
¡Ay, Rosita, Rosita! ... Eres la revolución y la ternura. Acabo con dolor de cabeza cuando vienes, y sin que me entiendas, cabreado, cambiándome todas las cosas de sitio, pero eres una magia.
No tengo familia y me acompañas a que me operen. Eres más rara aún que yo, y un perfecto perro verde que no sé de dónde saliste. Eres insistente y vas absolutamente a la tuya,dices que no te dejo hablar y es al revés, tienes todas las enfermedades y vulnerabilidades graves del mundo, y una hija y una...