lunes, 25 de abril de 2022

- JULIA OTERO, COMUNICACIÓN Y TALENTO. -



Su mirada frente a una cámara. Veteranía y distinción. Mujer de nivel. Periodista hasta la médula. Gallega. Y catalana. Y maestra de la tele y en la radio de todos los días.

Julia Otero, sin rencor. La tiraron de la radio por decisión política cuando tenía la mayor audiencia de todos. Pero fue Ave Fénix. O, "Ava". Y siguió en la lucha. Y volvió  a ganar en las ondas. En la emisora Onda Cero se la sigue con fidelidad. Es la mejor periodista de radio de mi país.

El otro día la entrevistó Jordi Évole. Julia tiene cáncer de colon. Y lo va superando. Como todo en esta vida. Julia fue muy bonita y ella cree que no fue para tanto. Triunfó en la tele por el oxígeno de libertad que marcó la singular Pilar Miró.

Y vimos a la Julia muy jovencita y coqueteando. Porque Julia sabe ser mujer sin renunciar a la estética. Y en aquella tele mágica del 3x4, se hizo novia de todos nosotros los hombres mozos. Jordi Évole, la miraba admirado.

¡Qué fuerza tiene la ex cartera gallega! Ahí está. Sin complejos. Abriendo camino a las chicas periodistas una y otra vez. Julia es ese empujón permanente, que lanza críticas con la precisión y la oportunidad de una maestra del medio de la comunicación.

Otero, honra al periodismo neutral y de fiar. Es de una pasta especial. Su talento marca el estado de las cosas. Sigue siendo guapa, pero esta vez envuelve sus piernas en unos elegantes pantalones y nunca renuncia a pensar que siempre es joven. Porque la radio es joven, y la tele algo fugaz y hasta caprichoso. La tele es el dinero facilón y los brochazos rápidos. La radio es otra cosa. Donde reposa y se elabora el buen vino.

Julia Otero sigue bien de cerca la actualidad. La suya, y la del mundo que la rodea. Y dice sabiamente que ser feminista es muy bueno para los hombres. Pero que algunos no opinan así y les da rabia.

La voz de Julia es absolutamente singular. Te puede soltar la andanada con la mejor de sus sonrisas y con su clara mirada de pegada a la cámara. Julia es chica y mujer de genio contenido. Y ha ganado todos los premios posibles de la radio y televisión españolas.

A veces se pregunta si ya es mejor dejar la obligación cotidiana, y jugar a la idea del viaje vacacional, dejando atrás todo el trabajo de la comunicación. Esperemos que aguante mucho tiempo su voz en la radio. Y más ahora, cuando están los evidentes fantasmas del neofascismo contagioso y antidemocrático.

Julia nos presentó al sabio Gustavo Bueno, o al antropólogo Manel Delgado, o al pintor e historicista Juan Adriansens. Y a mucha gente lúcida en su gabinete de opinión cotidiana. Me gustaría que Julia siguiera muchos años a pie de micrófono de valía, porque la maestra es imprescindible en una tele y una radio demasiado anoréxicas, bulímicas y raquíticas.

Julia Otero no tiene sucesora. Es imposible. Es un personaje que vino de la calle, que se curró los estudios, y que tuvo ambición hasta lograr su deseada oportunidad. Y entonces suele editorializar con sus frases, casi sin proponérselo, y le gusta jugar con las nuevas generaciones de periodistas que llaman a la puerta y que aprietan fuerte.

Julia conoce las claves del éxito. Es una coach que ya se ha doctorado, y que a pesar de todo labora diariamente con desenfado y entusiasmo.  Otero es un lujo para conocer la verdad del país. Porque sabe mirar a los ojos a los contertulios, y ver qué pueden llevar mucho más adentro de su fachada o verbo.

Hace poco que don Iñaki Gabilondo anunció su retirada. Me temo que pueda pasar algo parecido con la maestra Julia. Y entonces deberán emerger otras personas. Otras, enamoradas del rigor y con olor a talento y a encanto. Ver a Julia siempre es un premio para el buen gusto y rigor.

¡GRACIAS!
 

martes, 19 de abril de 2022

- SED DE SOL. -



Piel clara y femenina que desea sol de playa y mar. Es Alejandra, y mujer, y atractiva, y suave, sonriente y decidida.

Su punto de deseo es su vacación excitante y necesaria. Desinhibirse. Soltarse los modos, las formas, el pelo, los zapatos prietos y toda ella.

Alejandra mira su dermis y se aburre con lo que ve. Le hace falta variar el color. Su cuerpo necesita modificar el aspecto. Y ella quiere buscar al lado del mar un nuevo tiempo de look y de ilusión.

Y aunque la primavera quiere jugar con el destino de la mujer, haciendo que deba meter en la maleta viajera reservas de invierno, predomina abundantemente lo imprescindible. Lo lejano, lo relajante, lo calmo, lo diferente, ese bendito solazo que hace que la chica se calce sus negras gafas y se tumbe sobre la arena. Sí. La mejor toalla, la evidente y territorial, la primera en llegar al borde del mar, de las primeras a la hora de sacar su bikini más que breve y de azul pasión, y presta a hacer conectar sus endorfinas con la euforia desnuda de su piel joven y más que femenina y hermosa.

Alejandra, ha dejado su mascarilla al lado de su tanga tupido de invierno. No jugará a los interiores, porque tiene sed de luz y de sol. Su piel se abre con sus poros receptivos, hasta el punto de que prescinde de cremas al inicio de su exposición.

Después, la chica se vuelve temperamentalmente formal, y se quita el sujetador del bikini y lo esconde entre su capazo femenino. Y ahora sí que toma la crema de protección y se embadurna los senos, la cara, los brazos, las piernas ... Y entonces otros chicos se atreven a ayudarla.

Alejandra viene de clima frío, y tras un valiente chapuzón se torna complaciente. Su salvaje belleza no pasa desapercibida porque es imposible. Y entonces le dice que sí a un morenazo de su edad, el cual agrega crema en la lechosa piel de la chica. Y se ponen a charlar. El chico se llama Enrique y tampoco vive cerca de La Malvarrosa valenciana, sino de Lugo. Y a élla, santanderina de origen y gijonesa de adopción, le encanta el celta acento de Enrique. No duda en darle el teléfono. Pero le sugiere soledad y libertad. El hombre, se hace el remolón, pero finalmente aleja su toalla de su chica admirada. Media hora más tarde, Enrique ha llenado el watsaap de Alejandra de contenido, pero no hay respuesta a sus lindezas. El chico decide alejarse y esperar.

Alejandra tiene otras prioridades. Luciendo al sol con su tanga ya de hilo como única prenda, decide cerrar los ojos. Sí. Clausurar sus ojazos. Pero a su vez se mira a ratos con un espejo la piel de sus brazos y del resto de su cuerpo. No desea esa blancura, aunque también sea hermosa y racial. Sus objetivos no son otros que la transformación colorista de su dermis. Y pone para ello toda la carne en el asador.

Alejandra siente que su piel blanca es como caspa molesta de invierno, el cual debe ceder y transformarse durante su tiempo vacacional y playero en otra cosa. Su tonalidad de piel empieza a coger diferencia en el colorido, y se empieza a doctorar en su decoración corporal tras siglos de virus, de lluvia y frío, y casi de depresión.

El sol de Alejandra parece levantarle una nueva sonrisa hermosa de paz, alejarle del pasado tenebroso y de angustia, y otorgarla toda la salud de una bella mujer en flor.

Pocos minutos después, suena un móvil coqueto y de última generación. No para de sonar. Son sus amigas que buscan su ubicación en la playa porque desean reunirse con ella y desinhibirse todas juntas. Y juntos. Porque Alejandra sabe que además de Lydia, Sara y María, van a llegar Luis y Santi, y también Andrés. 

-Y SU PIEL LES RECIBE-


 

jueves, 14 de abril de 2022

- PAPEL EN BLANCO. -



Temor del escritor. Realidad. El escribidor ha decidido jugársela. A pesar de su falta de chicha y de que las musas de la creatividad han decidido darle esquinazo y largarse de vacaciones. Indefinidas ...

El hombre se rasca la cabeza, y a ésta le llegan ideas menores. Lo desecha todo el escritor en crisis. Y abre la puerta de su escritorio. Le asfixia la abulia y el raquitismo inspirativo.

Sin éxito. Porque el papel de Segis Bubard sigue en blanco. Y el bolígrafo se siente impotente frente al papiro. El fracaso. El imposible. ¿Qué decir o qué hacer?, ¿qué inventar que no sea forzado o previsible? ... La angustia avanza con carros de ansiedad sobre el tenso Segis Bubard. Y decide finalmente levantarse y salir del escritorio. Camina unos segundos, se da un tiempo, y ya está de vuelta al lugar del trabajo en donde le espera ese enemigo traicionero que es un folio sin mácula de su tinta y de su impronta.

Segis Bubard no es cualquiera. Las ratas de biblioteca saben quién es. El público en general, bastante menos. En la cabeza, Bubard solo tiene ahora como pensamiento y amenaza a un tiempo, a la Feria del Libro y a su Editorial habitual que hace días que le llama exigiéndole un libro nuevo aunque sea una colección de relatos cortos. Esto es un negocio, y la Editorial tiene sus razones para presionarle.

¡Esto es un dilema! Cuando andas abobado, y las ideas no cogen carrerilla. Segis sabe que todo es mental. Que, todo son nervios. Que, es cuestión de no pensar demasiado elaborado y concretado, y que la solución saldrá cuando apenas lo pretenda.

Segis disfruta escribiendo, pero hoy está profundamente alterado. Lleva unos días así. Está durmiendo demasiado porque sabe que Abril es siempre un mes duro. Un mes exigente para quien quiera vivir del arte de la escritura. Una de las finales de su Champions inevitable. El notable en el cole, el brillo en la mente; la naturalidad en su talento evidente.

Segis ha ganado un premio de novela. Ha publicado ya una decena de libros. Sus seguidores dicen que sabe llegar como un estilete al corazón de cualquiera, porque su escribir nunca es farragoso. Y alguna razón tendrán, cuando es capaz de vender todos los libros y hasta muchos más de los que su Editorial estima en cifras de previsión.

Entonces, si todo es así, si está felizmente casado con la bella Norma Runters, si el día es hermoso y soleado, si el invierno que Segis no soporta bien le van dando todas las bocanadas a la primavera, ¿por qué se está agotando ante un terrorífico folio que sigue totalmente en blanco? ...

Segis piensa que será mejor ser franco. Y comunicarle a su agente literario que le den más tiempo o que para pronto no va a poder producir literatura. Y Segis medita seriamente la decisión. ¡Es igual todo! Si escribe, forzará las cosas y no saldrán como él quiere que salgan. Porque antes de que sus lectores le loen o la Editorial le dé el sí, Segis ya sabe si va a poder cumplir sus deseos o no.

Segis Bubard trata de intelectualizar su fracaso de ahora. ¿Qué demonios le está sucediendo?, ¿es una mierda que nunca valió para ésto?, y ¿cómo entonces otrora sí consiguió triunfar en la disciplina exitosa de Cervantes?, ¿qué sucede? ...

La preguntas no logran ayudar a Segis Bubard. Al fondo, se escucha el llanto de un vecinito que solo tiene unos meses y que llora por cualquier cosa. ¿Y si encontrara en el llanto del bebé la inspiración negada? ...

Infantil también anda ahora Segis Bubard. Porque la historia creativizada y desarrollada del nene y su familia, tampoco convence al escritor. Y, de un manotazo, acaba destruyendo el folio y lo tira con furia a la papelera.

Un mes después, Segis se halla en una de las casetas de la Feria del Libro de Oostam. Dicen los críticos que se ha superado a sí mismo. Y hasta el autoexigente Bubard reconoce que está bastante bien lo que ha hecho. Y sus seguidores hacen cola libro en mano demandándole una firma personalizada.

-PASÓ EL NUBARRÓN-
 

domingo, 10 de abril de 2022

- PAULA BADOSA. -



Femenina y modelo. Tenista Top. Quiere ir camino de la ambición y de la deidad tenísticas. Es joven y muy actual. Cosmopolita, activa y delicada.

Los ojos de esta chica catalana nacida en Manhattan porque sus padres emigraron por temas empresariales, dicen mucho de su eterna adolescencia y decisión.

Ojazos bellos con enormes pestañas que desafían al mundo con pudor y recato. Hay un fondo de tristeza inmadura en esta gran belleza que es su mirada. Y unas enormes ganas de ser una chica especial. Parece orgullosa y de fuerte raíz, y enamorada de su coach exuberante y latino.

El tenis es a veces un  adversario mental. Tan duro como que te angulen a la línea pelotas inverosímiles, es que tengas altibajos de confianza.

Paula Badosa aún no está dispuesta a sonreír en las canchas como lo haría una bella y orgullosa modelo profesional de pasarela. Prefiere jugar a un tenis conservador y eficaz.

La derecha de Paula es imbatible. Gana torneos y asciende peldaños. Pero esta chica sufre mucho. Lo suyo de la superficie dura es todo un reto, como cuando ganó en Indian Wells. Porque a Badosa le va la espectacularidad y el gran escaparate.

Lo que pasa es que aún está entre las dudas. Aunque como tiene tanta fuerza, sabe disimularlas con picardía. Su sexy es el revés a dos manos. Ahí se siente cómoda, como en una hamaca de playa. Pero Paula no necesita solo descansar en los torneos de la tierra batida, sino creer que puede variar su juego mucho más. No usa su diestra, que no sea para sacar duro y con malicia efectiva. Pero le cuesta dominar el juego. Tomar la iniciativa. Es tímida para jugar con su drive realmente arrebatador.

Paula Badosa tiene encanto, mujerío y glamour en sus formas atléticas. Es modelo sin necesidad de demostrarlo. Como su ídola la simpar y única María Sharapova.

Badosa agoniza mucho para ganar los partidos, porque está todavía tierna para que lo emocional no la ataque demasiado.

Paula quiere ser una chica normal, pero es difícil si quieres ser la mejor. Debe aprender que el tenis no es la guerra ni el agotamiento, sino una forma de expresión libre que la haga sacar un buen cacho de lo mejor de ella misma.

Paula no quiere parecerse a la diva Muguruza. Al menos, aparentemente. Porque si un día decide jugar al ataque y tomando por batuta y bandera su excepcional golpe de derecha, consolidará los estragos que hace con sus rivales.

Por ahora, parece tomarse demasiado en serio la competición, y le da mucha rabia perder. Tiene que asumir que estas cosas pasarán, y que en este deporte de su género femenino hay una pléyade de estrellas y que cada partido nunca es estándar sino una aventura nueva que hay que afrontar con más seguridad.

Paula, hermosa y enamorada. Sexy casi sin pretenderlo. Pero sus ojos dicen tanto que abruman y contagian. Es la chica de la mirada del tenis femenino. Todo parece exteriorizarlo. Y ahí debe aprender mucho y ser más cuca aún de lo que es.

Es la mejor tenista española actual-con el permiso de Garbiñe-, y una de las mejores del mundo. Pero no debe caer en el nervio de la prisa excesiva. Y cuando se relaje de gusto y esboce la sonrisa en cada lance, conectará mucho más con la empatía.

Badosa necesita encontrarse todavía más con ella misma que con las victorias en el tenis. Y no ser tímida con su derecha ganadora. Y que sus ojos femeninos y bellos, muestren su contundente femineidad con la mayor naturalidad.

-DEJEMOS QUE RESPIRE-
 

viernes, 8 de abril de 2022

¡ESTALLA ABRIL!



Cuando le da la gana a Abril, cambia todo el telón inicial de la Primavera. Porque Abril es juguetón. Coqueto, desordenado, mutante y niño. Y con un enorme sentido del deber y del Ciclo.

Abril es sutil y estratega. Se le puede ver por muchos poros y por el ojo de muchas almas. Abril brota y no hay más que hablar. Porque parece magia que le quite las mantas de carcoma y estáticas al invierno, y en pocas jornadas todo se torne lozano y presto. Y cuando los árboles que parecen muertos de tanta hoja caduca que presentan, es que se rehacen con una fuerza incomparable y evidente. Y las ramas traducen a brotecitos su savia de la vida que ha de seguir hasta invadir al largo y africano estío.

Este año 2022, Abril ha jugado al escondite con el refrán de las aguas mil y del cuarenta de Mayo para no quitarse el sayo. Pero esa energía que distribuye la visibilidad de la renovación y de la actividad botánica, no ha podido peligrar en ningún momento. Porque Abril es tan imprevisible, que sabe lo que hace aunque sorprenda y hasta epate.

Abril marca un antes y un después. Es la luz que impulsa a la clorofila a mostrar la sangre verde evidente sin ambages y hasta la exhibición. Abril prepara la primavera. Es pionero, gracioso, ocurrente, y se relaciona más que bien con las otras Estaciones que le hacen límite y le acomodan. Abril se lleva bien con las lluvias, con los vientos, con la nieve inesperada, con los días maravillosos de sol en una terraza, con el pleno sol que penetra con furia sobre los lugares imposibles, y hasta pone colorete en las mejillas de las chicas en flor.

Abril es la fortaleza de la esperanza. Y cuando nos hablan y con rigor de los escalofriantes efectos del cambio climático, entonces Abril digiere bien. Y en cuanto te descuidas, le mete un corte de mangas a la acción destructora del hombre sobre su hogar. Y contraataca anunciando vida y creatividad. Por eso yo soy Abril y mi gen es Abril, y mi sorpresa eficaz se llama Abril.

Desde la madrugada, Abril ha penetrado en el interior del termómetro de las plantas de mi balcón. Y has de darte prisa, porque Abril va a actuar sin contemplaciones. Igual te seca las calas que le da flor a los geranios. Pero para eso has de estar bien preparado y asumido. Mis plantas del balcón bostezan desde el invierno, esperando ansiosas que llegue este mes. Asumen Abril porque necesitan mucho de él. Porque Mayo será más difícil y vanidoso y colorista, pero para que eso suceda, Abril habrá debido estar presente e hiperactivo haciendo y preparando la alegría vital que siempre llega.

Abril es una mujer de bandera que a nadie deja indiferente. O, un atleta que bate un inesperado récord mundial y su nombre se hace leyenda. Porque también Abril juega al deporte y hace que las personas abandonen su hogar y se lancen a la luz exterior del ejercicio y del desplazamiento.

Abril es sudor de marathón, endorfinas y músculos de Popeye que tapan la manga larga. Abril son las medias arrebatadoras que hacen de unas piernas femeninas un oráculo de admiración. Abril es un jardín también de asfalto, camino de compras y de tiendas. Y este 2022 será el del fin de la molestia de las mascarillas del bicho del Covid. ¡Mes de fiesta!

Pero Abril es versátil, abrupto, romántico, apasionado, intelectual, pícaro y bondadoso. Abril te sitúa en el límite de tu realidad. Porque el paradigma define todo de nuevo. Abril es la segunda parte del partido de tu vida. Uno de los momentos claves, que marcarán un antes y un después.

Abril es la Pascua, el primer contacto desnudo con el afuera, cuando Vanesa dejó de ser una niña y se hizo una modelo rutilante, cuando el gordito dejó de atiborrarse a comer y sacó las mejores notas del Instituto, cuando sí se pudo, cuando todo se puede modificar; cuando un accidente estropea el futuro y lo vuelve una foto amarillenta y de llorar.

Cuando Abril es un beso y un recuerdo, cuando Abril es un río de vida que te hechiza y sorprende, cuando Abril rompe todos los esquemas y logra modificar definitivamente al tedio transformándolo en un entretenido concierto musical de belleza al aire libre.

-PORQUE ABRIL ES EL AIRE LIBRE-
 

viernes, 1 de abril de 2022

- MUY RARO? ... -



Modell Struckman. Se inició en la guerra como mero soldado raso. Mide un metro y noventa centímetros de estatura. Fuerte como una roca, atractivo y más que valiente. Temido por el enemigo por su audacia y talento bélico. Ahora es Teniente. Bien merecido el ascenso. Porque nunca Modell rehúye la primera línea de fuego. Al revés. Siempre busca el juego directo. El arrojo. Sabe mandar y predicar con el ejemplo. Treinta y cinco años. Parecería un pleno vencedor. De hecho, ha ganado la guerra. Pero en su mirada hay algo raro, extraño ...

Fue una guerra extensa y muy dura. Demasiado dura, incluso para el gran Modell Struckman. Su mujer, Lianah, es la primera en darse cuenta de que la mirada de su príncipe Modell está como nublada o gris. Lianah Feinton ha ganado varios concursos de belleza, ahora es periodista deportiva, y se casó hace ya algunos años con Modell. Tienen dos niñas. Una de séis, y otra de ocho años. Amor, siempre amor ...

Lianah Feinton mira fíjamente a su hombre. Y también Modell mira a los ojos y besa a Lianah. Pero podría parecer todo, una inercia. Modell, levemente herido, se ha tomado un mes de descanso. Pero en el transcurso de ese mes tranquilo y relajado, no ha habido sexo entre la pareja.

- "¿Qué te ocurre, cariño?, ¿ya no te gusta mi cuerpo? ..."

- "¡Oh, sí, Lianah! Tu cuerpo es lo más bello y sexy de la Creación. "

- "¿Entonces, Modell?, ¿acaso hay otra mujer? ..."

- "Sabes que no, Lianah ..."

- "Pues no me demuestras ninguna pasión, Modell ..."

- "La guerra es dura, Lianah. Déjame un tiempo ..."

- "Ya ha pasado mucho tiempo, Modell. Deberías decirme qué te ocurre, amor. Sería mejor para los dos ..."

- "Estoy estresado, Lianah. Pero ya sabes que soy fuerte. Se me pasará ..."

Y Modell se marcha a una habitación individual, y cierra la puerta tras de sí. Al cabo de una hora, el hombre se levanta de la cama de la habitación y se dispone a dar un paseo por la ciudad. Al fondo, en la casa, se oye llorar a su mujer. Pero Modell no se detiene demasiado. Sale del lugar, y comienza su paseo. Llama la atención por su estatura y elegancia. Y entonces, la cabeza del hombre se inclina un tanto, y su cabeza trata de pensar y de encontrar respuestas.

Aquella guerra nunca será una más. Aunque la haya ganado, Modell está confuso y lloroso por adentro. Muy confuso y muy roto. En el fondo, Modell cree que lo ha perdido todo en la puta contienda.

A pesar de su atractivo, parece como avejentado o agotado. La causa ha sido la última guerra. Nunca había caído Modell en una emboscada. Y menos, en una tan atroz. Y le tomaron y le tuvieron preso. Y se sintió un papel pringado de mierda. Un pañuelo hecho jirones. Se sintió, nadie. Un esclavo, a merced de muchos hombres salvajes, y hambrientos de venganza, tortura y sexo. Todo ...

Le obligaron. Le ataron con cuerdas. Modell es un portento físico. De un brazazo, hizo tambalearse a tres de sus salvajes enemigos. Pero la jauría fue aumentando. Doce. Doce fieras dispuestas a lo más impensable. Al placer secuestrado. A la indecencia más vil. Doce perversos diciéndole lo que tenía que hacer con su boca y con su pene...

El ano de Modell, era una sangría. El rojo de la sangre caía a chorros confundiéndose con el semen de aquellos salvajes, pero las hienas se crecían ante su dolor tormentoso. Los gritos del hombre, dejaron paso al pensamiento del rezo. Orar era su única ilusión en aquella brutal humillación que sufrió. Chupar o morir. Dos horas de horror. Dolor a mil. Dos horas que duran más que un siglo. Dos horas en donde mueres mentalmente, y la cabeza cae. Y solo deseas que aquello termine de una vez. Y te sientes una pluma vulnerable, y una anécdota olvidada y absurda. Y cuando se oyen unas explosiones, y casi todo vuela por los aires, siente Modell que ha podido ser ya todo demasiado tarde.

Sexo, sexo, sexo, sangre, dolor, penetraciones, felaciones no deseadas, golpes en la cara y todos los lloros. Y mientras sollozaba, le pegaban más aún en la cara y en todas las partes del cuerpo. Y aquellas bombas amigas y liberadoras, no lo habían sido tanto. Sus violadores, estaban todos muertos. Y sus trozos, desperdigados por el lugar. ¿Y, qué?, pensó Modell ...

Todo lo que sucedió después, fue pura inercia y pura pose. Daba igual todo. Siguió siendo el teniente Modell, pero se mareó y se cayó en el suelo. Y aunque al siguiente día ya estaba presto para la batalla, su superior decidió que no marchara al frente. Y Modell no discutió esa decisión. Modell carecía de decisión. Estaba groggy. Y dos semas después terminó la guerra. Y Modell no había vuelto victorioso. Aunque las noticias contaban lo contrario.

Ahora, en el tiempo de paz, el hombre se sigue sintiendo violado. Una de las cosas que más le jode es que no le nace dar dos besos a sus niñas. ¿Qué culpa tendrán ellas de victorias o derrotas? ...

Sí. Modell trata de pensar en cómo salir de su pozo. Dos meses y medio después, Lianah le está esperando para hablar y con toda la decisión:

- "¡Modell! ¡De hoy no pasa! ¡Tú y yo vamos a hablar! ..."

A lo que Modell, responde, bajando su cabeza: - "¿Qué ocurre, Lianah? ..."

- "¡¡Que ya no me quieres, bestia!! ¿Qué va a ser? ..."

- "Eso no es verdad, Lianah ..."

- "¡No voy a discutir, Modell! Solo deseo decirte que quiero que nos separemos y definitivamente ..."

- "¡Pero, Lianah! ..."

- "¡Ya está decidido! He hablado con mis abogados y ..."

- "¡Lianah! ..."

Lianah Feinton dio media vuelta y se alejó. Después, se vistió y salió a la calle. Y Modell, cansado, no dijo ni hizo nada.

Ha pasado más de un año. Modell ha dejado su profesión de soldado. Se ha dado de baja del Ejército. Lianah ya no está con él. Sus hijas, están con su ya ex. Él, no se encuentra con ánimos de cuidar a nadie. Está en el paro y no sale de casa. A veces marcha como un zombie hacia una playa cercana.

Ha engordado diez kilogramos. Se siente débil e hinchado. Con mucho apetito que es ansiedad. Pero se levanta de la cama lo imprescindible. Y se lava poco. No quiere verse desnudo en el espejo. Verse el cuerpo, le hace recordar aquella emboscada sexual que sufrió. No se siente un hombre, ni viril, ni empoderado. Solo siente miedo, y rabia hacia quienes le rompieron el alma. Desde la playa, Modell imagina barcos de guerra, tanques, combates, misiles, canallas y mil millones de villanos. Todo muy raro. No duerme bien. Tiene mil pesadillas. Y por ahora no desea ir al médico. No cree que le pueden ayudar ... Y no entiende el por qué su mejor amigo no para de machacarle insistentemente que debe reaccionar o morirá.

-MODELL PRECISA DE MUCHA AUTOESTIMA-