
Las pezuñas del caballo acaban cediendo al resbaladizo terreno por el que transita, llevando a lomos a Josep Espinach.Mala fortuna. Aunque quizás era previsible el accidente. La localidad de Pinedo es muy húmeda, y los charcos que propician las lluvias continuadas muy cerca del mar, han precipitado lo inevitable en las fiestas de San Antón.En San Antón bendicen a los animales, pero no el 17 de Enero, sino el fin de semana de tal mes que se decide que es el más oportuno. Un sacerdote sale a la calzada...