jueves, 11 de abril de 2013

- LOS ESPACIOS DE MI CASA -



Que, vienen a ser, los retos de mi futuro personal. Mi casa. Mi casa y yo. Las aperturas y los cambios. Los espacios que aparecen. Mi casa, muta. Como yo. Como mi necesidad de crecer progresivamente y de asentarme en mí. Una misma cosa.
Mi asistente semanal, ve mi casa y me sugiere cosas. El otro día tiramos   una   vieja  y voluminosa nevera, y ha quedado en el salón comedor un espacio nuevo y maravillosamente entrañable para mí. Es como si mi comedor hubiese crecido y fuese mucho más grande.
Como mi perspectiva vital. Se van a ganar espacios en mi casa, en la medida que yo me vaya haciendo mi propio jugar y mi propia convicción personal.
Rosa, ha vivido, y tiene las ideas claritas para cómo tiene que quedar mi casa para el día de mañana cuando yo abandone el lar de mi hermano en donde reside mi madre viejita, y entonces todo estará bien distribuído y diseñado aquí. Yo, estaré mejor diseñado y ofreceré la mejor cara de mí.
Ahí se plantea mi primer reto. Rosa, orienta y sugiere. Pero quien realmente debe mover el barco y el timón de mi vida, seré yo. Yo daré los pasos correspondientes, permutaré  mis  muebles que ya no pueden servirme, por otros de utilidad. Y el camino seguirá personal e imparable, mío, propio y absolutamente intransferible.
Es mi sino, y el sino de todos cuantos desean seguir creciendo y ganando espacios de libertad y de autodefinición. Solo yo a través de mis decisiones, debo elegir lo que gustará más y lo que no me agrade casi en absoluto. El sendero será duro. La etapa, un tanto nerviosa y bisoña, pero la concreción será inevitable.
Me asusta pensar en los cambios de mi casa. Tiendes a creer que todo es demasiado complejo y te comes la cabeza. Pero, luego, siempre te viene una íntima y plena satisfacción que te dice que vas bien y que es por ahí.
Deslumbra la apertura de mi futuro, y tienta el nervio y el temor. Mas luego hago rápido balance general. Las inversiones en disposición y ubicaciones de las cosas de mi casa, son una aventura apasionante que siempre ha de tener final feliz. Si yo quiero.
Mi yo. Mi yo camina con tiento y con temor a errar, pero se da cuenta de que el mayor error es la dejadez y el mantener las cosas como estaban. Es un temor infundado,   que   desconcierta y asfixia un tanto. Que, agobia. Pero nadie nació enseñado.
Ésa, es mi idea desde la que todo gravita. Yo, y mi dignidad. La visión alegre y práctica de mi futuro lleno de nuevas, vida y proyectos. Lo que ahora es solo un bosquejo lastimado de un pasado feroz, comienza a transformarse en una preciosa esperanza.
Me queda toda mi vida por aprender, por equivocarme, y por cometer muchos aciertos  y   errores. Pero os aseguro que regir uno mismo las riendas de su propia vida y de su propia libertad, es seguramente lo más bonito que me ha podido pasar jamás.
Aunque ande dubitativo, asustado, y mirando el escaso dinero que tengo, hay una riqueza que tiene que ver con el rehacerse y aspirar noble y merecidamente a mi tiempo mejor.
Mis muebles dispuestos adecuadamente, mis trucos para estar mejor en mi casa,  mi  decencia, y ese manantial que tengo en lo más bonito de mi corazón y que me hace brotar ese chorro de agua y de energía fértil y positiva.
Cuando mi casa viejita pero entrañable ya esté bien, entonces me miraré en el interior del espejo de mi alma y me diré que la cosa ha valido la pena. Y que disfrutar de mi patrimonio personal concretado y rectificado, es una enorme victoria de valía y de coraje. Y en ese momento, no solo me querré mucho más a mí mismo, sino que esa naturalidad hará que las demás y los demás admiren mi superación y mi autenticidad.
-LO DARÉ TODO EN MI EMPEÑO-

0 comentarios:

Publicar un comentario