no a quien fuera, si así lo consideraba y argumentando. Bueno, era cosa clarita y se le entendía todo. Quería que no nos durmiera la comodidad y el convencionalismo, y por eso era ruidoso y parecía que en cualquier momento perdería los estribos.
Lo que pasa es que esos estribos son la filosofía y la verdad desnuda, y ahí el profesor era un potentísimo estribo fiable, y desde ese puntal de sabiduría todo el mundo conocido le admiraba y quería.
-SUS ALUMNOS, POR EJEMPLO... -

jueves, 11 de agosto de 2016

¡MIREIA SÚPERSTAR!



Mireia Belmonte. Catalana y mágica. ¡Oro! Una de las apuestas españolas olímpicas consensuadas. Iba a ganar. Todos confiábamos en que lo iba a hacer y lo ha hecho de nuevo.
Pequeño inciso. Michael Phelps es el mejor atleta de todos los Juegos Olímpicos de siempre. Que no os hablen de Bolt, Carl Lewis, Jesse Owens, Bubka, o quien os digan. El americano, es el gran dios de ésto. 
Vuelvo a Mireia. En su apellido se dibuja la inmigración pretérita, y en sus palabras decisión consecuente.
Mireia ya no es la niña prodigio. Es ahora la mujer evidente que admiramos y que nos asombra. Tiene veintiséis años y representa el triunfo del trabajo, el tesón, el sacrificio y la madurez.
Ha sacrificado sexys momentos de su más tierna juventud para anclarse dentro de las piscinas para hacer marathones de entrenos. De bien joven empezó a asombrar. Poseía una resistencia y unas facultades inhabituales.
Mientras lograba títulos mundiales y marcas de vértigo, Mireia Súperstar no hacía más que formarse y crecer como nadadora. Pegada a su enorme clase natural y a su finura muscular de niña preciosa, empezaba un trabajo demoledor y también reflexivo.
Renunciar. Renunciar desde la cabeza bien amueblada. Tiempo habría después de recuperar la clausura social y los condicionamientos exquisitos y necesarios para competir con todas las garantías sobre las diversas y más que exigentes disciplinas de la natación. Mireia asumió el reto con esa ingenuidad y a la vez con la alegría dulce que siempre la acompaña.
Es guapa, ya mujer hecha, veterana joven, consagrada en el Olimpo, y sabe que sus palabras ya no son las de una niña a la que pueda nadie ruborizar o mediatizar. Fue y es lista. No bastaba ser muy buena para estar delante de todas. Sus vídeos los verá todo el mundo y a todos hipnotizará. Pero pocos veremos sus sudores y su cara de agotamiento tras las sesiones hercúleas de entrenos que anunca salen en la tele.
Mireia ha madurado precozmente y sin salir de la piscina. Ha crecido y se ha superado con el bañador puesto y mientras dormía le aparecían zapatos de tacón de aguja y hasta melenas de exceso y de actualidad. Pero, al alba, Mireia se iba a entrenar y a estudiar la seguridad en su hábitat magno que son las piscinas.
En Río de Janeiro ha vuelto a lanzar a los cuatro vientos que es la mejor nadadora española y con diferencia, de siempre. En Río, nuestra tarzana de Badalona inolvidable, se ha puesto y hasta soprepasado el nivel de Gasol y demás ases varones. Ha dado un nuevo manotazo y empuje al deporte femenino nacional y se ha reivindicado como mujer. Mireia es el agua, la seriedad, el sufrimiento y la enorme calidad.
Su carrera de los 200 mariposa, puede definir y sintetizar quién es en la piscina. Aguantó, cerebral, aguantó, pensó, siguió, creció, continuó, aguantó, atesoró su enorme talento, siguió continuando, y a falta de cincuenta metros soltó su hachazo. No fue fácil, porque las rivales australiana y japonesa la tenían a segundos y centésimas. Pero ese es el terreno de Mireia. La seguridad en sí misma. Y no se arrugó al ver a sus rivales tan de cerca. Decidió no mirar y que su gran rival solo sería ella. Siguió, continuó, no pensó sino en lo que podía hacer y haría. Impulsó toda su potencia, calidad y brillantez, y su mano histórica tocó la pared de la piscina del último instante. Y al darse la vuelta, su sonrisa se volvió campechana y pletórica. Lo había conseguido. Ahora ya puede venir el tiempo del descanso y aquellos tacones finos que apenas pudo ponerse.
¡MIREIA, ESPECIAL Y LA MÁS GRANDE!

martes, 9 de agosto de 2016

- FUE UN PLACER -



Me ayudó el silencio. Sidinya pareció darse cuenta algunas horas después de nuestro encuentro amical. Habían diferencias. En otras ocasiones, siempre había preponderado mi verborrea sobre el diálogo.
Y no es que esta vez todo lo entrenara mejor desde mi Valencia en Euromed hacia su casa tarraconense, sino que en el interior de mí estaba el decidido deseo de escuchar sus cosas, sus circunstancias, su actualidad, su tiempo distinto de ahora, mi posición ética, mi crecer, mi generosidad y mi adecuación ante una de las personas que más quiero en mi vida. Posiblemente, la que más ...
Sidi necesita congeniar y casar su orgullo dolorido con su talante de siempre. Yo, soy mucho para Sidi. El palazo que la vida le está dando es potente. Sidi quisiera recuperarse del todo en su autonomía, y al ver que no lo logra se pone muy triste.
Y no se abre fácilmente salvo que te quiera. Es selectiva, mucho, y tiene una tendencia de dignidad que la lleva al orgullo de la eterna mujer imparable e infranqueable. Vivida, y hasta capaz de visualizar el futuro, y por supuesto intuírlo. Como a mí me intuye, como a mí me sabe, como a mí me aprecia, como aprecia a sus hijos y le cae la baba con sus nietos, como adora la pintura abstracta y la originalidad, como anhela fuertemente recuperar sus estímulos y volver a sonreír como solo ella puede ser capaz de hacerlo.
No. Nadie debe saber que Sidi tiene unos tremendos dolores. Con que lo sepamos unos poquísimos, más que mejor.
Ella quería y se preocupa por su impresión que me causaría, y que yo la nostalgiase como aquella arrebatadora máquina vital que te puede hechizar a poco que se lo proponga. Pero pronto se le fue el temor. Me es igual la cara de su físico, o sus circunstancias pretéritas. La acepto como es, con todo mi potenciado cariño desde una palabra mágica que se llama amistad pura y sincera. ¿Qué más puedo querer? ...Debajo de la jaula de su periquito "Sandokán", Sidi tiene una terraza desde donde se divisa toda la tranquilidad y el paso de los trenes que simbolizan la vida que se mueve. El puerto de su paz y reflexión.
A eso de las cinco de la tarde, el sol besó nuevamente los cabellos de mi amiga, haciéndolos brillantes y atractivísimos, construyéndola eternamente juvenil y mágica. Lo es y será siempre.
Me contaba sus cosas y hacía pausas. En esas pausas habían lágrimas y toda la concentración de silencio de escucha. Por eso Sidi me contó su estar, su dolor, su final convicción de que va a saber convivir con todo esto que le sucede, y que finalmente los nubarrones que ahora le tiran tormentas dejarán paso a un anticiclón de estabilidad y de recuperación de sus emociones.
Acabó confesándome que lo va a conseguir. Que, más allá de sus movilidades, achaques o dolores, logrará una meseta necesaria y deseada que vencerá y se erguirá entonces sobre sus inesperados factores enemigos.
Reconoció que lo va a lograr, y que por el camino deberá dejar decepciones, gente que la ha fallado, deseos personales de fantasía, y que convivir con su realidad no es en el fondo más que una cosa que va a estar a su alcance.
Tiene los nervios de la ganadora. De quien teme que alguna puñeta más pueda desviar su rumbo hacia el placer de sí misma. Pero también pudo concretarme que podrán pasarle todas las cosas del mundo en su vida, y que en esos momentos también volverá a ser Sidinya y a sacar su tremenda y devastadora fuerza interior que casi todo lo puede.
¡ENHORABUENA!

sábado, 6 de agosto de 2016

- ULT. VEZ SÁB 2:31 -



Eso es lo que ponía en el último whatsapp cuando le miré el privado por última vez a Paco. Sí. Última vez.
Nunca le comprendí bien. Cada vez que le trataba me sorprendían más aspectos en él. ¿Por qué vino al grupo de amig@s de la web? Con sus virtudes de hombre culto, activista, educado, físicamente poco agraciado, atento, sabedor de escuchar, cinéfilo, apasionado por la vida y por la vitalidad, ¿qué demonios hacía en un grupo menor? ...
Huír. Huír de sí mismo y a la desesperada. Hacer de tripas corazón, y distraerse. Tratar de olvidar y de olvidarse a sí mismo. Imaginar que su desesperación se podría así mitigar. Porque Paco regateaba con un drama y necesidad imperiosa su deseo de sentirse realmente mejor consigo mismo.
Logré afinidad con él; nos quisimos mucho. Él me comprendió evidentemente a mí, mucho más que yo a él. Me siento y nos sentimos en la deuda de no haber entendido sus demandas urgentes y habernos quedado todos en la puta inopia.
Había regentado negocios de bares en su Cabanyal natal y siempre reivindicado y de entraña, hablaba valenciano con los que más confianza podía tener, mantenía la raíz y su ideología anarquista y siempre de izquierdas, había luchado contra el franquismo, conocía a gente importante e histórica en política, y con su estilo educado y suave ilustraba más que narraba los hechos y sucederes en sus discursos orgullosos y amables a un tiempo. Seductores. Nunca se enfadaba,-o casi-, y al final siempre le acompañaba una sonrisa agradadora y de picardía y paz.
A algunos nos confiaba su tremendo deseo de ver a su hija y de darle besos y abrazos. Cosa que no podía ser y que él atribuía a la nefanda influencia de su ex sobre su hija. No había trato, por mucho que él lo intentaba. Se desesperaba ...
Se metía en el cine, y sin moverse y como un clavo, era capaz de tragarse las  películas que le echaran en doble sesión. Hasta, triple, dado que era exageradamente cinéfilo ...
Todos sabíamos que le encantaban las mujeres. Y a pesar de su inicial timidez y pose incómoda o condicionada, acababa concitando el interés de algunas mujeres por su labia, savoir faire, cultura, y todas las demás cosas de Paco.
No.Paco estaba, más que decepcionado con su tiempo y su sociedad, lo que estaba era demasiado pesimista sobre las cosas. Lo que sucede es que lo disimulaba y lo interiorizaba todo tan bien, que era difícil sospechar su tremendo drama.
Esos grupos de webs de internet, nunca eran para Paco. Sus grupos serían la actividad política y social, la charla virgen y educada, densa, reflexiva, y la quietud de su anhelo y deseo que se llamaba libertad hurtada.
Paco era tan profundo y complejo que ni él mismo se dio cuenta de que su pesimismo brutal podía tener paliativos y hasta remedio, y que las cosas negras podrían pasar a grises si lograba soltar el lastre de sus toneladas métricas de dolor interno que acabaron pasándole la fatal y definitiva mala factura.
Sábado, 2 horas y 31 minutos de la madrugada. Abandonó una fiesta aduciendo que se encontraba constipado o algo así. Tres días después, un forense averiguó que no tenía ningún constipado. Y que eso explicaba por qué no contestaba a un teléfono o a unos whatsaps que se habían detenido alarmantemente a esa hora de aquel fatídico y puto día.
La tentación le llevó a escribir una carta, y posteriormente a atiborrarse de pastillas. Se sentía patético y había tomado la nube negra de la decisión imparable y dolorosísima para quienes no podíamos imaginar acerca de su tanto dolor ni intenciones acuciantes. Y mis ojos lloran dolor de impotencia.
¡LA VIDA Y LA MUERTE!

miércoles, 3 de agosto de 2016

- ABUELO Y REY -



Mi vida cambió por completo cuando tropecé y caí por un enorme agujero que había en el trazado de una ruta de excursión de vacaciones por la zona aborigen australiana. Zona de tribus y magia.
Aún hay lugares que el mundo de los blancos y del dinero todavía no desean ubicar en el mapa. Porque si descubriesen que bajo el trazado de este camino turístico hay algo de tabú, entonces desaparecería considerablemente el dinero del turismo en esta zona. Y eso no gusta.
No se lo pongo fácil a nadie. No tengo hijos, mi última mujer ni me recordará, y mi familia siempre fue un mero recurso literario. Cuando me caí al agujero, solo le interesé a la Agencia de viajes y a las Autoridades de por aquí. Supongo que se cansaron de buscar una aguja en un pajar, y más cuando fueron descubriendo que nunca nadie de mi familia me reclamaba. Soy un caso por resolver, imagino. Un desaparecido más ...
Tras caer por el agujero y perder el conocimiento, me impresionó además del tremendo miedo que tenía a que alguien me matase, que la tribu de los Smets me acosaba pero no me daba la estocada final de mi muerte. ¿Por qué no lo hacían? ...
Me tenían a prueba. La creencia de los Smets es que todo foráneo ha de ser eliminado y destruído. Para ellos, los extraños somos un peligro dado que consideran que podemos aniquilar sus vidas y costumbres. Caparles la identidad y la raíz. Además, el agujero no era ninguna trampa de guerra diseñada por ellos, sino una mera circunstancia en el camino. De hecho, los Smets ya taparon el agujero. Solo desean la paz, defenderse, y que les dejen tranquilos. Se sienten muy acosados y mantienen muy alto el orgullo tribal.
Pronto me di cuenta del porqué de mi no ejecución. Aquí respetan a los hombres viejos. Cuando me caí yo tenía setenta y cuatro años y todas las canas. Ese fue el motivo de su consideración. Era un retenido bastante respetado. Mucho.
Cuando decidí que nunca podría salir de este mundo, opté por estudiarles y hacerme a ellos. Comencé a sonreírles y a adoptar sus ritos y costumbres. Me hice Smet. Les ayudé en todo lo que pude, protegí a sus niños, les enseñé arquitectura dado que fue mi profesión, admiré a todas las mujeres con las cuales practiqué sexo dado que son polígamos, y por encima de todo decidí que lo que podía esperar al otro lado del hoyo tampoco me satisfacería tanto, sino que esa sensación aparente de libertad estaba preñada de demasiada fantasía e idealidad. ¿Iba a ofrecerme el capitalismo un nivel mayor de felicidad que el proveniente de mi convivencia y conversión en Smet? Tuve claro que no. Lo tengo claro.
Estoy absolutamente convencido. Aquí es el mejor lugar para mí, y un honor el ostentar y representar actualmente la máxima jerarquía de reconocimiento para esta tribu. Hace algún tiempo que me nombraron el Rey de los Smets. Poque soy viejo, porque los viejos de aquí mueren pronto dado que su niñez y su vida en general tuvo el condicionamiento de la dureza, y mi resistencia en mi senectud es vista como una magia y una virtud especial y única.
Los Smets me quieren y yo a ellos. Porque ahora ya no me siento de ningún país conocido, sino un Smet más. Somos un pueblo maravilloso que admira a sus mayores, que tiene la nobleza en el gen, y que solo atacamos cuando nos sentimos en una situación de peligro. Adoramos a los espíritus de la Madre Naturaleza que nos mece, y somos como véis absolutamente contrarios a la violencia.
Quiero morir aquí. Entre ellos. Entre mi pueblo. Soy, ellos. Todos somos una familia cuyo único objetivo es ser felices y que otros intrusos no nos digan cómo se consigue éso.
¡ SMET !

domingo, 31 de julio de 2016

- RÍO OLÍMPICO -



En el corazón del calor del país-continente de Brazil, en el hábitat de Pelé y Lula, de las garotas o Toquinho, donde la samba y el carnaval, y en donde la belleza es una religión, durante unas cuantas semanas se abre un espacio nuevo, inédito, deportivo y olímpico. Los Juegos de Río de Janeiro 2016.
Allí, en medio del calor amarillo y del terrible desarrollismo que acrecienta las violencias y las inseguridades y potencia la miseria de las favelas, Río se dará a conocer al mundo mediático y actual que perseguirá a los ases de las diferentes disciplinas deportivas, en cuya cúspide del Cristo del Corcovado aparece la efigie de la gran despedida del  Jef y Summo Sacerdote vertiginoso, Usain Bolt.
El olimpismo dentro del contexto del neoliberalismo, la religión contra el dinero, y la alegría del exceso que trivializa los dramas distrayéndolos alrededor de centenares de atletas que buscarán retos y nacionalismos sobre sus medallas. 
La nostalgia dentro del enorme calor. Los Juegos, dentro del brutal profesionalismo, suenan a antigualla nostálgica en donde nos da por recordar a la esencia y etiología griega cada cuatro años. Y para no perder la santa tradición del noble valor de lo que pudo ser y es el valor deportivo, se elige un país, una ciudad, una villa, una sede, un capricho, una oportunidad, una audacia, una épica, y un enorme negocio especulativo que ubica en el mundo conocido los lugares lejanos e inhabituales como el romántico Río de la chica de Ipanema y todas las de Copacabana.
Samba y sol, y todos los recuerdos en esta gran cita de postal obligada. Portugués. Carioca. Pasión y realidad.
Maracaná dará todos los grandes pistoletazos de salida, y el fútbol de gen dejará por unos segundos paso veraniego al atletismo, el basket, la natación, o a cualquier otra disciplina aspirante y literariamente atractiva.
Los héroes de Río escucharán siempre y olerán que Brazil es mucho más que un capitalismo previsible o que un dominio general de la raza negra sobre la más pálida.
La mierda del dóping será la moscosa sombra que pivotará desde la duda sobre los que ajan el optimismo y la gran fuerza humana y atlética de la sorpresa. África volverá a su Continente esclavista, y keniatas o etíopes harán del tartán una salida al cole para divertirse como los niños superdotados  anhelantes de un futuro mejor para sus vidas. Las medallas olímpicas tienen casi más fuerza que los puestos obtenidos. Una medalla en los Juegos es como levantar un trofeo inolvidable y especial. Un beso al recuerdo de Joao Carlos de Oliveira.
Bolt es la gran incógnita y a la vez la gran esperanza. Nadie quiere que se lesione ni que pierda, porque el dios humano hace grande a todos los eventos en los que está y en donde solo el atletismo es levemente eclipsado por los chicos de la NBA, pronto gobernados por la señora Clinton.
Pero, hay muchos Brasiles y muchos Ríos. Hay un tejido humano, y lleno de energía y de hedonismo y belleza. Las mulatas cuyos traseros son celebrados como los más hermosos del Globo, las playas, la música, el mar de sueños, el baile y el salto, la capoeira, el travesti liberado, y el deseo de irse siendo amateur y de cualquier clase social a jugar el eterno partidillo de futebol y de arte malabar con el balón arenoso entre los pies descalzos.
Brazil se desnuda ciertos velos y nos ofrece la posibilidad televisiva de estar más cerca, más con ell@s, y más con su magia de creatividad y virtuosismo nada común.
¡ADELANTE, RÍO!

viernes, 29 de julio de 2016

- GERLD HUYE DE SÍ MISMO -



Castizo, vivido y extravivido, Gerld es gracioso y arrollador. Presumido y exhuberante, sonoro y mal hablado con tacos inoportunos que le sobrevienen y de los que se arrepiente en seguida.
Siempre me pareció extraño. Está arruinado, se movió brillantemente en el mundo de los negocios, no paró nunca de viajar, rompió con su mujer, y su vida se abrió contradictoriamente cuando las luces y el oxígeno de la Democracia derrotaron por Cronos y goleada a las huestes del general Franco. 
Gerld siempre fue contradictorio. Es su verdadera raíz. Cuando se le rompían los bolsillos del dinero a espuertas que ganaba, se decía partidario de otra ética más humana que es la de la izquierda que ampara a los que menos tienen.
Pero Gerld es envidia y ambición. Era demócrata y le gustaba el dinero, disfrutaba del golferío y de las señoras bellísimas y estaba casado, era vital e imparable, y un día su cuerpo le gastó una mala pasada.
La cabeza de Gerld es una wilkipedia de astutos acontecimientos y de actitudes reveladoras que hicieron historia en este mi país actualmente desgobernado llamado España. Se sabe muchas cosas porque es talentoso y cuando quiere, se ubica. Pero en su barba descuidada y en su voz aguardentosa hay bastante más tralla que la derivada de las fiestas que en su Madrid abrió el telón el alcalde Tierno.
El otro día le miré a los ojos y tosió nerviosamente. Como es un fondista y hasta trilero de la oratoria, se rehizo en seguida y volvió a ser el centro de todas las atenciones. Pero le vi gritar más de la cuenta refugiado entre su taco feliz y malsonante. Sabe apañárselas para gustar a las mujeres y especialmente a las más jóvenes que él. Porque las desconcierta gustosamente y ellas ven en él a alguien más que a un padre entrañable y de jolgorio. Le ven activo y sin tedio. 
Gerld llegó a ser feliz y todo. Hasta que le asaetó un tiempo icónico y diferentemente real. Le detectaron una necrosis cerca de su pierna, y entonces va y parece que se curó totalmente y no ha vuelto a recaer.
Mas lo que yo nunca pude sospechar es que afirmase que él se movía bien con las energías y que era hipnotizador. ¡Más verborrea! Y tiende a creerse sus milongas si por en medio hay chicas atractivas y ambiente proclive.
Huye. Porque Gerld debe decantarse entre su frustración dentro del Sistema del dinero que le huele  peor que a necrosis, o irse por los cerros de una nueva realidad energética más grata y hasta práctica. No quiere las relaciones serias. No es feliz. Prefiere vivir al día y que el santo sol puede salir todos los días por Antequera. O, por donde sea ...
Y con la edad que tiene, nadie puede hacerle ya una regresión que le lleve al interior de su propia realidad. Está tan lejos de sí mismo que lo tienes que aceptar tal y como es y con sus gracias, o sencillamente se levanta y se va con su música a otra parte.
Me he dado cuenta de que es tímido. Un tipo de mundo, más vivido que un magnate, juerguista irredento, embaucador profesional, y además timidón inicial. Sí. La vida es compleja.
Lo que le gusta a Gerld es la playa. En el medio de la arena pondría su dinero, su cervecita, sus chicas y hasta sus energías esas de la hipnosis y de la otra realidad. Porque más allá de la arena está el enigma del mar ancho y azul. Y porque con el mar nadie puede. Y crece, y con el cambio climático se mete para adentro y rompiendo las distancias hurga y penetra cada vez más desde la orilla.
Gerld es así. O al menos, yo así le veo. Y le intuyo tanto dolor interior que no se me ocurrirá inquirirle demasiado acerca de su verdadera personalidad. Sé que si lo hago le dolerá más que demasiado.
-UN ABRAZO PARA GERLD-

martes, 26 de julio de 2016

- CINE= ¡TRUMBO! -



Si una película te tiene literalmente clavado en la butaca absolutamente preso de la concentración durante dos horas, y la emoción te llega como un puño inteligente, pasa algo especial. La gente no quería levantarse al finalizar la proyección. Se estaba muy bien ahí.
Potentísima la historia de la represión y persecución acerca de la famosa "caza de brujas" del senador McCarthy entre otros en el transcurso de la guerra fría entre Rusia y Estados Unidos. La cruel censura del miedo. Del automiedo salvaje y sin escrúpulos.
Contundencia y literatura de nivel. Creatividad. Diálogos inteligentes y necesarios cuando se cree realmente en la libertad. Qué palabra más bella y necesaria. Y cómo se puede trabar esa idea libre cuando otros lobos sentimientos pueden rodearla. Que nunca, derrotarla ...
Un escritor y guionista descomunal, Dalton Trumbo, decide ser muy valiente y tiene a la inteligencia por bandera. Pero la represión es brutal y despiadada. No apta para cobardes.
Trumbo es valiente,cree en lo que cree, es irreductible, talentoso, guerrero, y tremenda y brillantemente humano. Se la juega en cada letra de sus gestos y escritos ante un Sistema descomunalmente violento. Le llaman antiamericano, traidor, le meten en la cárcel, pero la represión es anodina y menor en el genio. No logran desmoralizarle. Y sigue luchando como un zorro astuto y superviviente aunque ello amenace a su salud y a su propia familia. Su ira emana libertad, pero también demasiada fuerza y hasta ruido.
Regatea a la censura, sigue creando como un manantial de libertad, y entrega sus trabajos a los no sospechosos para driblar el tremendo peligro que se supone que puedan castrarle su necesidad de vida y de libertad.
Crear, inventar, ingeniar, imaginar, entrar, lograr fondos, no perder el tren frente a los cobardes taimados, le lleva. El motor es su contraataque, su vitalidad enfermiza, su colosal talento para entrar en las habilidades y en la emociones de sus aliados y enemigos. Su convicción es su palanca de éxito. Su día a día es su irreductibilidad.
Su talento de grito más el alma de los suyos,le hacen a un tiempo rectificar. Debe ser menos tirano con su mujer e hijos, y profundizar más en su autenticidad dejando atrás su tremendo rencor hacia quienes casi le matan todo.
Cuando las cosas vuelven a su sitio y todo se torna finalmente bien, el genio escritor sale de nuevo al mundo a cara desnuda y a cuerpo de emoción. Y mientras recoge todos los enormes reconocimientos a su colosal labor literaria, cuando las puertas libres se vuelven automáticas y más fáciles, cuando ya todos pueden oírle y loarle, entonces Dalton Trumbo lanza un mensaje de absoluta reconciliación. Y dice que se han hecho daño y hasta irreparable todos con todos, pero que nunca hubo un consciente deseo de hacerlo. Fueron solo emociones erradas y nunca una voluntad auténtica de demonización. Perdona al pasado y a las brujas de McCarty. Se perdona y se reflexiona sobre aquel tiempo horrible.
Mientras las lágrimas emocionadas acarician mis mejillas,me llega la idea de porqué hoy en Estados Unidos apenas hay autocríticas hoy en día. Es una pena, porque siguen habiendo directorazos, excelsos actores y guionistas solemnes y magnos. Y la reflexión es la misma conclusión que se hace Trumbo en mi opinión. Sucede que todo es el miedo lo que lo explica en su raíz.
Director, Jay Roach.
Intérpretes, Bryan Cranston, Diane Lane, Helen Mirren ...
-¡FILM FORMIDABLE!-