martes, 23 de noviembre de 2010

- CAMINANDO -

Siempre hacia adelante. Caminamos. Caminando. Sin mirar hacia atrás. Sin ira. Con toda la decisión. Sí. Caminando. Y decidiendo sobre tu noble vida.
Hay que seguir, siempre seguir, con toda la convicción en tu mirada. Tu camino es el tuyo. No dejes que los necios se pongan en el medio, y encima esgriman argumentos que le peguen a tu libertad que mereces. Porque mereces toda la libertad.
De modo que si ladran los perros, es que cabalgas. Con los miramientos de tu educación, pero hacia adelante. Sigue confiado. Te espera el bien. Sé valiente. Tienes derecho a ser valiente. Tienes derecho a ser tú mismo. Quien te diga lo contrario, que diga la verdad si es que puede. Sigue, desde tu buena voluntad.
Desde tus valores de consenso y de respeto, continúa, porfía, ábrete el camino de tu competitividad, y no te tragues las mentiras que quieran soltarte los manipuladores de tu libertad. Muévete entre valores. Hermosos valores. Valores sociales. Porque tú eres social. Social como todos los humanos. Y mereces el honor de ser como todos y de estar entre todos. No te excluyas.
Sí y sí. Camina. Sigue caminando. no te detengas ni para tomar impulso. Ve a tu ritmo.No fuerces más de la cuenta. Mima tu respirar. Con firmeza tu paso, pero también con toda la razón. No dejes que te metan la zancadilla, y si lo hacen, ten bemoles de denunciar el hecho y la situación. No te amilanes.
No permitas que te insulten, amenacen o condicionen. Sigue. Vamos. Suda verdad. Suda realidad. Deja que tu corazón se abra a la verdad de la justicia. No te enroques ni embrolles en cosas inconcretas que no llevan a ningún sitio. Siempre ten una meta en tu cabeza. Y nunca olvides, que a veces, la meta es el propio camino. Tu camino.
Como la vida. Exactamente, como esa rica vida que te tiene a ti y tú a ella. Camino, vida y tú. El río que nos lleva exactamente a la verdad de nosotros mismos. Avanza, amigo, sigue, ten mi aplauso como en una carrera de un marathón largo y necesario.
Pero, sobre todo, apláudete a ti mismo. Son importantes los estímulos amigos. Pero lo más importante es tu espíritu de llama animada. Tu permanente reafirmación. Tu yo. Lo importante es que tengas claro que hay que moverse y caminar, y que los ritmos son siempre diferentes y diversos. Nunca estás solo. Únicamente estarás solo, cuando tú y solo tú estés convencido de que lo estás.
De ahí la importancia y la necesidad de los caminantes. Del movimiento que tamiza e impulsa las vías y los senderos. Sí. Abre el camino. Abre los caminos, y rompe todas las barreras de hierro oxidado. Renueva.
Tu única frontera, eres tú. Tu único límite es la ética de ti. Los demás solo te acompañan en tu ética vital. Y te quieren, y te abrazan, y te aceptan, y te besan, y te suben y encumbran. Pero tú estás incluso por encima de todo eso.
-MERECES TU PROPIO CAMINO-

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