
Lo deseo. Lo necesito. Quiero que pongas tu mano abierta en el medio de mi espalda. Oh, sí. Quiero que me des paz a las articulaciones, totalmente estresadas por el esfuerzo cotidiano. Necesito sentir esa mano de mujer. Sí. Esa mano pequeñita y a la vez, energética. Preciso, y más ahora que vienen dos días de vacaciones, que me quites toda la ropa y me hagas el masaje más natural.Cuando circundes toda la mano sobre mi cuerpo leso y cansado, y cuando yo pueda notar la caricia sanadora de las huellas...