
Mi vecina, vamos. Vivo puerta con puerta con ella. Es extranjera a pesar de que cuesta muchísimo pillarle el acento. No sabría si francés o inglés.Sus costumbres son claramente europeas y actuales. Creo que me dijo que se llamaba, Aline. Apenas hablamos que no sea por compromiso. Tomé la dura decisión, hace ya años, y cuando me di cuenta de que todas las personas que trae a esa puerta en inquilinato el dueño, presentan un potente choque generacional con carrozas como yo. Esto semeja a un Colegio...