sábado, 13 de abril de 2013

- EL "ESCRACHE" Y EL CINISMO -



¿Regular la indignación y el estallido social?, ¿trescientos metros de distancia para decirle a un político que le está arruinando la vida y que a éso no tiene el más mínimo derecho? ...
Represión. No se puede entender en otra clave las medidas como son las multas y las distancias geográficas a las que deberán ser sometidos los ciudadanos de a pie.
¿Un escrache?, ¿qué es un escrache?, ¿el acoso personal?, ¿es que les tienen especialmente manía cuando van a sus casas a decirles de todo menos bonitos? No. Fuera     de    toda    intolerable violencia física, el grito en la casa del político responde a razones nada volubles. Por ejemplo, cuando se trata como en el tema de los deshaucios, de dejar a las personas sin viviendas para dárselas improductivamente a los bancos y con una frialdad que aterroriza. Éso, es "escrache" ...
No. Lo que el famoso y tan de moda escrache plantea, es el fracaso de una relación entre el político y los ciudadanos. Cada uno va a por su lado. Y entonces se produce el choque que pare el producto de la desesperación. ¿Ponerle puertas al campo? Absoluta ingenuidad.
El último argumentario de los políticos es que si van los ciudadanos a la puerta de sus casas, entonces molestan a sus hijos y ancianos. Siendo naturalmente verdad este aserto, habían de pensar que los ciudadanos a los que crujen tienen igualmente hijos y abuelitos que cuidar.
Es la idea de quien no tiene la conciencia tranquila. De quien va con excusas de mal pagador. Como si una especie de casta suprema e intocable, que nada está dispuesta a tolerar: "¿Y mis niños?, "¿y mis mayores?" ...
Todos somos niños y ancianos. Frágiles, frente a unas leyes absolutamente nefastas que solo sirven para que la pobreza general ya no sea solo un umbral, sino una tremenda realidad. No se puede hacer escrache lesgislativo o normativo, y pretender que se les aplauda a posteriori.
Insisto. Nada de agresiones ni de violencia física. Éso, se da por consensuado. Pero,  el  ejercicio de la libre expresión, ése es básico e inevitable.
Si haces unas leyes que agreden y hacen daño ... Si haces daño, deberás atenerte   a    las consecuencias. Y quienes hacen esas leyes y les parecen más o menos bien, no son seres etéreos procedentes de extrañas o lejanas galaxias. Quienes hacen esas leyes que llevan al desastre y a la marginalidad, son seres humanos que tienen nombres y apellidos.
Sí. Todo este asunto es en extremo desagradable. Profundamente asqueroso y abrupto. Pero hay una cosa que se llama responsabilidad. El que hace algo que no gusta a los ciudadanos, debe de arramplar con dicha decisión tomada, o sencillamente no hacerla o irse a su casa. El abismo que se ha creado, no es bueno para nadie. No es plato de gusto tener que ir a casa de nadie a decirle las cosas. Pero sucede que la gente no es boba, y no va a tragar así como así.
No valen cinismos frente al escrache. Todo afecta a todos. Cuando uno pierde su vivienda, todos debemos estar en el sufrimiento con éllos, y tratar de meternos en su desesperación. Las lágrimas asépticas del cocodrilo, son risibles e ineficaces.
No se puede gobernar de espaldas al pueblo. Eso es un "escrache" social y en toda regla. El tomar medidas que dejan sin protección a la ciudadanía, es algo intolerable. Cebarse con el frágil es simplón, y es mucho más agradecido masajearle el lomo al que tiene el dinero.
Sí. También la crisis es el desprecio y la sordera hacia los demás. También son agresiones unas leyes que nos dejan sin dinero y esperanzas, y que nos llevan a la exclusión y a las Casas de la Caridad. Es el error. Gobernar no es una caridad, sino un acto de amor y de justicia social. Que, también es amor.
Insistiendo en la idea de que nadie ha de tomarse la justicia por su mano, hay siempre que recordar que las soluciones pasan por los diálogos y los acercamientos, y nunca    por     las  distancias altaneras. Las gentes están muy hasta el gorro de esas leyes que nos asfixian. Cuando a uno le duele una puerna, se queja. Nadie lo olvide.
-GOBERNAR ES UN ACTO DE AFECTO-

0 comentarios:

Publicar un comentario