
Aquí estaba ella. Aquí está. Estará y estuvimos. Compartiendo todo lo que quisimos compartir.
Está, estuvo, estará, estuve, estuvimos los dos en una noche calurosa e inolvidable.
Estás. Estás aquí. Y allá, y ahí, y en todo momento y lugar. Estás en mi sueño y también en mi realidad.
Yo estaba temblando de audacia por adentro. Y después de cenar algo por ahí, subiste a mi casa. A Mi Casa. Todo con mayúsculas. Porque todo lo que pasó esa noche eterna, fue con mayúsculas.
Y lo mejor que fue con...