
María habla como una niña grande. Trata de intelectualizar juguetonamente su discurso. Parece, en vacío. Como en caída libre que le pasa inadvertida.María dice ser libre como el viento. No tiene voz de la edad que afirma tener. Es escurridiza y rara. Mas es bonito el timbre cercano de su voz.Afirma ser una mujer de Valladolid en Salamanca, y siente placer exhibicionista al saberse escuchada por un extraño. Por mi. A mí puede contarme todo aquello que le de la gana. Manifiesta que ella se da mucho...