
¿Sabéis por qué no salgo del armario? Os lo voy a confiar. Vivo socialmente, bien. No me falta nada. Económicamente soy un triunfador, y no se percibe mi homosexualidad. Hago técnicas y trucos propios para que no me salga el interior.
¡Mentira! Dicen que ya vivimos en una sociedad avanzada y tolerante con la diversidad. ¡Y una mierda! Solo os diré que mi mejor amigo se fue de mi empresa para no tener que tratarme cuando le confié mi orientación sexual. Sin darme explicaciones, se fue y adiós....