
Las manos se entrelazan desde el misterio tierno de los sentimientos de la aceptación mutua. Todo es un enigma en ella y en él. Sus dedos y sus deseos se exploran. Algo nace hermoso y evidente. Hay timideces y expediciones inexcusables hacia la ternura.Él, teme no estar a la altura de la caricia esperada. Ella, puede que parezca más tranquila. Da igual. Se miran y se sonríen cómplices, obedientes y deseosos de reír y de romper a ser felices.La noche del cine abre el telón de las intimidades....