
La verdad es que soy guapa. No lo voy a negar. Lo que pasa es que los chicos del chat inicialmente no lo pueden saber. Y tratan de descubrirlo. El chat es exactamente, la vida. Porque fuera de lo virtual podemos impostar más. Ahí, da igual todo.
Noto una gran insatisfacción en el seno de este intracosmos. Ya sé lo que son los machitos que buscan afanosamente sexo y maduras. Van a saco. Me piden el teléfono bien pronto y me demandan mis medidas de mujer. Y me dicen que les gustaría mucho follar...