
Potente, oronda, fuerte, temible de cuerpo y nieblas de espíritu. Martina es alta, con corpachón, decidida, realista y desigual. Desanimada, caprichosa, profundamente herida, decepcionada, en plena guerra con los suyos, y con las sensaciones fatales de que nunca nada en su vida se resolverá.
Cincuenta y cinco llorados y misteriosos años en Martina Swack. Y a pesar de que me confía una catarata de desgracias irreparables y quasi imposibles, todavía no quiere decir su última palabra y le gusta...