jueves, 23 de julio de 2020

- EL FALLIDO REGRESO DE "KING BOXER". -




Madison Square Garden. Nunca hubo un campeón mundial del peso wélter como él. Le apodaron y ahora le apodan menos, "King Boxer".
Está arruinado. Nadie lo hubiese pronosticado. No solo era fuerte y técnico en el deporte, sino inteligente para la vida. "King Boxer" cayó con estrépito, sorprendentemente, se sintió fracasado, sin ilusión ni ganas. Fue algo muy extraño que le sucedió dos combates antes de su retirada. Sintió como que ya no le ilusionaba tanto el ir al gimnasio a entrenar. El gran ganador perdió los estímulos. Y a la vez que se dejaba, también dejó de prestarle importancia a sus inversiones en prendas deportivas y a sus negocios televisivos de eventos, que eran su haceres más allá del deporte de las dos cuerdas.
Mujer, nunca tuvo. Porque, las tuvo a todas. Y algunas le siguen queriendo aunque ya no se lo digan. Sus tres hijos no quieren saber nada de él, se mudó desde Puerto Rico a Nueva York, y se rumorea que solo puede pagar y con grandes esfuerzos el alquiler del lujoso piso que habita.
"King Boxer" empezó a creer que toda esta su nueva realidad, era injusta. Y haciendo caso omiso a sus potentes sensaciones, anunció que volvía a los rings. Y fue noticia. Es noticia. Ha sido noticia. Pero ahora tiene dos adversarios. Uno es su próximo rival, "Hunter Riks", pero su otro rival es su edad y sus energías generales mermadas. Incluidas las emocionales. Pero ahora "King Boxer" ha entrenado y cree que puede volver a ganar. Y, dinero a espuertas. "Hunter Riks" es generoso, y el vigente campeón mundial de los pesos wélters, mucho más joven que "King", pero menos técnico y completo. El joven campeón fue quien le ofreció esta pelea.
¡Oh, si gana "Boxer" otra vez! Puede recuperar un buen cacho de su indudable grandeza y prestigio. Lo malo, es si pierde ...
Preámbulos del combate. "King Boxer" no ve a sus seguidores habituales tan ilusionados ni tan forofos con él. Parece haber desgarro emocional. Quizás le ven viejo o sin opciones. Eso sí: mantiene vivo el carisma.
Ruge el Garden. Hay morbo. La gente quiere ver sufrir o que pase algo desconcertante. Las entradas son caras. Hay que exigir.
Primer asalto de entre los doce. Domina el actual campeón "Hunter Riks". "Boxer" piensa que su agarrotamiento tiene que ver con su tensión y no tanto con las habilidades de su rival. No le llega bien, no es él, no brilla ...
Segundo asalto. El campeón "Riks" le lleva a las cuerdas y le sorprende con una derecha potente. La lona. Y la cuenta del árbitro. "King Boxer" se levanta. No parece dar crédito a lo que sucede. Se sigue refugiando en las cuerdas. Es todo muy extraño eso de soportar el bombardeo de su joven rival. 
Antes del cuarto asalto, "Boxer" pide en la esquina un espejo. Quiere verse. Le dan dicho espejo, y él se reafirma en que es su imagen. Sí. Unos pocos años más, pero es él. Comienza dicho cuarto asalto. "Boxer" sabe que pierde a los puntos pero igualmente sabe que es momento de comenzar de nuevo y sin pensar en matemáticas. Desafía elegantemente a "Hunter Riks". Le acorrala, le llega bien con golpes netos; le domina. Y si acierta bien, puede acabarse todo aquí. Pero no lo logra.
En el octavo asalto, "Boxer" no entiende nada. Le han vuelto a cazar con la guardia descuidada. Porque él está descuidado, feo, anodino, con poco griterío favorable, como jugando en campo contrario, y sintiéndose mentalmente fofo. Y "Boxer" trata de pensar en su inactividad. Pero sin éxito, pues el joven campeón "Riks" le sigue ganando en todo. Incluso en técnica individual sale más airoso. "Boxer" sigue encogido y sin confianza. 
Sentado "Boxer" antes de que empiece el décimo asalto, escucha cercana la voz de una mujer de color. Como él. Sí. Es Donna Wins. ¿Donna Wins?... ¿Y qué hace ahí la que fue la mujer más importante de su vida?, ¿habrá venido para no perderse su enorme derrota? ...
- "¡Vamos, "Boxer"! ¡Eres el mejor y lo sabes! ¡Dale duro y como tú sabes a ese niño! ...
"Boxer" acierta a mirarla y a musitar: - "¡Oh, Donna! ..."
A partir de ahí, no hay mucho décimo asalto para "Boxer". No piensa en su rival, ni en el Garden, ni en los gritos, ni en nada. Y solo existe en su cabeza el recuerdo de Donna ...
"Riks" le golpea con la izquierda, y remata con dos derechazos a "Boxer". A dormir. Minutos más tarde, "Boxer" le levanta el brazo al pujante y vigoroso "Hunter Riks". Todo fue un  sueño extraño. Ya no existe la sonrisa en "Boxer". Solo está su lastimera realidad.
Para el deporte de nivel, ya es un juguete sin posibilidades. Deberá hacer otras cosas en su vida si quiere reordenar su errático rumbo vital que le estaba llevando a la nada y quizás a la cárcel.
Pregunta "Boxer" a su manager: - "¿Qué es de Donna Wins? ..."
- "¡No pienses en ella! Está casada. Y muy enamorada ..."
- "Seguro?..."
El manager, asiente con la cabeza y guarda silencio. En séis días debe pagar el alquiler al casero. Le llegará justo. Pero hoy por hoy es lo que hay. ¿Y si Donna Wins no estuviera casada y todo fuese una información errada de su manager? ..."
¡Incierto! Pronto lo corrobora. Su Donna es de otro hombre. Debe dejar de intentar nada con ella.
Pasa la noche y dos noches más después del combate. "Boxer" parece como deprimido. Ha decidido no leer la prensa ni ver la tele. Es lo mejor para su cabeza.
Su manager le está llamando por teléfono en vano, y le ha dejado un mensaje que dice así:
- "Boxer", el dueño del gimasio New Star te quiere ver. Quiere que prepares y enseñes a chavales. Confía en tí. Se llama Mike Schools el dueño del sitio. No le digas que no. No se gana un mal sueldo ..."
"King Boxer" acepta la oferta. Pero no lo hace por los chicos. Ni siquiera por sí mismo. Solo lo hace por seguir probándose mientras se ejercita. No acepta su decadencia, y la coartada puede servirle para medirse. Dos meses después, le llama a su despacho el jeff del gimnasio New Star. Muy mala cara lleva.
- "¡Boxer!", ¡con lo grande que fuiste como profesional, y lo malo que eres entrenando! Se me han quejado los chicos. Te ausentas mucho y no estás en lo que estás, ¿sabes? ..."
El ex gran campeón no quiere discusiones. "- ¡Deme esta mensualidad y le dejo tranquilo! Me voy de aquí ..."
- "¡Buena decisión, "Boxer"! Te honra. ¡Toma ésto! Es la mensualidad, y la dirección de una fábrica de coches. Si les dices quién te manda, te aceptarán a la primera ..."
- "¡Gracias, amigo! ¡Bye! ..."
"King Boxer" camina por un puente. Abajo hay agua. Saca de su bolsillo la tarjeta en la que figura la dirección de la fábrica de coches y la tira al agua del río. Y en ese preciso momento se desencadena una fortísima tormenta. Pero a "King Boxer" no le dan nunca miedo los truenos ni el agua. Se siente fuerte, poderoso, héroe y fantasioso. Imaginativo, corpóreo, creativo y autoengañoso. Masculla entre dientes: - "¡Recuperaré a Donna! ... ¡Sin ella no se puede! ...! " Y ríe como un ido...
-Y EL VIENTO LLORA SU OCASO-

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