miércoles, 12 de octubre de 2011

- DAVID SILVA, "EL ÁNGEL DE ARGUINEGUÍN" -



Tenía que ser exactamente del mismo pueblo canario de Arguineguín,-como el mito Valerón-, el cual a sus treinta y muchos años sigue dando recitales con el Deportivo de la Coruña en la Segunda División española.
Exacto. Canario. Y bajito, y con cara de chino. Silva. Todo un lujo de la cantera inagotable de artistas de las Islas Canarias.
El "chino" David Silva, parece tímido, poco hablador y apocado. Pero todo éso, fuera   del campo. No le busquemos pues, como en el caso de Messi, la proyección mediática que nunca tendrá. La gran proyección, parte de la magia que tiene para inventar fútbol de lujo.
A Silva no le podemos pedir alardes físicos, porque es menudo y tal, pero es rápido. Y  el sumum de su rapidez, es su mente. Ve el fútbol con una clarividencia de elegidos.     Crea, inventa, contagia con un toque de balón que envidiaría un brasileño, y sobre todo, asombra por la velocidad de claridad con la que observa el juego del balón redondo que inventaron los ingleses.
Silva es como un bailarín ingenioso que no parece necesitar método o coreografía. Su fuerte es la soledad del inventor. Del creador, del monologuista, del memorión    que    se  sabe   la partitura sin estudiarla, y de quien busca aparentemente la anarquía para volver locos a sus rivales. Silva es sorpresa, visión del juego, giro y gol.
Acaba de hacer sesenta minutos fantásticos contra la correosa y finalmente derotada Escocia, cuyos jugadores apenas se han enterado de que estaba en el campo. A pesar de que el nuevo y juguetón mago canario de Arguineguín y que ahora juega en el Manchester City, les ha vuelto locos a todos, les ha metido dos chicharros, y les ha dado la noche.
Ahora nos parece de asombro, cómo Silva apenas jugó ni brilló en el pasado Mundial    de Sudáfrica. La explicación está en que la actual selección española es una máquina demasiado brillante, como para tener sed de individualidades. En ese mismo centro del campo de ingenio y creación, estaba Iniesta y Xavi Hernández. Y todos juegan y abruman. Todos.
Lo que pasa es, que un Silva que crecía en el Valencia y deslumbraba como promesa, se ha curtido como gran jugador. Ha subido más de un peldaño de responsabilidad, y ahora   su juego es más eficaz, serio y de fiar.
Pero, David Silva, es un ángel con el balón en su pie izquierdo. Tiene cosillas del as Messi, aunque Silva sea otra cosa. Silva es canario, inquieto, nervioso, fibroso y realista. Es más centrocampista, y no tiene la velocidad del dios Leonel.
De no torcerse, este muchacho nos va a seguir dando muchos años de fútbol de caviar, dado que es muy joven. Ahora triunfa en Inglaterra, pero David es tan natural y ocurrente, que puede hacerlo en cualquier otro equipo de campanillas. Supongo que en el Real Madrid le echan de menos. Se ve que no creyeron en él. Allá éllos.
Mirad. Cuando Iniesta no lleva la roja, y veo a Xavi Hernández muy tapado por la presión de sus acobardados rivales, entonces se me ocurre la solución Silva. Su velocidad de reflejo mental. Sí. Ya inventará mi niño cualquier cosa. Sacará oro puro de entre un bosque  de piernas, y nos extraerá una ovación atronadora cuando con la boca abierta veamos lo que es capaz de crear.
-UN ASOMBRO-

3 comentarios:

No trates de describir a David. Esta es una tarea que no se puede lograr. Seriamente lo aprecio.

Ángel zurdo, jugador práctico y no vistoso

A Silva no le podemos pedir alardes físicos, porque es menudo y tal

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