
El otro día, encontré azarosamente un cachito familiar de mi barriada, la cual ya no existe que no sean las fachadas de sus edificios. Porque hoy no es el ayer. Y los idiomas se antojan antipódicos e incompatibles. Es otra sociedad. Y yo a veces, añoro la que no está. Por eso saludé el otro día a Luz.Luz, es de las poquísimas personas que van quedando en mi barrio cuna. Y ni tan siquiera eso. Porque la mujer vive a caballo entre dos casas, y pasa la mayor parte del tiempo en la que no está en mi...