
En ese balcón que es castigado por el calor potente y guerrero, se desarrolla la vida. Y la pugna. El sol demoledor lanza sus rayos alocados sobre mis plantas. Ha llegado la larga época de la resistencia.Cubro mis plantas con una vieja persiana. Debo protegerlas. Las quiero como si fueran alguien de mi familia, tantas veces extrañada. Mi afición a la jardinería amateur, se convierte en un hobby goloso y relajante. Disfruto con su estar y con su ser, aunque al lado de mi balcón las cosas vayan por...