domingo, 25 de enero de 2015

- BÁRCENAS "SUPERSTAR" -



Un personaje. De novela. De mal género. Toda una explosión mediática con el morbo que da la televisión en directo. Una estrella. Un tío sin barreras aparentes ni temores de ningún tipo. Un ladrón triunfador y en el olimpo. Un canalla que anda suelto y que abre su educada boca y fino estilo para exhibir su poder entre los micrófonos y los periodistas.
España huele a Bárcenas. Por tierra, mar y aire, Bárcenas. Ahora, Bárcenas. Un ladrón de catón y de postín con más capacidad de atracción y convocatoria que "el pequeño Nicolás", Cristiano Ronaldo o Messi. Luís "el cabrón" es el rey del mambo. El puto amo. El dios que se siente intocable ante un aparato judicial desastrosamente decepcionante para todos los españoles.
Bárcenas es el hombre que sabía demasiado. Que sabe tanto que manda más que un Gobierno o un banco. Está en la omertá del PP y en sus pactos de truhanes de silencio. Bárcenas ya está fuera de la cárcel y mantiene el beso tácito con Rajoy y los suyos. No hablará para que el PP aguante bien el tirón de las dos Elecciones que se avecinan. Siempre, silencio. Ahora ha de reinar el silencio. Y Bárcenas es el gran comediante del silencio, quien puede largar, quien puede representar las mentiras oficiales, el "Mario Conde" de ahora mismito, ese tío con la gomina y la locuacidad que tiene demasiada pasta en Suiza pero que da igual.
La corrupción. Bárcenas es un síntoma. El síntoma de una democracia enferma y desmadrada, inexistente, de papel, y que solo tiene a Podemos y a Pablo Iglesias de verdaderos rivales para darle verdad y realidad a las grandes mentiras actuales que tapan toda la gran mierda.
El asombro es mediático, en vivo y en directo. Un sinvergüenza sin miedo que viene de la cárcel como si de un viaje al Caribe se tratara. "El cabrón", está muy relajado y hasta parece feliz. No se siente mal, ni arrepentido, ni con sensación de haber robado a nadie, ni de haber hecho mal a nadie, y dice que blablablá, y blablabá, y todo es un estruendoso silencio. El viento le va bien y le es favorable. Si tira de la manta, se acabó todo. Pero la manta también le alcanzaría a él. Sin mantas pues.
La democracia real es el más enconado y agresivo enemigo de la manta. La verdad y la realidad de la ciudadanía se refugia en los votos. Pronto podrán ejercitar su moralidad cuando despositen el voto en la urna. El PP es ahora un cementerio privado y blindado, que respira artificialmente con la máquina de la Troika y de el macroeconomismo de Draghi, Merkel o Bruselas. Todo es una coyuntura con final infeliz. El PP ya no va a ganar las elecciones. Y entonces, cuando cambien las tornas, es posible que pueda a empezar a saberse algo de todas las tramas de corrupción que se han gestado en ese partido desde hace décadas. Porque con el capitalismo actual neoliberal y de búnker, nunca se sabe. Es un Hércules.
A Bárcenas y a Rajoy solo podrá tumbarles Pablo Iglesias. Esperemos que así sea. Porque mientras tanto España es un lugar indecente, de nada fiar y lleno de chorizos y de corruptelas. Mientras siga el silencio perdemos credibilidad ante las miradas honradas y neutrales, y crece la desconfianza y hasta la sensación indiferente de que nunca tendremos remedio y de que estamos marcados por una extraña maldición antidemocrática y de ambición.
Mientras tanto, Bárcenas "Superstar" se pavonea por las teles y por su cinismo. Su afán de protagonismo nos sugiere una persona singular.
-BERLANGUIANO-

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