
Si a esa hora punta de la tarde no se veía un solo taxi libre, ¿cómo es que de repente he divisado y detenido uno? En realidad es una pregunta que tiene respuestas poliédricas, cinematográficas; algo así como ir a bordo de una peli de acción y peligros.El taxista, era joven. No tendría ni treinta años. Apostaría a que ama apasionadamente la Fórmula 1, y que esto es su pasión. Es difícil ser taxista veinteañero y digital, con el contexto del viejo y hasta grosero tapón en el que se han convertido...