viernes, 15 de octubre de 2010

- SUEÑA -

Accidente. Desgracia. Alguien se había caído a un inaccesible agujero. La suerte estaba echada. Todos los mecanismos de seguridad, habían fallado. Y los Cuerpos de Rescate habían dictado sentencia: "Desgraciadamente, damos a la señora por finada. Lo sentimos..."
Escuetas y tajantes palabras. La sentenciada era una popular actriz, de apellido Pataky y de nombre Elsa. Y apareció el Mago. Miró por el agujero y no vió a nadie. Pero no se dió por vencido. Para él, Elsa era mucho más si cabe que una Diosa. Que una deidad. Más.
El Mago desobedeció todas las órdenes, y tiró de poderes mágicos. Embrujó a quienes custodiaban la entrada al pequeño agujero fatal en donde había caído la joven actriz, y se lanzó mágicamente y dando vueltas sobre sí mismo hacia el abismo.
No me preguntéis cómo lo hizo. Yo, sospecho que ni el Mago podría explicar su propia magia imparable. Pero el hecho, es que logró llegar hasta donde se hallaba la desolada mujer.
Elsa, al ver al Mago, se pellizcó varias veces. No podía ser lo que la sexy y bella mujer estaba viendo. El Mago, trató de tranquilizarla, y le explicó: "Mira, Elsa. No me preguntes el porqué me he jugado la vida por tí, ni cómo lo he hecho para bajar, ni cosas prosaicas y hasta racionales. No pienso responder a tales preguntas. Lo único que sé es que tú eres Elsa Pataky, y yo soy el Mago. Sabes que eres lo más grande que hay en el Universo, y que mi obligación era llegar aquí y estar contigo..."
Elsa, halagada, obsequió al Mago con una de sus electrizantes sonrisas. Y a continuación, le habló al hombre: "Me siento súper bien de que estés aquí, Mago. Pero has cometido un error. Porque ahora, si bien juntos, feneceremos los dos y..."
El Mago, interrumpió a la joven actriz, y le dijo: "¿Quieres que subamos tú y yo, Elsa?..."
La Diosa mágica, asustada y sorprendida, esbozó una pequeña risa mientras daba un sonoro beso en los labios al Mago. Dijo: "Eso sería lo ideal, Mago. Pero sabes que no es posible, destacado admirador mío..."
El Mago, insistió: "Toma mis manos, Elsa. Y cierra los ojos..."
Elsa Pataky, obedeció al Mago. Y, de repente, se produjo un movimiento de elevación dual. Ambos levitaban camino y en dirección a la salida del aparentemente mortal agujero.Increíble.
Una vez a salvo, Elsa lloró con verdad, y supo que su vida volvía a su horizonte de forma mágica e inesperada. Pero el Mago, ya no se hallaba allí. ¿Dónde estaría?...
Los Cuerpos de Rescate, doce días más tarde de ver salir a la Pataky sana y salva, hablan y no paran al referirse al hecho, como de milagro inexplicable de los Dioses.
-PERO SOLO ELSA ES LA DIOSA-

2 comentarios:

...y sonó el despertador...

qué putada!

Ciertamente lo es, amigo!
Saludos bien cordiales!

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