
Bien es cierto que crecí en un ambiente liberal y todo eso, pero la presión social siempre está ahí. Mi cuerpo es el de un hombre. Así nací. Y mi sexualidad es la que es. A mí me gustan las mujeres y su encanto eterno. Cierto. Pero igualmente atraen mi interés y deseo, los hombres.Y al principio, todo esto aparece como un sinsentido. Porque es como si la sociedad me obligara a definirme. O tengo que ser y elegir solo a hombre o a mujer.No me ha sido nada fácil mi vida. Porque te estrellas contra...