miércoles, 13 de junio de 2012

- MADONNA SACA EL PEZÓN -



Eterna estrella de mujer. Cincuenta y tres soles de años. Madonna es mujer y excitación, hembra que rompe todos los tabúes. Sí. La Ciccone es capaz de mostrar el fulgor de todo su su show, en el que cabe todo aquello que tus instintos y tu placer pueden imaginar.
Sabe que gusta y que reina en el escenario. Es rompedora, musculada y rubia. Sus curvas son una canción, y su sexy, un agudo tono de expectación. Cuando la reina de las maduras pisa con estrépito su escenario de fuerza y seducción, solo toca mirar y rendirse. Ya   te  apañarás ...
Tiene explosividad, tablas, la madurez de una web de internet, la playa calma de alguien que es capaz de volar todas las hormonas expectantes, y cuyo fuego llega, te toca y te gana.
El otro día, el ciclón Madonna sacó su genio ahora en Estambul. Otro éxito,      otra     demostración de femineidad, de potencia descarada, gamberra, serena y maravillosa.
Sí. La lencería es mujer sin edad. Seducción y glamour al aire de la libertad. Hombres y mujeres miran con felicidad sus curvas de mujer y bailan encendidos el aura de sus canciones y melodías. Sobre el escenario, no hay nadie con más poder. Es Madonna en estado puro. Sin concesiones o con todas ellas. Con las consecuencias inevitables de alguien especial que vive su tiempo interminable de encanto y éxito.
El cuerpo de la veterana Madonna le dice al tiempo que se pare, y que espere bien sentado. Ella sabe sudar en el gimnasio, en un escenario, en un entrenamiento, en una playa, y hasta en una cama elegida y deseada. Siempre deseada, beautiful Madonna.
Feminista a su modo, y libre hasta que se te escapa de las manos pero sabes que está ahí y que tiene algo que te gusta. Toda su singularidad descalza y especial. Desmitifica ligueros y medias, y le dice al mundo que el cuerpo de una mujer eterna es una reinvindicación pendiente, eterna de nuevo, natural y necesaria. Que ella es mujer, sabe gustar y gusta.
En el medio de un éxtasis genial, la ambición rubia y americana Madonna, saca toda su divina malicia. Y se hace presencia de deseo. Amaga con el desnudo parcial. Juega al erotismo, y logra encandilar al grito conjunto. Se siente poderosa, bella, potente y sugestiva.
Por eso se baja el sujetador negro y prieto lleno de tirantes, y nos regala un amago y hasta un femenino pezón rojo y eterno de mujer madura y sin tiempo. Y tras las exhibición, Madonna nos mira y se dice a sí misma que éste es el tiempo de la admiración, de la desinhibición, de la femineidad y de la naturalidad.
El desnudo sexy de la gran diva del pop, la hace reconciliarse y acercarse al enigma genial y provocador de su atractivo. Y los moralistas y teólogos, tienden a censurar con ira   su  maravilloso y audaz descaro.
Mujer. Siempre mujer. Gustará más o gustará menos, pero nadie podrá negarle su activo de personalidad de dama inconformista, que te mete el dedo en el sentimiento, natural     y   rebelde. Porque el mundo es para Madonna un arte posible, una magia de estrella que huele a deseo, a grito, a lencería y a canción. ¡Viva la mujer!
-ETERNA ISLA BONITA-

0 comentarios:

Publicar un comentario