
Aburrimiento y surrealismo. Desconexión. Incoherencia y reality. ¿Qué hace toda esa gente haciendo el mostrenco en una isla de por ahí? De, Disneylandia. Irreal. Parece gustar lo irreal. Y es muy demasiado triste que a esa nada se le pueda llamar ocio o entretenimiento. Aético. Casi lugubérrimo, hedonista y ambicioso. Belleza y decrepitud. Falta de valores. Y por encima de todo, ganas de ganar para embolsarse un dinero.
¿Concurso?, ¿éso es un concurso? Ni cayos, ni mosquitos, ni cocos, ni...