lunes, 3 de septiembre de 2012

- VUELVE EL REY "WYOMING" A LA TELE -



Le necesitábamos. Ya vuelve el gran "enfant terrible" a su televisión. "La Sexta", con  su programa diario de libertad total e inteligente, humor, sátira y toda la creatividad de José Miguel Monzón, "El gran Wyoming".
En esa clave de libertad y de magia, se impone el descacharrante tipo de los tirantes que se rodea de mágicas chavalas y desmitifica a todo bicho viviente. Maravilloso rojo hasta las trancas, Wyoming sacará todos los días su látigo infalible que es el humor.
Nada de poder o autenticidad. Todo el peligro es posible cuando sale el maestro      a      la  pantalla. ¿Tomarse en serio la actualidad que se nos cuenta desde los diferentes canales? ¡Y un bledo! ...
No. Lo que quiere Monzón desde la propuesta del viaje al juego de la niñez y del machismo impostado, es que sepamos ser nosotros mismos y sin hipocresías. Lo mejor del Wyoming es cuando nos provoca y suelta en voz clara y alta todo lo que pensamos y jamás diremos.
El Wyoming no ha de llevarse nunca bien con nadie o casi nadie. ¿Para qué?, ¿para hacer amigos y hacerse la aburrida pelota sin sorpresas y todos juntos? ¡Ni hablar! ...
Wyoming es caña de España, rockero que no le da la gana morir, muerto     bien  viviente, lucidez maravillosa de payaso en medio de la estirada pose de un hipotético sabihondo, el imperio de los seres desaliñados y reales, y sobre todo, aquello que tengas en la imaginación reprimido y nunca te atrevas ni a soñarlo.
En tiempos de pactos, consensos, acuerdos, poses y previstos, la presencia    de    este  maravilloso suicida rompedor, es realmente para agradecer.
Se acabaron los presidentes, los reyes, los príncipes, los Papas, y todos los subjetivismos. En el programa del Wyoming se dice lo que uno crea que ha de decirse, y    los    creativos    de imágenes pueden ser tremendamente audaces y hasta ponerse las botas del santo y reproche ingenio. Nada va a ser censurado. Wyoming es así de libre, ¡coño! ...
Españoles, en medio de las plúmbeas noticias de la crisis y del paro, entre las miserias que nos vienen de Bruselas, y el corifeo de voces que lamen al economicismo que nos devora, de repente pone uno allá a las nueve y media "La sexta", y sale un tío cachondeándose con summa y potente inteligencia, de todos ellos.
Es nuestro último gran quijote español. Uno de los últimos que se atreven   y   que  nunca  se arrugan, un irreductible sin remedio al que atacarán todos los poderes como fieras, y que nunca van a poderle desmontar su kiosko.
El Wyoming, sabe, que cada vez la expresión se acorta y el miedo crece. Pero a él, le va la marcha. Cree profundamente en sus ideas básicas. ¿Le van ahora a él a decirle las cosas? Ni se atreven. Es un error. Enfrentarse al Wyoming es darle una patada al aire puro y libre que solo sirve para respirar. Te caes inesperadamente al suelo ...
El humor y la exageración, los años que nunca pasarán, los errores trabucados    que    el   maestro mete en la chistera y los torna risa autocrítica y constructiva. Sencillamente,   un alivio ...
Éso, es su programa que empieza en nada. Un alivio, un masaje en     nuestras       poses    convenientes, un desnudo en pleno invierno, una caída con arte, y hasta un tiro a canasta que se va fuera pero que te pones más que contento con el error. El humor de Wyoming consiste en que es de todos y a todos nos pertenece.
-ÉSA, ES SU LECCIÓN-

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