
Saint Denis. París. ¡Oh, la, la! Nadie daba una puñetera opción al equipo de Pérez y Carletto, más allá de nuestra Piel de Toro.Pero en el fútbol también hay magia. Y manías, y amuletos, y ancas de rana en las noches de Champions, de épica, alegrías y San Juan.El Liverpool de Kloop lo intentó todo, a pesar de no hacer un fútbol demasiado creativo y más que reiterativo. Se fue para arriba desde el primer minuto, y honró su competitividad. En la segunda parte, le entró la ansiedad al equipo rojo,...