
Ahora. Por estas fechas se cumple un año. Anunciaron una quedada para conocerse en una web de internet de mi ciudad. Yo, al principio, sentía el pudor y el apuro propios de quien no conoce estos lugares de encuentro. Pero tuve la decisión social y conquista personal de atreverme a acudir.
Cuatro gatos despistados y muy diferentes encontré. Gente en general más joven que yo, pero con idéntico deseo de salir de la atrapadora soledad.
Conocerse. Verbo esencial. Para mí, conocerse ingenuamente...