
La religiosidad futbolística, se dispara en las calles a la espera del gran partido final de España contra Italia. En las horas previas a dicho choque, el país se paraliza y todavía más que en otras muchas ocasiones. El gran poder social y aglutinador del fútbol ...
Las banderas engalanan las calles, y todo son camisetas rojas puestas caminando a través del sendero de la gran y precisa espera. No se piensa en otra cosa. Es la gran prioridad. El opio, ataca....