
Te levantas y te pones a pensar. Oyes la radio, y te informas de cómo va la cosa del virus. Y ves que todo va demasiado lento. Y que la guerra no se acaba nunca. Y que otro día más así.Y tenemos que acrecentar y potenciar cosas inéditas en nosotros. Hacer frente a un suelo extraño y resbaladizo. Porque debajo de nuestros pies no está ahora la seguridad bastante plena de antaño. Y lloramos por adentro, y nos ponemos a cavilar en busca del malo que nos jode la vida. A la busca y caza del chivo expiatorio.Y...