
Ojos enormes. Solo Izas se atreve a decirme esa bonita y femenina vanidad. No es mujer de concesiones. Ha hecho de su profesión de oncóloga una vía para reivindicar su enorme valía.Creo que Izas va de superwoman sin saberlo. Se exige y se exprime toda. Es toda una referencia en su hospital en donde trabaja y ahí en el norte de mi país, en donde la dureza y el rigor convierte hasta en ausente al verano. Casi anecdótico.Tran grande es la validez de Izas,-sobre cincuenta y pocos años-, que sus amistades...