
Se abre un mapa blanco, extenso, en expansión, e imparable dentro de la gran tormenta oscura y desafortunada. Errada e impropia.Se goza, se siente placer en una casa propia en donde clavo el dominio de mi autoridad y mismidad. Y desde cualquier ángulo, gozo y saboreo. Acierto, y mil millones de creatividades en forma de llaves aparecen plenamente en mis manos. Y entonces me río a carcajadas de mis límites y penurias, me paso por el forro al tabú carcomido por la estupidez, y me levanto triunfante...