
Dominador, elegante, genial, poderoso, discreto y magno. Músculos más de gen que de gimnasio, potencia justa y puntería de gran maestro.
Triunfador y excelso, consensuador de opiniones de versados, e indiscutible ídolo de masas enfervorizadas porque gana siempre. Un seguro de vida sobre el ring, y un desmoralizador contumaz de sus siempre entusiastas rivales que pronto aspiran a no caer a la lona en los primeros rounds.
Pero, Vixens Jans, no es un campeón al uso porque hace cosas raras. Sí....